19 de diciembre de 2006

Who Watches the Watchmen?


NOTA: Soy consciente que mis eventuales lectores asiduos encontrarán alguna dificultad en la lectura de este post por no estar familiarizados con el mundo del cómic.
Sin embargo, he agregado al final de este post un apartado con Lecturas esenciales para todos aquellos que quieran aventurarse en el contenido de este artículo. Asimismo he plagado el post de links con referencias concretas a todo aquello que menciono y que puede llegar a resultar (o no) desconocido para mis eventuales lectores.

Hay un What if… de Marvel (la colección que tiene la editorial para publicar historias alternativas de sus personajes más famosos) que plantea lo que pasaría si el Punisher asesinara a todo el Universo Marvel (y cuando digo TODO es TODO; buenos y malos por igual: Avengers, X-Men, Spider Man, Daredevil, Capitán América, Dr. Doom, Venom, Green Goblin, Hulk, Wolverine, etc., etc., etc.).
La pluma inconfundible de Garth Ennis delineó uno de los mejores What If… (The Punisher Kills The Marvel Universe) que haya leído y pienso que es de alguna manera, inevitable que tal tarea haya recaído sobre él.
La serie con la que hizo resucitar a un personaje siempre conflictivo como el Punisher (Welcome Back, Frank) se nutrió básicamente de lo que caracteriza la narrativa de Ennis desde que explotara el fenómeno Preacher: humor negro, violencia extrema, diálogos llenos de intertextualidad e intercontextualidad, etc.
Lo que hizo Ennis por este personaje es algo que nadie más podría haber hecho. A mi criterio, mantuvo al personaje alto hasta que empezó a escribir historias más sombrías, sin los dibujos de Steve Dillon (su coequiper en Preacher y en Welcome Back, Frank) ) y sin una pizca del humor negro que lo caracteriza (estoy pensando en el story arc The Slavers que la crítica yanqui recibió laudatoriamente pero que leí como una historia densa, aburrida y excesivamente violenta sin contraparte humorística).
A lo que quiero ir es a que, Frank Castle, al igual que Batman, es un personaje muy difícil de controlar y de escribir porque, como lo demostró Alan Moore en su obra maestra The Killing Joke, tanto Castle como Wayne o el Joker, son las caras de una misma moneda: psicóticos enceguecidos por su necesidad de venganza.
Leyendo un post en un blog amigo, leí algunos conceptos que bordean esto que sostengo: la diferencia entre el Joker y Batman es la cara de la misma moneda con la que el destino los iluminó.
En The Punisher Kills The Marvel Universe, Ennis plantea que no son las balas de un enfrentamiento entre pandillas de delincuentes rivales las que acaban con la vida de su familia sino que su mujer y su hijo mueren por quedar en la línea de fuego en un enfrentamiento entre los X-Men, los Avengers y una raza de alienígenas invasores.
Como toda respuesta a la masacre, Castle recibe un pedido de disculpas de Cíclope que le dice que lamenta que su familia haya quedado en la línea de fuego.
En ese momento despierta el Punisher que todos conocemos y Castle le descerraja un tiro en la cabeza a Scott Summers matándolo a él y luego a Júbilo produciéndose un enfrentamiento que terminará con Frank enfrentando a la justicia por homicidio.
Acontecimientos irrelevantes del plot llevan a que el Punisher nazca como un vengador que se tome la venganza no contra la escoria de New York sino contra todos los seres superhumanos.
Eso es lo que lo hace incorrecto como superhéroe.
Eso es lo que lo convierte en antihéroe y villano.
Si la línea que separa a Batman del Joker es que el primero tiene como regla número uno no matar a nadie, el Punisher no tiene esa regla: el Punisher mata a los delincuentes y a los que el considera, deben ser castigados.
En este sentido, el Punisher como héroe estandar no puede ser tomado seriamente (en arcos como el mencionado The Slavers) porque estar de su lado, moralmente, es concordar con un anarquismo de derecha muy extremo o por el contrario, el peor tipo de totalitarismo liberal que dice que en la jungla urbana la justicia la tiene que hacer cada uno con sus manos.
