4 de mayo de 2009

La lógica electoral 2.0

La inteligencia humana no tiene límites. (Click para ampliar la Carta de Lectores del Diario La Nación de ayer)


Hay algo de lógica electoral en la Web 2.0: el sujeto adquiere la posibilidad de exponer sus puntos de vista y ser refrendado por otros.
Al escribir un post uno se expone a que la gente deje sus comentarios aprobatorios o no, lo mismo al Twittear que parece más silencioso: si alguien se aburre de lo que tenés para decir deja de “seguirte” y ahí entran los add-ons paranoides como el Twittual o el Qwitter para saber quién te sigue y quién te siguió y ya no, por último Facebook con su falso espíritu McDonallizado del “Está todo bien” que sólo permite marcar algo con un “Me gusta esto”, el mismo slogan de la hamburguesería: “I'm Lovin' It”.
Aún en los blogs de Blogger que no permiten comentarios o que son moderados, existe la opción del “Seguimiento”, un feeder público que expone cuanta gente se prende de las actualizaciones.
¿La popularidad se mide en seguidores, en comentarios, en cantidad de trolls que atacan, en cantidad de comentarios de fans?
El medio es el mensaje y en esta caso el medio es barato, práctico, fácil de usar y al alcance de cualquier alfabetizado. Los que predecían la explosión de la intrascendencia, con millones de blogs que no le interesarían a nadie, no pudieron ver que acá la lógica del mercado de opiniones influye y mucho: lo que no interesa no se lee y lo que no se lee decanta solo a menos que alguien siga insistiendo en escribir para no ser leído por nadie (que es una opción apreciable por cierto) y por el contrario, pequeños fenómenos de blogs que para un público pueden resultar intrascentes o incomprensibles explotan a nivel popularidad.
Lo que está quedando cada día más vetusto es el aparataje de los medios tradicionales, con las noticias cada día más desnudas para un público que asumió sobre sus propios hombros la generación de una información de espíritu crítico mucho más preparada para hacer periodismo que las manipulaciones burdas encubiertas de “independencia” de ciertos medios.
En los blogs no hay falsa pretensión de independencia y cada autor tiene su estilo, al que defiende y al no haber de por medio plata ni posibilidades de poder concretas, tiene la libertad de experimentar con la generación de contenidos siguiendo únicamente sus convicciones y sus líneas ideológicas que nunca intentan enmascararse.
Al mismo tiempo algunos medios tradicionales habilitaron desde hace un tiempo la posibilidad de réplica a las notas lo que fue la puerta de entrada a la mayor cantidad de trolleo que se haya visto nunca, con comentarios hilarantes de lectores pretendidamente serios y otros comentarios que tienen la clara intención del trolleo.
En la Web 2.0 todos somos candidatos y es lo que hacemos lo que nos refrenda todo el tiempo, consiguiendo siempre algún seguidor incondicional, algún fan y muchos más detractores que intentan dejar constancia de eso con comentarios indignados o simples puteadas.
La apertura democrática al que “todos digan todo” es a priori, muy democrática y positiva según entiendo, pero también está generando una visibilidad de la estupidez ajena que a veces no parece encontrar límite.
Uno empieza a preguntarse sobre la utilidad de las secciones de los Diarios de “Cartas de Lectores” siendo que ahora cualquier Abuelo Simpson puede mandar cuantas diatribas furiosas quiera contra quien quiera y las veces que quiera: en un par de pasos se tiene un blog, un twitter, una cuenta en Facebook y si se las utiliza con constancia e inteligencia, probablemente se reciban algunos fanáticos, gente igual de estúpida que comparta los puntos de vista idiotas. Porque si algo nos sobra son precisamente Boludos, como ya lo entendía Tato Bores.
Entonces quizás debamos aprovechar mejor la visibilidad de las opiniones pelotudas que dan los medios 2.0 y saber mejor a quiéne habría que mandar a la Máquina de Cortar Boludos porque hay algunos que parece se sacaron todos los números.
Quizás lo que sí puedan seguir haciendo por nosotros los Medios Tradicionales con sus Cartas de Lectores es eliminar el Trolleo cobarde del anónimo y exponer a los Boludos con nombre, apellido y DNI para ir afilando las tiejeretas y darle un buen corta a tante boludez.
El resto quedará para la popularidad blogger de un rato y a fin de cuentas pronto se irá disipando en “la espuma de los días” como diría Vian.

6 comentarios:

Pazchi dijo...

clap, clap, clap.

usted se merece una reverencia, señor.

un gusto, como siempre, leerlo.

Paz

Troll dijo...

Trolls del mundo, uníos! Juntos podemos mover... podemos mover... no se que podemos mover... (supongo que a la vieja de alguien ¿no?).
TITS OR GTFO, TROLLING IS SERIOUS BUSINESS!!!!!!

Chule!! dijo...

Soy de las que escriben para "no ser leídos"!!!! Jajajaja. Un blog interesantísimo el suyo... Ahora, si mi popularidad se mide por la cantidad de trolls que me atacan. bueno... soy la más popular de la Tierra Media :P jajajaj
Un saludo!!

Camiluch dijo...

Muy bien.
Yo creo que mi blog no lo sigue nadie y sin embargo no me pongo mal por eso. Ojo no creo que haya que ponerse mal. Igual escribo y me desahogo, mal o bien, pero lo hago (mas mal que bien).
Un beso

Juli* dijo...

Es tan accesible que se vuelve medio impune, no?
A mí lo que siempre me asombra son esos fanatismos que provocan algunos blogs. Cuando alguien 'se atreve' a poner algo diferente de lo que opina el autor se arma cada gresca...
Y cuando uno lee esas cartas dan ganas de trollear un poco también.

La Criatura dijo...

Grande Rufián, tenes un montón de Trolls mujeres.
Lo del mensaje de Abraham Simpson es increíble, pero la contrapartida pelotuda sería la publicidad pelotuda esa del saludo pico, o algo así.

Me encanta que la conspiparanoia haya llegado a los blocks.