15 de febrero de 2008

Reseña: Rant de Chuck Palahniuk

Nota: Antes que nada quisiera agradecer a los responsables de que Sudamericana me enviara este libro.

Rant, la vida de un asesino es la anteúltima novela de Chuck Palahniuk (de quien ya escribiera este post)si consideramos la que saldrá en mayo en Estados Unidos: Snuff, de la que ya comenté hace unas semanas.
Resulta interesante ver como Palahniuk se fue ganando entre los lectores de nuestro país y como su estilo fue sumando adeptos al largo grupo de fans.
Porque así es, Palahniuk representa al escritor rock-star, el escritor que tiene clubes de fans, webpage y cuyos libros son seguidos por entusiastas en todo el mundo.
No pareciera muy dificil entender el por qué de esto (aunque es obvio que en asuntos de libros y popularidad de escritores es difícil entender los caprichos de los lectores) si uno apunta claramente los recursos que utiliza Palahniuk en su escritura.

La receta Palahinuk

Prepárese una masa con los siguientes ingredientes:
- Una buena pizca de truquitos de taller literario (Escritura creativa le dicen en EEUU).
- Unos toques de escatología.
- Unos gramos de plagio descarado a J.G. Ballard (de quien escribí este post).
- Una personalidad como escritor más que interesante (un showman: padre asesinado, militancia gay, militancia a favor de la pena de muerte, lecturas públicas que hacen vomitar de asco a tus fans, etc.)
- Unas gotas de humor negro.
- Unas pizcas de ideas originales y retorcidas.
Forme discos con la masa y póngasela a la plancha unos diez minutos para obtener una rica hamburguesa Palahniuk. Porque eso es básicamente la literatura de Chucky: comida rápida, lectura rápida y muy satisfactoria.
A veces se le va la mano con alguno de los ingredientes (la mayoría de las veces). Otras veces encuentra el sabor justo. Entre un Big Mac y una hamburguesa casera y nutritiva se balancea la literatura de Palahniuk. And I´m lovin´it!

Rant, la sucia rata

Leí cuatro libros de Palahniuk: Fight Club, Asfixia, Fantasmas y ahora Rant.
El primero aparece como una elaboración medianamente equilibrada. La segunda se va al recontra carajo con la insistencia en esos trucos literarios de taller. Fantasmas tiene unos dos o tres cuentos buenos (está Tripas) y el resto es excesivo y superfluo, con demasiado abuso de la escatología, los trucos y con ideas tan retorcidas que son demasiado inverosímiles aún para un cuento de Chcuky.
Rant parecía perfecto. Rant parecía el mejor libro de Palahniuk (y posiblemente, de los que leí de él lo sea). Rant ES perfecto. Tiene un buen equilibrio entre procedimiento (una forma muy original de encarar la historia, resuelve el que a mi criterio es uno de los problemas más graves de la Ciencia Ficción: cómo explicar la realidad contrafáctica sin caer en el manual explicativo. Es decir, aquello en lo que Star Wars por ejemplo muestra su falencia al tener que pasar las letras amarillas antes del comienzo de la película para explicar el escenario, el setting, como si se tratara de un juego de rol. Y en Rant está resuelto yendo precisamente al manual explicativo: como es una novela que se plantea como historia oral, es decir, historia construída a partir de relatos de entrevistados, hay lugar perfecto para que expliquen la realidad como un manual. ¿A quién no le gusta dar lecciones de historia, vida, sociedad, política, cultura, lo que sea cuando se lo entrevista acerca de una historia, de una époc de su vida? En ese aspecto el procedimiento, el truco está empleado a la perfección y demuestra una evolución de Palahniuk como narrador. Ya no necesita abusar del procedimiento sino que confía en él. Y le sale genial), historia, ideas retorcidas y escatología. Es por eso que puedo afirmar que 2/3 partes de la novela son lo mejor que leí de Palahniuk y que son deliciosas. El problema está en otro lado. El problema está en el robo descarado a J.G. Ballard.
Digo, está bien que las ideas circulen y que sean reutilizadas, reescritas, redescubiertas, pero robar directamente el argumento de una novela que ya se escribió, que fue adapatada al cine y que es un clásico indiscutible de la New Wave en Ciencia Ficción, me parece un poco excesivo.
En eso, Rant, el personaje de quien se nos relata su vida pierde espesor y pierde espesor la novela. Rant, se convierte en la sucia rata que nos intentan vender algunos personajes. Y es una lástima. Por tan poquito…