El final de Welcome Back, Frank es perfecto porque demuestra que sólo puede haber un Punisher.
Castle liquida a un puñado de copycats que imitan su estilo de hacer justicia por mano propia imponiendo una justicia alternativa.
De alguna manera, el Punisher garantiza que sólo el puede hacer Justicia por mano propia porque sólo él es Justo. Esa es la diferencia que lo convierte en un superhéroe. Alguien que merece una línea propia, un personaje que es publicado todo los meses por una editorial de cómics gigante como la Marvel.
Ennis se ríe de eso y se ríe del personaje. Los copycats son la clave de que pueden o no existir miles de Punisher porque en definitiva, la concepción moral de Bien y de Mal es relativa. Al mismo tiempo, el Punsiher se ve en la obligación de matarlos, castigarlos porque son asesinos ellos mismos. Castle para ser consecuente consigo mismo, tendría que suicidarse porque él mismo es un asesino. Que sea un héroe con todo lo que esto representa es lo que lo hace diferente y la necesidad editorial de la continuidad del personaje hace que sea Castle quien liquide a sus copycats y no al revés, como tranquilamente podría haber sido.
La no heroicidad y el compromiso de Castle con el suicidio, que sabe algún día tendrá que cumplir, es aprovechado por Ennis que lo hace el toque maestro a The Punisher Kills the Marvel Universe. Claro, en una Elseworld que no afecta la continuidad del Marvel U y que además es un único número cerrado e inocuo, es un lujo que puede darse.
Los superhéroes humanos, sin poderes superhumanos, hacen de la venganza por afrentas familiares su razón de ser.
Batman y el Punisher pero también en otros productos con héroes americanos, como por ejemplo Comando, dónde el personaje del actual gobernador de California se calza las granadas al pecho (cual Frank Castle) para recuperar a su hija de un secuestrador centroamericano.
Castle/Batman tranquilamente podrían haber sido Contras nicaragüenses o Paramilitares colombianos.
Mercenarios de la venganza, son los verdaderoes héroes americanos.
Son como El Comediante, aquel oscuro personaje de la verdadera obra maestra de Moore: Watchmen que no duda en matar y violar en Vietnam en nombre de los valores americanos hasta convertirse en paramilitar.
Es fácil la lectura que ve en la realidad de los Estados Unidos como Sheriff mundial, los ecos de estas lecturas.
Pero en el mundo real o en un Elseworld con coherencia, Batman y Castle tendrían que terminar sus días internados en el Arkham Asylum (algo de esto sugirió Frank Miller en The Dark Knight Returns).
De otro modo, la única forma de poder leer a Batman y el Punisher y no sentir la punzada progresista en el interior, es en las historias de Batman detective y las de Punisher en clave-Preacher escritas por Ennis.
Creo que un Batman escrito por Ennis sería un acontecimiento interesantísimo de leer. Y si no, a releer Welcome Back, Frank, que en cuanto a arquetipo del héroe fascista en clave humor negro, ya lo dijo todo.


Lecturas esenciales:

- Batman: The Killing Joke

- Batman: The Dark Knight Returns

- Detective Comics #826

- The Punisher Kills The Marvel Universe

- The Punisher: Welcome Back, Frank (12 números)

- The Punisher Marvel Max: The Slavers

- Preacher (66 números y series especiales)

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Me preguntaba si leíste la historieta en la que el Batman azraelico se asocia momentáneamente con el Punisher para enfrentar a un enemigo de éste último... no me preguntes datos editoriales, sólo sé que las hojas estaban plastificadas y el argumento era malo. La tengo por ahí en un placard. El batman-azrael intentaba, luego de trabajar con él, arrestarlo, recordándonos el carácter para-policial que también pone en riesgo el afecto que sentimos por el personaje. Por supuesto no lo lograba.

saludos, gracias por el link

Rufián Melancólico dijo...

La verdad, no leí esa historia pero estaría realmente bueno, más teniendo en cuenta que es un crossover de esos que se solían hacer en los ´ 90.
Debo parte de este post al tuyo sobre Batman por lo que la inclusión de tu link es casi el pago.