1 de febrero de 2008

NADA

- ¿Qué tiene de tan maravillosa? – le pregunté a mi amigo Guille hace unos, digamos, 6 o 7 meses.
- En realidad nada. Ese es su secreto. No pasa NADA en absoluto. El capítulo empieza lento, sigue más lento todavía y cuando quedan 5 minutos para que termine, agarran y te tiran un par de momentos tensos en los que decís: “Uhh, acá se va a aclarar todo, acá van a pasar cosas grosas. Termina el capítulo con toda la tensión ahí, pendiente de un hilo. Empieza el capítulo siguiente y de nuevo no pasa nada”.

No estoy con Jack: demasiado buenito, aburre...

Así me describió la Experiencia Lost cuando yo no había tenido todavía ningún contacto con la serie. Ni pensaba tenerlo por otra parte. Pensar en una serie que ya llevaba 3 temporadas basada en un par de naúfragos en una isla desierta me parecía una especie de mezcla de Expedición Robinson (nuestro Survivor autóctono) con Naúfrago con Tom Hanks (película que apenas pude soportar ver en el cine) y si a esos prejuicios le sumábamos a mi mezcladora otros prejuicios (que son muchos) como que:

a) En nuestro país la serie la pasan por el pedorrísimo canal AXN (creo que una sola vez intenté ver algo por ese canal y desistí al poco tiempo) o por Canal 13 doblada. Versión que ni siquiera considero ¿Quién ve series dobladas al español en nuestro país? ¿Quién ve cualquier cosa doblada al español en nuestro país?
b) Mi videocasetera hace años que está rota y no la mandé a arreglar (y sólo veo series directo de la tele si antes puedo grabar sus capítulos. Los horarios en los que las pasan nunca me convienen y necesito poder verlas cuando YO tenga mi tiempo).
c) Suelo ser bastante quisquilloso (ahora muchísimo, pero muchísmo menos que hace unos años) e inmediatamente, si algo se vuelve popular, me produce cierto rechazo. Quizás porque este fue siempre una especie de mecanismo de snobeing: ser “especial” y “mejor” (que ridículo que se me hace ahora que lo escribo) por no sucumbir a lo que las masas sucumben.

Obtendríamos entonces, en la mezcladora de prejuicios, la imposibilidad, diría espiritual y física de ver Lost.

Pero por suerte, estos fueron cayendo.
El primero que cayó fue cuando me conseguí un reproductor de DVD. Tachado el impedimento b) el impedimento c) dejó de ser un impedimento hace rato: como decía, ya no soy ni pretendo ser tan asquerosamente snob y gorila. El impedimento a) se solucionó cuando mi heramno llegó a casa con la 1er temporada de la serie y se la puso a ver enloquecido, viéndose de a 6 capítulos por noche (y sé que no es ningún record, he sabido de gente que se vio la primer temporada entera en una maratón de un día entero). Los impedimentos de los prejuicios acerca del contenido de la serie fueron cayendo a medida que la fui viendo.

Entonces, volvamos una vez más a decir lo que ya se dijo mil veces: ¿Por qué funciona Lost? ¿Por qué estamos tan ansiosos por ver qué mierda va a pasar en la 4ta temporada? ¿Por qué la gente se obsesiona con la serie? ¿Acaso estamos ante un dispositivo de control mental bizarro? ¿Será Lost la última herramienta del imperialismo yanqui para dominar el mundo?
Creo que la mayor parte de esas preguntas se responden simplemente con lo que me dijo mi amigo: NADA.
Lost funciona por NADA.
Estamos ansiosos de ver Lost por NADA.
La gente se obsesiona con Lost por NADA.
Y las otras preguntas las respondería con un Naaaah.

Tampoco estoy con Sawyer: aunque obviamente, lo prefiero antes que a Jack.

¿Qué significa que Lost funciona por NADA? En un capítulo de la 1er temporada encuentran una valija que Kate reconoce es la que llevaba el policía con la que viajaba. Durante todo un fucking capítulo el contenido de esa valija que obsesiona a Kate nos obsesiona a los espectadores también: ¡¿Qué mierda hay adentro de la valija para que Kate se desespere de tal forma por conseguirla?! Y pasa el capítulo. ¡Y no pasa NADA! Mil intentos de abrir la valija y no pueden. Que si Sawyer se la roba, que si viene Jack y la recupera y así mil boludeces hasta que finalmente se abre la valija misteriosa…

Uno a esa altura seguramente esperaba los planos para hacer una Bomba H con un coco, una hoja de palmera y un poco de agua de mar al mejor estilo McGyver o algo tan imprescindible que pudiera salvar a los losties o un radio trasmisor… pero no… lo que hay adentro de la valija, lo que desesperadamente necesitaba Kate era un puto avioncito de plástico. Y así la vemos a ella jugando con el avioncito cuando termina el capítulo.
Entonces, en ese punto de inflexión uno tiene dos opciones:
a) Sentirse estafado por la serie (y en justa medida)
b) Decir: No, seguro que hay algo oculto detrás de ese avioncito. Más adelante lo van a develar.

