16 de marzo de 2007

Apuntes sobre pornografía: Belladonna y el doble anal

(El largamente aplazado post sobre porno. Aplazado no porque lo haya estado corrigiendo sino porque siempre se interponía otra cosa que publicar)

Hace un tiempo, cuando era considerablemente más joven y virginal, caminando por la calle Corrientes, no pude evitar toparme con la tapa de una edición especial de la revista Hustler: Barely Legal con la linda cara de Belladonna adornando la portada (en la época en la que se había teñido de rubio).
Claro, en ese tiempo no tenía idea de quién era esa rubia con cara de pícara que me seducía desde la revista de Larry Flint.
Seducción que me llevó a decidirme a comprar el ejemplar luego de una ardua (y fisiológicamente incómoda) meditación.
Lo que se jugaba con la decisión era la ecuación: precio del producto / cantidad de veces que el producto podía llegar a darme satisfacción.
La pornografía tiene esa característica de reciclaje casi perpetuo: lo que te excita en una ocasión puede volver a servir para el descargo de otra ocasión.
Sin embargo, el factor de desgaste de este producto es bastante fuerte. La pornografía genera necesidad de más pornografía (ese es el secreto que hace que sea una de las industrias más exitosas, vease el efecto Coolidge como una explicación de este fenómeno).

Y en esa necesidad de conocer nuevas caras, nuevos cuerpos o volver a ver los mismos cuerpos en otras situaciones, el género se expande, coopta nuevas formas y estira sus propios límites hasta el punto en el que lo natural y lo artificial se topan con la barrera de la resistencia natural de los cuerpos.
Es decir, en una película porno (legal) puede haber de todo en tanto no se dañen los cuerpos.
Todo tipo de instrumento introducido en los orificios corporales más impensados, sexo con animales (el sexo con anguilas es un recuerdo de tapa de video porno que no voy a olvidar nunca) y todo tipo de práctica que se quede en ese borde: el de los cuerpos desgarrados.
Límite un tanto estrecho si uno se pone a pensar en determinadas escenas o prácticas.

Ahora bien, esta explosión de posibilidades con su jerga propia (vease Tiava.com, link que dejó un comentarista a otra serie de posts antiguos con esta temática o la lista que da la Wikipedia) y sus variantes casi imposibles es, a mi entender, la posibilidad de seguir generando discursividad a partir del elemento más común y básico del hombre: el instinto animal.
Saturadas las posibilidades de la innovación estilística y formal, superadas las vanguardias, queda un género en pie, un género que parece indestructible y que lo es porque se basa en algo tan primario y natural como es el deseo sexual.
Si seguimos una línea de pensamiento bastante lógica propuesta por Derrida y explicada por Jonathan Culler:

"...la masturbación también toma el lugar o sustituye a la actividad sexual normal. Para funcionar como sustituto tiene que recordar de algún modo esencial a lo que sustituye, y en efecto la estructura fundamental de la masturbación - el deseo como amor hacia uno mismo proyectado en un objeto imaginado que nunca se puede poseer- se repite en otras relaciones sexuales, que pueden entonces considerarse momentos de una masturbación generalizada". (1)
tenemos entonces que la masturbación ante la imaginación estimulada por la pornografía (por ejemplo), sustituye el acto de tener esa relación sexual que se nos presenta en la película pero que esa sustitución no es diferente de tener esa relación sexual.
La pornografía abre la posibilidad de las infinitas relaciones sexuales y por eso se retroalimenta:
necesita satisfacer las fantasías de todo tipo de persona y necesita ofrecer distintos cuerpos porque, siguiendo el mencionado efecto Coolidge, el hombre necesitaría mantener relaciones sexuales con distintas hembras.

La pornografía puede generar todo el tiempo nuevas formas porque puede cambiar y cambiarse a sí misma con la suplantación de una actriz, un actor, un escenario, una práctica sexual y como estos son, digamos, potencialmente imposibles de saturar, la pornografía respira aire nuevo a cada segundo.
De esta forma, la pornografía cumpliría una operación de cemento social en su aporte a la conservación de la familia monogámica burguesa... al permitir la poligamia.
Operando con la relación sexual como masturbación generalizada, la pornografía se cuela como el punto de fuga de una posible deconstrucción de esos valores burgueses: la poligamia institucionalizada en el consumo permitido y (aunque escondido) bien visto de pornografía.

Ahora bien, volviendo a mi bella Belladonna, pensaba en ella porque el otro día vi un video suyo en exhibición en un kiosco de diarios y recordé la razón por la cual se hizo conocida.
Más allá de ser una preciosa mujer (con una preciosa cara con dientes separados que por alguna razón que me excede, me seduce tremendamente) y tener esos tatuajes raros diseminados por su cuerpo (el tatuaje, en el porno, vendría a ser casi una marca de iniciación como el tatuaje carcelario de los tumberos), Belladonna es conocida por ser una gran performer del sexo anal y otras escenas extremas (sadomaso muy duro y escenas de nodriza entre otras).
Particularmente, dentro de este subgénero de sexo anal, es conocida por ser una de las pocas actrices que hacen lo que se llama el Doble anal, o lo que es lo mismo, la doble penetración anal.
Escena rarísima y poco realizada porque, evidentemente, no son muchas las actrices que se atreven a semejante castigo físico.

Pienso que si hay alguien capaz de hacer esa escena y hay consumidores que disfrutan con ese tipo de escena (a mí, las escenas anales no me estimulan) entonces se confirma lo que vengo diciendo: la pornografía es un género tan amplio como necesidades sexuales haya y como estas son infinitas, la larga vida del género pareciera asegurada.

No creo que sea imposible pensar en un futuro cercano dónde Internet sea como es satirizado en Futurama "la red más grande de pornografía" y creo que estamos viendo como la literatura y las demás artes se están viendo cada vez más plagadas de escenas de erotismo hardcore (convengamos que no es demasiado dificil encontrarse con pornografía (hardcore y softcore (que pareciera estar más orientada a la mujer) caminando por la calle y viendo tapas de revistas, publicidades, etc. y la necesidad casi estandarizada de trabajar con algún tipo de erotismo en la literatura contemporánea, el cine, etc.).

Siempre va a haber una Belladonna que esté dispuesta a recibir dos pijas en su culo, siempre va a haber una Klaudia Figura que esté dispuesta a soportar 645 estocadas y siempre va a haber una posibilidad de recambio, de nuevas ideas que le den nuevo aliento al género que en definitiva, no deja de ser el género más humano, humanista y humanitario si se quiere, que se haya inventado.

Hablando de grandes ideas renovadoras, en la gran película que satiriza el género y que suelen pasar por cable, Orgazmo (de los creadores de South Park) se habla de una práctica mítica, una leyenda urbana que posiblemente la película se haya encargado de establecer. Se la conoce por sus iniciales en inglés: D.V.D.A. lo que se traduce como Doble Vaginal, Doble Anal,
práctica que es considerada imposible de realizar o extremadamente dificultosa (la simple idea de cuerpos arreglados de forma tal que una mujer pueda ser doblemente penetrada por el culo y por la vagina implica un dibujo bastante dificil de imaginar).
Sin embargo, no me extrañaría saber que algún día se logre y se filme. La idea no deja de hablar de una posibilidad sexual y de alguien que quizás podría sentirse excitado o estimulado a ejercitarla.
Sería una nueva conquista formal del género. Y para versatilidad física ya la tenemos a la buena de Belladonna. Y si no, vean The Fashionistas donde su destreza física dejaría rojos de envidia a más de un artista de circo. Y ni que hablar de Natalia Oreiro que tan feliz fue cuando pudo demostrar todo su despliegue aeróbico en ese fracaso televisivo que fue El deseo.

(1) Culler, J., Sobre la deconstrucción, Cátedra, 1998, Madrid. Página 95

52 comentarios:

Mariano dijo...

ahora que citás el texto de Culler (y me disculpo ya que es la única conexión entre este comentario y tu post, interesante por otros motivos), ¿hiciste esa monografía sobre frankestein y la deconstrucción?... como ya sabés, estuve leyendo ese mismo libro durante el verano, y me había intrigado tu idea.

Giorgio Novalgina dijo...

uy, quedé al palo.

