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7 de octubre de 2009

Vivir en los medios

Esta foto mía, aparecida el 19 de abril de 1993 en la Revista Billiken marcó el comienzo de mi carrera en los medios de prensa gráfica.
Colaboración que en esa ocasión se redujo a ser modelo. Un trabajo por el que no percibí ni un solo peso convertible. Ni percibiré jamás. Lo que no hace más que confirmar que es más fácil vivir en los medios que vivir de los medios.

La nota que ilustré con mi juvenil, yuppie rostro, era un test que, al mejor estilo Cosmopolitan, preguntaba "¿Sos optimista o pesimista?" y según las respuestas determinaba si uno ve la vida peor que Schopenhauer o mejor que Marley en El muro infernal.

18 de septiembre de 2009

La Britni

El otro día me acordé de esto que había escrito hace un tiempo y tenía completamente olvidado. Ahí va:


La Britni

- Primero que me devuelva la guasca que se tragó – me dijo el Anciano y exhaló humo de cigarrillo. Era porque le había ido a decir que La Britni andaba mal porque él no le había devuelto una camperita de jean después que cortaron.
Habían salido dos meses, se habían mostrado bien melosos y después La Britni se acostó con el Chori y se pudrió todo.
Cuando se enteró el Anciano se le pusieron los ojos rojos, se le notaba la fuerza que hacía para no dejar escapar unas lágrimas. Habíamos estado fumando en el baño del primer piso y entró un flaco de otra división.
- Che, la trola de tu mina ya se encamó con el Chori – le dijo de costado mientras echaba un meo en el mingitorio.
Casi se arma un bardo grande porque el Anciano se puso de la cabeza y lo quiso arrinconar al pibe, aplastarle la cara contra la pared meada del mingitorio y lo tuvimos que agarrar entre Francisco y yo para ablandarlo.
- Calmate Anciano, andá a pegarle al garca del Chorizo que se hace tu amigo y te anda cagando la mina – le dijo el pibe y salió apurado, aprovechando que lo teníamos agarrado al Anciano.
El Anciano masticó puteadadas y comprimió los ojos, como si hubiera estado haciendo fuerza con las cuencas del cráneo para que no se le escaparan para afuera, porque sabía que La Britni tenía fama de atorranta, todos lo sabíamos y a ninguno nos sorprendía lo que acabábamos de escuchar. Habíamos estado esperando el momento en que pasara eso, que el Anciano se enterara de un encame de su novia con otra. Pero se los había visto tan acaramelados a los dos juntos que por un momento yo había pensado que quizás, esa vez, la cosa venía en serio.
Nunca lo había visto al Anciano tan metido con una mujer. Y a La Britni nunca la había tratado. Sabía lo que todos, que había entrado en segundo año y que le decían así porque era fan de Britney Spears.
En los recreos se ponía a ensayar las coreografías. Hacía cosas con las sillas y cantaba por imitación fonética: “Ups! ai did it a-guen, Ai plait buif ior jart!” y así. Además era tetona y calienta pavas y eso era todo lo que tenía en común con la nenita rubia angelical que cantaba y ganaba millones, porque por lo demás su piel era oscura y de pelo morocha; tenía linda cara sí, con ojos marrones intrigantes y siempre se andaba arreglando el pelo con hebillitas de bijouterie de plástico.
Estaba buena, pero era de esas mujeres que te liquidaban con mirada de asco cuando te acercabas a ella y además siempre andaba saliendo con unos monos enormes que la esperaban a la puerta del colegio. Cada semana era uno nuevo. Me acuerdo de un flaco que le duró como uno o dos meses, se llamaba Boris y era un tipo de espalda ancha, medía más de 1.90, tenía una panza que necesariamente imponía una distancia si te acercabas mucho, barba negra y puntiaguda, pelo largo enrrulado y venía en una moto. Nunca supe si era un metalero cabeza de tacho o un cumbiero.
Y ahí estábamos en el baño, el Anciano y yo que le palmeaba la espalda.
- Chorizo puto, lo voy a recagar a golpes – dijo.
Nunca me había caído bien el Chori Villa. Había entrado el año anterior y lo habían apodado así porque su dirección de e-mail era choripanconcoca@hotmail.com
Siempre salía con las mejores minas y se relacionaba con los pibes más pillos del colegio. No lo entendía y lo sentía una amenaza. La jugaba de callado, el intelectualito esnob y el guacho poronga me venía a limpiar todas las minas a las que podía llegar a aspirar con esa mezcla de picardía y lucidez que te da la calle. El Chori y el Anciano eran la misma mierda, estaban cortados por el mismo cuchillo, pero el Anciano me caía bien y el Chori como patada en las pelotas.
Pensé que si se peleaban el Chorizo con el Anciano iban a quedar como dos caciques dentro de la división y que iba a poder ponerme cerca del Anciano, recuperar alguna posibilidad, colarme en alguna de sus salidas o lograr que me presentara alguna de las minas que se levantaba como se levantaba a la mañana, tocando la guitarra en el subte o con ese chamuyo callejero que todos los libros que había leído no me habían dado.
En clase se sentaron cada uno en un rincón opuesto y no se hablaron.
A la salida cada uno por su lado.
Hablé con alguna gente para averiguar si el rumor era cierto y parecía que sí, que el Chori se había encamado con la Britni en el telo que quedaba en Laprida y Santa Fé, justo a una cuadra del colegio.
El Anciano escupió al piso cuando le dije lo que se comentaba.
- Puta de mierda, ¿Tenía que ir justo al telo donde me entregó el culo por primera vez?
Me molestó la violencia del Anciano, siempre mostrando que él era el macho Alfa. No le dije nada y me volví caminando a casa.
La semana pasó tranquila. No se volvió a hablar del tema en ninguno de los círculos o islotes de grupitos que había en la división. Una tarde después de hora la división decidió quedarse planificando el viaje de egresados y yo no iba a ir, pero igual me metí en la discusión sólo para tirar mierda y generar peleas entre los grupitos.
Quería llevar y traer y profundizar la pelea pero no me salía muy bien.
El Anciano se había quedado callado en su rincón sin escuchar lo que se hablaba, el Chori lo mismo y La Britni estaba rodeada de Andrea y Valeria que eran sus mejores amigas de la división, que la cuidaban como si fueran sus guardaespaldas porque el ambiente se sentía tenso a pesar de todo.
Una tarde se acercó Andrea para decirle al Anciano si podía devolverle la campera de jean a La Britni, que él sabía el valor sentimental que tenía para ella esa camperita.
Ahí fue cuando lo escuché por pirmera vez decir eso de la guasca que La Britni le había tragado.
Andrea se puso roja y pensó en algo para responderle pero quizás no supo porque se dio media vuelta sin decir nada y volvió al grupito a comunicar el resultado de su diplomacia.
Al rato se la vio salir corriendo a La Britni. Se encerró en el baño de mujeres del primer piso cerrando la puerta de un golpe. Valeria la siguió corriendo y Andrea se nos acercó de nuevo:
- ¡Mirá lo que hiciste! - dijo indignada y se encaminó para el baño también.
- A mí también me hizo mierda esa puta – le respondió a los gritos.
Lo miré al Anciano con una media sonrisa.
- ¿Y a vos qué mierda te pasa Kalinski?
No le respondí.
Era viernes. Cuando llegué a casa a la tarde fui directo a la cocina, exprimí una naranja y tiré el jugo en un vaso alto. Lo llevé a mi cuarto y saqué la botella de vodka Hiram Walker de la biblioteca, le tiré un buen chorro hasta llenar el vaso hasta el tope y lo probé. Me sacudió la garganta.
