28 de noviembre de 2005

Melancolía (en la sangre)

Quiero ingerir una cantidad de suficiente de alcohol como para limpiar mis venas de recuerdos dolorosos.
Hay un dicho que se le atribuye a Lord Byron que reza: "El recuerdo de la felicidad ya no es felicidad, el recuerdo del dolor sigue siendo dolor". Lo siento tan real. Está tan lleno de experiencia.
Pensaba en la Experiencia como marca indeleble en nuestros cuerpos y en nuestras almas. Es una huella invisible que a su vez nos llena de la marca invisible de lo que no está. Aquello que no está (se perdió, nos lo quitó la puta vida o lo que sea) también marca. Es la presencia de una ausencia.
Y la marca está en ese sector difuso al que por fetiche llamamos "Corazón". Tal vez la materialidad roja de la sangre, del corazón, nos recuerde que ya no veremos el blanco sémen desparramarse, sino la sangre roja que derramamos al morir así, desangrados precisamente, muertos de dolor.
Nuestra esencia se confunde con nostros mismos. Ya no está ese Otro con quién crear una nueva sangre. ¿Es la Naturaleza que nos indica que nuestra sangre no es lo suficientemente pura para mezclarse? Nuestra propia sangre, nuestro dolor, nuestro corazón partido y la explosión roja.


En estos momentos, lo único que me salva y que me arruina es leer mucho. En realidad, no es leer, es ingerir, consumir cantidades imposibles de libros, páginas. Llenar mi espacio vacío.
Es lo que me arruina también. Porque leer es la constatación de que tengo que escapar y que no puedo soportar la presencia de la realidad.

Precisamente, estaba leyendo hoy a la tarde cuando encontré un poema que quisiera compartir:


Oración

Habítame, penétrame
Sea tu sangre una con mi sangre.
Tu boca entre a mi boca.
Tu corazón agrande el mío hasta estallar.
Desgárrame.
Caigas entera en mis entrañas.
Anden tus manos en mis manos.
Tus pies caminen en mis pies, tus pies.
Ardeme, árdeme.
Cólmeme tu dulzura.
Báñame tu saliva el paladar.
Estés en mí como la madera en el palito.
Que ya no puedo así, con esta sed
quemándome.

Con esta sed quemándome.

La soledad, sus cuervos, sus perros, sus pedazos.

Juan Gelman (El juego en que andamos)

Parece ser que la felicidad tiene cara de recuerdo.

Una interpretación posible de la obra de Baudelaire, es ver en ella el siguiente esquema: el pasado es el ideal perdido, el presente es un infierno y el futuro no existe.


Parece ser que tendré que seguir, masticando recuerdos y decantando la savia amarga del dulce esplendor de lo que viví. No quiero vivir y morir como Baudelaire.

9 comentarios:

Miss Pink dijo...

Sabes lo bueno de esto? q uno elije... teemos opcioens a cada instante, y uno decide...
Hace poco tuve q toma runa decision... sí, creo q fue la correcta, no me arrepiento y por mas q tan bien como espero no me salga, no me vo ya arrepentir, porq todo lo q hago lo hago con ganas, por mi, basta de recuerdos, quiero empesar a vivir hoy, ya, estoy lograndolo :)
Exitos!
Sil

Ferdinand Mortnais dijo...

"ya no veremos el blanco sémen desparramarse"

Sí, esos son los recuerdos que duelen... pero no es tan grave, usted mismo puede desparramar su sémen con un poco de esfuerzo. Pero la verdad es que andar limpiando después es un bajón. Pero si de desparramar sémen se trata no hay nada como la mano propia.

Rufián Melancólico dijo...

Claro que se puede acceder por otros medios. Pero pierde la gracia. Quisiera condensar en la idea de aquello que ya no se puede obtener, la idea de que hay algo que se perdió y ese algo que se perdió es aquello que duele.
Y duele más cuando uno no entiende del todo por qué se perdió, cuándo te dicen que te aman, que sos hermoso y que tal vez algún día, recuperes eso que perdiste. Que la vida tiene caminos caprichosos y el contexto actual determina que la pérdida sea real e irresuelta, real y fantasmagórica.

aniground dijo...

Aveces leer no te mata lo que te mata es pensar demasiado, aveces pienso que este mundo es demasiado todo es demasiado y nos e puede pensar y analizar todo ... aveces hay que solo dejarse llevar pr esta vida.

Gracias por su post, aveces lo utopico nos acerca a lo que uno cree que quiere llegar pero quiza sin llegar del todo ¡ nos volveriamos locos ya que la perfeccion no existe!... esa es mi opinion y creencia.

Ferdinand Mortnais dijo...

Si, se entiende, Rufián.
Yo apuntaba al lado más hardcore del asunto, de hijo de puta desencantado que soy. Pero sé de qué hablas, y si no sé, tengo una capacidad empática de la putamadre. Siempre me dijeron "si no la ganás, la empatás, vos".

Dario dijo...

Me gustó la frase de Byron.

Veo que el blog funciona y ya hasta hay comments. Te recomiendo que dejes este servicio pedorro de comments de blogger y vayas a haloscan.com y te registres que sus comments son mejores. También es buena idea que pongas comentarios en ventana emergente.Es mucho más práctico.

Rufián Melancólico dijo...

aniground:
Pensar es lo que mata. Leer es pensar y leer es escapar.
Leer es la salvación, porque sin literatura que me salvara en tantas noches tristes, sin dudas estaría muerto.
Pero es la semilla del mal porque el haber dedicado tantas horas a escapar a mundos ficcionales me quitó la posibilidad de entender mejor el mundo real.
Dejarse llevar, como cuando uno lee un libre, por la vida... eso me gusta. Ojalá pudiera. Lo voy a intentar.
Te agregué a los links. Espero no te moleste.

El asesino de Juan Manuel Avila dijo...

¿Está de moda entre estudiantes de letras leer a Baudelaire, escribir con recursos derrideanos y estar depresivos?

Por otro lado, muy iteresante el post.
Recomiendo que cambie la carnal rosa por el pálido jazmín. Tiene mejor aroma, y de aromas se nutren los recuerdos más intensos y pasionales.
...Ahora que lo pieso, el jazmín es una muy buena flor para los solitarios.

Rufián Melancólico dijo...

Me extraña araña... los estudiantes de letras como sabrá tenemos la mente podrida por ciertos temas. No hay escape.
Sólo me faltó hace alguna asociación Semen-Semema.
Y la lamento, pero es la rosa sangrienta lo que corresponde por su asociación paradigmática con el Romanticismo francés.