29 de junio de 2007

Mi primera novela

Hace ya un tiempo que vengo bastante enfrascado en la lectura, anotación, corrección y luego pasaje de esas correcciones del papel a la PC, de mi primer novela 210 páginas A4 como se pueden ver bellamente anilladas en la foto de la izquierda).
Digo bastante enfrascado como eufemismo de: “Pasé dos meses leyendo la novela, lo que me significó leerla tres veces entera, la anoté las tres veces y todavía no me siento del todo convencido pero sí lo suficiente como para ir pasando pasando las correcciones al archivo de Word que funciona como matriz”.

Mi primer novela completa no es en honor a la verdad, mi primer novela. Mi primer novela (la que primero empecé a escribir y aún no terminé) son unos 6 cuadernos aproximadamente, tamaño escolar, llenados a mano.
El problema es que la escritura a mano, descubrí, no favorece mi actividad literaria. Es decir, por más que lo intenté (en una época estaba con la obsesión de escribir con máquina de escribir que hizo que mi madre, que como buena madre judía dispuesta a malcriar el Edipo de su hijo, me consiguiera una usada y me la regalara para que hiciera mi arte y cumpliera con mi capricho) nunca pude evitar caer rendido ante la evidencia de que sólo soy productivo si cuento con una PC a mi disposición. Como mi trabajo en la Biblioteca no me requiere demasiado y mi compañera viene día por medio, la posibilidad de usar la única computadora con que contamos (por ahora) se me hace tentadora y me permite, escribir posts como éste mismo.

El año pasado, trabajé solo y eso me dio el tiempo necesario para completar mi novela. Esto en claro detrimento de horas que podría y debería dedicarle al estudio. Hace tan sólo unos instantes estaba estudiando Didáctica General pero como muchos sabrán, estudiar esa materia y someterse a una lobotomía frontal casi no difieren, por lo que escapé de mi consciencia y estoy acá, escribiendo sobre mi primer novela (aunque me tiente escribir sobre cómo Didáctica General es casi como que te agarre una banda de viejos sodomitas empastillados en Viagra y se turnen para darte en el lento ritmo cansino de las carnes y los cuerpos avejentados).

Mi primer novela es en realidad, la última de una trilogía. No es que me pegó fuerte la onda George Lucas, pero creo, que como hizo Henry Miller con sus Trópicos, lo divertido es empezar por el final y luego remontarnos al pasado. En realidad, no fue un hecho consciente sino más bien azaroso.

Mi idea de reproducir la Trilogía de los Trópicos es bastante casual. La primer novela que empecé a escribir (que tiene por nombre Diario de un perdedor pero que creo que voy a cambiar por Golpeándome la cabeza contra la pared hasta quedar inconsciente o por la muy tentadora Aromas vaginales) sería la primera de la trilogía (en la cronología real de la vida y la cronología interna de lo narrado en los tres libros), la empecé a escribir hará unos 6 años y empezó de casualidad absoluta.
Volví a mi casa furioso por una experiencia que se relata en esa novela y escribí en un cuaderno de anotaciones que tenía algo así como: “Hoy estuve con XXXX. Es una puta de mierda”.

No soy adepto de Soriano, pero le reconozco la gran sabiduría de eso que supuestamente dijo acerca de por qué él no escribía cuentos: como tenía tan pocas buenas ideas, cada vez que se le ocurría una buena idea la convertía en una novela.
Eso me pasa a mí también. Escribí muy pocos cuentos en mi vida porque tengo pocas buenas ideas y por lo general, las cosas que empiezo a escribir se me extienden fuera de control.
Esta sequía de imaginación no me impidió escribir algunos cuentos o relatos mejor dicho, que pienso, podría ser mi propio Black Spring.
Entonces tenemos mi novela concluida (Acabar afuera), mi libro de relatos (Basura adolescente) y mi novela de la que ya escribí casi las dos terceras partes (Diario de un perdedor, claro está).

Mi propia trilogía milleriana. Y yo que sólo quería escribir un par de novelitas. Claro que nunca seré como el maestro, pero dicen que si uno se pone como meta escribir como Borges (suplantémoslo a él por Miller), entonces ni siquiera empieza a escribir. Creo que hay mucha razón en eso.