Con eso juegan los guionistas de la serie. Y lo hacen bien. Porque como decía entonces, la serie se basa en NADA. Así como Seinfeld se encargó en lo ´90 de plantear una serie sobre nada, Lost está sustentada en la NADA en el sentido que se sostiene a base de escatimar información al espectador, tender hilos narrativos que nunca cierra (la del avioncito es explicada, pero ¿Por qué Libby estuvo internada en el psiquiátrico en el que internaron a Hurley? Misterio que se llevó a la tumba), abusar de los Deus Ex Machina (en el sentido de revolver en el fondo de extras para sacar de la galera personajes que nunca aparecieron hasta el momento en el que se los necesita para desarrollar alguna acción necesaria para la continuidad de la serie) y el mejor estilo folletinesco televisivo: es decir telenovlesco. Triángulos amorosos, muertes de personajes protagónicos, dilatación de la narración hasta el límite de lo posible y condensación de los momentos de mayor dramatismo en los momentos finales de cada capítulo. Eso es todo. No hay otro secreto demasiado oculto. El secreto es que todo es un secreto. Pero atrás no hay nada. Cartón pintado a lo sumo.

Esto quedó muy explícito a mi criterio en la tercer temporada. Es unánime la opinión de que es la peor temporada so far. ¿Por qué? Es bastante evidente: la mayor parte de los misterios fueron resueltos: ¿Quiénes son los Otros? Resuelto. ¿Por qué secuestraban niños? Resuelto. ¿Qué es la escotilla y luego las sucesivas subestaciones? Resuelto. ¿Qué es el proyecto Dharma? Casi, casi resuelto.

Yo le aguanto los trapos a Locke: estoy con Peter Watts a morir!

Obviamente, quedan miles de pequeñas incógnitas que no se respondieron. Quizás las dos más grande dentro de estas sean ¿Por qué Locke pudo volver a caminar? y ¿Qué es el humo negro? Pero sinceramente, ¿no es acaso ese el hilo argumental más flojo? Lo mismo con toda eso del oso polar y el caballo negro que aparecen de la nada. Entiendo que a algunos el costado fantasy de la serie puede haber sido la causa de su enganche, pero a nivel de la construcción de la narración total no tienen casi importancia. En el fantasy las cosas no tienen que tener una explicación. Simplemente son. Si alguien se encanchó por el misterio del humo negro lo que está buscando es una explicación racional del por qué del humo negro. Y como no hay posibilidad de explicación racional para un humo que mate gente, ese mismo humo es un punto débil de la serie. ¿Por qué? Porque las explicaciones que podrán darle (y tendrán que dar alguna) es que es algo natural (opción fantasy) o algo creado por alguien (opción racional) y en esta última opción ya estaríamos entrando en la sci-fi. Lo que estoy seguro no le va a gustar mucho a los racionalistas que siguen como si fueran pistas cada detalle de la serie.

Aunque Sayid también me cae bien: un iraquí torturador.
¿Quién no querría tenerlo de compañero de aventuras?


Volviendo entonces al asunto, el hecho de que en la tercer temporada se hayan resuelto gran parte de los misterios arruina el gancho de la serie: el juego con la necesidad del público de saber. Si le tercer temporada fue la peor, la segunda seguramente fue la mejor: la administración de los misterios y la acción estuvo calculada como relojería suiza. Y precisamente, los misterios sin resolver y que quizás nunca se resuelvan fueron lo más fuerte. Porque paradójicamente, la resolución de los misterios aburre. La resolución corta la curiosidad y obliga a aceptar una línea argumental, una explicación posible. El misterio sin resolver hace volar la imaginación y al mismo tiempo empuja a buscar una explicación en capítulos sucesivos. Pero si esta nunca aparece, quizás hasta sería mejor.