Rufián Melancólico dijo...

Mariano: Mi problema con esa monografía es que nunca me siento lo suficientemente capacitado en teoría como para encararla.
Pensaba hacerla el verano pasado y no la hice, pensaba hacerla este verano y tampoco la hice.
Tengo una pila de libros para seguir leyendo todavía.
Ahora toca "Presencias reales" de Steiner. Como para poner un poco de balance.
Supongo que terminaré haciéndola algún día. Y supongo que iré registrando en este blog los avances que haga a ese respecto.

Por último, el hecho de que hayas estado leyendo el mismo libro que yo este verano fue uno de los motivos que me sorprendieron cuando descubrí tu blog.
Una de esas conexiones que me hicieron sorprender el primer día que entré en tu blog y vi las menciones al KOTOR, los videojuegos, la infancia en los 90... que se yo...

Mavrakis dijo...

Ah, pero "Noticias" de esta semana entonces tiene que figurar al pie de toda monografía sobre el sexo.

Rufián Melancólico dijo...

Si es cierto que la "Noticias" de esta semana podría haber sido incluída como bibliografía de este post, pero como dije, lo escribí hace unas semanas.
En todo caso, mi post parece como oportunísima intervención en la escena del debate cultural actual.

quierosertuamiga dijo...

¿para qué, por qué, escribir este post?
ratificás un mito del sentido común tras otro
no alcanza con hablar de pornografía
escribir "concha", "doble anal" o mencionar a los creadores de South Park
para decir algo distinto de lo que podría sostener Grondona

sigoqueriendosertuamiga dijo...

ojalá, de verdad, ojalá, que haya toda una ironía que no estoy leyendo.
sino...
me voy a poner triste al pensar en lo poco que aprendió mi generación.

tuamiga dijo...

última:
creo que estás enamorado de mariano.

Rufián Melancólico dijo...

Me encanta tener nuevos amigos!!! En especial aquellos que saben reconocer mi filiación ideológica que va en línea recta a los preceptos del gran Mariano (Grondona).

Soy de una generación que no aprendió nada (me hubiese gustado tener más amigos con quienes compartir y que me alejaran del mal camino, pero siempre fui un chico muy solitario) y por tanto escribo pelotudeces aprovechando que el "blog es libre y gratis".

Lamento que a mis nuevos amigos no les guste lo que escribo.
Me permito expresar mi lamento con un reconocido signo gráfico del medio :-(
Es decir: Estoy triste.

Espero que la próxima vez que escriba algo, mis nuevos amigos se emocionen de comprobar que dije exactamente lo que querían leer, que les demostré que sí aprendí algo y con ello, honro a nuestra generación.

La próxima vez voy a hacer alguna cita de Marx, Kant y Hegel para tener al dream team y así hacer que el texto flote por sí mismo sin tener que agregarle nada más.

Y sí, me parece también, que voy a poner un banner para promocionar algún curso de Comprensión Lectora porque no es la primera vez que alguno de mis amiguitos-blogger se ofenden conmigo por lo que escribo. Algunos gusarapos que no saben exceder la planicie del texto (cegados por sus lecturas estrechas) y encontrar algún guiño cómplice que los lleve al libre campo de las interpretaciones, donde el sentido diseminado pueda corporizarse en ironía. O no.

Saludos a mis nuevos amiguitos!

elamigodetuamiga dijo...

Estoy hablando por teléfono con tu amiga. Nos divierte que seas tan rosadito.

superamigos dijo...

además, ¿no te da cosita responder así, digo, tan largo? no te expongas rufiancito. nosotros te queremos. es más, hablamos de vos casi todos los días, y de mariano. tu amiga no pasa un día sin revisar sus blogs, y manda mails a la madrugada. son unos grosos, como soledad funes (que no es la hija de funes en realidad) y además nada.

Rufián Melancólico dijo...

Lo decía acá, me estoy volviendo un blogger popular!!!
Chicos, me muero por conocerlos porque como decía (y no me permito mentir, los que me conocen tampoco me permitirían hacerlo) no tengo muchos amigos...
Tener nuevos amigos y que encima gusten de mi tez rosadita (tengo la piel muy blanca y cualquier rayito de sol me deja como el Dr. Zoidberg) es buenísimo para mí!
Y si encima leen mi blog todas las noches, escriben mails sobre mí y hablan por tel. sobre todo esto, mejor me siento!
Ahora, no entendí lo de Soledad Funes (a quien desconozco).... Nada? Le gusta nadar? O leyó la novela de Carmen Laforet?
Es un "como soledad funes (...) y además , nada" es decir, "Nada" más para decir o Nada como modificador de Soledad Funes?
Estoy muy confundido.
Sabrán disculpar mi exceso verbal, es que la escritura y la lectura son vicios para mí.

charly.gr (Carlos Gradin) dijo...

"sigoqueriendosertuamiga" no se llama "sigoqueriendosertuamiga" sino "Usuario anónimo", y algunos dicen que es el mejor escritor de la literatura argentina.

vigilante melancólico dijo...

Empecé a leer el post, entre a unos links,fui al baño a masturbarme, cuando volvi segui leyendo pero me dio asquete(?)

Rufián Melancólico dijo...

Che pero que bueno que mi literatura tenga un efecto en la realidad! Si la lectura de mi post te sirvió para echarte una paja, bienvenido sea! Al fin encuentro utilidad a lo que escribo!

la enmascarada dijo...

hace poco descubrí tu blog y me parece muy muy interesante.
Me gustó este post. Líste "Deseo" de Elfriede Jelinek? Está bueno y es un poco sobre eso, imagina algunos efectos posible en situación de monogamia forzada por el temor al SIDA.
Saludos!

Ineptus dijo...

Nunca faltan los "policías" blogueros detectando "sentido común" y demás faltas a la etiqueta intelectual.

Ok en cuanto al post creo que en lo que no estoy de acuerdo es en la manera en que asumís la supuesta "naturalidad" del sexo, eso es toda una discusión enorme desde hace varios años
Ahora habrá que ermmm "investigar" esas películas digo como "ejercicio intelectual", con una libreta de apuntes y algunos libros de Derrida y Foucault. Todo un sacrificio

Dario dijo...

Mis opiniones sobre el tema son largas, complicadas y negativas y varias veces las he comentado, a vos Rufián y a otras personas y no tengo muchas ganas de hacerlo de vuelta ahora (ahora surge la pregunta, para que carajo hago este comment.) Recientemente en este post de mi blog se discutió el tema y ahi dije mas o menos lo que pienso http://elbailemoderno.blogspot.com/2007/03/sin-haber-revisado-realmente-el.html

Yo se que me vas a odiar por esto pero suelo coincidir con las opiniones de Andrea Dworkin al respecto. Y sí, soy uno de los pocos hombres a los que no les da miedo ponerse del lado de Dworkin :P (aunque soy más post-feminista que feminista)

Perro Negro dijo...

Ché, viste que de amigos hiciste? Ahora vas a poder hacer "Frankenstein y la deconstrucción" y "La sublimación de los lazos de parentezco de la familia ampliada en la posmodernidad según la obra de Roberto Carlos como exponente outsider del tropicalismo".
Otra cosa: podrías poner un CBox y atender un consultorio erótico: por ejemplo, yo soy usuario de la categoría "amateurs" ¿A qué puede deberse? ¿Seré un genuino león proletario que no me vendo a las veleidades mercantiles de categorías burguesas como "famosas"?
¿O será que me gustaría intimar con alguna gordita hipposa de mi facultad pero no me atrevo porque tengo miedo de que el recitado del "Programa de transición" en la cama me debilite el miembro?

Rufián Melancólico dijo...

Enmascarada: gracias por tus elogios! No leí ese libro, lo tendré en cuenta si lo veo en la biblioteca en la que laburo.

Ineptus: el debate está abierto. Creo que las funciones sexuales son algo absolutamente natural por más que estén mediadas por la cultura.
Respecto de la investigación de campo, seguro que es más divertida que el medievalismo tan en boga.

Darío: Realmente pensaba que eran otras tus opiniones respecto del porno.
Al menos sacaba esa conclusión de alguna charla cervecera en el Pque. Chacabuco en la cual conversamos acerca de si Jenna Jameson era o no todavía dable y que incluso meniconamos a la Bella-donna.

