25 de enero de 2007

Explorando territorios vírgenes en la literatura


Pensaba a partir de un post de Mariano en toda esta conversación entre blogs que se estuvo dando (entre nuestros blogs), partiendo del comentario de Charly Gr., acerca de la apropiación de nuevos espacios no explorados por parte de la literatura, en particular, en el campo de los videojuegos.

Sí es cierto, como se dice en el post mencionado, que los videojuegos han sido plataforma de despegue creativo para películas de hollywood basadas en ellos (habría que pensar en unas cuantas, todas malas, empezando, quizás, por Street Fighter y teniendo en Final Fantasy, no una buena película (aunque no la vi, pero lo intuyo) sino una excelente aprovechamiento de las posibilidades técnicas de animación de la época).

También es cierto que hay muchas posibilidades de aprovechar los mundos creados por mentes relativamente creativas para desarrollar nuevas historias y nuevos contenidos como Mariano dice haber hecho con Ecco the Dolphin, aunque debo aclarar que una historia tan sofisticada nunca se me hubiese podido ocurrir a mí que tengo una cierta predilección por el realismo sucio y un cierto alejamiento estético respecto de todo lo que huele aunque sea levemente, onírico.

Me resultaron interesantes las ideas desarrolladas y algún pequeño atisbo lovecraftiano en esa fábula sobre el delfín (lo que sí es una idea original y muy creativa y que merece mi total admiración (la predilección por el realismo sucio quizá responda a una incapacidad total de pensar bellas historias)) lo que dio a mi entender, un verdadero aprovechamiento de una idea ya desarrollada para generar una nueva historia.

Pero no es esto algo nuevo. Las historias creadas por fanáticos han dado todo un campo de producción que van desde los guiones que millones de aficionados escriben y suscriben a las empresas productoras de videojuegos (según la leyenda, claro) idefectiblemente rechazados sin siquiera ser leídos o tenidos en cuenta, hasta los más sofisticados mods que han dado miles de ejemplos de fanatismo real y grandes resultados (considerando a estos mods, casi como nuevas experiencias literarias en el sentido que incluyen una apropiación de los lenguajes y procedimientos del videojuego original para configurar una versión de este o un complemento del mismo).

Sin ir más lejos, en el momento en que me enteré que una expansión del Jagged Alliance 2 (la edición Gold del mismo juego, para ser más exactos) incluía un tupido set editor de mods para fanáticos, he estado esperando utópicamente que alguien lo suficientemente inteligente y con los conocimientos necesarios se dedique a hacer un mod que consista en una recreación idéntica del X-Com: Terror from the Deep con el engine del JA2. Lo que sería algo así como el summum de mi felicidad gamer.

Los creadores del popularísimo mod del Half-Life, Counter Strike, han sido contratados por la mismísima Valve para trabajar en el desarrollo de nuevos productos para la empresa.

Y por último tenemos esas adaptaciones literarias de los mundos de los videojuegos que son directamente productos licenciados por las empresas que los producen. Ejemplo: ayer en un quiosco de diarios vi que vendían un cómic basado en el World of Warcraft.

Un interesante caso contrario sería el de la realización de videojuegos a partir de material de ficción original.
Un buen ejemplo sería el caso de la gran cantidad de juegos que salieron y siguen saliendo con setting en la Tierra Media y de El señor de los anillos en particular. La mayoría, basados en las películas de Peter Jackson.

Por último, un caso que siempre me pareció magistral respecto de las licencias para crear videojuegos: el Star Wars: Knight of the Old Republic ayudó a fortalecer y darle nuevos bríos al Universo Expandido de Star Wars, situando la acción 4.000 años antes de los acontecimientos de las sagas fílmicas y basándose en los juegos de rol de lápiz y papel de este universo.

Todo esto para decir que lo que más me interesa a mí de todo esto, no son las adaptaciones o la expansión de universos preseteados por parte de la imaginación de fanáticos y la generación de una literatura, que me parece por lo que acabo de exponer, ya está bastante desarrollada en diversas formas.
Lo que me interesa es la inclusión dentro de ficciones, ensayos, poemas, o lo que sea, citas, referencias, estudios, etc. que traten sobre este género absolutamente menor.

Escribí una novela y en ella intenté experiemntar con esto. Lo que produje fueron pasajes en los que el narrador se pone a divagar acerca de su experiencia jugando, por ejemplo, al GTA: San Andreas (y pienso ahora en lo que pasó con el mod "Hot Coffee" de este juego y cómo, la mano de un fanático puede crear contenido nuevo para un producto que se mueve en el mercado y esto, generar reacciones y controversias), o los videojuegos que influyeron en su vida.
Creo que ahí está el gesto que me interesa.
No es una ruptura, es otro gesto Pop (debo decir que me fascina la cultura Pop) resabio de los ´90. Es algo que alguien podría calificar de cool y eso es todo.

