12 de septiembre de 2008

No seamos tan histéricos


Me sorprende ver el revuelo que puede causar en el mercado bienpensante una noticia tan poco interesante como que Editorial Sudamericana va a cambiar su dominio de Internet (y con esto también sus direcciones de correo electrónico) al de la casa matriz que la engulló hace ya unos cuantos años.
¿Amerita una nota en la magra sección “cultura” de Clarín y una columna en la revista Ñ del mismo diario, el mismo día, la noticia?
Uno que salió a dar la cara por Sudamericana (dice ser el nieto del fundador) aclara que la cuestión no se trata de vender la editorial (que eso ya se hizo) ni de destruirla (que eso también ya se hizo) sino simplemente, de poner de dominio “rhm.com.ar” es decir, extensión de Random House Mondadori.
¿Y? ¿Realmente importa? ¿Realmente es una noticia tan necesaria? ¿Tenemos que rasgarnos las vestiduras?
Las editoriales argentinas que supieron ser nuestro orgullito nacional (algo así como lo que parodia Guebel en el discurso de Perón en La vida por Perón acerca de la necesidad de una supremacía cultural argentina ya que para industrialización no nos da el cuero) ya se vendieron hace rato y ahora, gracias a la globalización, las concentraciones de capital y los aglomerados multimediáticos, podemos disponer de las increíbles traducciones gallegas de Palahniuk, Forster Wallace, Bret Easton Ellis y demás catálogo internacional. Todo a precios casi euroizados.
Pero esto no es ninguna novedad.
Entonces, ¿Por qué el clima de consternación ante un cambio de burocracia interna de la Editorial Sudamericana?

Otro ejemplo: Interzona está en venta. Los números ya no cierran, se acabó lo que se daba, los inversores se cansaron de perder plata, el negocio editorial tiene poco de negocio y mucho de amor al arte (en muchos casos), en fin, le pusieron cartelito de venta a Interzona.
La histeria se colectiviza de nuevo: que si la compra una de las “grandes” que no llenen el catálogo de Best-Sellers.
Lo que me lleva a pensar que si a Interzona la compra una editorial grande, lo lógico sería que la convierta en un sello (más terrible sería una colección) que se dedique a “limpiar” la imagen de la editorial grande que la compre.
Los catálogos no pueden estar conformados únicamente por obras de arte trascendentales porque es evidente que así no hay economía que resista.
Estuve en librería Lilith el otro día y mientras hablaba con Andy, el dueño, pasaron por lo menos unos cinco interesados en adquirir Combustible espiritual de Ari Paluch. No digo que Interzona publique ese libro, pero si puede ser la pata “seria” de una editorial o grupo editorial más grande no estaría mal.
Me siento como un privatizador de los ´90 defendiendo la supuesta “eficiencia” de la gestión privada, pero nada más lejos. Lo que me interesa es que ojalá Interzona siga haciendo libros de calidad. Sea como sea. Y si para eso la tienen que vender porque los inversores se cansaron y a cambio la va a comprar una “grande” que la va a poner a funcionar bajo otros estándares que dan la inyección de sumas importantes de dinero, quizás hasta sea mejor: más libros por mes/semestre, más capacidad operativa, mejores condiciones de negociación en los mercados internacionales.

En cambio hay un tema que sí es preocupante y por el que nadie se calienta: para la Feria del Libro de Frankfurt de 2010 en la que Argentina será invitada especial, el gobierno proyectó llevar como “íconos argentinos” a Eva Perón, Maradona y el Ché Guevara.
Muy lindo para la Feria de las Naciones, pero ¿alguien les hizo saber a los funcionarios dedicados al área que ninguno de los próceres precedentes se caracteriza particularmente por la calidad de su prosa ni su intervención en el campo literario?
No quiero decir que La razón de mi vida, los Diarios del Ché en Bolivia o Yo soy el Diego de la gente no merezcan un lugarcito en nuestros anaqueles o nuestro corazón, pero las posibilidades de vender literatura argentina al mundo y abrir el juego para que editoriales pequeñas como Interzona precisamente, puedan seguir existiendo gracias a estas ventas, creo que se verían seriamente limitadas de ser ésta nuestra propuesta.

