17 de julio de 2009

Mi gata Chuletas como metáfora del pensamiento político predominante en la argentina contemporánea

Mi gata Chuletas. Aurora de un nuevo día en sus años mozos y juveniles.

Realmente adoro a mi gata Chuletas. Tengo dos gatas que el lunes y el miércoles cumplen 8 años cada una. Maruca y Trudy, pero le decimos chuletas porque es más simpático. Además porque es obesa. A veces le digo “Fruly” o “Gato Tarado” o diversos apelativos que total, por ser gato ni la mosquean. En otras ocasiones me pongo en cuatro patas al lado de ella y le maúllo como ella me maúlla a mí. Es en esos momentos que el gato (es nena pero le cambio el género cuando me refiero a ella bastante seguido) me mira extrañado, inclina levemente la cabeza y me devuelve el maúllido y así podemos estar un rato en un ida y vuelta de maullidos que supongo, a ella le dirán mucho pero para mí resultan tan extraños como cuando ella me escucha cantarle la canción de cancha adaptada por mi bro y yo que dice: “Gata / Gata Tarada / Fui a mi cama y te encontré tirada” porque sí, siempre anda durmiendo arriba de mi cama y mi bro se la pasaba todo el tiempo cantando eso de "Cuervo, sos un tarado / fui a tu cancha y me encontre con un mercado / Estaba pintado de rojo y azul / con un cartel grande que decia Carrefour / Compre frutas y verduras / y pescados me afane!!! / Nuestra cancha es de cemento / la tuya es un almacen!!"
Chuletas es una de las gatas más lindas que vi y eso que soy un fanático de los gatos por lo que dedico bastante tiempo a observarlos cada vez que veo alguno por la calle. He conocido gente que se enamoró de tal forma de mi Gatín (otro apelativo que hace mucho que no le dedico pero que fue bastante utilizado por mí para referirme a ella) que pasó de la distancia y el desinterés por el género gatuno al amor incondicional por el mismo y la consecuente incorporación de un felino en su vida.

Mi gata Chuletas en una inusual muestra de amistad con su Tía Maruca.

Nadie se puede resistir a la mejor cara de gato que hayan visto y su cuerpo de colchón de pelambre tipo almohadón.
Claro, por ser gato tiene otras características garfieldianas que yo resumo en la Triple D: Dormir, Deglutir y Defecar. Básicamente su vida consiste en eso. Supervivencia pura sin complicaciones. A veces sin embargo, tiene que correr a esconderse bajo la cama porque es muy cagona y cuando viene gente se asusta y no sale hasta que hayan pasado unos cuantos minutos de que el invitado se haya ido de casa. De tan solo escuchar el timbre del portero eléctrico, esté donde esté, corre moviendo sus mollejones en un rítmico bailoteo para meterse a duras penas abajo de la cama. Un descontrol total de su anatomía, y recemos para que no tenga ningún obstáculo en el camino porque apenas es capaz de controlarse y corre riesgo de porrazo. La pobre para dar un satltito lo tiene que preparar con mucha fuerza porque ya ni a mi cama puede subirse con destreza y agilidad.
Está un poquito obesa como dije, y es que en casa la complacemos y ella se fue haciendo caprichosa... dos veces por día exige a los maullidos, los quejidos y la arrastrada de cabeza sobre el cuerpo de uno que quiere, necesita comer.

Mi gata Chuletas haciendo dos de las cosas que más le gustan hacer en su gatuna vida: tirarse en la cama como si estuviera muerta y abrir la boca.

Además, supo ganarse otro apelativo: “Gato Poronga” porque a poco de llegar a casa se ganó su lugar de Gato Alfa sacando a cabezazos a su tía Maruca del pote de la comida. Primero come ella, la otra se tiene que conformar con lo que quedó y obviamente yo no intervine en estas luchas territoriales.
Mi Gata Chuletas lo que quiere es servicios. Ella sólo quiere que le solucionen la vida: un lugar donde dormir, un poco de agua y comida cuando ella quiere y un buen lugar para cagar. Limpito y sin cosas de color negro por favor.
Mi Gata Chuletas no entiende de las condiciones necesarias para que las cosas funcionen. Ella, con su limitada y preciosa cabecita sólo entiende de impulsos biológicos y quiere que se los satisfagan.
Mi Gata Chuletas es la mayoría que votó para que los tecnócratas recibidos de la UP les hablen de que no hay ideologías sino que hay equipos y soluciones. Mi Gata Chuletas no puede entender dada su escasa capacidad cerebral que para que en casa haya comida, agua, piedras donde cagar y una cama donde dormir, ciertas condiciones de relaciones de trabajo, clases dominantes y clases dominadas se juegan todos los días.
Mi Gata Chuletas al igual que la mayoría vota para que le den todo masticado en el discruso posideológico que es una mentira porque oculta precisamente lo que años de pensamiento crítico nos permitieron ver.

No sé por qué a mi Gata Chuletas le gusta ponerse siempre en posición de recibir.

Pero mi Gata Chuletas no tiene la culpa de no poder ver. Ella no puede elegir no poder ver.
Abandonar el pensamiento crítico es dar por perdida la batalla y quedarnos en el estadío de la Triple D, como animalitos simpáticos y un poco estúpidos.

9 comentarios:

Demian dijo...

aaay que divina la gata!!
me encanta, me la regalas!?

Chispa! dijo...

Ohhh, qué linda!! Cagona pero linda.
Bueno, varias apreciaciones:

1. En la 1º foto está muy Moria.
2. Tu gata debería llamarse Oprah.
3. Tu gata necesita hacer dieta.
4. En la 3º foto parece poseída.
5. Ya va a ver cuando llegue Cacho...

Juicy mandarine dijo...

Aaaah, ¿ves? fue tu gata la que llenó las urnas de votos a Michetti... la podrías haber dejado en tu casa ese domingo, eh.
Hermosas y muy ilustrativas las fotos de tu gata pero... me generó una mezcla de curiosidad e inquietud la imagen tuya maullándole al lado. ¿Hay videos de eso?
Saludos.

revista interrup/ciones dijo...

Hola Rufián, muy buen blog! editamos una revista de poesía y arte contemporáneo, te invitamos a visitar nuestro blog y comentar!

Rodrigo dijo...

los gatos gordos son lo más

Chule dijo...

Es hermosa la gata!!!
Y me gustó mucho la conclusión final, la verdad que tenés razón...
Saludos, Rufián!

Nurit dijo...

No puedo creer lo hermosa que es tu gata!!!!
Es más, ni sabía que tenías gata, no se porqué nunca hablamos de gatos....

basuraatomica dijo...

que tu gata se llame ´chuletas´es re 90s.

Rufián dijo...

No se llama "Chuletas", se llama Trudy. Le decimos "Chuletas" porque es una gorda!

Chuletas de Cerdo. Eso es.