15 de diciembre de 2005

No era mi día. Ni mi semana, ni mi mes, ni mi año. Ni mi vida. ¡Maldita sea!

La gloriosa muerte de Jason Todd. (Una muerte en la familia)

Por pedido y al por mayor. Escribir porque es lo único que queda.
Es tarde, ya han caído lágrimas, ya he pensado en matarme, al borde del espejo, sosteniendo un tramontina contra la yugular. Pensaba en la reacción de los que me conocieron o me conocen ante mi desaparición. Pero lo peor es la desaparición por propia voluntad. ¿Cuántos me llorarán? ; ¿Aquella ex novia se sentirá en algo culpable? ; ¿La otra ex novia sentirá que no tuve las pelotas que ella sí tiene, a pesar de haber pasado tantas cosas peores que yo (aún a pesar de su propio intento de suicidio) y que yo no fui más que un chico acomodado que se sentía vacío por exceso de afecto materno? Mis ex compañeros de algo, la gente que dejé de ver, aquellos que alguna vez intercambiaron una palabra conmigo, aquellos a quienes modifiqué minimamente en algo, ¿Derramarán una lágrima sobre mi féretro? Cuántos se preguntarán: “¿Por qué lo hizo?”. Tal vez no haya una respuesta. Quizás sea simplemente. No más. Pero no. No me voy a matar. Cuándo tenía 16 años leí un libro. Se llama El mito de Sísifo y es de Albert Camus. Reproduzco las primeras líneas del libro: “No hay más que un problema filosófico verdaderamente serio: el suicidio. Juzgar si la vida vale o no vale la pena ser vivida es responder a la pregunta fundamental de la filosofía.” Ese libro me cambió la vida. En realidad la literatura cumplió siempre esa doble función para mí: me salvó la vida y me la arruinó en idéntica proporción. Probablemente no estaría vivo si no hubiese tenido en la literatura a aquel compañero indispensable. Pero también es cierto que el camino de la lectura es solitario y triste. Mis venas están inflamadas de pasiones introducidas artificialmente a mi torrente sanguíneo. Pasiones producto de una imaginación desbordada por la letra escrita. Luego uno va, viene, hace cosas… come, caga, coge, ama algún día, deja de amar, vuelve a amar, se masturba, se maravilla con la inmensidad de distancia de una estrella en el cielo despejado y caluroso de una noche del 15 de diciembre, estudia, trabaja, consume, se consume y muere. Bukowski lo dijo mejor que yo: “El hombre ha nacido para morir.¿Qué quiere decir eso? Perder el tiempo y esperar. Esperar el colectivo. Esperar un par de tetas alguna noche de agosto en un cuarto de hotel en Las Vegas. Esperar que canten los ratones. Esperar que a las serpientes le crezcan alas. Perder el tiempo.” Lo paradójico parecería ser que uno solo ES cuando muere. Uno completa su existencia. Sartre dice: “A nadie le está permitido decir estas sencillas palabras: yo soy yo. Sólo los más libres pueden decir: yo existo. Y eso ya es demasiado.” Yo existo. Me estoy excediendo. Soy un proyecto de Ser y con eso ya estoy bastante jugado. Supongo que perder el tiempo, esperar que los ratones canten y escribir pelotudeces para llenar el espacio vacío de esta página, eso ya es bastante por hoy. Muchas gracias.

26 comentarios:

Ferdinand Mortnais dijo...

A mi me causa mucha curiosidad saber que pasaría si me matara. Pero aquí no vale la irónica justificación de Akutagawa a la hora de suicidarse (movido por "una leve sensación de asiedad acerca de mi propio futuro"), la ansiedad acerca del futuro (que siempre es muerte) no tiene resolución posible -o sólo la tiene dentro del marco de la ironía y el absurdo-. Me parece que siempre detrás de la fantasía del suicidio hay una búsqueda de sí en los otros, un intento por ser reconocido en la mirada del otro, y no el desinterés por el mundo que muchas veces se le atribuye. En mi caso, mi suicidio no serviría para conmover a quienes no conmoví en vida y causaría mucho dolor en un reducidísimo grupo de personas. Como el saldo de la indiferencia sería cuantitativamente positivo, prefiero no intetarlo.
La cita de Bukowski es muy buena.
Lo que no sé es si una vida fuera del tiempo sería menos gris, menos espectante y menos tediosa. En realidad, creo que no.

