25 de diciembre de 2008

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Recibí este e-mail del autor de El perro cristiano la biografía autorizada de Ricardo Iorio a la que me referí hace un tiempo.
Lamentablemente le presté mi ejemplar del libro a Vecino y todavía no me lo devolvió como para poder responder como corresponde.
Mientras tanto, pongo el e-mail/derecho a réplica de Ariel O. Torres a disposición de todos los lectores de este blog:

Hola Rufián Melancólico (no sé tu verdadero nombre, perdón)! Mucho gusto. Mi nombre es Ariel Osvaldo Torres, soy autor de la biografía de Ricardo Iorio, "El perro cristiano".

Por andar chusmeando en Internet di con tu blog y vaya sopresa me llevé cuando leí tu crítica de mi libro.

Si bien es simplemente eso: una crítica, tu simple opinión; lo que me movilizó a escribirte fueron cosas que no comparto, que me jodieron; y dado que a través de tu blog podés informar y llegarle a la gente, con todo respeto yo pienso que la estás desinformando. Y lo hacés cuando afirmás: "Que quede claro: la biografía autorizada tiende un manto de silencio piadoso sobre los episodios más negros de la vida personal y profesional de Iorio, descartándolos con eufemismos y elipsis. Así, la separación de sus bandas es apenas tratada y se hace especial hincapié en sus momentos de resurrección. Lo más destacable e hilarante de esta lógica del silencio es cuando se refiere al suicidio de Ana Mourin, la mujer de Iorio. Con una sintaxis barroca e inexacta, el párrafo llama a la risa:". Revisá el libro; porque le pifiás horrible cuando afirmás "que la única mención en el libro de un hecho tan trágico sea esa me parece como mínima, de mala fe". Evidentemente, cuando escribiste eso que vos llamás "lógica del silencio" cometiste el error de no mencionar que el capìtulo XII ("No está muerto quien pelea") le dedica cuatro páginas al asunto. Que te hayas quedado con ganas de saber más sobre el tema es otra cosa; pero me parece una burrada de tu parte afirmar que mi libro hace mantos de silencio sobre los aspectos más jodidos de la vida de Iorio. Sin ir más lejos, en el libro tenés abundantes detalles del juicio que el músico se está comiendo por la muerte de un fanático de Hermética; tenés varias páginas dedicadas la denuncia del INADI sobre su persona; también tenés data sobre el episodio que desencadenò su polémica canción para Seineldín... y así, hay mucho para leer sobre las separaciones de sus bandas, sobre sus excesos y sus puntos jodidos. Rufián Melancólico, no estoy de acuerdo con tu opinión. Jamás descarté esos temas y tampoco creo haberlos tocado con "eufemismos y elipsis". Paradójicamente, en otra parte de tu critíca te referís a una prosa "desopilante y alcahueta". ¿En qué quedamos? ¿Soy alcahuete u escondo detalles de la vida privada del biografiado? No comprendo esa contradicción tuya.

De todos modos, más allá de estar en desacuerdo con tu opinión (que debo respetarla, obviamente, pero tengo derecho a réplica) debo agradecerte el espacio que le dedicaste a mi libro. Como dice el bueno de Stephen King, se recomienda que si vas a escribir algo sobre un tema del cual no sabés demasiado, te informes.

Un saludo cordial.

Ariel Torres

6 comentarios:

henry dijo...

Bien ahí con el Hate Mail.

Espero que habrás unas sección dedicada al tema.

Maguila dijo...

No leí el libro, ni tampoco le presté demasiada atención en su momento al post que lo reseña. Pero el hecho de publicar este mail habla bien de vos.

lenguaviperina dijo...

bien el gesto de publicar la carta. y me dan ganas de leer el libro, y la posible defensa del blogger, si es que la habrá.
saludos!

lenguaviperina dijo...

Bien por publicar la carta: dan ganas de leer el libro y la posible defensa del blogger.

tano romano dijo...

rufián topu vas a correr

Anónimo dijo...

seguro sos sionista, rufncito...