14 de noviembre de 2008

Blanco y negro

n escritor que vive en Estados Unidos me remarcó que más del 40% de los yanquis habían votado por McCain. No hay que perder de vista, me dijo, que lo que pasó esta vez es que votaron muchos jóvenes, pero en realidad, los votos que obtuvo Bush siguen estando en McCain.
En Clarín sacaron una nota diciendo que “La Generación X” había llegado al poder y ahí me lo imaginé a Patrick Bateman en la poll de votación metiendo las tripas de alguna linda chica despreocupada de Manhattan en la urna de votación. Un voto por
Barack Obama, claro.
Después Berlusconi hizo el mismo chiste que Noam Chomsky pero a destiempo. Dijo que Obama era un blanquito bronceado.
Sólo que si lo dice un anarquista que trabaja en el MIT es una cosa y si lo dice el presidente más bushista de Europa es otra.
Y Carla Bruni, la mujer del berlusconiano presidente Sarkozy se escandalizó como la princesita francesa buena que es y dijo que le daba orgullo ya no ser italiana.
Me acuerdo que una vez leí que Halle Berry, la negra más aceptada en Hollywood, se declaraba “Café con leche” porque es mezcla de Blanco y Negra o viceversa.
El progreso es un camino difícil y nadie podría aceptar a un negro del Bronx como presidente. Todavía. Entonces meten un café con leche y a otra cosa.
Había una serie bastante mala que tenía sus momentos: Boston Public. Ahí una de las profesoras del colegio de la serie (una negra-negra) era republicana y el director del colegio (también negro) no podía entender como uno de su propia raza era conservador y republicano.
Dialéctica del amo y del esclavo, debieron susurrarle al guionista de la serie, pero no lo hicieron.
Y de tanto mezclar blanco y negro nos queda el gris. Que es el color de los tachos de basura nuevos que está poniendo el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.
La ciudad se volvió gris, la ciudad se volvió fascista hasta en las nuevas baldozas.
Plazas grises, tachos grises, logo del gobierno gris y Mauricio que nunca dejó de mostrar la hilacha.
Hacer de “la limpieza” de la Ciudad una competencia, un juego, sigue la lógica deportiva-fascista del gobernador de la Ciudad.
El deporte como exaltación de los cuerpos y al mismo tiempo como adoración de la destreza, del desafío, del triunfo del más fuerte. Y aunque más no sea en una publicidad y una campaña bastante pelotuda (digámoslo como corresponde) la potencial connotación fascista está más que presente.
El anuncio de una “competencia” en la cual todos los que estamos en la Ciudad participamos y el premio de tener una ciudad más limpia para que ganemos todos lleva la responsabilidad social y solidaria de cada ciudadano a una cuestión meramente competitiva: el dibujo de la gente saltando para meter el bollo de papel en el cesto estimula el imaginario de ver quién triunfa en el desafío de hacer de esta ciudad un lugar un poco menos mugriento.
Pero de levantar la mierda de los perros nadie habla. Podría ser una competencia como “levantamiento de pesas” o algo así.
Indudablemente más cool que la pretendida coolnes de “Dejá el paco, volvé con tu novia” o “Sin triki triki no hay bang bang”, las campañas publicitarias que implican responsabilidad social y compromiso solidario se están pasando del negro oscuro de esas propagandas donde te mostraban por ejemplo cómo se iba rompiendo la estatua como efecto de la merca al blanco inocuo de convertir todo en una especie de parque de diversiones. ¡Sin compromiso y con diversión!
La Generación X es mucho más cínica y desencantada. ¡Dennos un poco de ironía masticada en un restó de Palermo al menos!
Siempre consideré que las campañas públicas tenían y tienen esa inocuidad de lo poco productivo: nunca vi modificada una conducta propia como resultado de una campaña.
Es como esas propagandas que dicen: “Salvá una vida: doná tus órganos”. Señores, encantado, pero antes ¿No podrían esperar al menos a que me muera?
La urgencia de lo que tiene que ser ahora al mes siguiente se perdió al terminar la campaña.
Lo mismo cuando reparten libros en la calle, el subte, la playa o donde sea: ¿La gente va a querer leer libritos mal editados en papel barato? Se me ocurre el destino que esas publicaciones deben tener año tras año.
Esa especie de apleación al voluntarismo individual olvida lo público para volver a atacar sobre lo privado: ¡Doná tus órganos! ¡Rompele el culo a tu vecino en la competencia de ver quién mete más papeles en el cesto! ¡Tu perro tu caca!
Nunca un “Donemos los órganos (cuando llegue el momento)”. Nunca un “Si no queremos vivir en un chiquero tiremos la basura donde corresponde y levantemos los desperdicios de nuestros animales”.
Todo muy light, todo color café con leche, todo chocolatada. Todo blanquito con un toquecito negro. Porque la ironía es oscura y la Generación X ha llegado al poder.
Douglas Coupland, el autor del libro Generación X escribió otro después, se consigue de saldo a 12 mangos: Todas las familias son psicóticas.
No termino de decidir si en estricta relación con la literatura de Coupland, los gobiernos que tenemos y tuvimos son o fueron adelantados o si están en estricto orden cronológico: Generación X, Planeta Shampoo y Todas las familias son psicóticas.
¿El orden de los factores no altera el producto?
Mientras tanto, el 45% de 300 millones eligieron otra vez a un Republicano para la Casa Blanca y acá, la gente se enoja con los docentes antes que con el responsable del vaciamiento.
Algo está un poco podrido.