Puse un CD de Beth Gibbons en el equipo, puse unos almohadones de respaldo contra el armario y me tiré en la alfombra a tomar.
Me bajoneó al ratito, me levanté, cambié el disco trucho copiado, bajado del iMesh por Antichrist Superstar de Marilyn Manson que lo había comprado original hacía unos días.
Escuché Beatiful People tragando destornillador y pensé en la Britni chupándole la pija al Anciano y me calenté pero enseguida me dio envidia, porque el Anciano, igual que el Chori, siempre conseguían minas con las que acostarse o que les chuparan la pija.
Miré bien el trago, parecía jugo de naranja tang y después incliné el vaso, el líquido era cristalino en el bordecito, como si se separara el alcohol de la fruta y después me vi los dedos y vi que la infección del dedo del medio había empeorado, con costras rojas rodeadas de piel blanca despellejada. Hacía un rato había escuchado : I wasn't born with enough middle fingers. Es del primer tema del disco: Irresponsible Hate Anthem
Pensé que estaba jodido y me pregunté si teniendo el dedo así, todo infectado y abierto, con la carne expuesta, si algun día lo metía en una vagina podía llegar a contagiarme de SIDA. Pensé en La Britni tragando semen y pensé que esa mina debía andar embichada.
Terminó el disco y quise levantarme para sacarlo pero estaba muy mareado. Me volví a tirar en el piso y me quedé dormido ahí.
No pasó nada entre el Anciano, La Britni y el Chori durante unas semanas. Cada uno parecía haberse olvidado del asunto. Yo sólo hablaba con el Anciano que ya andaba contando de sus nuevos garches, aunque sabía que si no hablaba de La Britni era porque le dolía, en especial en el orgullo, para él que una mina lo cagara con otro tipo era lo menos, todo su orgullo de macho se le había ido al caño.
La cosa se terminó de pudrir durante uno de los picaditos que hacíamos en el patio durante la clase de educación física.
Siempre jugué mal al futbol, pero con mucha garra, mucha corrida, mucha transpiración de camiseta. Los partidos en ese patio eran violentos y rápidos por el piso de cemento de ese cuadarado con paredes de ladrillos filosos expuestos. Si te arrinconaban contra la pared te cortabas con esos ladrillos y la cosa seguía. El profesor de educación física, un milico retirado, se paraba en la puerta que daba al sum y con las manos agarradas atrás de la espalda gritaba altanero:
- ¡Siga, siga! ¡Si no hay sangre se puede seguir soldados!
Esa mañana era la final del torneíto cuatrimestral.
Era el equipo de los perros con el Anciano como el habilidoso que nos había salvado las papas en cada partido contra el equipo de los cancheritos que se ganaban siempre todas las minas donde jugaba el Chori.
El muy pillo sonrió y le dijo a un flaco que ese día atajaba él. Nunca había atajado, siempre jugaba adelante.
El Anciano no dijo nada, parecía como si se hubiera olvidado de todo ese asunto de La Britni y el Chori. Nunca le había devuelto la camperita de jean y ella se había cansado de las respuestas cínicas del Anciano que la mandaba a hacerse un lavaje de estómago para recuperar la guasca que se había tragado de él o a hacerse un enema para sacarsela del culo de la vez que se lo había partido sin forro.
Supe que habían hablado una vez el Anciano y el Chori, todos nos enteramos, pero nunca se supo qué había pasado ese día y como después todo había quedado tranquilo, nos habíamos ido olvidando del tema.
El partido empezó parejo. Resistíamos en el fondo mientras nos cagaban a pelotazos, pero les faltaba llegar al gol.
Hasta que pesqué la pelota a mitad de cancha, desbordé por derecha, me fui bien contra la pared, casi pude sentir el roce contra el brazo desnudo y encaré aceleradísimo para el arco, patee con furia y la metí de carambola justo por el costado libre que quedaba entre el Chori arrodillado que me había salido a achicar y el palo.
Lo grité como un desaforado, me fui a abrazar con el Anciano. No lo podíamos creer. Ni ellos, ni yo, ni nadie. Pero eso los despabiló porque empezaron a presionar mucho más hasta que una vuelta salió jugando el Chori, me gambeteó y se tiró derecho al arco a una velocidad imparable y la clavó en un ángulo de un puntinazo.
Siguió parejo, nos metieron otro ellos y después le metimos uno nosotros y estaba terminando el partido agónico, no dábamos más de resistir y entonces el Anciano que había estado dormido todo el partido, se despertó, pegó un pique y le robó la pelota a uno de los flacos del otro equipo justo cuando estaba llegando a nuestro área, gambeteo a otro, yo subí al lado suyo, lo venía a marcar otro pibe, me tiró un pase que se iba largo pero pesqué con la puntita del pie, frené, miré de nuevo para adelante y ahí estaba el Anciano solo, los pibes se venían al trote para encararme, le devolví el pase y se encaminó cara a cara al Chori que le sonreía con una mueca. Estaban uno frente al otro y el Anciano mandó una patada tremenda que le pifió a la bola pero se incrustó directa en los huevos del Chori que escupió aire, se le hincharon las mejillas y cayó con las rodillas juntas al piso agarrándose la entrepierna con las manos y llorando.
Se terminó el partido y al Anciano le pusieron dos día de suspensión en el colegio porque todos nos habíamos dado cuenta que la patada había sido criminal y esterilizadora.
Ya terminaba el año y cuando volvió a clase el Anciano y el Chori no se volvieron a agarrar como pensé que iba a pasar. Al contrario, empezaron a volver a hablar un poco, tímidos al principio y no pasó mucho tiempo hasta que ya eran de nuevo amigos y yo volví a alejarme porque ya no tenía lugar entre los cercanos del Anciano cacique.
Un tiempo después, me lo crucé al Chori en un COTO. Me agarró de los hombros y me dijo:
- ¿Qué hacés Kalinski? Me contaron que le ganaste de mano al Francis una minita ¿eh?
Era porque hacía unos meses me había levantado a Luciana, mi primera transa, mi primer beso, cuando habíamos quedado con Francisco que esa era para él y su amiga para mí.
- Ja – le dije incómodo.
- Me imagino que ya la habrás hecho pasar por el fierrito ¿eh?
Volví a reirme incómodo pero el seguía.
- Así me gusta... discípulo del Gran Chorizo Villa. Así me gusta. Tenés que mostrarles lo que te enseñó el Gran Chorizo – y siguió alardeando mientras yo buscaba unos tomates que no estuvieran muy chamuscados para hacerme una ensalada. No lo soportaba. Quise preguntarle qué había pasado esa vez con La Britni y el Anciano y por qué después de esa tremenda patada en los huevos se habían vuelto a hablar, pero ya habían pasado mucho tiempo y no tenía importancia.
Me despedí y no volví a verlo.
Al Anciano cada tanto me lo cruzo, pero cada vez menos.
Hace poco me llegó un rumor acerca de La Britni, decían que había tenido cáncer de ovarios y se lo habían tenido que extraer o que ese cáncer había hecho metástasis y le habían amputado la pierna o que había tenido un hijo o todo eso junto, no sé bien.
Me dio pena, por un momento volví a acordarme de toda esa historia, y después pensé que pobre piba, ojalá no le hubieran sacado la pierna porque si no, ya no iba a poder imitar las coreografías de Britney Spears.