Perro: Estoy re contento con mis nuevos amigos!
Y respecto de tus preferencias de perversión, en general las fantasías sexuales tienen un fuerte elemento de humillación y dominación incluídas. Eso leí en el suplemento de educación sexual de Página 12. jajajaja...
Me imagino que vos, proletario y libertario debés tener unas fantasías de lo más salvajes e inconfesables!

Ineptus dijo...

Yo soy de los que piensa que la cultura o la ideología determinan las nociones de "naturaleza". En nuestra sociedad actual en donde el coito ya no es indispensable para la reproducción, no existe nada más "socializado" y "artificial" que la sexualidad. En cierta forma el sexo recreativo es un acto absurdo, menos determinado por pulsiones naturales que por cierto deseo de sublimar ansiedades de carácter social. Sino veamos las llamadas "perversiones" y las ansiedades por debajo de estas: dominación, misoginia, paranoia, obsesión por el estatus etc
Además pensemos en el énfasis que se hace en el placer del sexo.Este placer no es utilitario, ya no es placentero con el fin de que los humanos tengamos un incentivo para reproducirnos. En cierta forma el placer es un como un excendente, perdió su lugar en la ecuación reproductiva.
En cuanto a los debates sobre el porno estoy de acuerdo con sus detractores en el sentido de que evidentemente es un reflejo directo de esquemas de dominación "patriarcales" y el placer de la mujer en la mayoría de los casos es inexistente o invisibilizado. Lo que no estoy de acuerdo es en criticarlo como una perversión de una sexualidad "pura" y "saludable" que en realidad no existe.

Rufián Melancólico dijo...

No creo que la necesidad sexual sea no natural por el hecho de que se haya inventado la inseminación artificial.
Lo cierto es que el impulso del sexo sigue estando y se sigue manifestando de modo que determina el accionar de la gente.
Que las prácticas sexuales estén modificadas por la cultura es indudable y que el erotismo es un acto inútil también.
¿Pero acaso la literatura no es inútil también?
El sexo no reproductivo es como cualquier otra necesidad inscripta en la necesidad del hombre como especie: comer, cagar y coger.

Esteban dijo...

Mmm... ¿por dónde empezar?

Primero, llegué a tu blog medio de casualidad, así que me siento un poco sapo de otro pozo, con todas estas discusiones en los comments. No obstante, voy a dar mi opinión: tu posteo me pareció excelente, aunque me distanciaría de algunas de las afirmaciones que hacés. Digo, les pondría un signo de interrogación al lado, nomás, como diciendo “puede ser, pero habría que ver”.

Por ejemplo, tu referencia al efecto Coolidge; no sé, soy un tanto reacio a explicar la renovación constante del género pornográfico con una hipótesis fundamentada a partir de la experimentación en roedores.
Me parece que tendría más que ver con cierta dinámica de la industria cultural y del entretenimiento, que funciona (tanto desde el lugar del productor como del consumidor) con esa vertiginosa obsolescencia/actualización de sus productos. Además, ¿no podría ser que el florecimiento porno sea una consecuencia lógica de la (ya añeja) revolución sexual en su cooptación por el mercado? En todo caso, habría que preguntarse si la pornografía es el único género que opera del modo en que señalás.

Sí, estoy de acuerdo en que es un género sintomático de los tiempos que corren. Sí, estoy de acuerdo en que su plasticidad es casi infinita, siempre y cuando no se quiebre la norma de los cuerpos desgarrados, ¿quizás, la única invariante del género?

Anyway, me hiciste acordar de que uno de los profesores más lúcidos de mi facultad (estudio comunicación en la UBA) sostuvo una vez que existe un parentesco fundamental entre la pornografía y los programas infantiles. En ambos casos, estamos frente a géneros sin conflicto, en un carnaval de colores en donde todo se vive en una especie de inocencia bucólica, donde campea una felicidad que no está manchada por la culpa. Es casi imposible no relacionar el goce irrestricto de la sexualidad infantil (en el niño como un “perverso polimorfo”, por citar una frase archi-conocida del arsenal freudiano) y la capacidad de la pornografía de exprimirle placer a los cuerpos de las maneras más inimaginables.

Sin ir más lejos, Xuxa, Panam, Caramelito, entre otras animadoras infantiles, harían las delicias de más de un pornógrafo empedernido, ¿no te parece? Vivimos tiempos extraños.

Saludos!

Rufián Melancólico dijo...

A los caídos del catre les recomiendo que lean las pocas pero rigurosas reglas que rigen este blog y la moderación de comentarios.
Pueden hacerlo acá.

Gracias.

Dario dijo...

Por supuesto que puedo discutir esas cosas, y por supuesto que la pornografía me parece un tema de discusión valido y valioso, pero hay muchas cuestiones al respecto. Y aún si mirara pornografía todo el día eso no le quita validez a preguntas como "¿Qué dice la creciente moda de la violencia y la humillación hacia las mujeres como fetiche sexual en la industria pornográfica dice de nosotros como sociedad?". No es cuestión de discutir su naturalidad o su normalidad, o hablar de cuestiones morales que no vendrían al caso, sino que significa la pornografía desde un punto de vista semiológico podríamos decir definiendo semiología como la definía Saussure, como el estudio de la vida de los signos en el seno de la vida social.

Y me parece que por ej. a la pregunta que hago arriba estoy seguro que dice cosas terribles de nosotros como sociedad.

Rufián Melancólico dijo...

Esteban: muy bueno tu aporte a todo esto.
La omisión de un "quizás" responde a una política personal que implica tratar de comprometerme con mis ideas. Odio las monografías escritas en 3era persona del plural y llena de atenuadores del sentido que implican un compromiso débil. Cosas como: "Sostenemos que sería posible encontrar..." ese tipo de frases.
Respecto de aplicar teorías comprobadas en roedores al comportamiento humano, es práctica común en la biología ¿no?
Pero de todos modos estoy de acuerdo con tu comentario y algún otro en que dejo un poco de lado las fuerzas de la cultura y el mercado como variables distorsivas. Lo encaré más que nada desde un punto de vista del género discursivo que de su contextualización.

Con esto también respondo a Darío: sí, considerando la pornografía como parte de la vida social hay mil preguntas más que hacer: Por qué? Para qué?
Pero no es sólo en el porno donde hay una estética del exceso: podés ver el éxito de sitios como Rotten.com para ver que hay un deseo consumidor de ver situaciones terribles.
Hay una fuerte expansión de la humillación de la mujer (buscar "EyeShots" en Tiava.com para comprobarlo) pero acudiendo a un argumento ultraliberal: nadie obliga a esas mujeres al sometimiento.
En todo caso es discutible. Lo cierto es que, como decía en el post, el límite parece ser el de los cuerpos desgarrados.
La misma Belladonna inició un escándalo cuando en un programa de TV intentaron hacerla quedar como una víctima de su medio de vida...

P.D.: Te estás volviendo conservador amigo? Por ahí leí que alguien te recriminaba mucha lectura de Ballard... yo te recrminaría mucha lectura de Easton Ellis...

Perro Negro dijo...

Es cierto, tengo una fantasía completamente aristocrática: ella, (es una onda mezcla N. Kidman - I. Huppert) toca en el piano de cola el Preludio Opus 23 No 5 Lugansky y yo me la acerco desde atrás (hay mucha luz natural, estamos sólos) le pido que no deje de tocar y empiezo a penetrarla (vaginalmente)
MI fantasía versa sobre el modo en que la excitación la lleva lentamente a ir cada vez pifiando más notas hasta transformar la obra en una incomprensible sonata contemporánea.

Guau! No es cool?

Giorgio Novalgina dijo...

Quise entrar a este blog desde un cyber y me salió un cartel amenazante que decía que el sitio tiene contenidos para adultos y la ventana se iba a cerrar.

Dejá de escribir inmoralidades.

Minerva dijo...

Ahora es tarde y no tengo ganas de empezar a masticar punto por punto; adelanto que no es que esté en contra de la pornografía en sí misma ni me escandaliza ni me espanta, pero la página de esta chica me dio como un asquito... esos pies metidos en zonas escabrosas, yo qué sé, puaj. Obviamente, para gustos los colores, pero...
De todos modos creo que es un tema muy poco discutido "académicamente", salvo a través de una postura "feminista" que despotrica sin control contra la pornografía, así que bienvenida la pedrada.