Y al mismo tiempo hay buenas noticias: sigue funcionando bien Entropía y sigue editando material interesante (a veces quisiera ver más variedad estética quizás, pero cada uno se dedica a lo que se le canta ¿no? Y si encima se trata de tirar guita más todavía), surigó Eterna Cadencia como un proyecto ambicioso que ojalá pueda salir a flote. Me genera bastante expectativa por ver qué tipo de libros van a publicar. Lamentaría mucho que queden enfrascados en una sensibilidad palermitana cool que es el prejuicio fácil que uno puede tener para con ellos. Pero la promesa de la edición del libro de Naty Menstrual es un guiño trash que supongo, me da un poco de esperanza.

Las editoriales chicas, los proyectos de autoedición y autodifusión surgen casi como una extensión física de la Web 2.0. El espíritu Punk del “Hacelo vos mismo” en la era de la profesionalización amateur. Es raro. Muy raro todo.
Por empezar podríamos bajar un poco la histeria para que cuando baje la espuma no nos agarre con la malla baja.

8 comentarios:

Anónimo dijo...

Me parece que agregaron a Borges y Cortázar para Frankfurt.

http://jose-saramago.blogspot.com/ dijo...

Rufián querido/algunos están contigo.

Como denunciante y descubridora del plagio del ex-novio de Luis Mitre http://luismitre.blogspot.com/ a Marilina Ross marilinaross@fibertel.com.ar y transcriptora de "Bolivia Construcciones" a mi blog http://plagiodesergiodinucci.blogspot.com/ ,me vino de maravillas enterarme de las nuevas direcciones de mis "amigos" de Javier López LLovet jlopezllovet@rhm.com.ar y Pablo Avelluto pavelluto@rhm.com.ar.

María Alicia García Facino
profesoragarciafacino@yahoo.com.ar

Maguila dijo...

Bueno, me ganaste de mano, estaba pensando en un post que fuese una especie de "microeconomía del mercado editorial", pero acá ya está perfectamente explicado, lo de Interzona es un símbolo. A mi me da por el centro de las pelotas, me gustaba lo que estaba editando Interzona y más desde que está Tabarovsky, pero hay un obstáculo: la gente cada vez lee menos y peor (vos lo dijiste Ari Paluch, Cohelo, Bucay...), no hay tiempo para profundizar, un tipo que puesto en los 60' no hubiese dudado en leer Rayuela, hoy prefiere algo más fácil, más digerido, más parecido a la T.V., placer instantáneo, nada de pensar y esperar que caiga la ficha; y eso si es que leen, la mayoría no lee. Hay una especie de jibarización colectiva, y no sólo en Argentina.
Volviendo a la "Microeconomía": con una demanda en extinción la oferta se ajusta, o por precio o por cantidad, el tema son los costos, podés ajustar precio, pero el papel aumentó, hay un piso. En definitiva y a lo que voy, y espero que los noventistas no me maten, creo que hay que subsidiar ciertas editoriales, basta de subsidiar a las empresas de teléfonos que usan el subsidio para dar promociones de ADSL (subsidio cruzado a clases medias altas), basta de tirar la guita, hay un par de editoriales que hay que rescatar (entiendo lo utópico y egoísta de la hipótesis, se que a nadie le interesa tener un libro a 10 pesos más que el ADSL a 35 por mes).
En fin, me ahorraste un post, te voy a citar directamente. Y sí, esperemos que entropía resista y para nosotros compradores de libros, al que compre interzona y la piensa hacer mierda que por lo menos salde todo lo que hay ahora.

APG dijo...

No sólo en el "mercado editorial", sino en todos los mercados existe algo que se llama Matriz BCG que define la composición de productos dentro de la línea de una empresa, para que esta funcione como tal (entre otras cosas, ser rentable). "Combustible espiritual" , mal que nos pese, es un producto (dentro de esta matriz), llamado vaca lechera, que permite por su masividad sostener a otros productos llamados "perros" que sólo consume un segmento reducido del mercado, generalmente producen pérdidas, y son los libros que consume (imos) los lectores duros (como los denomina Alberto Díaz)
Por eso se entiende que a Interzona (que publica lo que consumimos) la absorva un grupo a modo de sub editorial.
Sudamericana, Planeta, tienen las suyas.
Las más más pequeñas (Entropía, Santiago Arcos, Adriana Hidalgo, Eterna cadencia,etc), ocupan el hueco que las grandes ignoran y desdeñan. Eso en MKT, se llama "amenazas y oportunidades)
saludos