De todos modos, como para ir aceitándome o envaselinándome el Ego, recibí dos comentarios de dos personas que están leyendo mi novela.
Una de ellas me dijo: “Tu estilo se parece al de Kerouac”. Por lo que me recomendó y me prestó que leyera Los subterráneos. Lo leí y pude reconocer algunas líneas de contacto de mi viejo y querido maestro Beat, pero cuando le comenté este comentario a Ariel Bermani, me dijo: “Más que Kerouac, parecés Henry Miller”. Juro que no le había comentado nada acerca de mi fascinación por Miller.

El problema es que escribir después de tanta gente que escribe maravillosamente es un insulto. Una transgresión al Arte elevado.
Pero que la literatura sea transgresión es algo conocido, por lo que… ¿Por qué no? ¿Por qué no escribir mi propia trilogía milleriana?

Luego de mis trópicos, tengo en mente dos novelas más. Lo que me da un corpus de 5 libros. Para empezar no está nada mal. Aunque me llene de pánico la idea de llegar al punto de ya no tener ideas y no poder seguir escribiendo.
Uno de los pocos cuentos que escribí, bien podría ser una novela si la expando.
Eso me daría unas 6 novelas. Ya es una “Obra”.

Pareciera ser que escribir es una necesidad más fuerte que yo. Es terrible, porque la siento adentro y me da pánico un día quedarme sin poder articular palabras. Quizás por eso necesito de la PC para escribir: porque me abre la mente y me permite equivocarme y recomenzar cuantas veces quiera sin que quede la marca de mi idiotez o mi falta de capacidad como frustrante mancha sobre el papel.

Otra idea que me seduce es bastante contraria sin embargo a mis creencias sobre lo que es un autor, lo que es un texto literario y las funciones interpretativas de los lectores. Mi idea es escribir una novela y agregarle un dossier que sea una crítica, hecha por mí mismo, a mi propia novela.

Pero sería como guiar demasiado el camino ¿no? Sería decir: esto se tiene que leer así. La idea me aburre y me seduce por igual. Quizás me seduce porque me aburre. En todo caso, una vez en una clase Teoría y Análisis Literario I lo escuché decir a Warley o Schettini (me falla la memoria y hoy no tomé la pastilla) que R. Barthes era un tipo que como se aburría se había dedicado a la literatura, que como se había aburrido de la literatura se había dedicado a la crítica, que cómo se había aburrido de su crítica se había pasado a otro sistema de crítica y así.

La idea era que la gente como nosotros somos gente que se aburre con facilidad.
No tengo muchas dudas de que tenga razón en eso: la necesidad de escribir en este momento me surgió porque me estaba aburriendo de leer Didáctica General. La necesidad de leer de chico me salió al paso de las tardes aburridas cuando la gente dormía la siesta o miraba películas (que yo, obviamente no veía porque me aburrían) o hacían cualquier otra cosa.

Leo en el colectivo porque me aburro de estar sentado sin hacer nada. Leo en el laburo porque también paso largas horas sentado sin actividad. Leo antes de dormirme porque me aburre esperar a que el sueño venga a arrebatarme la conciencia.
Leer es para gente aburrida.

Me sorprende un poco que haya tantas quejas por la falta de lectura. Es una consigna que responde únicamente a los intereses de la industria editorial.
Si la gente no lee actualmente es porque encontró otras formas de diversión.

Pienso en las grandes novelas rusas. Pienso en la estepa rusa y los aristócratas pasando inviernos encerrados en sus mansiones. Ellos y sus libros. Durante meses. ¿Qué se podía hacer? ¡Coger y leer! Las dos cosas que uno hace cuando está aburrido.
Y para eso, el que no existiera el SIDA y que las novelas rusas tuvieran miles de páginas eran factores determinantes para calentar el invierno.

Entonces, ahora tenemos, que se yo, un GTA San Andreas por ejemplo (ni que hablar del que se viene: GTA IV). ¿Por qué alguien en su sano juicio preferiría sentarse a leer una novela de Tolstoi antes que ir a jugar un rato al GTA?