Dario dijo...

No es de cobardes suicidarse. El suicidio es casi revolucionario, un último acto de rebeldía contra la vida misma. Ni siquiera la naturaleza me va a decir qué hacer. El acto de morir cuando uno lo desee. Un último acto glorioso. Mejor morir con gloria que vivir sin honor.

Rufián Melancólico dijo...

Me encanta lo que decís Darío. Es justamente lo que quiere probar Kirillov en "Los demonios" de Dostoievsky: La forma de probar que Dios no existe, es matándome. Es la forma máxima de determinar la propia libertad.

Ferdinand Mortnais dijo...

Revolucionario sería no morir, no decidir cuándo hacerlo. Eso es bastante más sencillo.

Salitou dijo...

Pienso que no me suicidaría, no se, quizá si mi fantasma más grande apareciera y yo quedara para siempre encima de las ruedas, aunque ahí se me complicaría, porque necesitaría algún cómplice con sus facultades motoras completas.
Estuve muchas veces a punto, sin ninguna razón aparente, solamente sentía que el aire era demasiado denso para respirarlo y que la realidad me aplastaba constantemente. Pero tengo una responsabilidad, y es no fallarle a los extremadamente pocos que jamás me fallaron. Y no fallarme a mi.
Preguntarme qué pasaría con los que me conocen o conocieron? quizá, pero me importa mucho más lo que yo pienso, lo que me pasa a mi, lo que me toca vivir, sea bueno o malo, y lo que hago con eso, despues de un par de palizas de las feas decidí ser el centro de mi universo.
Si cierro el libro por la mitad me pierdo el final, no? No es lo mismo que me lo cuenten.
Abrazo

Dario dijo...

No veo porque no morir sería revolucionario, después de todo es la pérdida de una libertad, la libertad de morir.

¿Te acordás Rufián del epígrafe de Plataforma, la frase de Balzac? Eso es cierto, cuando uno se siente un perdedor no sigue vivo por cobarde, por tener miedo al suicidio sino como un verdadero acto de rebeldía. ¿Qué más querría la sociedad capitalista que hacer desaparecer a todos los verdaderos perdedores?

¿Hay a la vez algo más romántico que la idea de ser un perdedor? Hacer un desastre con la vida misma de uno es casi como hacer de uno mismo un gigantesco potlatch. Y la vida se convierte en una venganza a cada segundo.

En ese sentido estoy convencido de que cada persona que está viva es de alguna manera un utopista alguien que todavía tiene esperanzas en algo o cree en algo. No hay algo inherente a la vida que la haga digna de ser vivida o no. La vida es por sí misma, el ser es en sí y para sí. Si no hay una teleología de la vida preguntarse por su sentido es inútil. No es más que una superstición metafísica. Uno vive porque no conoce otra cosa que pueda hacer.

Ferdinand Mortnais dijo...

la base del capitalismo es que la mayoría pierda, Darío.

**

la libertad de morir ya la tenés, la reivindicación revolucionaria es la del derecho a no morir.

El asesino de Juan Manuel Avila dijo...

La valorización del suicidio es todo un tema (ni hablar de la valorización de la vida).
Creo que depende de la imagen que tengamos de cada suicida, y en base a eso se lo puede considerar como una acción heroica, una cobardía, una situación inevitable.
Honestamente, si usted se suicidase, sería una legítima pelotudez.

Con respecto a qué pasaría ante la propia muerte, generalmente encaro el tema de otra manera. Me gusta mofarme de los que dicen que quieren ser enterrados de tal o cual manera.
Yo creo que el día que me muera, lo último que me va a importar es si me creman, si me entierran, o si me agarra un necrofílico.
En relidad, dudo que llegado el momento me interese quién me llorará o quién no.
Si existiese algo así como una vida fantasmagórica después de la muerte, aprovecharía mi esta incorpóreo para colarme en algún cine porno.

Salutes, y gracias por volver a escribir.

Rufián Melancólico dijo...

Yo soy donante de órganos. No les da un poquito de impresión pensar en nuestro cuerpo muerto y algún médico perverso abriéndolo para sacar nuestras partes, pesarlas y ponerlas en una heladerita? Es raro. Es como que tu cuerpo se vuelve un campo de batalla, o el pic-nic atacado por las hormigas de la ciencia!

