18 de agosto de 2006

Los trabajos y las noches III



Dedicado a mi amiga Julia que odia la pornografía


En una de esas configuraciones del Universo que se nos presentan bajo la forma de la casualidad, encontré en internet (ámbito especialmente propicio para empujarnos a esas cosmogonías escondidas) un sitio que resulta ser un foro de consumidores de prostitutas de alto nivel (Prostitutas V.I.P. o Escorts).
En el foro los usuarios intercambian experiencias, precios, servicios (a cuánto el bucal, si traga o no traga, si hay acabada facial o no permitida, si entrega el culo, si es buena, mala, salvaje, alocada, se le nota que lo hace con asquito, si es nueva en el ambiente, si subió o bajó la escala de precios en los que vende su mercancía y un largo etcétera), zonas geográficas de agrupamiento de putas (las de Flores, quizás por eso de “Hazte la fama y échate a dormir” siempre marchas primero) y por último consejos.
A poco de haber descubierto este sitio, lo comenté durante una cena en Pippo en reunión de amigos de mi propio foro y si no recuerdo mal, Iony me comentó que él tenía conocimiento de la existencia de este foro y que incluso, había tenido noticias de que el foro servía como agrupación gremial de consumidores de los servicios que prestan las escorts (o putas, para dejar de lado todo eufemismo). Según parece, los consumidores conocen bien sus derechos de consumidores y tienen amplia experiencia en la determinación de precios en el sistema capitalista liberal. Por tanto, agrupados en el foro ejercen su presión de la forma en que los europeos lo hacen: si una puta sube arbitrariamente su precio, ellos la denuncian, la escrachan en el foro, comentan que su servicio es malo y la boicotean. Parece que esto es suficiente para que la puta en cuestión vea dramáticamente mermada su demanda y, como por regla de tres simple, baja su precio.
Simple y perfecto activismo político-gremial New Age.
También es perfectamente lógico desde la perspectiva liberal: a mayor demanda, mayor precio. A menor demanda, menor precio.
Ahora bien, no es sorprendente a esta altura ver cómo la Web ha sabido ser un receptáculo de avisos clasificados de putas que ha dejado al viejo y glorioso Rubro 59 de Clarín (no porque haya sido consumidor de putas, la única puta con la que estuve fue la que se quedó con mi virginidad en Amsterdam) casi vacío. Una lástima para aquellos apurados que en algún baño sórdido de Constitución apuraban una paja al ritmo de una lectura frenética, apurada que disparara su imaginación a partir de semas en el papel. Es gracioso pensarlo de esta forma: los semas, el campo semántico (digamos por ejemplo, inventando ahora algo como: “Universitaria en apuros. 18 añitos, hago pete sin globito”) son disparadores de semen.
Sin embargo, parece ser que las imágenes pueden más que mil palabras y el advenimiento de la banda ancha popular (porque ahora cualquiera puede acceder a internet y a banda ancha: desde la proliferación de cybers, las bibliotecas públicas (trabajo en una y sé que, cuando no veo, algunos traviesos entran en páginas prohibidas) y por último las “promociones” de los servidores de internet) han acercado la posibilidad de tener un contacto más seguro, higiénico y ascéptico entre las putas y sus potenciales clientes.
Las ventajas son innumerables.
Para las putas: la posibilidad económica (en comparación con la publicación en diarios) de estar siempre disponibles en la vidriera virtual, correr menos riesgos físicos, exponer su mercadería en forma segura y confiable y no tener que pasar el invierno frío en las calles corriendo de la policía y los abusadores
Para los clientes: la posibilidad de comprobar la mercadería mediante fotografías, elegir (como consumidores libres y responsables que van al mercado) qué mercancía se ajusta a sus necesidades y adelantarse en el conocimiento de la calidad del servicio que van a recibir mediante el foro de escorts, mail a la puta en cuestión o información en la página.
En un movimiento casi imprevisto se ha eliminado la necesidad de establecer una Zona Roja física ya que lo hemos suplido con la Zona Roja Virtual.
Los vecinos de Palermo chochos.
Pero, como todos sabemos, la apertura de un mercado inaugura la competencia. En este sentido el consumidor puede elegir a su gusto. Tenemos de todo para birndarle. Desde putas menos agraciadas y más económicas a esas bombas infernales que parecen salidas de algún Paraíso perdido y sin dudas, inaccesible.
Por supuesto, alguna perla tiene que relucir en este espacio que se vuelve repetitivo a fuerza de vender un producto que si bien tiene, a mi entender, la capacidad de ser necesidad natural, tabú y fetiche, lo que la constituye en LA Mercancía perfecta (una mercancía en la cual el fetiche vuelve a renacer con cada acabada), termina cansando a fuerza de repetir muslos, pechos, siliconas y propuestas indecentes varias.
Por tanto, si bien me sorprendí cuando me enteré de Milena, hoy por hoy, puedo decir que su existencia ya no me sorprende en absoluto. Por algo se inventó el márketing como forma de hacer resaltar una mercancía por sobre otra e inducirnos a consumirla.
Estaba hojeando la reencarnación de la revista “Caras y Caretas” (cortesía de Felipe “Máquina de facturar” Pigna) y acorde a la tendencia ya analizada en los post anteriores de este humilde blog, encontré la inevitable “Nota-ratonera-de-sexo”.
En ella se nos cuenta de la vida de “Milena” autoproclamada la actriz porno más grande de la Argentina. Con varias producciones en el país y en el exterior. Participación en gang-bangs, cum-shots y un largo etcétera de prácticas que ya han sido descritas en mi post anterior.Lo que más me llamó la atención de Milena fue la promoción de sus “Oral Parties”. La idea es genial y obviamente sencilla.
El interesado le manda un mail a Milena diciéndole que quiere participar del encuentro y ella lo contesta comentándole lugar y fecha del encuentro. Previo abono de $50 (una ganga dirán los del foro de escorts, no lo dudo) presencia, junto con aquellos que también garparon el “gift” (vocabulario del foro de escorts), un striptease que ella realiza. Lo interesante viene después: Milena le hace un bucal (con globito) a todos los concurrentes. El postre viene incluído: el fotógrafo profesional de Milena le saca una foto con la estrella porno a cada uno de ellos. La misma es a elección: puede ser con la muchacha haciendo su trabajo (es decir, mientras chupa la pija del consumidor) o menos comprometedora: el consumidor posando al ladito de la celebrity.
Mi curiosidad pudo más y entré a la webpage de Milena. Me sorprendí al comprobar que en realidad, eso de “Estrella Porno” es casi un chiste. La muchacha no es más que una escort más… pero con un sentido del márketing impecable. Por cierto sí que filmó algunas películas porno. Y va más allá: en su sitio ofrece la posibilidad de, por una módica suma a convenir, estelarizar uno mismo una peli con ella.
La idea es infalible: no sólo te acostás con la “Estrella Porno Número 1 de la Argentina”, sino que además tenés la prueba irrefutable del hecho y además sos, por una noche, una estrella porno vos también.
¿Acaso no es ese el sueño de más de uno?
Me pregunto si Milena no habrá leído algún tratado de márketing o “El capital” de Marx. Parece tener un desenvolvimiento impecable en los vericuetos de la mercancía, el dinero y el mercado.
Y bueno, quién sabe, quizás para ser la “Estrella Porno Número 1 de Argentina” haya que romperse el culo… estudiando, y ya no sólo en el sentido literal (aunque esta es también obvia condición sine qua non).