17 de septiembre de 2009

Cosas que suceden en Puán

Capturadas con mi celular. La última tiene que ser obra de un nerd.

2do Piso, Baño de hombres

Leyenda: Arte urbano (?) Agarrámela con la mano

UPDATE 17/09/09: El compañero JL me comentó esta mañana por Gtalk que él mismo había visto la obra de arte y se había aprestado a fotografiarla ayer pero que lo olvidó, con lo que el hecho de que yo sí lo hiciera constituyó uno de esos eventos que llama "Sincronicidad". Hoy me mandó la foto que le sacó el con mucha mejor definición y técnica:

Se aprecia en la fotografía tomada por JL con mayor precisión el epígrafe de la obra de arte urbano (?), agarrámela con la mano.





3er Piso, Hall

Leyenda:
Yo te daré niña hermosa una cosa que empieza con "P" PERÓN

Bonus:
Puerta de entrada de locutorio de S.Ortiz y Cabello

Leyenda: Lea, piense y ejecute EMPUJE

24 de agosto de 2009

Los nuevos chicos ricos que tienen tristeza

La presunta ironía de los detractores del "impuestazo tecnológico" de lo único que habla es de la despolitización cínica posmoderna de postadolescentes infantilizados que lloran porque ya no van a poder comprarse el periférico para el Guitar Hero III.

Me acusan de no entender nada, pero les voy a decir lo que sí entiendo: un impuesto que grave las importaciones de productos tecnológicos con la intención de estimular la industria nacional (eso se llama proteccionismo y es una idea de izquierda) no me parece, a priori, una mala idea teniendo en cuenta que estamos hablando de productos de lujo. Los artículos e intervenciones que se han estado haciendo contra el “impuestazo tecnológico” recurren a un vocabulario y una simbología regresiva y sí, de derecha.
Los links que recomienda leer la presunta geek que lo entiende todo hablan por sí solos de lo absurdo ya no del proyecto de impuesto sino de las intervenciones en contra del mismo (dale, en serio PO, ¡no me podés decir que el Rozitchner Bobo es tu referente en cualquier aspecto o tema de la vida!).
Dice Julián Gallo en su artículo: “El chico argentino que trabaje en McDonald´s nunca podrá comprarse una MacBook Pro, ni tampoco una Nikon D90, como la que aparece abajo” y después la remata con un firulete estilístico que inserta una tristeza patética envidiable: “La historia puede continuar de muchas maneras. El joven norteamericano empleado en McDonald´s podrá incorporar conocimientos y evolucionar en empleos relacionados con esos conocimientos. El empleado argentino seguirá yendo al cybercafé de su barrio a jugar Counter Strike hasta malograrse y maldecirse.”
En una reactualización del cuento con moraleja, el nene pobre se queda sin poder jugar al Crysis en su PC personal y tiene que conformarse con jugar al Counter-Strike. Pobrecito. Ni quiero pensar lo que va a sufrir cuando salga el Crysis 2. Le pasa por haber nacido en un país comunista como la Argentina. En cambio el chico yanqui va a poder volar con su MacBook Pro.
No estamos hablando acá de una necesidad básica para los estándares de trabajo de hoy en día, el autor habla de equipamiento de última generación. Si actualmente son pocos los que pueden acceder a esta tecnología significa que es un bien de lujo y por lo tanto lo lógico, en una política tributaria progresiva, sería que se la grave en mayor medida que a un producto de necesidad básica. Como no conozco el texto de la ley ni la situación de la producción de productos tecnológicos en Tierra del Fuego no me interesa opinar sobre si en efecto va a estimular la producción nacional de tecnología. Lo que me interesa es discutir el nivel de patetismo que tiene la campaña que va contra el impuesto. ¡Las argumentaciones son de un grado tan alto de infantilismo que lloriquean porque el periférico de guitarra para jugar al Guitar Hero III le vas a salir más caro!

"¡Horror! ¡La PS3 ya no me va a salir $3.000 ¡Me va a costar $3.300! Mi vida ya no tiene sentido. Con mi sueldo de Mac Donald's nunca llegaré a juntar esos $300 de diferencia."