Y de las chichis, mi opción por Kate es clara:nótese el componente homoerótico de la serie (o bien es una serie pensada para nenas) o falocéntrico si se quiere: las chicas que hay son pocas y feas (menos Kate) y las pocas que hay mueren: Shannon (que es una rubia estúpida e insportable), Ana Lucía (que si bien Michelle Rodriguez tiene algo de encanto latino, está lejos de ser una BELLEZA), Libby (otra rubia tarada), Claire (que no muere pero es una inútil a todas luces: está embarazada (y los guionistas resaltan los problemas que esto les ocasiona a los otros losties), Sun (que tampoco muere y es tan inteligente como fea) y la chica cuyo nombre no recuerdo que muere enterrada viva. Ninguna de ella alcanza el protagonismo ni la importancia para la historia que los hombres. A excepción de Kate claro, que además de ser la que está más buena, es la más masculinizada. ¿Como para escribir un ensayo sobre género no?


El capítulo del avioncito es hasta una burla al espectador: te están mostrando lo pelotudo que sos por comerte 6 temporadas de una serie en la cual, al final de cuentas, la resolución que le den, siempre va a ser decepcionante porque lo que te enganchó es el misterio.
Y después, todo lo otro, todas las pelotudeces que andan circulando que hacen relaciones entre los personajes con nombres de filósofos, las conspiraciones y las teorías rebuscadas sobre las casualidades son puros elementos decorativos. Me imagino que los guionistas se deben cagar de la risa planteando la teoría de los 6 grados de separación entre sus personajes o dotándolos de pasados más o menos oscuros.

Y finalmente, ahora que ya sabemos casi hasta el momento en que nacieron cada uno de nuestros losties y los guionistas deben sostener 3 temporadas más nos dan un flashforward, un mensaje de Charile antes de morir diciendo que “los rescatistas no son los rescatistas”, un Ben Linus pronosticando que la cosa se va a poner pesada y un Locke que parece va a jugársela solo. Nuevos misterios, nueva necesidad de saber. Lo hicieron de nuevo. Nos van a obligar gastar 48 horas más (son los capítulos que quedan) de nuestras vidas, como mínimo hasta que termine todo el asunto. Una nueva nueva temporada empezó ayer. Muchos nuevos misterios. Mucho nuevo márketing. Sin dudas Lost es la serie con mejor márketing que vi en toda mi vida. Quizás sea eso: un gran experimento de márketing. Comprás lo que no sabés qué es. Comprás porque necesitás y no necesitás saber qué es. Nadie quiere abrir la caja misteriosa. ¿O sí? Quizás, adentro no haya nada. Nada más que aire. Nada.
Volvió Lost. Volvió la NADA.

20 comentarios:

Hugo Hurley rules! dijo...

No podés bancarle los trapos al marmota de Locke, Dios qué insoportable es la gente mística, como los recagaría a patadas en el orto a todos. Aguante los que se cagan en los delirios místicos y si les vienen unos números malditos que no hay que usar, van y se lo juegan a la lotería y con eso se compran un parripollo. Hugo rules!

Mariana dijo...

Es verdad!!! Y bancarse esos rulos, esa panza, y esa mala leche!!!!

Ángel eléctrico dijo...

Coincido en el hecho de que estamos frente a la mejor jugada marketinera de la historia. Y eso que estando en el mismísimo culo del mundo nos perdemos la mejor parte...
Y que con (precisamente) NADA se arme tal paranoia es de admirar.

Ángela dijo...

Aquí es donde yo agradezco que me hayan prohibido ver la tv de niña y que por consecuencia lógica, no pueda pasar más de 10 min frente a ella.

Gran post!

Señorita Trixie dijo...

Entre por aca buscando ese atisbo prostibulario, por lo del nick digo. Y sin embargo me tope de frente con mi peor pesadilla!
Debo decir que mi opinión resultara escueta, ya que solo pude soportar algunos episodios de la primera temporada pero: que cuerno hacen un oso polar (¿?), los cocoteros, los maquillajes a prueba de agua, todo, todo en un mismo combo? Solo faltarían los tiburones llegando a las 5 y pone los fideos!

Mi problema reside en que tengo en la casa una especie de fanática desmedida por dicha serie: es uno de los casos que citas, capaz de verse una temporada en 1 día, y de corrido. Con decir que para esta tarde tenemos pochocho y el primer capitulo de la temporada estrenada en USA! Se lo pasó otro freak arguyendo: i-né-di-ta! No la vio nadie todavía (como si eso acrecentara las ansias). Parece que por una cuestión de selección natural o algo así, quizás una hormona que se huela a la distancia, se amontonan!
En fin…mucho despotricar pero seguro estaré sentada frente al televisor…y si alguien anda queriendo capítulos inmaculadamente nuevos, no tienen mas que chiflar y el loco este estará feliz de distribuirlos cual profeta extasiado…el tiene la luz!
Saludos, muy bueno su rincón, vengo al rato!