Las 2/3 partes buenas de la novela

Durante las primeras 100 páginas se nos describe a partir del coro de voces que hilan la narración, la infancia de Rant, un personaje que nadie deja de señalar como el asesino serial más grande de la historia, el propagador de la peor peste que haya asolado a los Estados Unidos y en la descripción de su infancia Redneck, con padres Redneck, en un pueblo Redneck, la novela va cobrando un envión que en algún momento parece imparable.
El humor negro y la escatología aparecen dosificadas con talento y uno termina riéndose de escenas bastante repugnantes. Punto a favor.
Luego tenemos desde la página 200 (aproximadamente) al final de libro descripciones de una sociedad apocalíptica (y en esto Palahniuk encontró una idea muy buena y original que plantea un tipo de segregacionismo muy inteligente y simple. Una idea que nunca había leído y que entiendo es plenamente origianl de él, aunque quizás me equivoque) y una de las vueltas de tuerca en la trama más originales que haya leído en mucho tiempo. Un cambio radical de la historia que sin embargo, como en toda obra bien hecha, se va anunciando casi desde la primer página. Sólo que, y de esto se aprovecha mucho el narrador, los elementos para poder ir atando cabos no van surgiendo sino con la lectura. De ese tipo de pequeñas perlitas está plagado el libro y sólo al final, cuando uno termina el libro se puede quedar pensando unas cuantas horas acerca de diversas asociaciones posibles.

El 1/3 malo de la novela: Ballard para principantes

La tercera parte mala de la novela en realidad depende de si uno antes haya leído Crash de J.G. Ballard o no. Ese y La exhibición de atrocidades. O cualquiera de los dos. Y es que la parte central de la novela le dedica 100 páginas (pongamos de la página 100 a la 200) a plagiar o robar de alguna manera las ideas ya expuestas por Ballard en esos libros: la búsqueda de satisfacciones en una clase media aburrida y sin emociones a través de la condensación de adrenalina y excitación sexual de accidentes de tráfico.
El hecho de que luego, la tercera parte de la novela, esos accidentes automovilísticos ganen una nueva significación respecto de la trama no salva las 100 páginas de ideas ya leídas y/o enunciadas que el lector debe atravesar.
Es una verdadera lástima porque por el resto la novela es redondita.

Conclusión

Entonces, ¿Qué tenemos? Una de las mejores novelas de Palahniuk (todavía no leí Survivor, pero la tengo en mi mesita de luz…) que sin embargo por razones que no puedo explicarme se dedica a boicotearse a sí misma depositando en el plagio de una idea muy cara a la narrativa de J.G. Ballard casi el tronco del sentido de la novela. Y pienso que Palahniuk podría haber resuelto eso de formas mucho, pero mucho más originales sin tener que recurrir al robo u homenaje tan extenso.
Una nota aparte merece la queja que ya parece figurita repetida acerca de la traducción. El dialecto ibérico que inunda las páginas del libro se hace a veces realmente insportable, trabando la lectura y dificultando el interés por el libro.
Me parece que a esta altura los editores podrían entender que leer una novela de Carson McCullers traducida al ibérico puede llegar a ser pasable, pero una novela llena de slang necesita si o sí un aggiornamiento a las necesidades dialectales de cada mercado.
Finalmente entonces, diría que Rant, aún con sus falencias es una lectura muy entretenida. Y sin dudas es más rápido y fácil de leer que Ballard. Casi como comerse una hamburguesa.

6 comentarios:

C.E dijo...

Quiero leer a este tipo hace mucho pero me sigue desalentando el tema traducción: me rompe mucho las pelotas leer gallegadas. Promete para lectura playera, igual.

Saluditos Rufián

Rufián Melancólico dijo...

Decí que soy medio obse con el préstamo de mis libros... porque tengo Fight Club y Survivor, ambos en inglés...
Quizás algún día te los preste...

Saludos para vos también.

C.E dijo...

¡Vamos Rufián! ¿Qué se cree que vengo a ser yo con los libros? Otra obse...anímese y preste...

Maravilloso Desgarro dijo...

Está sabrosa tu reseña entre sí y no de Rant. A mi me fascinó, me divirtió horrorres. Yo definitivamente le doy un 20/20, sobre todo por cómo está escrita, que da para leerla de al menos dos maneras: de corrido o por testigo. Pero como pongo en todas mis reseñas en Goodreads yo predico para conversos.
Gracias por el pitazo de J.G. Ballard, Crash. Pasará a mi wish list.
Quedamos entonces en espera de Snuff.. ñami ñami

Anuar Zúñiga Naime dijo...

No había detectado a Ballard en Palahniuk, pero si a Coupland,sobre todo en Fight Club. Me gustó tu blog, lo visitaré seguido.
Saludos.

Maguila dijo...

Totalmente de acuerdo, es un poco más que "unos cuantos gramos de plagio descarado" a J.G. Ballard. Sin embargo creo que una buena introducción a la literatura de Ballard son los libros de Palahniuk. Me pasó lo mismo que a vos hace un par de años (leí tu post sobre "Asfixia"), es decir por prejuicio no lo leía (detesto a los fans en literatura). Hasta que agarré Asfixia y tuve que reconocer que a veces soy prejuicioso.
No leí Rant (los libros de Mondadori están caritos), pero espero hacerlo pronto, mientras tanto debo recomendar el libro de ensaytos y artículos (No ficción le dicen los yankis) "Error humano", allí residen muchas de las claves de la literatura de Palahniuk, lo que el llama "estilo minimalista".
Se me había perdido tu blog, por suerte lo encontré, sigo leyendo.
Abrazo