La queja pasa por las dificultades que vamos a tener para acceder a nueva tecnología y yo pregunto si es tan necesario para tanto tener un iPhone o si de lo que estamos hablando es de un status de clase media que necesita de esa careta tecnológica para aparentar lo que no es. Si vivimos en un país pobre es hora de asumirlo. Taiwán le debe su industria al estímulo de la producción de tecnología de última generación. En mi ignorancia suprema de las condiciones locales, si me dicen que una ley va a encarecer las importaciones supongo que entonces se abrirán las puertas para la sustitución de las importaciones. Y ahí vemos llorar a tantos de los que se dicen peronistas porque se les va a encarecer la posibilidad de comprarse una máquina de fotos de más megapíxeles que la que ya tiene.
Vivir sometidos a los inventos tecnológicos foráneos también es una forma de dependencia y en el afán de tener la última consola no hay una búsqueda de trabajar con la PC (porque para escribir basta mucho menos que una Mac Book Pro y para trabajar en otros ámbitos también se puede prescindir de ella).
Un profesor de computación de la facultad me dijo una vez: “El mayor achicador de la brecha digital en la Argentina está en Parque Rivadavia”. Y tiene razón: la tecnología ya nos está vedada en tanto el acceso al software legal en la argentina es una utopía dificil de conseguir dado sus precios desorbitantes. Los que se dicen geeks no lo son, porque son los primeros en comprar el Windows Vista trucho en un puestito de Parque Rivadavia. El geek usa Linux y pregona formas de sociabilización del conocimiento y la información que no corren por la Mac Book Pro.
Lo que hay es un miedo a la pérdida del reino modesto que algunos conseguimos, con mayor o menor esfuerzo. En vez de preocuparse de otros impuestos regresivos que cortan el acceso a la información y el conocimiento (le preguntaría al Rozitchner Bobo qué piensa por ejemplo, del proyecto de Ley del Libro) se preocupan porque la PS3 les va a salir un poco más cara y ni que hablar de los juegos para la PS3 que sólo se consiguen originales porque todavía no hay forma de truchar un Blu-Ray.
El acceso a la tecnología debería estar garantizado para todos, pero la discusión sobre si un empleado de Mac Donald's en Argentina tendrá más o menos posibilidades de adquirir una Mac Book Pro teniendo infinidad de analfabetos digitales como tenemos todavía, con miles de imposibilitados de acceder a equipos económicos (que bien podrían ser accesibles y lo serán algún día si se estimula la industria nacional) es seguir repitiendo el discurso de la Dictadura que fomentaba el “Compre extranjero” como resentimiento por la pérdida de uno de los últimos placeres que nos dejaron los años '90. En cualquier momento se viene la campaña para que baje el dólar y podamos volver a viajar a Europa.

3 de julio de 2009

Catch the flow, get the flu

Lo criticamos por usar barbijo, ¡pero tenía sus motivos!
Foto vista acá.

Ayer en la biblioteca una mujer que suele venir a perder su tiempo (que de todos modos no parece ocupar de ninguna otra forma) se sentó en soledad en una de las PC que tenemos para uso público.
Desde que explotó la psicosis colectiva por la GripA, es decir, desde ayer precisamente, mis tardes en la biblioteca pintan bastante solitarias, con poca gente que viene más allá de los dos o tres vagabundos que no se pierden un sólo día de internet gratuito.
Uno nunca piensa en qué haría con todo su tiempo libre si fuese un vagabundo ¿no? Bueno, las opciones parecen estar en repartir ese tiempo entre ir a buscar comida a hogares y centros de beneficencia, leer diarios en las bibliotecas públicas (como mi lugar de laburo) y leer más diarios en internet, mandar cientos de e-mails quejosos, un tanto psicotizados a remitentes que nunca los contestarán y leer más diarios, noticias y sitios de tarot virtual en la web.
Como decía antes de perder el hilo, esta mujer entró con un gorro de lana y bufanda cubriéndole toda la cara que parecía E.T. en la escena de las bicicletas.


Yo mientras estaba leyendo sobre judaísmo (un recomendable libro aunque bastante apoyado en el costado religioso: “¿Qué es el judaísmo?” de Emil Fackenheim, Editorial Limond, Buenos Aires, 2004). Entonces fue cuando escuché un crujido, como de alguien abriendo una bolsa. No me sorprendió porque de última, suelen traer bolsas con lo que reciben en algunos lugares. Pero cuando vi que el crujido de la bolsa era insistente me levanté y me puse al lado de ella. Tenía puestos unos guantes de nylon tipo panadero y con eso intentaba teclear.
No sé bien qué le dije, pero se sacó los guantes y me preguntó dónde podía encontrar un baño entonces para lavarse las manos.
La tarde pasó aburrida y vacía. Cuando fui para Puan me encontré con que el boletero del subte atendía con barbijo. La gente sacaba a cada rato sus potecitos de alcohol en gel y debo admitir que mi viejo vicio de usar ese producto por el cuál me gané apelativos de ser un metrosexual o el menos eufemístico “aputasado”, se conjugó con mi neurosis obsesiva: Si voy por la calle pero no toco nada ¿me tengo que lavar las manos con alcohol en gel? ¿Cada cuanto tiempo? Si me agarro del barral de metal del subte y me pican los ojos ¿Tengo que lavarme con alcohol en gel, rascarme, agarrarme de vuelta y cuando me vuelva a picar, volver a aplicarme el alcohol? ¿Si quiero mandar un SMS? ¿Cómo hago? ¡Porque no voy a dejar todas las teclas infectadas con el virus! ¿Y si me estoy agarrando de la argolla de plástico del Subte? Porque todos sabemos que el virus vive en lugares fríos y húmedos como el metal del barral, ¿pero y el plástico?
A todo esto la gente con barbijos hacen justicia póstuma con Máicol de quien tanto nos burlamos por su look post-apocalíptico y me da la sensación que en cualquier momento vamos a empezar a vivir en un mundo Fallout-eado.

¿Querías barbijo? ¡Tomá! Como es evidente a esta altura, el Apocalipsis al "Fallout Style" está a la vuelta de la esquina, por lo que recomiendo que vayan comprando sus Power Armors así no tienen que bancarse el canto de la tribuna que desenfrenada les gritará: "Compra-te un barbi-jo la puta que lo parioooo / Compra-te un barbi-jo la puta que lo parioooo, etc." o el menos popular pero no por ello menos cruel: "X (pongan su nombre aquí) mi buen amigo / vi tu barbijo y me encontré con un mercado" bueno, no, no tiene sentido, pero quería decirlo igual.


