12 de enero de 2007

Pánico y locura en el Jardín Botánico

No me gustaría convertirme en uno de esos pseudo-periodistas blogger que se dedican a comentar cada evento relativamente interesante que pasa en sus vidas o que consideran que puede ser comentado con la comunidad de sus lectores.
Sin embargo sí me gusta que el blog, este medio, sirva para difundir y tender lazos entre personas que de otra manera, no tendrían relación.
Ejemplo curioso de las intrincadas redes de relaciones posibles a partir de los blogs ya fue escrito por Mariano en su propio espacio, al cual llegué de casualidad y en el cual suelo encontrar pensamientos y experiencias que quizás, por estar emparentados en esa cuestión del Ser Geek (y también en lo de Charly Gradin) , me resultan familiares hasta la mímesis en muchas ocasiones.

Volviendo ahora a lo que quería decir, dentro de este especie de periodismo blogger, durante los últimos meses entré en contacto con muchísimas actividades relacionadas con gente de mi carrera que antes, por mi carácter, mi timidez y mis dificultades para relacionarme con la gente en general, me las perdía.

No sólo es interesante el medio para conocer gente que comparte con uno intereses, perspectivas y carrera sino que además, puede uno terminar encontrándose en actividades muy interesantes.
Como hoy a la tarde que me encontré en el Jardín Botánico, a la vuelta de mi casa, escuchando una lectura de Juan Diego Incardona (me pregunto cuando el nuevo editor de Interzona se va a dar cuenta y le va a publicar su libro Villa Celina).

Fue una agradable sorpresa y se la debo a esta especie de periodismo blogger que ha venido a reemplazar fazines, flyers y bocas en boca que nunca me llegaban.
Puedo contar al menos unos 4 o 5 blogs que de tanto en tanto leo dónde se ha promocionado esta serie de lecturas, que de otro modo, me serían completamente anónimas y silenciosas.
Ya saben lo que dice esa vieja adivinanza budista: "Si cae un árbol en un bosque donde nadie puede escucharlo, ¿Hace ruido al caer?" No sé si es así exactamente, lo vi en un capítulo de Los Simpsons. A lo que voy es a que, para mí, las cosas nunca hacían ruido porque nunca me enteraba de su existencia, nunca oía caer los árboles.

La lectura estuvo muy entretenida. Incardona además de escribir bien, narra bien y fue muy lindo estar tirado en el pasto, viendo como caía el sol mientras escuchaba su potente voz contando otra de sus aventuras autobiográficas.

Lo más divertido sin embargo estuvo al finalizar la lectura y en esto caigo en el Peridismo Blogger.
Una señora y una presunta amiga o acompañante se acercaron a dónde estaba conversando con uno de los chicos de El interpretador y se le puso a hablar a él y a mí que me mantuve un poco de costado mientras su compañera sí me hostigaba con comentarios que no me interesaban.
Así fue como me enteré que Sábato es uno de los grandes escritores argentinos "y... y...¡Del Mundo entero!" o que esta señorota rubia también escribía, ella era poeta según me dijo y que le parecía que lo que había leído Incardona era muy bueno porque tenía "vuelo poético" a pesar de hablar de cosas comunes y corrientes de la vida.
En fin, preferí abstenerme de comentar cualquier cosa porque no quería extender la conversación.


Uno de los horribles afiches promocionales de las actividades de verano que programó el Pelado Telerman y en el que ni siquiera se menciona el ciclo de lecturas públicas. Muestra de lo que se aprecia la literatura dentro de los programas culturales.
El programa completo, aquí.


Cuando Juan Diego se acercó a su grupo la señora que me hablaba se fue a saludarlo y me desprendí de ella.
Sin embargo, la otra señora, la pelirroja que había empezado a atosigar a mi antiguo alocutor seguía empeñado en su tarea.
Al principio, había escuchado algunas de sus palabras y tenían un mínimo de coherencia.
La señora había ido a recomendarles a los chicos de la revista que tuvieran cuidado con esto de Internet porque cualquiera te puede robar lo que escribís. A ella ya le había pasado. Se llamaba "No me acuerdo cómo" y le habían robado de un foro de internet y por eso ahora no escribía, decía las cosas en persona.
Su discurso comenzó a tornarse cada vez más bizarro y a los gritos comenzó a decir a mi incómodo compañero que hoy mismo a la mañana, habían secuestrado a su hijo. La federal en Quilmes y entonces, cuando empezó a gritar y mi compañero huyó sin discreción de su discurso enloquecido, la señora comenzó a perseguir a todos los que habíamos quedado ahí congregados contándonos sus verdades a los gritos, como por ejemplo que a ella Telerman la había querido mandar a un psiquiátrico (lo bien que hubo hecho) pero que pudo zafar porque es abogada. Nos preguntaba a los gritos "¿Ustedes son de Boedo o son de Fierro?" porque si éramos de Fierro estábamos con Suar y con Sabina y con la conspiración de no sé qué, y que cómo podía ser que la Triple A había sido hace 30 años y que ahora pasaban cosas terribles también y que cómo podía Incardona mencionar las mentadas A en su cuento si el no tenía 50 años y no había vivido esa época, que en la conspiración se sumaban Abadi y el Subcomandante Marcos que en realidad no se llama así sino que se llama Algo Marquez y que los Zapatistas usan a las mujeres como putas, que el Premio Planeta de España repartía 500.000 euros y que lo ganaba Bryce Echenique y ahora lo va a ganar el que es amigo del alquimista y no sé qué más.

