27 de noviembre de 2005

Algunas inquisiciones Literarias

Ya inaugurado el blog, ya con algún comentario y tratando de vencer la timidez y la sensación de imbecilidad por decir: "¿Yo también voy a tener un blog? ¿Yo también voy a escribir todos los días o casi todos los días? ¿A alguien realmente le puede itneresar todo esto?", me propongo continuar.
Voy a continuar entonces refiriendo a quién más me impulsó a encarar esta condensación de intrascendencia en formato ciber-diario: dario. Todo comenzó con un mail que le envié contándole de mi nueva adquisición literaria: La posibilidad de una isla del inefable enfant-terrible de las alicaídas letras francesas: Michel Houellebecq.
Que en un escritor mediocre y bastante poco original como el mencionado sea la nueva revolución literaria francesa, habla bastante mal de hacia dónde se ha dirigido la misma luego de su úlitmo coletazo de existencia (post-existencialismo) a fines de los años 80.
Bien, volviendo al tema, el Martes fuí al Parque Rivadavia a buscar este libro. Mi defecto puede ser que a pesar de saber que es un libro malo, me encanta. Cierta aficción a la literatura mala- pero-cool podría llamarse mi patología.
El libro sale, nuevo, 40 mangos y pensé que era excesivo para un vicio. Por lo tanto me encaminé a comprarlo presumiblemente robado en el Parque.
Lo conseguí por 30 mangos, pero a cambio de canje por otros libros, cuestión que el único efectivo que terminé poniendo fueron 10 mangos.
Estuve hojeándolo y me sorprendieron algunas cosas:

1) Ya no es edición de Anagrama sino de Alfaguara, lo que me decepcionó un poco. Como buen consumidor de literatura mala-pero-cool que soy, Anagrama me resulta algo así como un proveedor preferido de vicios (Sepan que por ejemplo me compré Twelve de McDonnell).

2) Houellebecq terminó de vender su alma al diablo. En la solapa de la contratapa, no se nos presentan las novedades editoriales sino un textual: "La crítica HA DICHO:..." y los comentarios pedorros de rigor del tipo: "Lean a Houellebecq, por favor." Xavier Lloveras. El Periódico

3) En la tapa, cerca del ángulo superior izquierda un cartelito en vertical advierte: "Traducción de Encarna Castejón". Esto me llenó de sorpresa. Estoy cansado de que los traductores malos (Carlos Manzano a la cabeza) se hagan autobombo. Señores, es una verguenza la forma en que traducen! Estoy cansado de leer acerca de coños y pollas! Alguna vez, ¿Podrá ser posible algo de consideración para el lector latinoamericano?

4) En la contratapa, luego de la sinopsis se nos anunca la página web de Michel: www.michelhouellebecq.com.Vean su sección de fotos que es muy graciosa En especial esta foto:

Michel en su mejor hora de Sex-Symbol

Bien, esto en cuánto a los detalles nimios del libro que menciono por ser un maniático.

Ahora, volviendo a Houellebecq, conversaba con este amigo y le comentaba lo siguiente:

Michel se encarga del tema de la clonación y las sectas. Ya me imagino al agente de prensa del tipo diciéndole: "Tenés que escribir sobre esto y aquello".
Sin dudas ahora se nos viene algún libro-diatriba contra la Iglesia basado en personajes consumidores de pornografía y New Age. Es lo único que le falta.
Así como Marilyn Manson tuvo su época de esplendor mientras decía algo que nadie más habia dicho de esa forma tan comercial y descarnada, los días y los libros interesantes de Houellebecq están contados. Igual, su prosa es ligera y divertida. Lo que no está muy bien es creernos el verso de que es un gran escritor. Es divertido, tiene una primera gran novela y el resto son los 15 minutos de fama que se va consumiendo. Más que eso no hay. Pero me parece bien.

Qué divertido citarse a uno mismo.
Bien, viendo que me excedí en palabras y que la gente suele estar apurada y con pocas ganas de leer a extraños, termino aquí.
Próximamente: Buenas razones por las cuáles deberían leer Tokio Blues. Norwegian Wood de Murakami.

P.D.: Si quieren algo digno de Houllebecq prueben con su primera novela (descarado robo a El extranjero de Camus): Ampliación del campo de batalla. Si quieren algo divertido y ligero de Houellebecq denle una hojeada a Plataforma. Al menos les asegura una buena dósis de erotismo-porno-hardcore-literario.

6 comentarios:

aniground dijo...

La literatura me interesa, sobre todo esos libros que nadie ha leido todavia y por lo tanto nadie puede opinar al respecto y por lo tanto no me siento tan imbecil ...esa sensacion de descubriri algo que nadie descubrio todavia

Fush con los Best sellers

Ferdinand Mortnais dijo...

Yo anduve buscando uno llamado "las partículas elementales" (creo), pero ante la negativa de varios libreros me compré uno de cohelo sobre la busqueda de la identidad de un joven marroquí.
Atraído por el título de este nuevo y ruidoso libro consulté precios y me compré uno de andahazi que era más barato. A mi tía le gustó, dice que tuvo buenas críticas. No sé.
Quizás lo robe en el parque rivadavia. Ya lo dice ese provervio musulmán.
Pronto se verá invadido de comments idiotas.
Siempre me gustó ser pionero. O vanguardista, como dice un amigo.

El asesino de Juan Manuel Avila dijo...

Una cosa me sorprendió de tu post:
¿Cómo podés canjear libros? ¡Desalmado!

Claro que si los libros son de esas bostas que le regalan a uno la gente que no nos conoce para cumpleaños y cosas así, se perdona.

Dario dijo...

Las ediciones de Anagrama son como un placer culposo. Están todas traducidas como el orto pero editan tantas cosas buenas que da ganas de comprarlas igual.

Además casi no editan nada que sea difícil de leer y eso suma bastante.

cuarentaytantos dijo...

Ley plataforma y me gusto. Si tienes 40y tantos mi humilde consejo es que gastes el dinero en otro libro a no ser que te guste martirizarte durante las paginas que llegues a leer. Bodrio deprimente con aspiraciones es lo mejor que me inspira.

Anónimo dijo...

Sobre las traducciones...¿Que querés, boludo? Que pongan pija o poronga...O "pico", mejor.
Un chileno en España