Dario dijo...

El capitalismo no gana si todos perdemos. El capitalismo gana vendiéndote la idea de que todos pueden ganar, de que tenés que subir en la escala social, de que tenés que ser un ganador, de que tenés que disfrutar.

Me parece, Ferdinand, que en todo caso estás pensando la idea de perdedor desde el lugar equivocado. La estás pensando desde el punto de vista del capitalismo, estoy hablando de no creer en todas esas cosas. Estoy hablando de ser un perdedor de forma de no creer en la imagen de winner del capitalismo. La imagen de tener plata, tener una casa grande, un auto caro, cogerte minas buenas. Me cago en todo eso.

LA comodidad no sirve al que busca lo que no está a la venta. El espectador mientras más observa menos vive, mientras más acepta reconocerse en las imagenes dominantes menos conoce sus propios deseos.

Después de todo estudiar letras te hace un perdedor automáticamente.

Hay valores tradicionales en los que hay que dejar de creer ya mismo. La familia, los hijos y sobre todo el trabajo.

Dario dijo...

"What beautiful and priceless potlatches the affluent society will see -- whether it likes it or not! -- when the exuberance of the younger generation discovers the pure gift; a growing passion for stealing books, clothes, food, weapons or jewelry simply for the pleasure of giving them away"

Raoul Vaneigem, "The Revolution Of Everyday Life"

Salitou dijo...

Ups, la verdad, tendría que leer bastante para entender, y tengo que leer bastante esta semana para entender lo que rindo en mi próximo exámen ;).
Mi idea es más sencilla "no soy tan inútil, al menos sirvo para molestar" :)
Amigo Rufián, eso de sacar y pesar los órganos me hizo recordar una escena de la película Monkey Bone (anotando en la lista), en la que al cadáver le sacan los órganos y no los pesan, sino que van sumando a cuánto van a vender cada uno. Recomendación para googlear: plastinación.
Abrazo

Ferdinand Mortnais dijo...

"...tener plata, tener una casa grande, un auto caro, cogerte minas buenas"

no podes cagarte en todo eso, dario!!
no te creo.

El asesino de Juan Manuel Avila dijo...

Me manifiesto del lado de don ferdinand, a riesgo de tomar este post como revival de un foro perdido en el tiempo.
Por otro lado, si te cagás en la imagen del winner, si despechás los estándares de felicidad de la burguesía, no tenés derecho a llamarte perdedor.
Es una larga carrera que se rinde diariamente con parcialitos de lágrimas y suspiros ante la ventana del colectivo.
Si descartás la idealización del ganador, y mantenés la del perdedor, hay un conflicto grande de conceptos.
en todo caso, a lo que vos te referís es al paria, antes que al perdedor.
En pocas y prosaicas palabras, ser perdedor es fracasar al intentar alcanzar un triunfo.
Si vos no encontrás en las metas que se te proponen una posible felicidad, directamente no participás del juego.
Claro que no verse seducido por estas metas es todo una complicación, como dice Ferdinand.
Si lograste esa separación casi trascendental de lo que se te impone, te felicito.

Chau.

PD: Ale, este comment es la expresión de la necesidad que todos los nihilistas tenemos por que vuelva el foro... avispate.

Rufián Melancólico dijo...

El otro día un amigo tenía en el nick: "Life´s a bitch and then you die" Me parece una frase genial.

Creo que ser letroso no es necesariamente asumirse perdedor. Si es asumirse "tipo raro". ¿Quién puede desear dedicar su vida a la literatura? ¿O a las lenguas muertas?

Una cosa es la imagen del perdedor que es muy romántica por cierto y otra cosa es la del perdedor en serio, que sería aquel que no puede acceder nunca a nada de lo que se propone.
Yo me quedo con la "imagen" y sueño con suicidios a lo Werther. El límite del suicidio romántico serían los 30 años. Luego sos un Lugones cualquiera.

Reproduzco el epígrafe Plataforma: "Cuanto más infame es su vida, más la valora el hombre; y entonces es una protesta, una venganza de todos los instantes"
Honoré de Balzac
(qué memoria Darío)

El foro será restituido. He dicho.