Rufián Melancólico dijo...

Perro: sos igual a todos los intelectuales burgueses de izquierda: muy comprometidos pero se les escapa la chispita aristocratizante a cada rato.
Como Cortázar diciendo que "el ruido de los bombos peronistas no me dejaban escuchar los conciertos de Bela Bartok..." para después comprometerse con la Revolución cubana y nicaragüense, escribiendo cosas como "Apocalipsis en Solemnitame" y libros como "Nicaragua tan violentamente dulce"

Dario dijo...

Che que a Easton Ellis todavia no me puse a leerlo y a Ballard se lo puede leer mucho pero nunca demasiado.

Y claro que no me estoy volviendo conservador, si no a la hora de criticar a la pornografía citaría a algún grupo conservador anti-pornografía de la derecha cristiana de esos que hay tantos y no a Andrea Dworkin que es definitivamente de izquierda.

Sabía sobre la indignación de Belladonna cuando en un programa de Diane Sawyer trataron de victimizarla cuando se puso a llorar en una entrevista. Pero que los que participan de las películas sean o no voluntarios no elimina ninguna de las otras cuestiones. Además la voluntad es un argumento terriblemente liviano, realmente deberían determinarse los límites de la voluntad para hablar de ellos. Como decía Debord "[en la sociedad del espectáculo] el adulto dueño de su propia vida no existe en ninguna parte".

De cualquier forma, si ves una película porno donde se simula una violación o un sometimiento y es precisamente eso lo que encontrás estimulante, es irrelevante que las personas involucradas lo hayan hecho voluntariamente y que nadie haya sido violado, lo que importa es que para el espectador ES una violación. Posiblemente si fuera una violación de verdad le sumaría valor antes que restarselo.

Y el límite entre la actuación y la realidad es tan escaso en esos casos. ¿hasta qué punto una violación simulada en una película no es una violación? ¿de qué forma una mujer sometida en una película no está siendo realmente sometida? entonces, ¿hasta que punto no es toda pornografía violación? Hay una frase popularmente atribuida (mal) justamente a Dworkin que dice que "todo sexo es violación". Es difícil y puede resultar exagerado decir eso pero creo que fácilmente podríamos replantearlo como que "Toda pornografía es violación".

Ineptus dijo...

No toda la pornografía es violación porque no toda está basada en fantasías de violación. No toda, pero ahora una gran parte sí lo esta por lo que concuerdo con vos en que la "simulación" es equivalente al acto "real" en el sentido de que lo que excita es la cohersión.
También sería interesante preguntarse si en el caso de actos extremos como el doble anal, o cosas como el "donkey punch" el elemento principal es un placer sádico/misógino de ver a una mujer siendo "castigada sexualmente".
Por otro lado, habrìa que ver si lo que llama la atención, más que cierto sadismo es el aspecto de "performance" de ver los límites de un cuerpo y la rareza y acrobacia de los actos sexuales que se presentan. Hay un teórico gringo que se llama Steven Shaviro ,que una vez dijo que la pornografía era un subgénero de la fantasía/ciencia ficción. No estoy del todo de acuerdo pero si existe ese elemento de irrealidad que llama la atención

Ineptus dijo...

OFF TOPIC
Sin querer sonar como un reaccionario incorregible, esos libros de cortázar deben de ser infumables ¿Alguien los ha leído?
Y de fantasias Aristo mejor ni empezar con eso...;)

Rufián Melancólico dijo...

Creo que hay mucha confusión en la izquierda sobre cómo considerar la
pornografía y creo que la opinión más sensata y honesta que escuché al respecto es la de Larry Flint: ¿Qué es peor: mostrar bellos cuerpos desnudos o mostrar cuerpos destrozados por efecto de la guerra?
Las fantasías sexuales implican dominación e implican un placer en la contemplación de la humillación del otro.
Recuerdo a un actor porno que decía en un documental que claro que existen los money shots, porque, ¿Qué novia razonable permitiría que su novio le echara su semen encima de la cara?
No es mala la idea de comparar el porno con la sci-fi. Volviendo a ese aspecto carnavalezco que tiene el porno y que comparte con
la TV infantil, hay una situación de puesta en escena de una situación inverosímil que cobra fuerza por ser eso, pura puesta en escena y las posibilidades que eso depara. En ese sentido se parece a la sci-fi.
Por otra parte explota los sentidos más festivos y relacionados con el
placer básico: es un gran carnaval. Habría que ver si alguien se anima a leer a Bajtín y luego pensar en porno. Tal vez se podría decir algo
interesante.

Respecto de la idea de violación no estoy de acuerdo. Básicamente porque la violación es una relación sexual no consensuada y la pornografía es un subgénero de relación sexual consensuada. Dicen los sexólogos que en el sexo
está todo permitido en tanto los partícipes se sometan de propia voluntad.
Realmente desconozco el sentimiento de una actriz porno que hace
performances circenses con su cuerpo. Quizás disfruta esa forma de sexualidad y no veo nada de malo.

En tanto penetración, obviamente la relación sexual es una violación de un espacio privado del cuerpo del otro.
Pero me sigue llamando la atención pensar en términos de una moral tan
estricta: ¿nada está permitido entonces?

Leemos al Marqués de Sade con deleite y cuando se nos cuenta que un burro le rompe las tripas a una mujer con su miembro de proporciones animales, nos
deleitamos en la violencia de la escena.
Se han escrito miles de páginas sobre Sade y de los más prestigiosos especialistas (Barthes, Blanchot, Bataille, etc.), pero entonces, en eso no
hay también un regodeo en la violencia gratuita?

Creo en la 2da ley de la termodinámica y por tanto creo que el principio de Entropía rige nuestra existencia. La violencia que hay en la pornografía no
es distinta a la violencia que hay en un juego infantil, en una película que den por la tele a las 2 de la tarde, la violencia de las instituciones y el Estado sobre el sujeto, la violencia de la imposibilidad de conseguir una
satisfacción sexual de miles de personas, etc.
Y sin embargo, lo que hay ahora es una apropiación de esa violencia y una puesta en escena que la hace inofensiva.
Recuerdo un pasaje de "La genealogía de la moral" de Niesztche donde cuenta
cómo en el medioevo las deudas se cobraban con partes del cuerpo del deudor (como en "El mercader de venecia") y cómo deuda y castigo eran una misma palabra en alemán. Ejemplos de violencia extrema hay infinitos y el que estoy dando es mínimo, sumamente pequeño comparado con los espectáculos horrorosos de ver como un hombre perdía la cabeza en una guillotina o cómo
se quemaban seres humanos vivos o que se yo... hay tanto para indagar...
Entonces, el porno no deja de ser sumamente inofensivo, una sublimación y un elemento reaccionario si se quiere desde el punto de vista de su utilidad
práctica en la cimentación de un ideal hipócrita de familia burguesa (que también es, una forma de violencia).

P.D.: El de Nicaragua de Cortázar lo tengo acá en la biblioteca y se me hace terriblemente pesado leer más de dos páginas del mismo.

mauro m. dijo...

Creo que sí hace una diferencia que sea una violación simulada y no real.
Porque es una manera de sublimar esas fantasías, no?
porque si a uno le excita fantasear con someter o ser sometido, pero no quiero someter o ser sometido efectivamente, puede ver un simulación de eso siendo consciente de que es una simulación. Lo excitante del tema sería justamente esa simulación,esa puesta en escena de una fantasía que uno puede tener.
De última, a uno puede no gustarle el porno, pero si el porno está ahí será también para dejar salir esas cosas y no reprimirlas, no?
porque si uno tiene esa fantasía y sabe que está mal hacer esas cosas, etc. soluciona algo reprimiendose? va a dejar de pensar en eso?

suerte

Ineptus dijo...