De todos modos, toda esta idea se articula con otra que venía masticando hace unos cuantos días.
Creo que la Wikipedia es la mayor fuente mundial de referencias a la cultura Pop y a los géneros menores que se haya inventado hasta el momento.
Como si condensara en su estructura entrópica y fragmentaria la acumulación del saber geek dispersa por todos lados en internet.
No me interesa buscar en la Wikipedia información acerca de la tercer presidencia de Perón (por dar un ejemplo cualquiera), pero sí me puede interesar saber la biografía de algún oscuro personaje menor, muy menor, de algún cómic (con la Wikipedia podemos olvidarnos de una buena vez de esas vetustas enciclopedias de introducción a los universos ficcionales de la Marvel o la DC, por ejemplo, que siempre carecerán de la actualización del semana a semana en estos mundos y la limitación del espacio que se le puede dedicar a cada personaje (siendo, obviamente, más el espacio que se le destine a los personajes mainstream y relegando a los menores a, un espacio evidentemente menor).
La Wikipedia me resultó particularmente útil a la hora de mantenerme informado en forma casi real sobre las diversas derivaciones de la estúpida y deshonrosa resurrección de Jason Todd (el segundo Robin) lo que no hace más que confirmar lo que acabo de decir.
También, por qué no, permite enterarnos de las más disparatadas teorías acerca de la vida extraterrestre y sus formas y en general, desafío a cualquiera a que busque algún elemento de cultura popular en la versión yanqui de la Wikipedia y a ver qué resultado obtiene.

A lo que voy es a que, como se verá por lo plagado que está este post de links a artículos de la Wikipedia, ésta puede servir perfectamente como una especie de caja de herramientas para escritores que quieran adentrar su producción en el gesto de resaltar productos culturales considerados bajos y ponerlos a relucir bien arriba, llevándolos al prestigio de una producción de calidad literaria.

¿Por qué darle tanta importancia a estos productos? Simplemente porque la formación de la generación de los años 80 de clase media y con cierta tendencia al ostracismo y el encierro interior se nutrió de todo esto. Videojuegos, cómics y series de televisión berretas. ¿Por qué dejar afuera de una literatura productos y sensaciones que marcaron nuestras vidas?
¿Por qué dejar afuera de la nostalgia o la melancolía creadora aquellos recuerdos que en otra época histórica pudieron haber sido alimentada por libros?

Dedicarse a la literatura es aceptar algún tipo de fracaso. En principio, es aceptar el fracaso de hacer algo realmente útil.
Si a ese fracaso le sumamos el fracaso de haber desperdiciado nuestras infancias que no estuvieron plagadas mecanismos de sociabilización infantil más productivos, ¿está mal acaso que aprovechemos aquello que sí supimos conseguir o gustar de?
(Algo de esto hablaba con Crazy Bitch quién me recriminó que la gente de Letras al saber que desperdiciamos nuestro tiempo y nuestras capacidades de hacer algo productivo, nos dedicamos a encerrarnos en el hermetismo de nuestras jergas como forma de hacer sentir menos a aquellos que no pueden penetrarla y justificarnos a nostros mismos. Acepción con la que no estoy del todo de acuerdo, aunque debo reconocer que la proliferación de soberbios en Puán es asombrosa. En todo caso hablo a nivel personal, no es mi intención hacer ese tipo de uso de mis relativos conocimientos).

En todo caso me gusta la idea de poder aprovechar el teritorio virgen de la inclusión de referencias a una vida geek en la literatura que nuestra generación pueda producir.
Me conformo en principio con darle a mi literatura esa premisa y esperar que otros que están en mi misma situación, también tengan ganas de hacerlo.

11 comentarios:

Mariano dijo...

acá tenés un ejemplo de soberbia de Puán: yo era un GRAN jugador del X-Com (sobretodo del 1º), quizás incluso el MEJOR. Llegué a terminar el juego sin perder un solo hombre.

Rufián Melancólico dijo...

Sinceramente, concuerdo con vos. Nunca, pero nunca en mi vida (incluso haciendo acopio de tu soberbia de: "Soy más grande, gané juegos más dificiles" cuando lo instalé hace unos años) pude terminar el X-Com.
Nunca pude superar cierta fase en la que perdía miles de hombres corrompidos o vueltos zombi por esos fucking cerebros flotantes.
Nunca adquirí tecnologías realmente de avanzada y siempre me cortaban el financiamiento porque me rehusaba a ir a todas y cada una de las misiones en tierra (se me hacían extremadamente largas).
Que gran juego el X-Com. Quizás el mejor de todos los tiempos (cuanta soberbia de Puán).