Llegé a Puan y noté menos gente. Pero bien podía ser por el fin del cuatrimestre. Entré por el pasillo principal, a la escalera y ahí estaba, un dispenser de alcohol en gel para uso público.
Entonces otra tortura: estar sentado y pensar que el banco quizás tuviera gripA y entonces lavarme las manos a cada rato y pensar que cualquiera puede ser el enemigo y entonces pienso: “Bueno, che, ¡pero es una puta gripe de última! ¿Qué puede pasar? Un poco de dolor de cabeza, un poco de congestión, unos días en cama tomando tecitos...”. Entonces pienso una vez más que no entiendo cómo es que la gente se muere de gripe común. Algo que nunca entendí.
Me fueron llegando mensajes de texto: que cerraban Puan, que no lo cerraban, que en cualquier momento venían los tipos con trajes antirradiación a ponernos en cuarentena. No pude dejar de mirar las paredes y ver virus por todos lados, como si la materialidad del mundo se hubiera convertido en código binario al estilo Matrix y todo ese código estuviera infectado con gripA.
Fue una semana dura. El apocalipsis empezó el domingo en el cuarto de votación, con la almohadita para mojarte los dedos y cerrar los sobres. Ya en la cola había muchísimos con sus barbijos encasquetados y no pude evitar algunos LOLs.
Mi profesor de Prácticos de Pensamiento Argentino y Latinoamericano contó el martes a la noche que fue fiscal de mesa y que cuando se le acercaron con barbijo los apuró hasta que un tipo le dijo muy serio: “Lo hago para protegerte a vos” y ahí tuvo que quedarse en estado WTF.
Pero una compañera retrucó con una anécdota mejor: según contó, estando en el colectivo tuvo la mala idea de toser un poquito lo que llevó a que inmediatamente, dos personas que estaban cerca sacaran de sus bolsillos los barbijos para ponérselos a toda velocidad.
Todos sabemos que esta plaga es un castigo de Dios a los Argentinos por haber hecho que el Pro ganara en los dos mayores distritos del país (es fácilmente comprobable: hasta la semana pasada, pre-elecciones, había tan solo 1300 infectados promedio y hoy ya son 100.000), y por eso es que Rodríguez Berreta se agarrara la gripA fue una forma de Dios de marcarnos dónde está el mal. Cuando me enteré de este notición, fue el único momento en el que lamenté que esta epidemia no sea realmente mortal, como la Peste Bubónica o algo más doloroso porque si hay alguien que merecería una gripe PROcina en ese caso, sería ese arlequín.
Otra cosa que nunca entendí es cuándo empezamos a hablar de “Infleunza”. Y lo de “Gripe A” es bastante gracioso si consideramos que “Gripe Porcina” le trajo dolores de cabeza a los criadores de chanchos que vieron caer sus ventas por este desliz (in)significante.
Entonces Influenza, Gripe, Gripa, Flu, Catch da Flow, Get the Flu y todos los chistes malos que se les ocurran.
Estoy sentado en la PC escribiendo, releyendo el poema que mandó el Departamento de Letras para hacer acto de presencia en esta crisis y se acerca mi jefe a paso lento, me paro para recibirlo y me señala que no hace falta, que me quede sentado, pero me paro igual.
Me avisa que después de una reunión con un conocido infectólogo se decidió que a partir de este sábado y por 15 días cierran todo el club donde trabajo.
Se va y me quedo pensando en qué van a hacer con su tiempo los vagabundos que vienen a la biblioteca durante las próximas dos semanas.

12 de junio de 2009

Twitter se está robando mis posts

Desde que me pusieron una PC con internet en el escritorio del laburo comprendo la adicción que genera el Twitter. Para colmo, varios amigos se hicieron cuentas en el pajarito o empezaron a twittear cuando antes no lo hacían por lo que me obligan a pasar horas leyendo los updates como un pelotudo.
Pero lo peor de todo este asunto es claramente, que además de sacarme tiempo de estudio y lectura mediante la distracción del estar siempre conectado y comentando boludeces sintéticas, me quita ideas que antes podrían haberme servido para sentarme a escribir un post.
Mi proceso creativo arranca con alguna idea o asociación de ideas y a partir de ese fino hilo empiezo a tirar hasta deshacer un ovillo gigante que parece muchas veces incoherente hasta el momento en que lo desarrollo. ¡El Twitter con su obligada síntesis me deja ideas de post en sentencias unimembres!
Es por eso que me revelo contra el Pajararraco y voy a escribir como ya lo hice una vez en “Las verdades del Rufián” antes que toda esta moda absurda y devoradora de tiempo se apoderara de mi vida.

(Aclaración: Empecé a escribir estas ideas hace ya un tiempo, pero debido a problemas técnicos (el post había quedado atrapado en una máquina de la cual me costaba mucho trabajo sacarlo) recién ahora lo pude recuperar, de modo que quizás haya algunos comentarios que suenen outdated).

Las verdades del Rufián: Suck it Twitter!

- “La inclusión de taxis vacíos en los carriles exclusivos es la negación de la planificación técnica de la ciudad” No existe un mejor axioma en este planeta. En especial porque va en una pegatina en colectivos.

- Nunca vi tanta gente levantarse del cine como en la proyección de Graphic Sexual Horror en el BAFICI. No entiendo a la gente que se levanta del cine porque lo que ve le causa impresión. ¿Qué esperaban ver? ¿Blancanieves?

- La fórmula del BAFICI: Películas orientales de acción (Chocolate) + Documentales bizarros (Stalags: Porn and Holocaust in Israel) + Algo que hable de Pornografía (9 to 5: Days in Porn) + Película Israelí (Waltz with Bashir) + Película experimental aburrida e insoportable y por lo general, oriental (Mental) + Película Indie Cool (Hunger) + Película Bizarra (The Biggest Chinese Restaurant in the World) + Películas de temática gay (Plan B) + Documental sobre Noam Chomsky (Chomsky & Cie) + Película contemplativa sobre la nada misma (Material) + Rockumental sobre alguna banda Punk (Ellos son: Los Violadores) + una que dure más de 3 horas (Milestones).

- Otra verdad del BAFICI: La película sorpresa siempre será decepcionante.

- Notas nerd sobre Facundo. Leyendo el libro de Sarmiento descubrí la verdad revelada: ¡Quiroga sería Darth Vader y Rosas el Emperador Palpatine!


¡Pero si están igual! Terrible descubrimiento el mío que entendió la alegoría predictiva de Sarmiento en su célebre libro Facundo. En realidad estaba hablando de Star Wars, una película que se filmaría casi dos siglos después que él escribiera su libro.

Más claro, tírenle agua. Rosas es en verdad, el Emperador Palpatine. ¿Necesitan más pruebas?


- ¿Alguien más se dio cuenta que la bandera del Partido Obrero es igual a la bandera de Bolivia?

- Me hicieron un chiste el otro día referido a la “libra de carne” y me pidieron inmediatamente perdón por el sesgo antisemita del comentario. ¡Eso se llama antisemitismo de alto vuelo literario!

- ¿Será por las influencias de los policiales “comprometidos y humanistas” de Henning Mankell y Stieg Larsson que Suecia fue uno de los dos países de la UE en los que las elecciones las ganó la izquierda?

- ¿Se dieron cuenta que ahora cuando pedís un cortado en un bar, si no aclarás “chiquito” te meten un Jarrito de prepo? Dan por supuesto que cortado = jarrito.