Considerando lo que dice el rufián sobre la relación ambigua de la izquierda con el porno,me pregunto sobre la posbilidad de una sociedad sin producción de pornografía.
En cierto sentido, el deseo( poco realista) de las feministas radicales es básicamente suprimir por completo representaciones del deseo heterosexual. Si el sexo es solo un juego de dominación y humillación de un género hacia otro, entonces una sociedad "ideal" descartaría las representaciones de esa dominación (en cierta forma se trata de una demonización del deseo masculino)
Y aquí se podría establecer una relación demasiado forzada entre nivel de ideas "progresistas" sobre género y menor deseo/necesidad de representaciones pornográficas. Pero,lo que pasa es que muchas de las sociedade más progres (y con mayor equidad de género) son las que tienen leyes y actitudes más relajadas ante la pornografía y el sexo en general.
También es interesante pensar en la relación pornografía/capitalismo ¿Es el consumo de imágenes pornográficas intrínsicamente una experiencia del capitalismo? ¿Es el modo de producció capitalista pornográfico?
¿Cómo ha sido la producción de pornografía en países no capitalista? etc etc.
¿En que se diferencian la pornografía creada antes del auge del capitalismo global?
La verdad el tema da para mucho
Suena como una tesis interesante con mucho "trabajo de campo"

Dario dijo...

La pornografía es la producción más capitalista posible. Es la instrumentalización última del cuerpo porque es el unico caso en que la instrumentalizacion es un fin en sí mismo y no un medio para un fin.

No tiene mucho sentido en este contexto citar a Sade porque no hay contacto entre la literatura pornográfica y el cine porno. La diferencia entre un producto linguistico y la instrumentalización de cuerpos reales es inconmensurable.


Tal vez uno no se da cuenta pero no se consume pornografía sin abstraerse totalmente del hecho de que lo que uno ve son personas de verdad. Son imagenes de cuerpos objetificados, convertidos en objetos de cambio, convertidos precisamente en imagenes, consumidos tanto como el espectaculo puede consumir algo.

Y aca entra en discusión de nuevo la cuestión de la voluntad. La pornografía no es un subgénero de relación sexual, es un subgénero de la producción industrial que no tiene nada que ver con sexo verdadero, son imagenes. La cuestión es que esas imagenes siguen funcionando mas alla de las personas que forman parte de ellas. Si alguien que participa de ellas no quisiera que esas imagenes siguieran funcionando y eso sigue siendo comercializado, ¿todavía es consensual? ¿no es violación? Linda Lovelace dijo publicamente años despues de haberla filmado que "cuando ven Deep Throat, me estan viendo siendo violada". Y no, no es una pobre víctima de los pornógrafos malos, es una víctima del capitalismo y el espectáculo y de la pornografía como una de sus máximas expresiones.

La pornografía como existe actualmente es total y completamente post-capitalista, de eso nadie tiene ninguna duda.

Perro Negro dijo...

Rufián: te equivocás para ser lo que vos decís me falta ser intelectual...
Con respecto a lo que contás, no hace falta ir a Cortázar (a quien no trago ni poítica ni estéticamente) con recordar que Bakunin dijo: "Hay que destruirlo todo, excepto la 9na sinfonía".

Bueno, ahora voy a decir una sóla cosa en serio, traicionando el estilo de mis habituales intervenciones:

No condeno la pornografía desde un punto de vista ni estético, ni moral. Ahora bien, hay que tener mucho cuidado con la dimensión social. Es una forma de explotación y opresión, pero no como cualquier otra, por lo general, al igual que en el caso de la prostitución los beneficiarios de la pornografía esclavizan de diversas maneras a sus "trabajadores", ya sea enganchándolos en la papa y actuando como proveedores, generando dependencia psicológica, aprovechando situaciones altamente conflictivas como escasez provocada por invasiones militares (Croacia, etc...), y obviamente no hay sindicalización.
Bueno da para señalar muchas cosas más, pero creo que se entiende a que apunto...
Obviamente que pornografía también es mostrar cuerpos desmenbrados.

Horacio dijo...

Es interesante el debate que se fue armando.
No me parece correcto decir que lo excitante sea que para los ojos de uno la simulación de violación es realmente una violación. Yóicamente la culpa se paga con el "saber que es mentira" (bueno, tiene que ver con qué es lo real). Se sabe que es como un juego. Ahora bien: ¿una violación excita? Sí, excita, el tema es -justamente- que genera angustia (culpa). La pornografía permite evadir ese sentimiento.
El lugar de la televisión, internet, etc, en todo esto también es interesante. Lo que dice Flint sobre qué es peor, si mostrar hermosos cuerpos desnudos o cuerpos destruídos por la guerra, es cierto. Simplemente la televisión torna normales las atrocidades. Si mañana en vez de mostrar cuerpos destruídos por la guerra o accidentes de autos se mostraran escenas de violación de forma normal, llegaría un punto en el que lo veríamos con total tranquilidad. Y ahí ya dejaríamos de preguntarnos si lo importante es que algo sea real o no.
Lo "real" y la realidad psíquica son, al final de cuentas, lo mismo (me refiero a Lacan).
Claro que la pornografía muestra cuerpos desmembrados: los mismos cuerpos desmembrados que muestra el noticiero, esos cuerpos lejanos y de fantasía, que se generan cuando uno prende la tele y que desaparecen al apagarla. Así también evitamos la culpa y disfrutamos (por esa distancia, por la sensación de irrealidad que provocan los medios).

Rufián Melancólico dijo...

Creo que todo tipo de trabajo implica una puesta en escena del propio cuerpo. Obviamente, no es lo mismo cargar bolsas en el puerto o someterse a un doble anal que estar sentado en una biblioteca todo el día como hago yo.

Creo que no hay diferencias serias entre lo que escribe Sade y lo que hace un Larry Flint cualquiera: lo que cambia es la forma de representación, pero a lo que se intenta llegar es a un mismo lugar. Hay que ver si Sade viviera en ésta época qué haría: cine o literatura.

Todo el tiempo estamos viendo cuerpos de los otros a los que no les damos importancia, cuerpos que nos molestan: vas en el colectivo hacinado y deseás que los otros sean los que se jodan, te gustaría que sus cuerpos no estuvieran.
El egocentrismo no es un invento del porno.

Hace años que tengo pendiente la lectura de "La Revolución Sexual" de Wilhelm Reich donde abarca el sexo desde una perspectiva marxista y psicoanalítica.
Me muero de ganas de leerlo.

En todo caso habría que ver si las relaciones sexuales reproductivas no son también parte de un sistema industrial de producción (de individuos). Es claro que el Capitalismo requirió de mano de obra en sus etapas iniciales ("Gobernar es poblar").

Con el estado actual de cosas, me cuesta pensar en el lugar que ocupa exactamente el porno. Pero por lo visto, es un tema muy interesante de estudiar y debatir.

esteban dijo...

Creo que, de todas las posturas desplegadas en los últimos posts, con la que más coincido es con la de Darío. Su argumento de que la pornografía es uno de los géneros discursivos por antonomasia del capitalismo, en cierto modo, da en el blanco con la idea que planteaba antes de que es sintomático de los tiempos que corren. Hoy en día, la hegemonía del modo de producción capitalista es prácticamente indiscutible, y el usufructo comercial de los cuerpos por parte del género pornográfico sería un signo (uno más) de esto. En este sentido, pienso que la violencia actualizada en las películas porno está indisolublemente ligada a la desigualdad inherente a nuestras sociedades.

El argumento de Flint traído a colación por el Rufián es incuestionable pero encubridor. ¿Qué otra cosa podría decir alguien que se hacía millonario con esa industria? Evidentemente, frente a la exhibición de dos personas cogiendo o la de los cuerpos desangrados de la guerra, cualquiera que optara por la segunda opción sería un sádico imperdonable. Sin embargo, no me parece que la comparación realizada por un Rockefeller de la pornografía sea adecuada, por lo menos en este contexto.

Si dejamos de lado el análisis semiótico del género, surge la pregunta de hasta qué punto las prácticas a las que son sometidas las actrices porno son consentidas. Ese es el nudo de todo el debate. Quizá esté mostrando un poco la hilacha moral, pero no me resulta muy creíble que una mujer disfrute albergando simultáneamente dos penes en su esfínter anal y tragando el semen de un ejército de hombres alzados, aunque es cierto que sobre gustos no hay nada escrito.

