9 de diciembre de 2008

El arco iris de la gravedad


Cuando escribí que estaba leyendo El arco iris de la gravedad, obtuve un buen feedback.
En particular, Juan Terranova me pidió algo imposible: que fuera haciendo una especie de diario de lectura del libro.
Imposible por dos motivos:

1) Porque no tengo la fuerza física, mental ni material (necesito el tiempo para otras cosas) de leerlo como debería y como me había trazado el plan (20 páginas por día).

2) Porque es ABSOLUTAMENTE incomprensible. Salta de personaje en personaje, nunca los delinea, divaga, mete fluir de la consciencia y lo mezcla con reflexiones filosóficas o ecuaciones matemáticas… en fin… un bodoque de texto hipnótico que te va llevando sin que sepas bien cómo y por qué.

A pesar de esto, he encontrado un mínimo pasaje lo suficientemente bello como para reproducirlo:

- Es cierto – dice Vanya (nota del Rufián: ni idea de quién carajo es Vanya) ahora -, analiza las formas de expresión capitalista. Pornografías: pornografías del amor, amor erótico, amor cristiano, muchacho-y-su-perro, pornografías de los atardeceres, pornografías del asesinato y pornografía de la deducción… Ahh, ese suspiro cuando descubrimos al asesino… Todas estas novelas, películas y canciones que nos arrullan son aproximaciones más o menos cómodas, a esa Satisfacción Absoluta – Una pausa para permitir a Rudi (nota del Rufián: ni idea de quién carajo es Rudi) una rápida y amarga sonrisa-.El orgasmo autoprovcoado.

Pynchon, T. El arco iris de la gravedad, Tusquets, Barcelona, 2002, p.239

Casi palahniukiano ¿no creen?

6 comentarios:

angelelectrico dijo...

EEs un gran bodoque como bien decís... Se necesita cierto "estado de ánimo" para encararlo y, sin dudas, queda relegado a otras lecturas más urgentes.
Pero sigo pensando que es de lo mejor que he leído. Tal vez con una (de)formación científica como la mía algunos sentidos adicionales sean más susceptibles de enganchar. Pero toda esa paranoia, el enfermizo recelo por conectarlo todo con todo, es genial. Existen miles de ejemplos (digamos uno por página del mamotreto si nos ponemos estadísticamente rigurosos), la Segunda Guerra digitada por las grandes compañías químicas y petroquímicas (que aún siguen moviendo varios hilos de este mundo) es uno de los más soberbios.
En fin, toda una literatura enciclopédica. Tengamos en cuenta que este librito es de la década del 70. Hoy con la web se relativiza un poco (puestos a divagar te recomiendo, o mejor no te recomiendo, leer el arco iris con google a mano...).
Para redondear otro fragmento desopilante:

Distorsionados reflejos de estrellas fluyendo, sinuosas, de un extremo a otro, en el sentido de su longitud y alrededor de meridianos de la acupuntura. ¿Qué son las estrellas sino puntos en el cuerpo de Dios, donde insertamos las agujas curativas de nuestro terror y nuestros anhelos?

y un autobombo:

el benceno, el jazz y la entropía

PD: existen varias "guías de lecturas" del arco iris, te puedo pasar alguna. Ahora bien, están en inglés y elevan al cuadrado la dificultad de entender al menos una idea de lo que Pynchon intenta significar (es decir no se entiende una mierda).

Salud!

henry dijo...

Te acompaño en el sentimiento, Rufián. Yo tomé la absurda decisión de leerlo en inglés. Y si, es una fucking odisea. Creo que haber estado toda una tarde releyendo una página. Igual, es un gran libro, tiene momentos de verdadera genialidad.

Ahora estoy con David Foster Wallace, me esta quemando el cerebro

Lao dijo...

Qué insólito. Me hallo en este instante frente al ladrillo en cuestión. Pero, a diferencia de ustedes, aún no lo he empezado.
Lo cambio de lugar, lo miro de lejos. Sé que voy a golpearme contra él, así que me lo tomo con calma. No hay que flagelarse sin tener conciencia del dolor.

utyman dijo...

¿Y "Against the day"? ¿Ni traducción ni escaneado? ¿Sólo en Amazon o con pasaporte? ¿qué pasó, nerds del mundo, ya no saben usar el Finereader?

Balaoo dijo...

Yo lo leí en chino.

Anónimo dijo...

Y yo tomé la absurda decisión de leerlo en Latín.

Ooalab