Cortadito. Ahora bien, cuando pido un "cortado" en un bar me refiero a eso. Un pocillo con café y un toque de leche y una masita de cortesía. Valor mínimo $3 (en algún bodegón medio infecto). Valor máximo $8 (en algún bar currero-cheto de Palermo y Barrio Norte)

Fucking Jarrito. Entonces, si pido "cortado" me refiero a uno chiquito a priori. ¡Si no te hubiera pedido un "cortado en jarrito" pedazo de soperútano!
Valor mínimo de un Jarrito $5. Valor máximo $12.


Banalidades de la vida amarga

Una voz en el teléfono

Estaba “trabajando” en la Biblioteca un martes a las 15 hs cuando sonó el teléfono. Atendí:
- Biblioteca
Tras mucha interferencia escuché una voz trémula.
- Hola.
- ¿Sí, qué necesita?
Suspiro.
- Alguien que me escuche. Lo llamo desde lejos.
- ¿De dónde? ¿Qué pasa?
- De Córdoba.
- ¿Y qué le pasa?
- Algo muy terrible pasó.
- Señora, esto es Biblioteca. La puedo ayudar con algún libro.
- Sí, ya sé. Es que ustedes, el pueblo Hebreo fueron los únicos que dijeron algo en su momento.
- ¿En qué la puedo ayudar señora?
- Necesito que me escuchen.
- Señora, estoy trabajando, por favor dígame en qué la puedo ayudar?
- Escuchándome.
- Yo no puedo escucharla ahora.
- ¿Entonces quién me puede escuchar?
- No lo sé señora. Dígame qué le pasó, por favor.
- Algo muy terrible.
- Eso ya me lo dijo, pero yo soy de la Biblioteca, no sé cómo puedo ayudarla si no me dice qué le sucede.
- Eso ya lo sé.
- Entonces le tengo que cortar.
- Le digo lo que pasó.
- Bueno.
- Pasó que…
Suspiro.
- La señora Hebe de Bonafini…
Suspiro.
- Hizo caca en una Iglesia, Católica, Apostólica y Romana.
-…
-…
- Esteeee, señora, no veo cómo la puedo ayudar yo.
- Es que ustedes, fueron los únicos que… la defendieron y eso no me parece correcto.
- Mire señora voy a cortar.
Lo hice y volví a “trabajar”.
A los cinco minutos volvió a sonar el teléfono. Atendí.
- Biblioteca.
- Otra vez.
Entonces corté y volví a “trabajar”.
Diez minutos después: llamado.
- Hola.
Una voz en el teléfono que canta. Dejé descolgado. Si es cierto que llama del interior, al menos que le cueste más caro.
Diez minutos después le derivé la llamada a mi compañera en el piso de abajo que le cortó.
A los diez minutos, nuevo llamado.
Dejé descolgado mientras la señora cantaba. Verifiqué de a ratos que siguiera en línea y en un momento la escuché hablar de no sé qué representación en la Scala de no sé dónde. Fue entonces cuando dijo: “Gracias por escucharme” y cortó.

Escenas de un corte de luz en Palermo

¡El barrio te delata cheto!

Un tipo con chomba Lacoste, color salmón, metida adentro de las bermudas que además lleva impune con medias y zapatos chatitos.
Le pregunta a su hijo con nombre de alta alcurnia si fue él el que tiró algo adentro de la reja que da al transformador de luz que explotó, en el piso.
Su niño y el hermano, corretean por la cornisa que se forma entre el enrejado de la casa antigua y el borde del cemento pintado color cremita.

Una chica rubia que apenas supera el metro cincuenta, escucha atenta a las explicaciones que un tipo con chomba azul marino metida adentro de unos jeans azules con cinturón negro, y mucha cara de... comenta al resto de los vecinos que nos acumulamos alrededor del pozo del transformador, donde ahora están los bomberos viendo qué hacer, decidiendo quién baja, ninguno con ganas de asumir la responsabilidad.
La chica rubia, con una cartera en color plateado metalizado y una especie de desfleque kitsch dice en voz alta: “No, porque imagínense que yo el miércoles tengo un final. Ya me pedí los días en el trabajo para poder estudiar y ahora con el corte…”.
Y yo pienso: Rubia tarada, andá a un puto bar si querés estudiar.
El que parecía... pero que dejó caer la oración: “Sí, mis hijos también están con exámenes”, le dice que vea el lado positivo: “Hoy te vas a dormir temprano y mañana estás bien fresca para poder seguir estudiando.”
La rubia con síndrome de abstinencia de estudio sigue argumentando que ya se pidió los días en el trabajo
Pienso qué carrera puede llegar a estudiar esta muchacha y pienso que sea cual sea, seguro es en la UP o UB.

Los comentarios se suceden. Los bomberos tardaron en llegar porque primero, y sin que tuviera esto nada que ver, tuvieron que acudir a apagar un asado que se violentó, generando un humo de señal que alertó a los vecinos. Esto en la otra cuadra.

Aparece mi hermano y hablamos de la situación. Parece complicado el asunto.
Hasta que recibe un llamado de nuestra madre que nos dice que nos encontramos a las 21.30 hs. en el centro de operaciones.
- ¿Casa?
- No, Scuzi.El bar.

5 de junio de 2009

Crónicas de la amargura: Especial Elecciones 2009

Dificilmente vayamos a volver a ver algún día una campaña tan bizarra y divertida como la de elección de Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires en 2007.
Sin embargo esta campaña para las elecciones de Junio tiene sus highlights que hay que destacar.

No voy a negar mi sorpresa cuando el otro día, volviendo de mi clase de Psicoanálisis I en la Facultad de Psicología me encontré en Rivadavia y Pueyrredón, con este cartel que es toda una declaración de las políticas macristas en la Ciudad:

¡Cuidado! ¿Cuántos muertos tendrá el gobierno de Macri en el placard?


Teniendo en cuenta que la gestión macrista no ha sido otra cosa más que arreglar un par de baches y pintar los bancos de algunas plazas (en ese amarillo hepatítico y chillón que revuelve las tripas al tiempo que nos recuerda que vivimos en la Ciudad Taxi de Macri) el cadáver en el suelo lo único que hace es alertarnos de que no todo es color de rosa en Macriland. Todo es amarillo.
Y hablando de taxis, la campaña del Pro guy Daniel Amoroso realmente no tiene sentido. ¿La vieron? Esta foto la saqué en Libertad y Corrientes. Que alguien me explique ¿dónde tiene sentido? ¿Qué tiene sentido?

Sin sentido.