The Outsider dijo...

Todos sabemos que el final nos va a revelar que fue todo un complejo construido por el profesor despues de que murieran los otros naufragos, en base a cáscaras de plátano y crema de coco.

Eleuterio dijo...

Hola Rufián.
Nunca ví "Lost" ni me interesa, pero mirando la cosa un poco más en general, me parece que la NADA a la que aludís puede aplicarse a mucha ficción que nos puede apasionar.
Por ejemplo, "Gilmore Girls" (pido anticipadamente perdón en caso de que esta serie nunca haya merecido tu tiempo). Si me preguntan de qué se trata yo digo: "Bueno, es la historia de una madre joven y su hija adolescente en un pueblo típico de la costa este de USA". O sea, NADA desde un punto de vista. Sin embargo tiene justamente uno de los componentes que hacen que uno quiera ver el capítulo siguiente: uno se engancha con los personajes y con su destino.
Las reglas impuestas del género hacen que las vueltas de sus vidas sean arquetípicas, o sea, ya vimos alguna vez una situación similar en otras series. Si fuera una serie de policías en Nueva York, pasarían cosas parecidas y diferentes también.
Pero además del trabajo sobre las citas al modo de "Los Simpsons", la ambientación, vestuario, trabajo sobre los actores y sus personajes, los elegantes movimientos de cámara antes de los títulos, etc., yo veo en la serie algo que me engancha también: la voluntad de contar historias a varios niveles narrativos. La serie te entretiene pero, si querés, podés quedarte pensando el por qué de una reacción de un personaje comparada con su comportamiento tres capítulos atrás.
Es decir, sin saber qué tan NADA es "Lost", sé que me engancho mucho como espectador cuando esa NADA me cuenta una historia de un modo que me interese.
Espero no haber escrito un montón de perogrulladas.
Saludos.

Rufián Melancólico dijo...

Acabo de verlo y voy a hablar desde el sentimiento: TRE-ME-BUN-DO. No puedo soportar mi existencia hasta ver el capítulo 2.

Valentina Pereira dijo...

Jajaja pero ciertamente todos queremos verla...

C.E dijo...

¡Aguante Lost! Si es la nada, venga; si es ficción narrativa de la buena, venga también. Y ya vamos dos coincidencias de series: primero nos volvimos locos por Millenium y ahora nos comemos las uñas con Lost (y sí, salvando las distancias entre ambas) También vi ya el cap 1 de la 4º: no sé si me pareció tan tremebundo pero que te quedás con ganas, no lo niego. Sobre todo, porque promete revelar qué cuernos pasó con los que no están entre los "oceanic six".
Ah, y yo al que banco es a Said.

Rufián Melancólico dijo...

Aguante Lost. Que buena manera de sintetizar el sentimiento. Me sumo a esa iniciativa.

Ahora que lo pienso, quizás el hecho mismo de que Peter Watts sea Locke no es azaroso sino un efecto buscado:
la influencia de Chris Cartes con sus X-files y Millenium (en ambas participó Peter Watts) es innegable. Y el hecho de que el mismo actor interprete en tres series a un místico me suena a que tiene una razón de ser...

Rufián Melancólico dijo...

Ah, respecto a lo de Tremebundo, sí... increíble... el efecto de acabar de ver el capítulo me pegó fuertísimo.

Dharma gruya dijo...

R.M.: mira que te costo admitir que te gusta la serie... grosso: Ben!
histerica: kate
saludos.

Pola dijo...

Hola Rufián.
A ver. Nunca me había enganchado con una de estas series y comencé a ver Lost porque me prestaron las temporadas 1 y 2 completas. Si te vas a la playa y no estás interesado en morir de cáncer de piel tomando sol de 11 a 16hs, es una buena opción. Las vi completas y alquilé la 3er temporada en BB. Y la verdad, es que la encontré repleta de metáforas: (claro que para un "psi" eso es facilísimo, lo llevamos en la sangre)en relación a nosotros y los otros, los otros como los malos cuando en el grupo de los buenos hay torturadores, estafadores, asesinos, etc...en fin. Y las historias familiares, son para chuparse los dedos.
Este es mi humilde aporte pro lost.

