29 de enero de 2007

Tanvimil Gel para el alma

Trabajo en una biblioteca. Los sábados y domingos paso el tiempo en el que la mayoría está descansando prestando libros a socios de un importante club colectivista en la sede que el mismo tiene en Pilar.

El laburo está bueno porque paga bastante bien para ser un trabajo de 6 horas dos días a la semana y porque me deja estudiar y leer todo lo que quiera.
Mi promedio de lectura desde que empecé a trabajar en la Biblioteca hace ya un año y medio se multiplicó abismalmente.

Y además, me provee de pequeños detalles que a veces son interesantes.
El año pasado por ejemplo, atendía al lado de la pileta durante el verano. Asi fue que tuve la posibilidad de vérmelas con montones de abogados/as, psicólogos/as, banqueros/as, etc. muy respetables y seguramente muy progresistas (en la colectividad pertenecer a este club es sinónimo de ser progre) mostrando sus carnes, en cueros, en bikinis que evidentemente tienen fecha de vencimiento con cierta edad o ciertos kilos. Pasados ciertos límites lo que uno encuentra son una subespecie del género humano: Viejas en bikini. Peligrosa aversión que afecta el sentido de la vista.

Lo que me sucedió ayer es uno de esos bonus que tiene mi laburo (sumado al de poder leer libros nuevos que mensualmente se compran en la mesa de novedades de Librería Santa Fe, por ejemplo). Revisando un ejemplar de Ficciones (de J.L.Borges, claro está) que me habían devuelto hace poco encontré que alguien había usado
como señalador un pequeño papelito de esos que te dan en el consultorio del médico para hacerte acordar de tu próximo turno.
El papel que encontré haciendo las veces de señalador del Ficciones era el siguiente:


Anver
so

Reverso

Donde evidentemente la escritura manual en el anverso me corresponde.
Suelo encontrarme fotos olvidadas como señaladores en algún libro a medio terminar.
Por alguna razón que excede mi Yo-Consciente, guardo sistemáticamente cualquier fotografía que encuentre tirada en la calle o en un libro o donde sea. No suelo hacer lo mismo con los señaladores, pero este en particular, allí ubicado, justo dónde empieza el famoso cuento La muerte y la brújula me impulsó a llevármelo.

Me puse a pensar las circunstancias en las que ese papel terminó sirviendo como señalador de un libro de Borges. Me imaginé a una hipotética señora X
(y digo señora porque busqué en internet sobre el producto y encontré lo siguiente:

TANVIMIL GEL - RAYMOS

Lubricante de la zona genital.
Composición.
Isoflavonas de soja al 40%, alfatocoferol acetato (vitamina E).
Indicaciones.
Sequedad vaginal. Dispareunia. La combinación de extracto de isoflavonas de soja más la vitamina E en un excipiente especialmente formulado forma un película protectora y emoliente que asegura una perfecta lubricación e hidratación vulvovaginal. TANVIMIL GEL lubricante con extracto de isoflavonas de soja y vitamina E puede utilizarse en la vagina y recto en ambos sexos. Asegura una mejor calidad de las capas superiores del epitelio vulvovaginal, que recuperan la flexibilidad y elasticidad, posibilitando una relación sexual indolora y más placentera.)

en la sala de espera de su consulta ginecológica, leyendo Ficciones para luego entrar al consultorio y por fin a la salida recibir el papelito con la indicación de la próxima consulta para subirse al colectivo y dejar olvidado el mismo en el libro que se había llevado para amenizar la espera.
Luego, encontrando que la prosa exquisita de Borges no era para ella devolvió el libro sin siquiera volver a abrirlo.
Una nueva derivación del entrecruzamiento entre "lo alto y lo bajo".
Borges, nuestro autor más canónico y publicitado así como público todo lo que a él refiere, mezclado con lubricantes vaginales, supongo, uno de los aspectos más íntimos, personales y tabú de una persona.
Lo que es una lástima porque se perdió uno de los cuentos más memorables del tomo; precisamente La muerte y la brújula.

Una sola vez me propuse analizar críticamente un cuento del gran Jorge Luis. Estaba cursando Teoría y Análisis Literario "C" (la de Panesi) y la obligación de la cursada me llevó a inventar una extraña teoría por la cual El jardín de senderos que se bifurcan sería una especie de mezcla genérica entre el policial clásico y el policial negro (era mi primer materia, mi primer monografía, mucho más que eso no se podía esperar de mí).

Luego de esa cursada, ya en 2005 cursé Literatura Argentina II dónde se nos dio como parte del programa, el mentado cuento.
Silvia Saítta nos dio esa clase y nos hablaba de distintas formas de abordar el análisis de un cuento o una obra literaria cuando nos contó de un famoso análisis que había realizado, precisaemente, Jorge Panesi y que la había dejado impresionada.
A mí también me dejó impresionado y voy a intentar reproducir el análisis.