En todo caso le encuentro más sentido a esta señorita caracterizada como The Pro:

The Pro. Tiene el mismo color amarillo y es tan puta como Macri trata a la Ciudad. Tiene sentido.

No habría elección sin los postulados ignotos de siempre y los que se postulan insistentemente una y otra vez. En este caso nuestro amigo el Juez Julio Cruciani vuelve a la carga con su inefable moñito convertido ya en un símbolo, un escudo partidario.
El volante es realmente confuso. Con la cara de mozo gallego del Bar Inglés que tiene Cruciani y su gesto típicamente porteño de "pedir un cortadito" el Juez podría ser el candidato de todos los mozos revelados de la Ciudad que dicen: "¡Esta vez, el cortado lo pido yo!"

Múltiples personalidades. No teníamos suficiente con el "Francisco + Gabriela + Mauricio = Vos(ta)" que ahora le agregamos el "Yo, soy usted" del Juez "Moñito Loco" Cruciani. Claro, el problema es que él se pide un cortado pero como él es vos, el que lo garpa, ¡Sos vos!


No conforme con andar pidiendo cortados para que los pague Usted o Vos o ya ni sé si te tutea o te trata de Señor o Señora que la cosa se sigue poniendo interesante.
Como podemos comprobar en la foto que acompaña su plataforma, el Juez Cruciani es un distendido que le gusta usar la ropa por fuera del pantalón que así es mejor, más cheronga y no se arruga.



La juventud que viene marchando. Como dice Cruciani entre los moños y la afirmación temeraria de que él es vos, su partido está lleno de jóvenes como lo demuestra la foto. Y para estar en la moda juvenil, Julio (es decir, vos) se saca la ropa de adentro del pantalón sólo a la mitad de la prenda.


Pero está muy mal comentar todos estos aspectos del Juez Cruciani sin poner a disposición de todos los lectores sus propuestas. Acá van:

Caps Lock. La tecla favorita del redactor de este volante-plataforma que parece haberse copado mal con la teclita y como en una sesión de chat desaforada, te grita sus verdades.
En especial la referida a Seguridad ¿Alguien me explica qué se supone que significa que "El que mata no mata dos veces"?


Y por último, el Juez sabe que el valor legal de la firma importa por lo que estampa su rúbrica haciendo el hecho de que él sea vos un asunto bien espinoso que ni el propio J. Derrida en su Firma, acontecimiento y contexto podría dilucidar.

Ponele la firma. No, mejor no. Cruciani la pone por vos.

Ahora, volviendo a los asuntos más serios de la vida, una preocupación realmente espeluzante me agarró cuando leyendo un volante de la Facultad de Ciencias Económicas me enteré que el kirchnerismo se habría aliado con la Internacional Comunista (¡Horror!). ¡Esta importación de pensamientos que son contrarios al sentir nacional, Cristiano y Campestre debe acabarse cuanto antes!

Cruciani es vos, Kirchner es Altamira. Obviamente en Económicas me lincharían.

Ahora, lo realmente interesante del volante McCarthysta es la parte de abajo donde denuncian a los componentes socialistas e internacionalistas (y por ende, kirchneristas como el Partido Obrero) de la agrupación MxE que supongo gobierna el Centro de Estudiantes de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Mauricio Macri.

S.O.S. No sé ustedes, pero yo sí votaría a una corriente que se dice deudora de un tipo que fundó una Liga Anticlerical, una Liga Antiimperialista de las Américas y el PC Cubano.

Lo que pasa es que en Económicas están para cosas más serias. Y como son más resolutivos y prácticos, ¡Ni papel derrochan! En los volantes políticos te metene el chivo como para no ser acusados de Comunistas derrochones.

Belgrano te enseña. El prócer también era un maestro en los análisis de Balances y ahora te enseña sus habilidades.


Es que claro, la gente de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Mauricio Macri son todo lo contrario del fundamentalismo de izquierda radical que acapara los pasillos de las facultades de Filosofía y Letras de la Universidad del Porro en el Patio o la de Ciencias Sociales de la Universidad de la Protesta en el Garage Privado:

Radicales. Pero de izquierda y no de la Unión Cívica.

Lamentablemente, y a pesar del ultra-cool saco color mostaza de Jorge Altamira y su incursión por el mundo de la Web 2.0 para ganar adeptos, las cosas no paren estar yendo tan bien para la izquierda que quedó como si hubieran integrado una bomba fragmentaria explotada: todos por todos lados y tan chiquitos que apenas si los podés distinguir del polvo.

Por suerte siempre nos quedarán las paredes de los baños de Puan. Pese a su muy a la moda saco mostaza, la campaña del PO viene picada. Pero por suerte siempre habrá baños en Puan donde hacer pegatinas. En cualquier momento se viene el Comité Central de Campaña en el Boquitas Pintadas.

La centroizquierda también tiene sus problemas:

Las paredes de los baños de Psicología también hablan. Y dicen que: a) Evidentemente tengo una compulsión a ir a mear después de cada clase. b) Psicología es bastión del kirchnerismo. c) Plantean la siguiente pregunta: "¿Y este Pinito cómo se fuma?"

Evidentemente Pinito Solanas es un porrito dificil de fumar para Heller y Co.

De todos modos la innovación más impresionante de esta campaña es el gran salto hacia adelante dado por los Trotskystas buenos y voluntariosos del PTS. Siempre rezagados, ellos no se dan por vencidos y le ponen buena onda a la campaña. Porque al mal tiempo, ¡Cara de papa!

Combatiendo la Majulización de la TV argentina. ¿Cansado de verlo a De Narváez en TODOS los programas políticos de TV abierta y privada? ¡No te preocupes! Llegó PTS TV! Con los mismos estándares de calidad que Canal 26 pero con menos Grondona y más Christian Castillo.

15 de mayo de 2009

¡Tienes un e-mail!


Imagen apropiada impunemente de acá.