Salito: anoto! anoto! Un día de estos, nos podríamos hacer una tarde de maratones de películas te parece ;-) ?

Salitou dijo...

Uhhhhhhh!!!!
Y sumo a la lista de 78 FinD de película el...
"FinD Las pelis que no vió el Rufián"
Completás la lista?
Abrazo ;)

aniground dijo...

nanananana batmannnnnnn nanananaa batman... perdon pero me dio fiaca leer

PD. sabrá entender que estoy de vacaciones y mi cerebro está en OFF

PD. Muchas gracias por su post

Mantalath dijo...

Muy buen post...

Igual me compro la muerte de robin...

Salutes!

Salitou dijo...

Amigo:
Una vez me dijeron que el ser humano es contradictorio, y yo soy el ejemplo, digo que no voy a mandar saludos, y aquí estoy, cuatro menos cinco de la mañana del 24 de diciembre y yo como Papá Noel, repartiendo saludos por los blogs.
Y ahora me toca entrar por tu chimenea, y dejarte en el arbolito un paquetito con tu nombre. Adentro le puse dos pilas Energizer Titanium, que duran mucho más que las alcalinas comunes. También tenés un sobrecito de esperanza en polvo, esa guardala para año nuevo, y tomátela el 31 a la noche, antes del brindis, el efecto dura más o menos un año, si Dios quiere, el año que viene te dejo otro. También te dejo una lata grande de magia condensada, conseguí un montón así que usala a gusto que no se termina. Y también hay un sobrecito, ahí tenés un papelito con un mensajito, dice: "Que la vida te sorprenda". Obvio que va a ser una linda sorpresa, solamente tenés que prepararte cuando llegue, para eso tenés las pilas, la esperanza y la magia.
El paquete está envuelto con papel de sueños, es algo así como azul con unas cositas como estrellitas, y atado con un abrazo de oso polar.
Me voy haciendo ruido de cascabeles, al grito de "Jo jo jo jo jo!", porque yo hago jo, Papá Noel hace ho, charlamos en algún momento antes del año que viene :)

Mantalath dijo...

Papá Noel me dejó un pedazo de carbón!!! viejo de mierda!!! jajajajaja...

henry dijo...

Un suicidio prematuro dejaría muchas inconclusas, conforme pasan las semanas y más proyectos extraños se aparecen en mi camino más me alegro de no haber saltado a la vía cuando no había nada que me detuviera excepto el calor de las personas que me rodean.

DrMengele dijo...

Me encanta lo que decis man, la verdad que el tema del suicidio, aunque oculto, esta en todas partes, mas cuando somos jovenes y estamos inseguros de toda la mierda que nos rodea y mas de nosotros mismos.

Pero hay que darle lucha y demostrar que podemos contra esta vida de mierda, no tiene sentido para mi tomar el camino facil, es mejor hacer cagar al destino puto y demostrar de que estamos hechos

Larga vida para usted señor.

MALiZiA dijo...

la vida es algo propio, y a veces pensamos que no vale la pena, pero sí vale la pena, con penas y todo encima.
Quién no pensó en que no quería vivir, en suicidarse alguna vez, los consejos sobran, lo mejor es sentir, que siempre habrá algo para descubrir, y motivos para seguir viviendo, aunque parezca que no, y lo juro, siempre están, es que a veces nuestros ojos, no pueden ver más allá de nuestra tristeza. Y para no perder el tiempo hasta que llegue la muerte, conviene ir haciendo una que otra cosa divertida, o no?
un beso,grande

aniground dijo...

Para usted tambien le deseo un feliz comienzo de año... espero que su click se haga lo más pronto posible, si eso quiere, a menos que pretenda seguir igual(es que a mi me gustan los cambios).

Salitou dijo...

Amigo!
Para Navidad me disfracé de Papá Noel, y la verdad, para año nuevo no se de qué disfrazarme :P
Anyway, te deseo el mejor de los comienzos, con el pie que sea, pero que sea con alegría :)
Que el 2006 te cumpla los deseos :)
Un abrazo de oso polar (ideal para el verano)

ceci dijo...

bueno, el hecho de que esté escribiendo este comentario -no es que me pase de optimista esta noche, también soy letrosa y melanco, claro- demuestra la ¿soledad? de la escritura.