24 de abril de 2009

Lo que necesita Michetti

Una compañera me mandó por mail ese volante para mi colección de la propaganda política más loca de las Facultades de la UBA.
Y la verdad es que me pareció una buena propuesta que además surgió de otra propuesta que me parece todavía mejor, el Foro FyL.
Mientras que los estudiantes despiertan a la realidad de la Web 2.0 las campañas políticas de los partidos tradicionales se sienten tentadas por el famoso “Efecto Obama” y creen que con hacerse un usuario de Facebook, un Twitter y tener una página Web copada van a ganar el favor de los votantes, sin advertir varios problemas al respecto.
Primero que nada, Obama ganó con el uso de las tecnologías interactivas (más interactivas que nunca, donde es el usuario-consumidor-productor de sentidos y en última instancia, votante, el que determina los nuevos contenidos, la nueva información que circula por medios rizomáticos, que escapan a los mamuts periodísticos tradicionales) porque es un nerd en serio. No finge ser un nerd. Obama es un geek. No puede desprenderse de su blackberry y se nota que es un fanático enfermo de la tecnología. Obama no es De Narváez intentando disfrazarse de pueblo.
El problema de estas nuevas campañas pretendidamente interactivas es que los partidos contratarán publicistas caros que les diseñarán publicidades web caras pero sin conocimiento verdadero, de primera mano, del medio y sus posibilidades. Las estrategias de márketing aprendidas en algún seminario sobre “Campañas políticas en la era de la Web 2.0” no bastan para suplantar la espontaneidad del medio manejado por los que lo saben manejar y es en eso donde se ve la artificialidad que termina chorreando pedorrada en por ejemplo, el Mapa de la inseguridad de De Narváez. Es en esa falta de manejo de códigos donde se abren las brechas para atacar con, por ejemplo, El Mapa del Colo a la cabeza, la pretendida coolness de unos políticos que terminan mostrando su verdadero rostro: lo que les importa es ganar y si ahora se gana con un blog, ellos lo van a comprar.
Los políticos argentinos ignorantes, mal formados (ayer veía por la tele a un diputado del Pro que en medio de un debate de la Legislatura se movía nervioso en la silla mientras daba su discurso excusándose de carecer de retórica por ser joven y recién llegado a la política; querido, eso se aprende leyendo algunos libros de vez en cuando) y anquilosados en sus pensamientos estancos son la mayoría de ellos analfabetos funcionales que apenas saben lo que es un teclado de PC.
Entonces la técnica sigue siendo la de vender cartón pintado, porque no es sólo ver lo cool que es un político que twitterea lo que interesa sino es ver que ese político está interiorizado en el estado actual de cosas, que tiene contacto con el mundo, que se alimenta de información mediante canales alternativos, que comparte los gustos y saberes de cualquier internauta medio de hoy en día, que defiende o ve con simpatía al menos, el movimiento copyleft.
Internet dejó de ser una plataforma de contenidos monopolizados por quien tuviera poder económico (la lógica Microsoft que siguen los políticos argentinos) y se convirtió en un espacio plural, de debate, donde se promueve un compañerismo, amistad y desinterés más propios de una comuna anarquista linuxera o pirateadora de licencias que de un liberalismo rancio y represor del tipo Pro.
El Foro FyL opera de la misma manera y en eso vence al centro de estudiante que demuestra signos de quiebre en su incapacidad manifiesta de hacer lo único para lo que todavía conservaban algún tipo de interés para la mayoría de los estudiante: comandar una fotocopiadora y centro de apuntes que funcione relativamente bien.
Hablar de la imbecilidad de los partidos de izquierda que copan la facultad es una pérdida de tiempo, más teniendo en cuenta que últimamente sus niveles de taradez han aumentado considerablemente: cuando ya no tienen causas humanitarias internacionalistas por las que luchar, luchan entre ellos mismos y se cagan a palos entre sí.
Y mientras tanto los de afuera nos siguen comiendo.
A pesar de lo papelonera que sea y la tomadura de pelo que significa esta pretendida política post-política que oculta ideología en todo momento y que intenta sumarse a las nuevas tecnologías sólo como vía de márketing y no como expresión de forma de vida auténtica, la gente sigue mostrando intención de votarlos.
Ya vendrán los cartelones amarillo-hepatíticos del Pro con la candidatura angustiosa de Michetti (teniendo en cuenta que en sus primeras teorizaciones Freud consideró que la Neurosis de angustia era producto de una tensión sexual insatisfecha, yo le recomendaría a Gaby un poco de buena V.E.R.G.A. como ya vengo recomendándole desde hace tiempo) y el problema no sería ese sino el saber que va a ganar las elecciones, que la gente ve algo en ella (no me lo puedo explicar, por favor que alguien sea tan amable de comentarme qué le ven) que los lleva a votarla una y otra vez siendo que la gestión de Macri es por lejos la más insípida, despintada, represiva y estúpida que recuerde. Sí, el amarillo de Marci y el Pro es el amarillo Simpson. En el Pro tienen el nivel mental de un personaje de Los Simpson. Digamos que son como Mr. Burns con la inteligencia de Rafa.
La represión enmascarada como algo divertido es exasperante. La política no es divertida (lo siento Gaby si te aburrís como futura diputada, por favor asistí igual a las sesiones que para eso vas a hacer que te voten) y la “solución de los problemas de la gente” requiere bastante más que la contratación de un par de asesores.

Los muros se siguen alzando (¡Chicos se equivocaron! Era la Zanja de Alsina lo que tenían que revivir) y la gente aplaude y vota en silencio, en ese voto vergonzante porque no se atreven al escarnio social de ser nuevos Susana Gimenez.

Una idea bien Pro. Revivir la zanja de Alsina para que los chorros no puedan entrar a Capital.

Yo no le temo y lo voy a decir con todas las letras: volvamos a los tiempos de Esparta y mandemos a los incapacitados al fondo del barranco. Podríamos empezar con Gaby Michetti.

3 comentarios:

ShopGirl dijo...

Que post!

Muy bueno.

beso grande y buen finde.

f e r dijo...

No divagues. La "mano dura" no es de doble sentido.

Anónimo dijo...

Qué grande. Todavía me acuerdo de la época en que nos pegaban por ser nerds, ahora nos felicitan.

Un abrazo.