24 de agosto de 2007

What the hell is going on?

1) Ya salió la Revista Guapo número 3 (Agosto-Septiembre) que incluye una nota de tapa de mi autoría (esto es para los que se confundieron y creyeron que estaba hablando de una revista cuando hablaba de esta otra al referirme aquella para la cual trabajo freelance).


Homofobia y machismo en el Fútbol despliega en un extenso informe las relaciones entre el deporte más jugado y amado a nivel nacional y lo contrasta con la cuestión gay en varios aspectos. La nota realmente vale la pena.

Éste número incluye además la columna Las opiniones del Rufián Melancólico con el relato de una situación bastante interesante respecto de los efectos imprevistos que puede causar ver la adaptación de 300 de Frank Miller al cine.

Detalle del Sumario:

* Editorial
* Cartas
* Sección Play (Entrevistas a Juan Minujín, Sandra Márquez, Alejandra Quevedo y Jean François Casanovas)
* Infos (Europride)
* Las opiniones del Rufián Melancólico
* Homofobia y machismo en el Fútbol

* Dossier sobre Pedro Almodovar
* Debate: Mundial de Fútbol Gay ¿Necesidad o autodiscriminación?
* Producción de fotos: Jogo bonito
* Entrevista: Mónica Santino
* Memorias de un niño: De aristócratas, peronistas y contreras
* Estilo guapo
* Críticas (Cine, Libros (incluye una reseña sobre En celo (¡que no escribí yo!)), Video/DVD, Porno y TV)
* Lo + Guapo (agenda)
* La columna de Zelig
* Guapo social club
* Rocky & Hudson / Egocéntrico

Se consigue en cualquier kiosco de revistas y su precio es el de cualquier revista.

2) Pueden leer una muy buena entrevista a Juan Diego Incardona en el blog de la entrevistadora, *Ensalada Mixta*.

3) ACTUALIZCIÓN 26/08/07:

En la sección Libros de El interpretador número 31, ya pueden leer mi reseña de Los estantes vacíos de Ignacio Molina.


Link a mi reseña de Los estantes vacíos de Ignacio Molina

4) Manténganse atentos, pronto habrá más interesantes novedades en este blog.

9 comentarios:

Giorgio Novalgina dijo...

che, es verdad que te excitaste viendo a los tipos sudados de la pelicula 300?

Anónimo dijo...

Veo lo claro que tenés todo, no me anules el mensaje porque lo voy a seguir posteando, pero... vos no defendías a di Nucci? Mirá el post tuyo que encontré en http://lalectoraprovisoria.wordpress.com/2007/02/08/construcciones-y-deconstrucciones/

Rufián Melancólico Says:

Febrero 8th, 2007 at 9:57 pm
Sentí exactamente el mismo extrañamiento ante el vicio del plagiador que el que se expresa aquí.
Realmente creo que es muy interesante pensar cómo es que el plagiador se dedica a plagiar. ¿Acaso cree que va a salir impune? ¿No siente algo de pudor por ver que está reproduciendo algo ya escrito, ya dicho?
Sí, es obvio, todo ya fue dicho y si nos ponemos quisquillosos alguno saldrá a decir que después de La Ilíada, La Odisea y La Biblia ya no queda nada nuevo que contar, que lo que cambia es el contexto y que ya todo fue dicho.
De todos modos, el plagio se me presenta como enfermedad, como vicio irrefrenable.
DiNucci declara que intentó una reescritura de una obra que ama. Pero la reescritura requiere ser explícita para que el argumento sea válido. Si DiNucci no menciona en ningún momento su fuente original, la reescritura se convierte en plagio y es ahí donde empieza el problema.
Porque una cosa es la reproducción técnica o digital de lo escrito (lo que puede vulnerar el “derecho de autor”) que puede tener fines diversos (difundir un texto, mostrarlo, hacerlo circular) y otra muy distinta es apropiarse de ese texto y ganar dinero con él.
Por eso existen las licencias Creative Commons y Copyleft. La posibilidad de compartir para mejorar y para expandir el conocimiento.
Por eso loescrito.net tiene una licencia de ese tipo.
Ahora, ni Ludmer ni nadie vería con buenos ojos que alguien se apropie de SU trabajo intelectual, físico o del tipo que sea para firmarlo bajo su nombre y ganar premios o plata.
En todo caso, lo vergonzoso del asunto también se me hace el hecho de que el prestigioso Jurado (con Carlos Fuentes entre sus filas) no haya leído la novela de Laforet que según parece es tan clásica y básica que se enseña en el secundario.