Saludos!

Rufián Melancólico dijo...

Dharma Gruya: No me costó admitir que me gusta la serie! Me costó empezar a verla!

Pola: Uno de los secretos de la serie, como señala Casciari en su último post de Espoiler es que da para que todos interpretemos algo y todos nos sintamos felices de poder hacerlo. De todos modos, convengamos que para críticos literarios como para psicoanalistas, descubrir guiños y giros en lo que consumimos es casi una forma de vida!

Bolchevique Superstar dijo...

Locke no existe! Al principio a uno es el que mejor le cae. Pero luego... uff, yo estoy con Sawyer sí o sí.

Yo soy un adicto más a la serie. La primer temporada me parece impecable, y cuando la vez por segunda vez y ves todas las cosas cómo se entremezclan y que no te habías dado cuenta es aún más genial. Las siguientes temporadas fueron decayendo y vamos a ver cómo sigue ahora.
¿Por qué tiene éxito? No sé, porque te deja con ganas de ver más y más y porque no son historias simples. Y porque está bueno buscar más y más filósofos.
Aquí estoy, volví del norte.
Saludos

feroz javiera dijo...

C�mo coincido en todo con CE! siempre siempre, Sahid a morir!!! Y tu fanatismo por lost te juro que no lo habia pensado, pero lo esperaba.

Anónimo dijo...

Magistral post.

Despues de leerte commentando en otros blogs, al fin encuentro el tuyo.

Para mi la ensalada newage de la serie, con curaciones milagrosas, premoniciones, las decisiones de la "isla", las coincidencias y el destino que te agarra de las solapas y te pone en el momento y el lugar indicados es de lo que mas me atrae de la serie. Pero debo ser yo, que me agarra para ese lado.
Naturalmente, Locke es mi personaje preferido.

Y claro que los momentos dramáticos son importantes para el enganche, pero QUE MOMENTOS DRAMATICOS, MAMMA MÍA. El capitulo de la muerte del hermano de Shannon (ya me olvide el nombre) o el del secuestro de Charlie y Claire embarazada son de las cosas mas angustiantes que he visto en dos dimensiones en mi vida.

Y Ben es el mejor villano que dio la TV en décadas. Toda la secuencia de su presentacion, cuando los Losties lo tenian capturado en la escotilla, son clases magistrales de actuación.

Camilo

Rufián Melancólico dijo...

Es curioso: a mí me gusta Locke pero veo el programa desde un estricto y pragmático racionalismo. Para mí todo tiene una explicación racional.
Raro no?

Anónimo dijo...

Es raro. Pero no tanto, tal vez.

Me da la impresión de que el buen arte (Lost es arte), independientemente de su soporte, contiene una sustancia indefinida que agita el espiritu y estimula el pensamiento de sus espectadores / lectores / oyentes.

El contenido de esos pensamientos y reflexiones tiene mas que ver con el observador que con el objeto. El hecho de que a vos te haya llamado mas la atención el aspecto racional de la serie (la precisión quirúrgica del guión, el trasfondo científico, la forma en que todo se va explicando a la vez que se abren nuevos misterios, por nombrar algunos topicos que encontre) y yo perciba el costado místico (las capacidades paranormales de algunos personajes, el "destino" como mano invisible de muchos sucesos, Locke como "hombre de fe", etc.) habla mas de nosotros que de otra cosa.

O tal vez, en el fondo lo místico y lo racional no sean necesariamente contradictorios.

Me acuerdo que hace unos años se organizo, creo que en el Malba, la muestra de fotos "The Americans" de Robert Frank. Naturalmente, los medios lo cubrieron. Recuerdo que leí dos notas totalmente contradictorias. Una (seguro que en Radar) hablaba de como The Americans revelaba la verdadera cara de los Estados Unidos, esa multitud sucia y mediocre, el lado oscuro del sueño americano.
La otra nota (no me acuerdo donde)decía justamente lo contrario: que las fotos reflejaban un inesperado sentido épico a ese ejército de personas comunes que pueblan el territorio yanqui.

Cada uno entendio lo que quiso. Yo me inclino por la segunda opcion (me rompe un poco ese lugar comun del periodista cultural de encontrar por todos lados una "crítica demoledora al american way of life").

Pero a lo que voy es que las fotos tienen muchísima fuerza, lo que salta a la vista antes de que tengamos tiempo de interpretarlas.