Y dudo un poco por que, es cierto, están las dos versiones del asunto. Por un lado, la bella Belladonna negándose a ser victimizada por la mojigata de Diane Sawyer y, por el otro, la pobre de Linda diciendo que en Deep Throat estaba siendo violada. ¿Cuál de las dos es más convincente? ¿Belladonna, que niega haber sido sometida y reivindica su voluntad de participar en los films, o Lovelace, que denuncia el maltrato al que la industria somete a las mujeres? ¿Es, como sostiene el Rufián, la pornografía un subgénero de una relación sexual consensuada? ¿Cuán consesuada es en verdad? Porque, en cierto modo, también un boliviano consensua vender su fuerza de trabajo en el Once a un precio paupérrimo, para deslomarse 16 horas diarias en un galpón dudosamente habitable, arriesgándose a morir calcinado.

Una buena respuesta puede estar en Bourdieu y en lo que llamaba la “paradoja de la dominación”. El sociólogo pensaba que muchas veces el oprimido reivindica aquello que lo estigmatiza y que lo oprime, como un modo de fortalecer su identidad y no volverse loco. Por mencionar un ejemplo bastante cercano: el pibe chorro diciendo “soy negro villero y me la banco”. Es probable que el pibe se sienta orgulloso de haber nacido en la Villa y de robar para vivir. Es probable que si le ofrecieran mudarse a, digamos, Caballito y un laburo pobre pero honesto preferiría quedarse con la villa y las ganancias esporádicas y violentas del afano, aunque las condiciones de vida sean indescriptiblemente peores. Pero esto es porque su identidad está tan intimamente atravesada por el hecho de haber nacido en la villa que si viviera esa condición como un hecho negativo y denigrante, su mundo se le desmoronaría.

En algún texto, Zizek sostiene que, a veces, la razón por la que nos creemos libres es porque carecemos del lenguaje para articular nuestra falta de libertad. ¿Interesante, no?

Volviendo a Belladonna, ¿no es posible que ocurra algo por el estilo? Es casi esperable que se niegue a ser victimizada en un programa de TV masivo. ¿Cómo podría alguien reconocer alegremente que se ha dejado maltratar a cambio de dinero y que lo que ha sido su forma de vida por años, se basó en ser la víctima voluntaria del sometimiento más aberrante? Sería prácticamente como aceptar que se le vendió el alma al diablo.

En fin, no sé cuál es la salida a todo este embrollo y siento que se me están quedando un montón de cosas en el tintero, pero es hora de que vuelva a laburar.

Saludos para todos.

Perro Negro dijo...

Exacto. Lo que decís en el último post es a lo que apunto. Ahora, más allá de lo de Bordieu, si ves en mi blóg yo puse un post de un artículo que levanté de argenpress (http://hieloparalasaguilas.blogspot.com/2007/03/dale-no-seas-gil-vamos-de-putas.html) se puede entender mejor a que apunto.
Es decir, pensar que esa tremenda industria es homogénea es un error. Obviamente habrá gente para la cual representa una salida fácil y hasta copada, pero, conociendo cómo es el trabajo en la actualidad, sospecho que los grados de manipulación, humillación y sometimiento deben ser muy altos y muy extendidos.
Y también lo que está faltando acá es poner el punto de vista del consumo, es decir, lo que en definitiva sostiene a la industria, es decir, cuantos nos cuestionamos sobre el origen de lo que consumimos (el tabaco por ejemplo, industria basada en la esclavización infantil y adulta).
Por otro lado, otra cosa que se escapa, ( más allá de que la pornografía sea el discurso...bla, bla, bla) es la dimensión de lo que seguramente la pornografía está sustituyendo.

Rufián Melancólico dijo...

Hoy pensaba en el colectivo sobre el género furor dentro del porno de nuestros días: el amateur.

Es muy interesante pensarlo porque en él se juegan las diferencias entre relación sexual consensuada y no consensuada: una pareja que tiene relaciones y se filma o se saca fotos mientras tiene relaciones está generando un material que es pornográfico.

Entonces, la pregunta es: es el amateur también una violación? es el amateur también una explotación y desmembramiento de los cuerpos?
Creo que no.
Creo que en todo lo relacionado con el sexo se juega mucho el tema de las fantasías.
Y si ponés a cuántas mujeres les gusta tragar semen o lo disfrutan, eso es muy personal.

Uno que ha conocido diversas parejas sexuales sabe que cada persona tiene sus propios gustos y sus propias fantasías. Dudo que a nadie le guste enteramente la idea de introducir un pene en su boca pero sin embargo se practico asiduamente y hay algo de placer en el que lo practica por más que también pueda sentir desagrado o molestia.

En todo caso el problema sería constituirlo en una mercancía? Y si a determinada persona se le da que no le resulta una molestia? Y si la fantasía de esa persona está en la prostitución (fantasía muy recurrente en muchas mujeres) y encuentra en el porno una forma más aceptada socialmente de vivir esa experiencia?

Hace unas semanas en el decadente programa de Graña mostraban a una mina que había pasado de ser una telefonista de hot line a actriz porno pero porque había elegido que eso la excitaba, no por otro tipo de imposición.

Que hay mujeres explotadas que son sometidas y aprovechadas por otras personas por su origen, clase o lo que fuera no significa que toda la industria porno se base en la explotación de marginados sociales.

Hay de todo y a algunos nos gusta más nuestro trabajo, a otros les gusta menos y otros no lo soportan.
En todo caso no veo cuál es el gran problema de emplear el cuerpo en tareas que lo requieren. Hay muchas mujeres que se prostituyen sin necesidad, porque encuentran en eso una salida rápida.
Otras se prostituyen porque la vida las lleva a eso.

Lo que no considero es la viabilidad de las generalizaciones y la actitud, típica de la izquierda, de decir: "Yo me pongo en el lugar de esta pobre gente", porque la verdad es que Bourdieu puede hablar mucho sobre "Capital simbólico" pero a veces lo lees y no entendés una mierda. Es decir, se pone en el lugar del otro hasta cierto punto.

Yo no puedo hablar por una actriz porno porque no soy mujer y nunca estuve en una porno.
Pero puedo hablar desde el análisis del género que es lo que me interesa.

Esteban dijo...

Las observaciones del Rufián sobre el porno amateur introducen matices bastante pertinentes en el tema. Y, en parte, ya me había atajado para ellos antes al caer en la perogrullada de “sobre gustos no hay nada escrito”. Seguramente, habrán mujeres que disfruten performando las proezas sexuales que se ven en las pornos; cosa que comentan con pasmosa lucidez los muchachos de “Damas Gratis” al cantar “no lo hace por dinero, sólo lo hace por placeeeeer”. No es eso lo que estoy poniendo en cuestión.

Me parece que todos los que nos enganchamos en este debate acordaríamos sin dar muchas vueltas que la sexualidad humana es infinitamente maleable, que el goce puede encontrar canales de los más estrafalarios. Alguien había comentado una fantasía -que sería un guión pornográfico formidable- de hacerle el amor a una minita, mientras tocaba el piano, jajaja. Qué mayor prueba que esa!

Intuyo que el problema no va por ahí, por el rol que juega la fantasía, digo. Frente a un fenómeno sumamente complejo como el que está sobre la mesa, lo importante es dilucidar qué es lo hegemónico y qué lo marginal. O, para decirlo en criollo, qué porcentaje de las mujeres que se prostituyen o laburan en la industria pornográfica lo hace para darle salida a su libido y qué porcentaje lo hace porque le resulta inimaginable otra alternativa. No podría comprobarlo empíricamente, pero me parece que la situación más común es la segunda. Si alguien puede constatar que ocurre de otra manera, por favor, destruya el último enunciado.

Una vez dicho eso, al igual que el Rufián, también detesto la actitud de la izquierda de manual, que pontifica todo el tiempo sobre lo que debería hacer el pueblo/los marginados/los pobres/los trabajadores/ and so on, sin despegar el culo de la silla. Es una postura contraproducente y nociva porque alimenta esta idea tan del sentido común de que cualquiera con cierta pretensión intelectual es un inoperante soberbio que se cree autorizado a decirle a todo el mundo lo que debería hacer, por el hecho de haber leído unos libritos y asistido a la universidad. Este es un esterotipo a voltear. Pero bueno, me estoy yendo por las ramas hace rato.