10 comentarios:

Luis Quijote dijo...

¿No le habrán entregado la presidencia a "un negro" como broma pesada?
¿No será otra jugada de la coorporaciones y la ultraderecha, para que le explote en las manos el déficit económico, la guerra en Irak, y el descontento de la población?
¿No será para que cargue con la responsabilidad?
¿Será como lo plantea Hal Turner en: http://comunidadquijote.es.tl/Datos-1.htm?

Anónimo dijo...

ja ja la visión caricaturesca de que todas las elecciones son de mentira y "the man" nada más le entrega el poder al que le conviene. Cuando los gringos votan por Bush son idiotas brutales y asesinos, cuando votan por el mulato también son idiotas brutales racistas porque no votarían por un "100% really real black maaan". Siempre lo mismo

Y este post "político" es tan profundo como las observaciones banales de un estudiante de primer año de políticas mezclado con un poco de cinismo "cool". Mejor hablá de porno que te sale mejor

Rufián Melancólico dijo...

Obvio, dejé Ciencias Políticas en el primer cuatrimestre.

Y no creo en eso de que si gana un negro es porque le dejan el poder ahora que todo es un quilombo. Me parece igual de racista: acaso un negro no podría resolver los problemas de una nación?

De todos modos yo voto porque los yanquis elijan a un indio Sioux en las próximas elecciones.

DRODRO dijo...

Esteeem, todo bien, pero mandaste cualquiera acá.

Rufián Melancólico dijo...

Todo bien Drodro, quise dejarme llevar por un tipo de escritura que hacía bastante que no ejercitaba: muy asociativa.
Igual, no me parece que esté taaaan mal che!

Fijate en otros posts bajo el tag "Política" y vas a ver que vienen en esa línea.

Saludos.

DRODRO dijo...

Todo bien, lo que yo escribo suele ir por esa linea de flujo caótico tambien.

The True Funky Dog Story. dijo...

la verdad es que ni los negros ni los republicanos ni los chinos nos van a salvar de que nos sigan rompiendo el culo... seguiremos siendo el ultimo orejon del tarro, que le dicen...
por las dudas, si quieren saber cual es la posta posta, pasen por
therealfunkydog.blogspot.com

facundo dijo...

Muy buena la página, me gustaría hacer un intercambio de enlaces con tu blog. Mi blog es sobre películas online http://verpeliculaonline.blogspot.com

fijate que te parece y dejame un comentario en el blog.

chauu!

Ojaral dijo...

No sé. A mí lo que me parece (para hablar de lo local, que en el fondo es lo que importa), es que observo, alrededor de Macri, pero no solamente, una nostalgia menemista en la clase media porteña francamente alarmente. Claro que esta vez, viene perfumada y sin peronismo. Pero igual.
Saludos!
P.D.: Gracias por el link, Rufián! Me siento como Silvano Maciel el día que lo convocaron a la selección. Feliz y ligeramente desubicado.

Luis Quijote dijo...

Mirá, Rufián melancólico, te aclaro:

Ciencia Política no existe, caso contrario como se explica la presencia de "Chiche" Duhalde, la "Gorda" Carrió y tantos otros/as que de políticos no tienen idea.
¿Acaso son científicos?
¡No me hagan reír que tengo el labio partido!

Un negro, un blanco o un verde a lunares pueden resolver los problemas que TIENEN SOLUCIÓN, pero el quilombo que armaron no creo.

Ojalá tengas razón y se resuelva, por el bien de todos.
Que el dólar se sostenga y el Amero sea una fantasía, pero lo de "el que apuesta al dólar pierde", "los que depositaron dólares, recibirán dólares", "el corralito es una medida transitoria" o "es falso que se vayan a producir saqueos" (dicho por Ruckauf), todavía resuenan en mis oídos.

Te dejo un abrazo.