30 de marzo de 2009

Finde con reseñas

Ayer salió una reseña mía de el ensayo La religión americana de Harold Bloom en el suplemento Radar Libros de Página/12.

Link: In God We Trust.

Hoy salió en Hacia el lento y dulce bicentenario una reseña que hice del libro de cuentos Porno de Marcos Bertorello.

Link: No levanta temperatura.

16 comentarios:

henry dijo...

Que rara la contradicción que señalas cuando decis que el tipo que invento esa religión que cultiva el cuidado del cuerpo es el mismo que el de los Corn Flakes.

O sea, los Corn Flakes son la cosa mas nutritiva que existe, independientemente del tigre tony, el elefante melvin y el conde chocula.

Rufián Melancólico dijo...

No lo marqué como una contradicción sino como una curiosidad: o sea, el creador de los Corn Flakes adhiere a esta religión. Parece la religión hecha para un tipo como él y sus cereales de vida sana.

ShopGirl dijo...

Buenisimas ambas reseñas.

Lo felicito Sr.

Beso

Juan dijo...

ShopGirl:
Concuerdo con vos que son reseñas bien escritas, pero te pregunto: ¿leiste los libros?
Porque "escribir bien" una reseña no tiene nada que ver con "leer bien" el libro que se reseña.
Gracias

Rufián Melancólico dijo...

Cuanta seriedad Juan. Vos? Leíste bien esos libros? Sugerís que mis lecturas no son acertadas? Discutámoslo.

Anónimo dijo...

Che, el soberano pelotudo de Maxi Tomas cree que tu reseña "por extraño que parezca, no está nada mal" y agrega a continuación "la mía (es decir, la suya), el domingo en Perfil". La diferencia, creo (veladamente enunciada), reside en tener un blog o tener un suplemento "cultural" de un diario como Perfil (ja, ja, ja) para verter las opiniones.
Y supongo que una reseña bien escrita se deriva de una buena lectura, aunque también hay fórmulas para reseñar de Narosky a Musil en seis lecciones fáciles (Puan 480, Capital Federal). Igual, Juancito, podés abrir tu blog y postear tus propias opiniones: no hace falta ejercer la envidia por tamaña nimiedad, ¿no?

Rufián Melancólico dijo...

Gracias! Al fin alguien me dice algo bonito por acá! Que ya estaba para la cachetada!

Julio dijo...

En Puan no enseñan a reseñar, infeliz. La reseña de Porno me resultó infatil y pobre. Y no está bien descripto el libro.

Juan dijo...

No tengo demasiado tiempo ni base teórica para discutir, pero basicamente te contesto corto, con lo siguiente: me parece que leiste Porno como un tratado de pornografía y no como un libro de cuentos que se llama Porno porque uno de los cuentos se llama Porno. Y a partir de eso lo hiciste mierda, creo yo exageradamente. No soy yo la persona mas imparcial para discutir, ya que conozco a Marcos, pero me parece que el libro no se merece la dureza con la cual lo criticaste. Si Marcos hubiera querido hacer un tratado de pornografía, entendería tu crítica, pero es solo un libro de cuentos, a mi gusto igual, mejor o un poco peor escrito que muchos otros libros que nadan dando vueltas y que tienen reseñas no tan destructivas como la tuya.
De ahí radica mi comentario anterior, que para mi leíste mal el libro, solo eso.
Gracias

Rufián Melancólico dijo...

Julio: Lavate los dedos antes de tipear! Maleducado!

Rufián Melancólico dijo...

Juan: Precisamente, mi lectura es buena porque trasciende la simple noticia bibliográfica. Recurrí al texto de Bertorello para analizar una construcción de discurso pornográfico que encontré justificado por marcas textuales (título del libro, temática de algunos cuentos y construcción de la estructura narrativa de varios de ellos).
Si el libro se llama "Porno" eso también es parte del texto y se permite a lecturas. El soporte-conjunto de esos cuentos también modifica el significado. Si fue o no intencional llamar "Porno" al libro por un cuento o por lo que sea, eso no lo sé ni me importa, simplemente me permitió hacer una lectura desde ese lugar: el discurso pornográfico.
Si la reseña te pareció un ataque no fue la idea. Tampoco la idea fue contar el argumento de los cuentos como el ignaro de Julio pretendía. El objetivo fue hacer una lectura política y estética de un libro, independientemente de que lo firme Marcos Bertorello, Rodolfo Fogwill o William Shakespeare.

Anónimo dijo...

Pero... ¿es que todas las críticas tienen que ser tan hipócritas y complacientes como las que publican los medios grandes? No leí el libro y tal vez el Sr. Blogger esté meando fuera del tarro, pero su crítica es sincera. Si uno publica (y sale, de este modo, a la esfera pública) tiene que bancarse todo tipo de comentarios, le gusten o no. De hecho, una crítica complaciente -y amiguera, y cómplice- como la que tenemos en la Argentina es, en parte, la responsable de que se publiquen tantos libros malos.

Juan dijo...

Rufian, aunque seguimos sin estar de acuerdo, gracias por responderme.
Anónimo, pienso exactamente lo mismo que vos, yo no hablé de una critica no sincera o lo que fuere, sino de lo que yo juzgo un enfoque equivocado a la hora de leer y analizar el libro.

DRODRO dijo...

De tu lectura, Rufián, se puede inferir lo más choto sobre el libro (que es lo que se sospecha a primera vista): la literatura como publicidad.
...To be continued

Anónimo dijo...

El problema con las reseñas es que las está haciendo un tipo que no sabe escribir. Arlt diría de vos, justamente "que los eunucos bufen".

Rufián Melancólico dijo...

Me parece mi querido Anónimo que el eunuco que bufa en esta ocasión sos vos precisamente Yo firmo con nombre y apellido y me banco que maleducados como vos vengan a tirar mierda. Lamento decirte que para mucha gente sí sé escribir y por eso me pagan por hacer reseñas de libros.
Seguí participando pichi.