Luego, cuando todos los que quedábamos allí empezamos a huir, la señora ya acalorada por su intervención a los gritos empezó a perseguir a los organizadores del encuentro y les dijo que ella también era escritora y que ella sí tenía libros publicados (no como Incardona) y que cómo no la habían invitado a ella a leer y que sabía que era porque el gobierno la quería callar y que por eso le había puesto "renacuajos" (que explicó, eran espías), pero que no, que a ella no la iban a callar de ningún modo...
En un momento temí que la señora pasara a la acción física pero no pasó de unos cuantos alaridos y mientras la novia de mi alocutor lo empujaba para que nos fuéramos de una vez, él se quedaba pegado al piso diciendo que quería terminar de escuchar lo que decía la señora que ahora corría por todos lados en busca de alguien que quisiera escuchar sus teorías conspiranoicas y era el espíritu de la mayoría de nosotros, los pocos que quedábamos (es decir, yo y la gente de la revista) que no podíamos creer lo que escuchábamos y que ejercimos ese placer medio morboso por mezclarse con las cosas que rompen la monotonía de la vida como la conocemos (con sus rutinas y acontecimientos predecibles) y entonces fue cuando la señora, ya viéndose sin público alguno nos arengó diciéndonos: "No se dejen joder, ustedes son el futuro ¡¡¡¡LEAN A BARTHES, LEAN AL ESTRUCTURALISMO FRANCÉS, LEAN A PLATÓN, LEAN A SÓFOCLES!!!!" y cuando ya la risa contenida luchaba contra la incredulidad y algo de temor por las posibilidades de que la señora terminara por violentarse, esta emprendió solitaria su camino no sin antes lanzar un último comentario: "Y si quieren saber la VERDAD, me preguntan a MÍ, que es GRATIS."
Y entonces se fue sola y nosotros nos fuimos también.
Y había un gatito chiquitito, recién nacido, muy lindo, daban ganas de llevárselo a casa.
Hubo un enternecimiento general y después me despedí y volví a casa.
Pero me quedé pensando en la señora y su marcha solitaria y esa necesidad de comunicarse a toda costa, de contar con alocutores precisamente.
Sin dudas, debe ser una persona muy solitaria con su desequilibrio a cuestas.
Me sorprendió realmente como fue en crescendo su ira y sus palabras desquilibradas que se basaban en fragmentos, palabras que había dicho Incardona en su lectura.
Todo en una especie de gran ensalada de asociaciones paradigmáticas.
Lo único que lamento es que Schettini haya estado atrás del escenario durante el pasaje descrito, me hubiese gustado realmente ver su reacción.

Y esta fue entonces, mi incursión en el pseudo-periodismo blogger. Una experiencia que no hubiese podido vivir de no ser, precisamente, por otros pseudo-periodistas blogger que se encargaron de publicitar y promocionar la lectura de hoy.

Como diría una amigo medio desaparecido de la faz de internet: pure gonzo journalism...

Siguientes lecturas en el Botánico:

Viernes 19/01 Gonzalo Castro
Viernes 26/01 Marcelo Cohen
Viernes 02/02 Dani Umpi
Viernes 09/02 Hebe Uhart
Viernes 16/02 Fabián Casas y Washington Cucurto
Viernes 23/02 Sonia Budassi y Hernán Vanoli

6 comentarios:

Mariano dijo...

tendría que haber ido quizás, no por la experiencia de la vieja loca (sobre la que ya leí algo también en "viejos son los trapos"), sino para aprovechar y saludarte. Creo que hubo varios bloggers ahí presentes de los que suelo leer;
y sobretodo porque vivo a 4 cuadras del botánico.

Pero del resto de los autores no leí ni un poema, ni un cuento, nada, que mala suerte, debí haber aprovechado que de Incardona al menos conozco el blog.

Celina dijo...

Totalmente de acuerdo con lo que decís sobre informarse por medio de blogs acerca de eventos culturales, además obviamente de poder leer opiniones, ficción, seguir debates, etc., etc.
Muy divertida la crónica de la vieja loca.
Voy a ir a escuchar a Casas el 16, espero no encontrarmela!!!

superloyds dijo...

muy buena la crónica rufián
yo estuve ahí y debo decir q es extremadamente fiel a lo q pasó
q patín esa vieja, pobre incar no sabía q hacer
pero la lectura estuvo buena
salu2

Bolchevique Superstar dijo...

i'm back
debo decir que también me parece horrible el poster de estos eventos.
Y que con respecto al post de padre de familia-simpsons, justo vi ayer ese capítulo y otros en dvd y hay muchas muuuchas copias. Sobre todo la del casino indio y la adicción de la mina al juego

Rufián Melancólico dijo...

Welcome Back! Y sí, tenés razón con lo de la adicción al juego que se repite en los personajes de madre de familia.
Estaría bueno hacer una enumeración de las cosas que han sido copiadas en uno u otro no?

Andrés Aloy dijo...

a veces aparecen esas viejas o viejos, y aunque sean insoportables siempre sirven para una anécdota, como pasó en el mencionado caso.
Con respecto a Sábato, yo no lo desmerecería. Sé que en tu facultad sí lo desmerecen pero no me subiría a un tren elitista de esnobs.

saludos