RUFIÁN FALSA IDEOLOGIA

Rufián Melancólico dijo...

Perdón Anónimo, pero que recontra re carajo tiene que ver todo eso con éste post?

Pol Marías dijo...

Querido Rufián;

Mientras leía la PNT sobre la revista Guapo recordé un ensayo de J.J. Sebreli en un librito suyo muy interesante que se llama "De Buenos Aires y su gente". El último capítulo es "De las pasiones porteñas", y lo dedica al fútbol.

Aunque no podría ahora resumir su tesis con exactitud, sostiene que todo deporte se compone con dosis de ascetismo y puritanismo, y que implica una voluntad de sustituir el impulso sexual por el placer del movimiento atlético y la fuerza bruta.

Y también sostiene, y ya voy al grano, que existe una gran homosexualidad reprimida en el fútbol, que hasta incluye al hincha (que abraza al jugador semidesnudo, besa su camiseta sudada y contempla el poster de su ídolo como una quinceañera).

Tal vez sea algo tarde para que lo incluyas en tu artículo, pero acaso te genere algún interés.

Saludos

P.M.

Rufián Melancólico dijo...

Pol: Gracias por el consejo. Tuve en cuenta el ensayo de Sebrelli (La era del fútbol) para la escritura de mi nota.

Saludos.

Bolchevique Superstar dijo...

Si, Sebrelli, gran conocedor del fútbol y del travesaño.
Bueno, muy interesante la verdad este abrirse a un mundo de revsitas que parecía tan diferente. Me alegro. Un saludo!

Rufián Melancólico dijo...

Me hace acordar a la vez que fuimos a la Marcha del Orgullo Nacional... te acordás Bolche?
Mi próxima columna en la revista versará sobre esa experiencia.

Diego dijo...

Rufián,

Está buena la reseña que hiciste de Los estantes vacíos. Está buena también la hipótesis de lectura que planteás, aunque no sé si coincidiría del todo con ella. No los veo tan solos a los personajes. Creo recordar que casi siempre tienen amigos o parejas. Están filtrados hasta los huesos por el "clima de época", eso sí se lee en todos los cuentos. Si alguna crítica le hago al libro de Molina, así en carácter general, es que está compuesto de relatos que partieron queriendo afiliarse al clima de época. Es decir, para hablar de su época se fija más (primero) en lo que se escribió y en lo que se dijo sobre cómo fueron los 90s que en intentar poner por escrito las sensaciones que para él dejó esa época, aprovechando que la vivió, tratando de enriquecer los puntos de vistas puestos sobre la mesa del campo cultural. Entonces, el tiempo histórico es el protagonista en lugar de ser lo que se deja entrever tras el racconto de anécdotas particulares, que son siempre lo que a uno le importa en definitiva, a uno como ser vivo, digo. Los personajes nacen aplastados, alisados, por default. Ahí es donde leo que cualquier nombre que se tire sobre esa tela histórica quedará adelgazado a un minimalismo que es esteticista.

Saludos

Rufián Melancólico dijo...

Diego: Gracias por tu comentario. Estoy de acuerdo con algunas de las cosas que decís, aunque no me metería, personalmente hablando, en la verosimilitud o no de los procedimientos constructivos basado en la sujeción a hechos autobiográficos o no.
Creo que el libro responde en los puntos donde debe responder y le impone una impronta personal a una estética que parecía muerta. En ese sentido, gana bastante.

Saludos.