7 comentarios:

Ferdinand Mortnais dijo...

el foro ese es muy interesante y da para un buen ensayo semiológico/sociológico. sus miembros hablan con aires de profesionalismo, como si ellos fueran también una suerte de trabajadores del sexo, la condición necesaria para la actividad.

Rufián Melancólico dijo...

Es muy interesante el foro de escorts. Creo que se ubica en el sector de las cosas raras que internet ha proporcionado y que tienen un efecto en la realidad (en este caso, el precio del servicio de las putas)

Anónimo dijo...

triplemente inmoral!

El asesino de Juan Manuel Avila dijo...

La mina es positivamente fea.
Es de las que ves en los portales de galerías y saltás automáticamente sin siquiera gastarte en ver los samples.

¿Será que el delay tercermundista toca también los aspectos referentes a la pornografía? ¿Deberemos, como los Estados Unidos de los 80, superar una etapa de siliconas exageradas, para llegar dentro de veinte años a la girl next door que impera en estos días por los sitios anglosajones?

Un saludo, colega teorizador de pornografía.

iony dijo...

efectivamente, yo hice el comentario, comprobable en algunos threads de ese foro.
La verdad, da para gran análisis

Rufián Melancólico dijo...

Pienso dedicar mi profesión (o una parte de ella) a teorizar sobre la pornografía desde una perspectiva teórica semiológica. Interesante no?

bestial dijo...

Rufian

no dejes de tener en cuenta en tu estudio, la utilización de multiples o pseudo identidades en los foros.

En el caso del foro escorts, me resultó muy interesante la contraparte al gremio de usuarios que nombras: la descripción excitante de experiencias falsas por la misma escort.

Es decir, marketing encubierto, o los simuladores llevados a un foro, o lo que sea.

para decirlo en su lexico

ximena, cuyo nick es SOYMACHOYTEPARTO, dice en XP (experiencias)

Estuve con Xime de Callao, divina, te hace todo, le eche 3 adentro y 2 en la cara y nunca dejo de sonreir. Vale oro cada centavo de su gift de 150.

Eso haría que otros usuarios vayan a probar la nueva maravilla.

saludos