Como saben los que leyeron el cuento (link al mismo aquí), el mismo se trata de una serie de asesinatos y la forma en que un investigador intenta descubrir al responsable siguiendo intrincados movimientos que incluyen estudios sobre cábala y otras cuestiones místicas.
El primer asesinato que se relata en el cuento ocurre en el Norte de esta ciudad imaginaria que se contrapone con la Buenos Aires real. Más precisamente en el Hôtel du Nord. El asesino escribe en el lugar del crimen: La primer letra del Nombre ha sido articulada.
El segundo asesinato se produce en el Oeste y el tercero en el Este. Se repite la inscripción en estos asesinatos con eso de La segunda letra del Nombre... y la tercera que dice que es la última letra del Nombre la que ha sido articulada aunque, Lonnröt sabe que no es así, que falta una letra. La letra que falta es la del asesinato en el Sur, dónde el mismo perecerá. El villano de turno, Red Scharlach, anuncia al antihéroe del cuento: "Un prodigio en el Norte, otros en el Este y en el Oeste, reclaman un cuarto prodigio en el Sur;"

El "cuarto prodigio", el cuarto asesinato que falta, el que se va a producir en el Sur, es el del propio Lönnrot que morirá en Adrogué.
Lo interesante, lo que me acuerdo del análisis de Pan
esi es de una sencillez tan grande que asombra.
Simplemente uniendo los puntos cardinales de los asesinatos en el orden en que se van produciendo obtenemos el siguiente dibujo:

Como se ve, la imagen formada es una "S" la "S" de Red Scharlach, el villano mencionado.
Simplemente, brillante. Y la brillantez reside en ser algo totalmente accesorio, innecesario, un detalle totalmente fútil pero que cuando uno lee el cuento y piensa en esto dice: "ahhhhh, ¡Es cierto!".
El análisis se completaba con otras insignificancias de este tipo y otras más interesantes, como por ejemplo un análisis de los nombres propios en el cuento, dónde Red Scharlach habla del color rojo escarlata y Lönnrot también abordaría el rojo (Rot se traduce del alemán como Rojo), lo que se prestaría a una interpretación que algunos han hecho dónde ven que uno y otro son uno solo, el mismo.

Y ¿qué tiene que ver todo esto con el lubricante vaginal (y anal) para un sexo más placentero? Todo y nada.
Es como la "S" del diagrama. Un pequeño detalle que lleva a una reflexión.
Encontrar la propaganda del lubricante en el libro de Borges me resultó algo tan surreal, tan increíble la idea de pensar en Borges y todo lo que tiene asociado ya como signo, todas las connotaciones que sucita y el lubricante para sequedad genital, una de las cosas más oscuras, sucias y secretas que pueda pensar, mezclados en un mismo espacio y un mismo tiempo, que todo esto me dispuso a pensar en la situación y luego a acordarme de ese análisis que tanto me había impactado.
En todo caso, tanto la "S"como todo lo demás, son sólo excusas para hablar y escribir.
Y de eso se trata todo esto ¿no?

9 comentarios:

Andrés Aloy dijo...

Rufián: ahora busco tu msn y te agrego, yo soy desertico7@hotmail.com. Igualmente, no discrepo tanto con vos, te puse como ejemplo solamente en mi texto último.

Saludos, Andrés

Julian dijo...

Creo que hubiera sido mas desagradable, además de que hubiera generado una mayor antítesis/transgresión (como decía el gran Roland), encontrar una foto de alguna de esas viejas en bikini posando sexy como resaltador para Ficciones. Pero lo mejor hubiera sido encontrarla en "El jardin de los senderos..." y ver cómo se marcan los surcos de carne en la vieja lectora en su bikini turquesa.

Bueno, espero no haber sido demasiado desagradable.

Strawberry Fields dijo...

Despues de haber tenido frente a mis ojos a esas señoras en sus "mayitas" coincido plenamente con Julian en que encontrarte con una foto inmortalizando la lucha de la bikini por sobrevivir en la jungla de carne...es mas desagradable que cualquier crema, ya sea el Tanvimil, un antihemorroidal,o la dermovagisil.
Nada lo supera en la carrera de lo grotesco.
En cuanto a Roldand y la antitesis o transgresion...eso se los dejo a ustedes!
Saluditos!

Rufián Melancólico dijo...

La verdad es que este año vino light respecto de escenas desagradables de la vida posmoderna al lado de la pileta. Debe ser que me rehusé a estar en la fucking pileta y reclamé mi derecho al contacto con lubricantes genitales.

Giorgio Novalgina dijo...

estaría bueno que averiguaras quién sacó el libro y le restituyeras el papelito. Sólo para verle la cara y humillarla por frígida.

Anónimo dijo...

Más vale tarde que nunca...Strawberry Fields ¿me permitís?
cito:Después de haber tenido frente a mis ojos a esas señoras en sus "mayitas"
maya
adj.inv./s.com.
1 De un antiguo pueblo indio que se estableció en la península del Yucatán y en otras regiones próximas, o relacionado con él.
ORTOGRAFÍA: Dist. de malla.
malla
s.f.
4 En zonas del español meridional, bañador
6 [malla (entera) en zonas del español meridional, bañador de mujer
ETIMOLOGÍA: Del francés maille.
ORTOGRAFÍA: Dist. de maya.
Sin ánimo de molestar, sólo por amor a los idiomas. SALUDOS.

Anónimo dijo...

Ja Ja Ja... lo bueno va a ser cuando al cabo de los años nos veamos esos rollitos desagradables en el espejo del baño. A todos nos tocará algun día. Por lo menos creo que en ese momento empezaré a pensar en la belleza interior. Cruz diablo!!!

José Identidad dijo...

Lo que pasa que la mina que sacó el libro leyó "Fricciones".

Ya sé que llego tardísimo con este chiste horrible. No pude aguantar.

Beatriz dijo...

No me pregunten como llegué a este blog, quizás como el papelito en Ficciones. Pareciera que ninguno de vaya a envejecer, que maravilla, cuenten como harán, se suicidarán ante la primer arruga, el primer rollito? Ocultarán el cuerpo para que los jóvenes del futuro no los castiguen como ustedes a los viejos? A Julián le quiero explicar que existe a menopausia, también la andropausia, y en las mujeres escasean los fluidos de todo tipo, para eso sirve un gel, para seguir teniendo sexo, o solo es para jóvenes?