Esto que pienso posiblemente no granjee lectores a mi novela. Quizás haga lo contrario y me tilden de reaccionario y frívolo. Pero es que leí tantas veces mi novela que ya me aburrió. Quiero empezar a escribir una nueva.

33 comentarios:

PZ dijo...

A mí me pasa lo que a vos (y a Soriano), pero lo resuelvo al revés: llevo mis pocas ideas a cuentos en lugar de novela. Y después me paso meses para ver cómo acortarlos cada vez más. Sería feliz si pudiera hacer microrrelatos.

¿Cuándo vas a postear capítulos para que podamos ver qué tan Kerouac, qué tan Miller son?

Steppenwolf dijo...

Ufa! No puedo comentar!

Ineptus dijo...

Bueno me imagino que vas a comenzar el proceso de "pimpin" en varias editoriales ¿O es solo un pasatiempo burgués de esposa cuarentona aburrida? ;)
Habrá que esperar, me gustaría leerlo en algún momento. Claro, si por la víspera se saca el día, te van a dar hasta por debajo de la lengua. Igual no creo que eso te desvele mucho.
Yo personalmente escribí mucha mierda de la que no quiero acordarme y por dicha nunca tuve los suficientes delirios como para intentar publicarla.
Tengo un proyecto de recopilar alguna ficción "cultural" que he escrito. Reseñas de discos falsas, entrevistas a escritores malditos latinoamericanos(también inexistentes) y dossiers completos sobre directores de cine delirantes y 100% ficticios. Pienso que podría reslutar un bodrio épico pero al menos me divierte
Saludos y suerte

Giorgio Novalgina dijo...

no se dice primera novela?

(lo pregunto como un simple lector de miller que no soporta las comparaciones :P)

la Dama sol dijo...

Hola Rufián! tanto tiempo.
varias cosas:

"estaba estudiando Didáctica General pero como muchos sabrán, estudiar esa materia y someterse a una lobotomía frontal casi no difieren" LA FRASE DEL AÑO.

respecto al aburrimiento... no se. a mi me encanta leer, y creo que no me aburro nunca. no, nunca me aburro. tal vez porque todo me parece tan interesane es que leo todo lo que se me cruza por enfrente. tal vez por antítesis me pasa lo mismo que a vos.

tu hipótesis del aburrimiento y las grandes novelas rusas me resulta cuirosa e interesante. sabés que muy probablemente tengas razón.

me llama la atención aparte tu comentario acerca de eso, porque nada me gusta más que leer novelas rusas (y todo lo ruso en gral) leer en gral y coger (en general, no, en profundidad sí)

será que me gusta tanto coger porque me gusta lo ruso? será que me gusta lo ruso porque me gusta tanto coger?

te cuento que que exista el HIV no es freno para nada. para eso están los profilácticos que Dios nos dió (digo, a mi no me resulta ninguna molestia) aparte viste, cogiendo se conoce gente. son formas de conocerse entre las personas. y hacer el amor, es una buena carta de presentación ¿no?

un beso

gaviota

utyman dijo...

Te quedan los téoricos (obligatorios) del segundo cuatrimestre de Didáctica (la gran D). Si esto te pareció insufrible, ahí te quiero ver...

Rufián Melancólico dijo...

utyman: Ya no son obligatorios! Ja! Los quitaron porque la gente no los soportaba y nunca iba.
Por lo tanto, ya no hay más teóricos sino teóricos itinierantes: la titular se desplaza por todos los prácticos una o dos veces al mes y da el teórico en el práctico.

Anónimo dijo...

Yo tengo una crónica por la mitad, una serie de cuentos que pienso terminar este año. Tengo tu edad, pero siento que todavía me falta mucho por aprender, tengo algunas cosas que escribí hace 5 años atrás, no está tan mal, pero hoy las puedo desarrollar mejor.

utyman dijo...

La puta que lo parió. Hubiera esperado. El año pasado llegó hasta a tomar lista al final de la clase para que no te fueras antes. Y si te tratabas de fugar iba corriendo y te atajaba. Estaba todo la clase cogoteando (cuando no exponía) y negando con la cabeza, cuando se le escapaba alguno. Didáctica especial (por lo menos la de filo) es más digerible.
Saludos

Anónimo dijo...