Ineptus dijo...

Pero también sería necesario cuestionar el aspecto de la "fantasía". ¿Por que hay mujeres que tienen la fantasía de ser prostitutas y actrices porno?
No es una cuestión simplemente de gustos personales, sino de las relaciones de poder que se reflejan en estas fantasías. Ya saben el viejo dicho "si alguien lanzara una piedra y volara por los aires, la piedra creería que vuela por su propia voluntad" o algo así.
Pero esto nos deja en una posición en la que es muy fácil quedar como el liberal condescendiente que "ilumina" a las "pobres mujeres" sobre lo "terrible" y "opresor" de sus deseos y fantasías. Eso me parece a mí totalmente inaceptable e incluso es otra manera más de ejercer dominio sobre la sexualidad de las mujeres pero esta vez en pos de una supuesta "liberación"
Ya no escribo más, mejor me voy a ver "anal gang bangs vol 43"

Lucía dijo...

Al final, mi querido, en lugar de ser un rufián melancólico al estilo porteño resultaste un pollito ilustrado, estudioso y lector de ojito en los kioskos,
que se planta temas filosóficos mientras viaja en colectivo al laburo.

Te salva la ironía, que manejás con destreza, que si no...

Me gustaría regalarte un libro que escribí- y publiqué con una mínima cantidad de ejemplares para mis allegados cercanos, por cuestiones monetarias, como es evidente- que se llama: Acuario Plateado por la Luna.
Los protagonistas son: la mujer de agua, una mujer puro espíritu y pasionalidad, sin cuerpo ni carnadura, que ama -supongamos que platónicamente- a un bibliotecario concreto y real de
Barracas, a quien conoció en el 17 o en 60, no viene al caso.

Mientras escribía esos poemas de verso libre, trabajaba en otro librito que no publiqué pero cuyo blog inicié antes de perderlo en las entrañas de una puta computadora, que se quedó con el material corregido, y que o recuperan alguna día los técnicos o deberé volver a revisar: "Veinte sonetos pornográficos y una pasión estrafalaria".
Uno de por estos lares mencionó esa palabra. ¿Habrá visto mi perfil en Premio consuelo?

El título le guiña a Neruda, obviamente, y al precursor del género, el maestro Aretino.

Tu la narración sobre Belladonna me gustó mucho por lo "desapretado" del estilo.

También leí los comentarios, que son interesantes y bien documentados, pero para llevar la contraria, como es mi condena, me gustaron poco y nada.

0 mi Julito no me lo toquen porque les arranco los ojos, si "alguien anda por ahí".


Tampoco me parece que haya que hablar de poder y dominación en este asunto de ficción de película.

Las mujeres lo hacen por el dinero.
Igual que las jovencitas se acuestan con ancianos por la misma razón. Y no se hable más.


El placer en el sexo es otra cosa.
Ahí sí podrán descubrir el erotismo verdadero y la sensualidad sin poses.

O acaso, ustedes todavía piensan como Freud que lo único que nos da placer orgiástico es la maternidad
y nosotras sufrimos si nos tragamos una ¿lo digo o no lo digo?... Que lo diga la Legrand.
(el señor que cree que una novia se negaría a ciertas cosas que vaya revisando sus conceptos, porque se quedó en 1811 en la sala de baile de Remeditos)


Depende de la cantidad de guita que se necesite para satisfacer inquietudes personales, habrá distintas "posturas".

Malas actrices con buenos culos se llenan bien los bolsillos y si son astutas manejan el poder político mejor que las profesoras de la Uni.

No se si conocen el caso de la bailarina de cabaret, que llegó a Presidente de un pais hiper rico
tras la muerte de su inefable marido y se rodeó de brujos y ex policias para entregarlo mejor a las manos de los voraces economistas de esos países por los que se babeaba Mariano.


Vos proponés y nos descubrís
una foto de un sentimiento pornoerótico.
Los académicos compiten para ver quien sabe más, citando a gente -generalmente intelectuales de izquierda, para no quedar desacreditados en el entorno- que, no porque no me interese sino porque leo y olvido, nos apabullan con frases que dejan de lado la idea para repetir cosas que todos ya sabemos, por experiencia original o por fotocopias.. No sé si me explico.

Ya vuelvo al tema, no te inquietes.

Por lo que aquí puedo ver, y a excepción de "minerva", cuyo sexo real se muestra ambiguo, y que dijo que vio a la chica en cuestión y "le dio asquito", son todos varones. Hombres. Machos. Y algunos, hasta especies en extinción.

Leí que "sigosiendotuamiga" es el mejor escritor de Argentina: guauuuu... ¿puedo se su amiga, también?

Volvamos a la orgía.
Todos hombres y yo solita. Esto es pornografía de primer nivel.´
Cuántos pijas, jajajajajaja, todos para mí solita... Se me hace agua la boca. ¡Y se inunda la Boca!

Porque pornografía pornografía eran las de antes. Ahora que cualquier Lucianita te pasa Lapiedra o Sal Azar y aparece mostrando sus operadísimas lolas en revistas de consumo masivo, no hay misterio, ni excitación ni nada.

Digo la pura verdad si digo que LAS PELÍCULAS PORNO -vi una docena y con eso ya vi todas- ME DAN RISA.
A veces, se suma el fastidio por lo que ganan con esa basura mediática que ni es arte ni es estimulación para las mujeres, que bostezamos mientras vamos a buscar un vaso de agua para dejar en la mesa de luz, por si nuestro acompañante se despierta inquieto durante la noche, después de tanta teta suelta y le da por soñar con la Belladonna,... pobrecito.

Sade me pareció muchísimo más divertido que Emanuel (soy de esa época).
A nosotras nos excitan como dice la canción de Patricia Sosa con solo endulzarnos los oídos y
ya está.

Esos penes de asno y su variables de fisicoculturistas, diría que a pocas.

Por eso, recomiendo. Si van a consumir pornografía, que sea solitos y lejos de las mujeres que se están cogiendo señores que no requieren de bastardos estímulos sexuales.

Prueben con VIAMIX si el VIAGRA no les dio resultado.

Perro Negro dijo...

"al igual que el Rufián, también detesto la actitud de la izquierda de manual, que pontifica todo el tiempo sobre lo que debería hacer el pueblo/los marginados/los pobres/los trabajadores/ and so on, sin despegar el culo de la silla. Es una postura contraproducente y nociva porque alimenta esta idea tan del sentido común de que cualquiera con cierta pretensión intelectual es un inoperante soberbio que se cree autorizado a decirle a todo el mundo lo que debería hacer, por el hecho de haber leído unos libritos y asistido a la universidad. Este es un esterotipo a voltear. Pero bueno, me estoy yendo por las ramas hace rato"

Esteban: ¿Y ésto a qué viene????

Anónimo dijo...