Maguila dijo...

apg, exacto análisis FODA, igual la matriz BCG es obsoleta, ahora hay una BCG acotada por los costos fijos y el margen de contribución, bastante más compleja que la tradicional de los cuatro cuadrantes (perros, vacas, estrellas...).
De cualquier manera se trata de un enfoque mercantilista medio tecnócrata en el que no quería entrar, porque elude algunos debates de fondo (es lo mismo que el análisis macro del mercado laboral en los 90', las ecuaciones cerraban pero el 14% de desempleo eran personas angustiadas), debates de índole cultural que siempre es bueno dar.
Los mecanismos de mercado funcionan ok, pero que empiecen a caer editoriales que publican cosas buenas (aunque sea para quinientos lectores) es una cagada.

yami dijo...

tenes un mensaje de texto, creo

Jay dijo...

No quiero ser monotemático (perdón, el cine es mi cotoloengo) pero voy a volver a comparar literatura con cine, en este caso en el ambito comercial.
El cine está subsidiado, el instituto (ente autarquico financiado principalmente por impuestos a la publicidad en TV) hace posible la existencia del 70% del cine argentino y quizas del 100% del cine argentino que se estrena en salas. Los subsidoios como siempre, atrayeron por años a inversores poco interesdos por el cine y de a poco todo fue buscar la vaca lechera subsidiando grandes peliculas comerciales (si, las de franchela son subsidiadas), algunas buenas peliculas y por sobre todo pequeñas (e infladas) basuras de amigos del presi de turno. Facturas truchas, compra de entradas para cobrar subsidios... Todo suena muy noventoso (¿¿o muy argentino...??)
Ahora parece que reestructuran todo y que van a subsidiar menos películas con mas plata y sobretodo con mejor criterio.
El negocio del arte es problemático. No creo que sea posible un punto medio, menos aca en argentina, donde todo es especulación financiera. Solo en casos excepcionales se logra "lo justo" en este ispa...

Nosotros que somos los jovenes que soñamos con algún dia hacer esto: escribir, filmar, pintar, componer, cantar, bailar y todo lo que se les ocurra (y me refiero a "esto" no como ARTE sino como OFICIO. No se si comparten.) y que no tenemos intenciones de hacernos multimillonarios, estamos obligados a recurrir a internet (y cualquier otro espacio abierto) como primer espacio de publicación.
Simplemente no puedo dejar de hacer lo que me gusta, y creo que al que le gusta algo de verdad tampoco puede dejar de hacerlo. Comparto con la idea de bajar la histería, seguir tirando para adelante y esperar que los "nosotros" que logren ser publicados comercialemnte nos representen bien (REPRESENT MDFKR!).
Lejos estoy del rechazo al mercado, yo quiero ser publicado, no lo puedo negar. Pero la realidad es que no podemos manejar los intereses de las empresas, ellos quieren hacer plata. Estoy leyendo "On Writing" y me parece que SK dice algo de esto. Cada uno buscará la alternativa a la medida de sus espectativas y posibilidades. Hay que vivir, es una realidad, pero no voy a dejar de hacer lo que me gusta hacer por mas que el mercado no me acompañe.

Anónimo dijo...

muy buena la nota, estaba buscando info sobre interzona y cai aquí. Coincido en que un sello editorial que quiera permanecer, debe, hoy por hoy, incluir títulos que muchas veces no responderan a la busqueda estética de la editorial.
El tema de la lectura pasa hoy por una busqueda constante de autoreferencialidad, por eso me parece que tienen tanto exito, los libros testimoniales, pero que a su vez, tengan mucha cuota de entretenimiento.

Una lástima, espero que otras editoriales empiecen a ver la necesidad de mantenerse, incluyendo en su catalgo libros como el del tonto de Rolón!

saludos, muy bueno el blog!

seguiremos leyendote

gonzalo, www.unalectura.blogspot.com (no pude ingresar por la cuenta)