Hay gente que con tal de aparecer comentando se desubica sobremanera y cuenta cosas que a nadie le interesa. Que se yo, cada uno sabe como presentarse al mundo.

utyman dijo...

Bueno. Es verdad. Perdón.

Rufián Melancólico dijo...

Creo que Anónimo se refería al comentario absolutamente fuera de contexto y poco interesante que dejó la Dama Sol.
No me gustaría ver este blog convertido en una especie de casa de citas y preferiría que se me respete y a la persona que es evidente está a mi lado, un poco más.
No es mi política moderar comentarios de ese tipo (pueden ver mi política de moderación de comentarios acá pero me sentí muy incómodo con dicho comentario.

Giorgio Novalgina dijo...

che, dama, compartimos los mismos gustos. No seré el rufián pero podemos hacer algo.

Anónimo dijo...

Lo correcto es "Mi primera novela" y no, "Mi primer novela"

Rufián Melancólico dijo...

No por nada el lema de este blog es "hacemos del fracaso una estética".
pero voy a tener en cuenta el comentario y voy a hacer la correccón que impone la normativa.

Giorgio Novalgina dijo...

che! yo lo hice antes a la comentario!

ionito dijo...

No se, a mi no me parece mal ese afan de escribir, pero medio que me da miedo esos proyectos a futuro de los escritos ya como libros hechos y casi como una obligacion de que sean libros.
Temes morir y que no se te recuerde?
A mi me parecio un tiempo eso, que tenia que hacer algo importante (maldita la persona que invento el tapón de goma antes que yo...).
A lo que voy, es que ese forzar tiene una ideologia media chota de fondo que es el dinero, la barreta de nuestros tiempos.
Lo digo mas que nada, ponele como ejemplo a las bandas de rock que firman contrato y para tal fecha tienen que tener disco y va lo que "haiga". No se, por ahi meo fuera del tarro, pero me dio la impresion.

por lo restante, leeria gustoso tu novela (hace mucho que no cojo como dios manda.. Ja)

Un abrazo.

la Dama sol dijo...

uh, bueno, perdón. En ningún momento quise faltarte el respeto, ni a vos ni a tu querida.

Pero igual no creo que escribir sea algo que sólo se haga de la cintura para arriba.

Mis más sinceras disculpas. Si no soy bienvenida me retiro. (No sin pena)

Anónimo dijo...

Publicá un PDF del primer capítulo para descargar.

Anónimo dijo...

Miller, Aromas Vaginales, leer y coger... y luego decís que el comentario de esa chica es "desubicado y fuera de contexto".
Luego de leer tu proyecto productivo bien al estilo capitalista: "con 6 novelas tengo una obra", y de horrorizarte por un comentario muy en contexto con lo que estabas diciendo, con uno de los autores que estás nombrando en el post con más libertad sexual de su generación, reaccionás como un mojigato bienpensante lector de Poldy Bird?
Conclusión, la cuestión numérica de la trilogía es en lo único que podés parecerte a Miller. Mencionás dos, Keoruac y Miller, que lo que escribieron lo sostenían con el lomo, experiencia pura, en cambio, en tus ficciones, en tu post sobre tus ficciones aparece una chica aludiendo a tanto sexo que largás en el post/de/ficciones, tal vez confundida porque pensó que si te gusta Miller tu blableta sexual será parte de tus vivencias sin prejuicios y lo que terminó encontrando es un pacato prejuicioso. Si, Miller, de cotillón.

Rufián Melancólico dijo...

Experiencia y literatura son dos caminos que pueden o no tocarse.

Y si bien en mi proyecto literario hay experiencia y hay capitalismo (quién dijo que estaba mal ganar dinero escribiendo? Desde cuando escribir novelas que entretengan o gusten o sean compradas por el público no debe ser remunerado?) eso no da lugar para que me hagan propuestas sexuales públicas, lo que me parece desubicado.

Cada uno elige sus opciones sexuales como quiere y en mi proyecto literario es una premisa productiva hacer de la histeria y la pornografía algo explícito como medio de contribuir a este clima de sociedad porno que vivimos.