Andrés Aloy dijo...

Leí un posteo tuyo en el blog de Daniel Link sobre GH. Me gustó tu propuesta de poner a jóvenes en un pabellón, sería sumamente atractiva.

Saludos. yo escribí algo sobre Gran Hermano en mi blog.

Ineptus dijo...

Es perfectamente válido que la literatura incluya referencias a videojuegos, comics y demás, teniendo en cuenta como decís ,la influencia que toda esa cultura pop tiene en generaciones como la de nosostros (tengo 23 años).Lo que pasa es que el establishment literario nunca va a aceptar eso porque creen que la literatura "de verdad" no se mezcla con esos bajos placeres opuestos a los gozos estrictamente cerebrales y eruditos de la "literatura seria"
Y no estoy caricaturizando esa posición "highbrow" ,e verdad hay mucha gente que piensa así aunque sea de manera inconsciente, pero bueno es un ambiente jodido

Rufián Melancólico dijo...

Ineptus:
Estoy de acuerdo con lo que decís, las posibilidades de incluir referencias a videojuegos en la literatura actual se ven limitadas. La idea que propongo es que hay que subvertir todo esto. Y por eso es un terreno virgen en la literatura.
El Romanticismo hizo suyas un montón de transgresiones y fundó, por ejemplo, la novela moderna (vease en muchas lenguas euroepas "Novela" se dice "Roman").
Si te ponés a ver un poco de la Literatura de la Generación X (quizás algo de la Brat Pack, Douglas Coupland, Easton Ellis y el post-gen X de Chuck Palahniuk) encontrás miles de referencias a la cultura Pop. Sin ir más lejos, en Stephen King se pasa de referencia cool a publicidad encubierta.
La idea de la literatura es que no se conforme, que trasgreda. Siempre va a haber un Harold Bloom que, subido al banquillo inquisidor de la crítica te diga que lo que hacés es basura. Pero... realmente te importa? Realmente me importa a mí?
Respondo por mí: ni en pedo.

Giorgio Novalgina dijo...

los videosjuegos son perversos, lo dijo ayer Benedicto XVI.

ya me parecía q uds tenian problemitas...

Ineptus dijo...

Estoy de acuerdo con vos en que uno no debería preocuparse por ese "Gran Otro" de la crítica seria, aún así, siempre esta esa idea pervasiva de que la inclusión de ese tipo de referencias es medio demagógica, que es un gancho. Una de las críticas que se le hace a mucha literatura tipo Easton Ellis y Coupland es que escriben para gente que en verdad no les gusta leer y que solo quieren un poco de transgresión barata,y claro en esa descalificación hay una gran cantidad de snobismo y prepotencia pero algo de verdad tiene

Giorgio Novalgina dijo...

Yo creo que el problema es que las anécdotas y las historias de videojugos son aburridas. Cómo lo incluis en la historia, contás las aventuras del personaje jugando a la play? digamos que la vida de los gammers va de triste a tristísima y que no hay mucho interesante para incluir en una novela. Es una actividad autista y poco interesante. Es como cuando en una novela te cuentan que el protagonista se hizo una paja antes de dormir, eso no puede llevar más de una línea, es casi como el punto cero de la narración.

Rufián Melancólico dijo...

Evidentemente, como bien marca Ineptus, son referencias, apelación a cierto código cultural, momentos de distracción cool.
Es como cuando Ellis te dice que se puso a ver unos videos en MTv o dedica páginas enteras a describir el traje que se puso Patrick Bateman.
Son elementos configuradores del contexto del personaje, referencias que hacen al entramado.
No creo que sea un grado cero de escritura sino un elemento más de postergación de la resolución. Si considerás la novela, siempre se trata de diferir el desenlace. Las historias de las novelas, en forma sintéticas, se pueden describir por lo general en no más de un párrafo corto.

Giorgio Novalgina dijo...

claro, el tema es que todas esas referencias tienen un único objetivo: "miren que cool (o nerd o culto) que soy y ámenme".
me refería a eso con lo de la "pose indie" de M.Enriquez. (para entender esto y mucho más es inevitable visitar mi hermoso blog)

Rufián Melancólico dijo...

No veo la diferencia entre mi propuesta y lo que hicieron algunos escritores como Soriano, Fontanarrosa y hasta Albert Camus con el fútbol por ejemplo.
Por otra parte, pienso, ¿Realmente existe una diferencia entre citar a Max Payne en un escrito o citar clásicos griegos y latinos como en mucha de la literatura clásica?
Habría que ver la función de la cita más que otra cosa.