Penoso, sin duda na de las producciones más explícitas de la estética burguesa es la pornografía. Una idea de “placer” convertida en negocio descomunal para representar otra forma de la degradación humana con todas sus modalidades, desde la pedofilia, hasta sadismo vuelto show. Ese negocio de exhibir, bajo una serie de estatutos visuales para el “goce” de los consumidores, el ideario sexual de muchos monopolios se convirtió en un “mercado de sexo, prostitución, prensa, video, televisión, internet, trata de blancas, etc y las actividades relacionadas con este negocio, hotelería, turismo, bebidas alcohólicas, etc. suponen tal volumen de beneficios que, aunque no existan estudios globales, es evidente que alcanza unas cifras astronómicas que superan, con mucho, al trafico de armas y drogas juntos”.
Ese comercio burgués de la carne human supone que su espectáculo es “erótico” de “gozo” para las masas, mientras cancela toda intimidad concreta. La vulva de una mujer no es sólo un objeto del la voluptuosidad común sino una “cheque en blanco”. La clave es convertir en fetiche la exhibición sexual como representación de una “verdad” humana que, en realidad, esconde tras jadeos, sudores y exaltaciones la realidad brutal de la explotación (incluida la de los actores, actrices, sometidos a condiciones denigrantes y riesgosas con la “autorización” que les da el desempleo, el dinero fácil, la mafia y la insania mental) Mostrar para esconder. Queda posmodernizada la fabricación burguesa de una sexualidad inventada por y para los mass media, con su estética de la vulgaridad y la banalidad miserable para un “publico” pobre, que esta vez incluye a pobres y a ricos, a laicos y a beatos, a célibes y a degenerados. En la misma línea. “La nueva era empresarial presenta la explotación sexual como un negocio sumamente lucrativo para las mafias que lo controlan. Se dice que el turismo es la empresa del siglo XX, a la cual acompaña la venta, desde sitios de Internet de fácil acceso, de tours paradisíacos con sexo pagado incluido para el viajero con mujeres exóticas, jóvenes y dispuestas…América Latina, Asia, Africa. Según el Unicef, mas de dos millones de niñas y niños son robados al año para insertarles en el negocio del turismo sexual. A pesar de todo, las autoridades, muchos medios, e incluso especialistas de la sociedad civil organizada, llaman aún a este fenómeno “prostitución infantil”, lo que implica, de manera falsa pero inconsciente, que hay un intercambio de dinero y de voluntades entre un adulto que paga por tener sexo con una niña de 13, 14 o 15 años, quien es forzada a aceptarlo para que su explotador cobre. La industria de la pornografía infantil, directamente relacionada con el abuso sexual, el secuestro (secuestro para fines sexuales) y la explotación infantil, genera ganancias multimillonarias y, al igual que la del cine pornográfico ya mencionado…ello no sería posible sin tres elementos: la protección de hombres de poder al crimen organizado que sustenta estos males sociales, la corrupción del Estado y la visión androcéntrica que protege los intereses masculinos (se calcula que más de trescientos millones de hombres adultos en América Latina pagan por tener sexo con mujeres jóvenes [Agencia de las Naciones Unidas para la Mujer: WWW.UNIFEM.COM]).

Esa explicitación mediática de las actividades coitales expresa en primer lugar el grado de moralidad de su realizadores, la moral mercenaria de la industria hollywoodense, por ejemplo, y el grado de infiltración logrado con tácticas ideológicas entre audiencias victimadas por una educación sexual paupérrima, relaciones sociales devastadas por la miseria, el miedo, la ignorancia, y la explotación. Es evidencia de cómo la propiedad de unos medios de producción de imágenes e imaginarios, esta vez metidos entre sábanas de personas contratadas para exhibirse sin límites, arroja un producto, culpígeno para muchos, que logra subsistir en las gavetas más íntimas de muchos educadores, catedráticos, políticos, patrones…. De gran exigencia “moral”, como un divertimento “inocuo” . Y resulta que a muchos les espanta hablar de moral… debatirla. Dicen que “eso es de cada quién”. Muchos olvidan gracias a eso la moral revolucionaria que es obra de relaciones humanas en acción de cambio radical. Desde las raíces.
Se trata de un mercado de la hipocresía con estética lúbrica auspiciada no casualmente por regímenes militares , autoritarios, conservadores… dictatoriales que somete a la mujer a ese rol histórico de objeto para el deleite del “hombre”. No hay datos cualitativos ni cuantitativos sobre el asco real que muchas mujeres (mientras no se vean viejas o gastadas) han de soportar sometidas a degeneraciones de toda índole y a individuos, uno o varios, relativamente desconocidos, para cobrar algún dinero. Alienación genital a la ofensiva con imágenes que disocian la experiencia humana directa. Alienación didáctica que muestra a las mujeres cómo practicar la sumisión a los placeres del “hombre”, patrón, amo, guía espiritual, proveedor de vanidad, casa, familia y propiedad… alienación farandulera que engaña a los despistados con la falacia de la “liberación” sexual encarnada en las chicas del star sistem porno como un logro moral que no explicíta a qué monopolio beneficia. Es cierto que no toda la exhibición de sexo explícito es necesariamente pornográfica y que lo menos pornográfico del asunto son los cuerpos humanos, fornicando o no, lo pornográfico es la explotación, la vendimia de mercancías alienantes y la impunidad con que se maneja la doble moral de las mafias asociadas con los gobiernos.
Pornografía es pedagogía para recordar el papel histórico que la burguesía le asigna a la mujer que, ademas de administrar los bienes del poder masculino, han de administrar los bienes del placer machista, deberán afeitarse, pintarse, vestirse, desvestirse, contorsionarse, gemir, gozar y agradecer lo que el hombre les provea, poco o mucho, chico o grande… no hay salidas, ese es su margen de maniobra y ese es el límite de sus placeres. Estética burguesa. En un extremo de las paradojas no es difícil encontrar criterios “liberales” (¿neoliberales?) que dan por saldado el debate sobre el contenido soez, de mal gusto, racista, machista, ideológico… alienante de la pornografía. Creen haber superado los “prejuicios viejos” con un dejar hacer y dejar pasar toda la parafernalia pornográfica que reduce las relaciones sociales, a fin de cuentas políticas, entre personas, a un “mete-saca” genital, eyaculatorio y utilitarista… y eso es sinónimo de “liberación”. La sociedad se traga todo lo que le den y ha llegado a creer que nada de esto es malo, por eso la gente no se escandaliza. No les importa, aunque claro que no falta gente que desde hace tiempo que comenzó a ver, a identificar, a articular el dolor de la brutalidad sistematizada. Es tiempo de reconocer que gran parte de ese dolor es el resultado de un sistema diseñado para asegurar nuestros placeres.
No importa el carácter y moraleja de esclavitud con que es tratada la mujer, (la mujer que en otros escenarios de la doble moral cumple el papel de la “madre abnegada”, la “compañera fiel”, la “esposa-amiga” más verdadera) que con todo tipo de violaciones audiovisuales es usada para dar placer masturbatorio a muchachos, calenturientos de todas las edades y status morales o económicos. El colmo es que hay mujeres que también disfrutan de eso: “Muchas mujeres disfrutan la degradación y la violencia si así les place a los hombres, dado que la sexualidad está definida por ellos y para ambos sexos. Bajo el patriarcado, la subordinación de las mujeres es erotizada y el sometimiento se ha hecho sexualmente atractivo” afirmaba la escritora feminista Andrea Dworkin en uno de sus libros.
Acaso la pornografía resuelva lo que muchos dictadores no pueden resolver en las relaciones humanas concretas. Acaso sea plataforma de fantasías que repiten las fantasías de dominación con que las sociedades crecen envueltas hasta el hartazgo. Acaso se trata de un paliativo masturbatorio para enajenar visualmente la conciencia de personas destrozadas psicológicamente hasta el límite de sus necesidades sexuales básicas. En cualquier caso es ejemplo de barbarie emocional y de miseria cultural. Un gran negocio, Globalizado, tecnificado, omnipresente que por motivos de mera higiene social deberia ser eliminado, confio en que por selección natural tales degeneraciones desaparezcan.

David Bellini dijo...

Qué alegría encontrar una caracterización del porno tan optimista como fundada y bien escrita. Por si fuera poco, la inspiración en torno de Belladonna me convence de que Rufián tiene la sensibilidad desarrollada de un sabio en materia estética. (Anónimo está completamente equivocado; basta observarle que en el porno las mujeres son las que reinan y dominan.) Saludo y felicito a crítico tan interesante. Por supuesto, ya quiero leer su novela aún inédita.

Rufián Melancólico dijo...

Me encanta que después de todo ese discursito que se manda Anónimo termina soltando la hilacha cuando propone su desaparición.
Típico de un espíritu Positivista.
De todos modos te recomendaría Anonim, que leas un poquito de "La revolución sexual" de Wilhelm Reich a quien los stalinistas como vos condenaron por sus posturas respecto del Sexo Obrero.

David: Un gusto y un honor tenerte en este blog! Voy a ver tus películas.

David Bellini dijo...

Gracias, Rufián Melancólico, y te prometo que mi próxima película la vas a ver mientras se realiza. Ya que estamos y, por si Anónimo se niega a seguir tu recomendación, citemos aquí al maestro Reich en su libro La lucha sexual de los jóvenes : "Hemos cometido un gran error, porque muchos de nosotros han querido elminar a la sexualidad en general como un asunto inesencial, e incluso burgués."

mar dijo...

yo nada mas queria decir, que a las chicas tambien nos gustan las peliculas porno. algunas. a algunas.