Una cosa es el porno, otra cosa es actuar en el porno y cada uno hace sus elecciones.

Escribo sobre porno, estudio pornografía y veo pornografía. Lo que no me convierte en un promiscuo ni nada por el estilo o alguien que tenga que permitir que le falten el respeto.

El problema es que todavía hay demasiados románticos sueltos que se creen que la literatura es vida y que la literatura tiene que ser compartida con la experiencia vital. Son los que se comieron el verso.

Después de Miller y de Kerouac vino el SIDA y la revolución conservadora de Reegan. Los tiempos no son los mismos y lo que vivimos hoy no es lo que se vivía en esa época. Por lo tanto sí, me puedo ofender porque un comentario de alguien ofenda a la persona con la que estoy. Tengo todo el derecho del mundo y eso no convierte mi literatura en más o menos Miller o Kerouac o Houellebecq o Sade o lo que quieras.

La literatura es un carril, la vida es otro.
Así lo entiendo yo.

Porque si siguiera sintiendo que las dos corren por el mismo lado, estaría muerto ahora.

Rufián Melancólico dijo...

P.D.: acá nadie deja de ser bienvenido mientras se mantenga el respeto y no se desubique.
Mientras se mantengan claras las cosas, todos serán bienvenidos.

Giorgio Novalgina dijo...

El que cree que Miller sólo es sexo y experiencias personales, me parece que no entendió nada (o sólo leyó las solapas).

Nina London dijo...

A ver...como vos, me encuentro enfrascada en la necesidad de pastillas (polvito diría Kerouac) para remarla en mi novela. La diferencia entre nosotros (ambos estudiantes de letras, intentos vanos de escritores) es que yo reniego de mi primer novela (escrita a los 15 años, imagináte, el estilo similar al de...) tomando como primer novela a la que estoy tachando y re tachando en este momento.
Me encantaría leerte, algo, mínimo...beso!!

g.n dijo...

primerAAAAAA!

Anónimo dijo...

Pequeño burgués que asocia el sexo a porno, la chica no te insinuó nada.
Continuá contando cuantas novelas hacen una obra y sellando el sexo al porno, es lo que un medio pelo puede hacer y nada más.

Anónimo dijo...

Ah, tu novela es de sexo. Si quiero leer algo de sexo compro Playboy, Soho, etc. Si quiero sexo está mi novia. Si quiero leer novelas que hablen de sexo leo a los verdaderos, Miller, Bukowski, etc. Para que gastar mi tiempo en malas copias, vamos a los originales.
Hay toda una moda en escribir libros que hablen de sexo, es normal para los que leen Bukowski, Ginsberg, Miller. Hoy cualquiera puede escribir un libro, a cualquier inútil le llaman escritor. No lo digo por vos porque no leí nada de vos.
Sabes cuántos como vos hay en el mundo, es más, el título que pensanaste. Diario de un perdedor, ya existe.
http://diariodeunperdedor.blogspot.com/

Un salame que se cree Bukowski, para colmo español: coño, joder.

Acá tenés otro gil ( qué mundo generoso) que escribió un libro y tiene un blog en 20 minutos.


http://blogs.20minutos.es/ezcritor/

Ese mismo blog tiene varios links de gente que también escribió libros que hablan sobre lo mismo, en esos link sale un tal fukowski. (el nombre ya te dice todo) en su blog tiene una foto de su libro "Fuckowski" - Memorias de un ingeniero.

El que escribe en 20 minutos tiene una página que lleva el nombre de su libro. " Diarios de sexo y libertad"

http://www.micabeza.com/

Bueno, puedo seguir tirando más libros y blogs. Todo esto me hace recordar a lo que pasa en Argentina con la música punk. Todas las bandas de acá suenan igual, todos quieren copiar a los Ramones.

En España hay otro que se llama Sergui Puertas, que lo único de bueno que tiene es la web de Bukowski.

¿Dónde está la originalidad? Todos estos temas ya lo tocaron los grandes escritores norteamericanos del siglo xx.

Sólo sería capaz de comprar un libro que habla de sexo y pornografía, sólo, si lo escribe la Cicciolina, aunque escriba para el tuje. Por qué debería leer a un pibe de 20 años que publica un libro sobre pornografía, si recién la puso hace dos años y tiene 3 novias.
Cuando leo que alguien va a publicar su libro de sexo, siempre vuelvo a los tropicos de Miller y digo: viejo, todos te quieren copiar. Amén.

Rufián Melancólico dijo...

Responder a gente que se escuda en el "Anónimo" siempre es una molestia porque uno no sabe a quién está respondiendo, ni sabe si los dos mensajes que hay ahí arriba responden a un mismo Anónimo o más de uno.
Por lo que voy a responder al Anónimo genérico suponiendo que son el mismo boludo.

1)Opinar sobre algo que no leíste me parece muy triste y poco serio.

2)No asocio el Sexo con el Porno, tendrías que leer un poco mejor lo que escribo.

3)Si leyeras mi novela entenderías que no necesariamente trata sobre sexo.

4)La literatura es copia de sí misma. Decime alguien que haya escrito algo que no esté ya escrito en La Ilíada, La Odisea, Las mil y una noches o la Biblia.

5)Nunca pretendí copiar ni a Bukowski ni a Miller. Nuevamente, te recomendaría que aprendieras a leer. Dónde dice que me marcaron un estilo parecido a Miller o Kerouac no dice que quise escribir como ellos.
Si me preguntan, digo con orgullo que mi novela intenta un juego intertextual con Less than Zero la primer novela de Bret Easton Ellis.
Eso está explícito y no lo niego ni rehúso de eso.

6)No pretendo copiar a nadie y como bien define en una sentencia Giorgio Novalgina, el que leyó Miller y entendió solo sexo y porno, no entendió nada.
A los que les interese ver qué partes de Miller toca mi estilo, le recomiendo que se tomen el laburo de leerse la última parte de Plexus. Creo que de ahí sí puede tenderse un puente a mi narrativa.

7)Tu argumento: "Si quiero sexo está mi novia" anula toda posibilidad de Literatura. Repito: la realidad y la literatura son dos caminos. Se tocan, pero no se anulan ni, creo, se superponen.
Vivir es una cosa, vivir en la literatura es otra y es más grave.
Todo lo que está escrito puede ser vivido y en ese sentido, no vale la pena leer nada.

8)¿Por qué deberías leer a un pibe como yo? Porque mi novela no es de sexo necesariamente. Mi novela va mucho más allá de eso.
Pero como sos un ignorante prejuicioso y estúpido, no lo podés saber.
Te quedás en la superficie... sos muy tontito y te crees un gran genio.

Amén.

Anónimo dijo...

Yo soy otro anónimo. Que no escribo para defender al primero, creo que no lo necesita, sino para sugerirte que te relajes rufián. Me pareció que fue con onda el comentario. Y bastante centrado, bienpensante. Luego, no creo que la literatura sea tan grave como planteás. Agrego de paso, que la dama sol quizás estuvo algo confesional, pero una confesión sugerente nunca viene mal, especialmente cuando no está dirigida a nadie con nombre y apellido -así que yo en el lugar de giorgio novalgina, le daría para adelante. Por último, pero en realidad, el motivo que me llevó a postear: Se admite primer y primera. Si tienen dudas, pueden consultar a la rae: http://buscon.rae.es/draeI/SrvltConsulta?TIPO_BUS=3&LEMA=Primer

Giorgio Novalgina dijo...

ja! cómo se me menciona en tu blog!

yo, para llevar la contra, voy a escribir la historia de un asexuado que se enamora de una planta, y le habla mientras la riega.

malandrino dijo...

La trilogía de Miller de los trópicos no existe y bien deberías saberlo. Son sólo dos: Cáncer y Capricornio. La trilogía la conforman Sexus, Nexus y Plexus. Saludos.

Rufián Melancólico dijo...

Estimado malandrino: se considera que los trópicos conjuntamente con Primavera negra conforman una trilogía. Por lo que te recomiendo que te informes mejor.
Aparte, obviamente, la trilogía de la crucifixión rosada.

Saludos.

barriletes en el barro dijo...

che bukowski no era beat...