Años de perfeccionamiento al pedo. Décadas invertidas en el desarrollo de más eficaces medios de comunicación para nada. Desarrollo desde los primitivos servicios de correo POP3 a los siempre útiles Webmails y las proveedoras de internet de antaño que te incluían en las promociones hasta 10 cuentas Webmail de 3 MB como graaan promoción hasta que llegó Hotmail para patear el tablero y después ser engullido por Microsoft.
Hemos sacrificado el ICQ a manos del MSN Messenger (un pasaje que se dio de forma tan radical como la contemporánea inscripción masiva a Facebook: en marzo del año pasado nadie sabía qué mierda era y hoy, a mayo de 2009 “cualquier boludo tiene un bloc” en Facebook) y tener una cuenta de e-mail es más fácil que cepillarse los dientes.
La gente no tiene una cuenta de e-mail de hecho. Tiene varias. Una comercial, una profesional, una para los amigos (siempre queda mal mandar un CV con una cuenta como garrapatademente@tuviejaentanga.com), una para los levantes, una falsa para darle al pesado que te la pidió en el bondi, una que chequea siempre, una que chequea cada tanto, una que no chequea nunca, una del laburo, una de gmail, una de yahoo, una de hotmail y una del servidor de internet que tiene en su casa.
Los sociólogos y filósofos hablan de la “Hipercomunicación”, la “Hipermodernidad” y similares pero en definitiva lo que yo veo cada vez que chequeo obsesivamente dos de mis cuentas de correo que más chequeo, es que todo eso es pura mierda.
No sé si es un problema personal mío. Quizás sea un adicto a mandar e-mails porque me resulta más cómodo y fácil que hablar por teléfono (odio hablar por teléfono) y por lo tanto, la gente normal, sin mi neurosis, no tiene esa misma compulsión. No sé si es eso o es que la mitad de la gente a la que le escribo me odia, complota contra mí, se reúne para pensar en el cruel castigo de la indiferencia a la que me someterán
Porque es así: de cada diez e-mails que mando, me responden uno el mismo día, el segundo al día siguiente, el tercero y cuarto quizás en la misma semana que mandé mi e-mail, el quinto con suerte en el fin de semana que sigue a que yo haya mandado el e-mail y los cinco restantes nunca me los contestan.
¿Qué le pasa a la gente? ¿No se da cuenta que les mandé un e-mail? No se da cuenta que si les escribí es porque había algo importante para mí que hacía que les mereciera la atención de tomarse unos minutos para responderme?
Y no me vengan con pelotudeces porque en mi vida he seguido una sola cadena, nunca he mandado un solo Power Point, nunca mandé un chiste por e-mail, nunca escribí para mandarle gansadas a nadie.
Si escribo es por algún motivo mínimamente importante. Si escribo es porque hay ALGO que realmente necesito que me respondan; ALGO por lo que realmente requiero de mi interlocutor un mínimo feedback.
Pero pongamos que no es algo tan importante. Pongamos que en realidad le mandé a alguien, un conocido, un amigo, un compañero, alguna noticia que siento le puede llegar a interesar.
Estoy mostrándole que pensé en él. Que estaba en el laburo, aburrido, navegando por mis Bloglines y encontré un post que supuse le iba a resultar interesante por algún motivo. Entonces agarré y se lo mandé con toda mi expectativa de estar regalándole la posibilidad de un poco de satisfacción internética. ¿Y qué me responden? Nada. Eso. Nada. No hay respuesta. No hay acuse de recibo. No hay un mínimo: “Che, que buena onda lo que me mandaste.” Ni un: “Gracias, después lo leo.” En fin. Nada. Cero. Sin recepción.
Entonces cuando no me responden los mails empiezo a analizar el asunto.
Si es un amigo/conocido al que le mandé una nota o algo que le puede interesar y no me respondió pienso: “Este guacho se enojó conmigo por algún motivo que desconozco” o “Pufff! Parece que al final no éramos tan amigos. Si le rompe las pelotas que le mande un e-mail con algo que le puede llegar a interesar…”.
Si es un e-mail con algo importante pienso consecutivamente: “Esta persona me odia. Me conoce del blog y me odia. Sabe lo que soy, lo que escribo y le parezco repugnante y repulsivo por lo que se llama a silencio cuando le escribo.” Después pienso: “Mhhhh, bueno che… puede ser que justo le haya caído el mail un día de fin de semana y hasta el lunes no lo chequeó y cuando lo chequeó mi e-mail estaba tan abajo que ni lo vio”. A lo que sigue: “Bueno, seguro que lo vio y pensó en responderme pero en ese momento no pudo y después se olvidó”. Finalizo, luego de semanas sin respuesta, luego de volver a enviar el mismo e-mail quizás desde otra cuenta (siempre puede caber la posibilidad de que Hotmail colapse o falle. Hotmail siempre está fallando. Por eso ahora sólo mando por G-mail (el Gangsta-Mail) Aunque comprobar que aún con G-mail no hay respuesta es desesperante) con que es evidente a fin de cuentas, que esa persona en verdad sí que me odia y detesta con toda su alma y que es precisamente por eso que no me respondió el e-mail, que se debe estar juntando con todos los que me odian para planificar ignorar mis e-mails por siempre. Y ni que hablar de lo que pasa cuando uno manda un SMS. ¡La necesidad de la respuesta inmediata es muchísimo peor! Apenas mandado NECESITÁS que te lo respondan para no sentirte absolutamente despreciado.
Si no, se inicia el ciclo del duelo igual al del e-mail: Negación, Rabia, Negociación, Depresión y Aceptación.
Eso último es lo más triste. El momento de aceptar que ese e-mail, ese SMS no será finalmente respondido nunca por su destinatario.
Terrible.

20 de febrero de 2009

Las ratas


Llego a la Biblioteca, segunda semana después de mis vacaciones y todavía la sensación de modorra no me deja.
Mi compañera volvió de las suyas y se reincorpora hoy. Sube las escaleras y yo abajo, leyendo Página/12, la rutina de todos los días: leer Página, almorzar leyendo Página, terminar de almorzar, té con nugatón blanco y terminar de hojear Página por si quedó algo sin leer, escribir, estudiar y terminar el día.
Está arriba y me dice:
- Ale, disculpame, te voy a hacer una pregunta… - y frunce la boca – rara.
Me alzo de hombros.
- Vos, ¿Sabrías distinguir el excremento de ratas?
Pienso en el murciélago moribundo que vi en la pileta del lavadero el otro día, en casa y en la rabia. La rabia que mi viejo le dijo a mi vieja: - ¡Ja! Y vos que le dijiste a la veterinaria el otro día que no valía la pena que le dieran a las gatas la vacuna antirrábica, ahora la vamos a tener que llamar de nuevo.
Y claro, no la llamaron de nuevo, por lo que mis gatas están expuestas a los peligros de la rabia, supongo, no entiendo mucho de epidemología, pero estoy convencido de que si hay algo potencialmente mortal dando vueltas por mi casa, tarde o temprano me va a caer encima.
Ahora las ratas.
- Esteee… no sé… ¿Por qué lo decís?
Me hace subir y me muestra unas pelotitas negras desperdigadas todo a lo largo del pasillo y entre los estantes con libros.
- ¡Mirá! ¡Ese incluso está en el suelo! ¡Lo deben haber tirado las ratas! – me dice señalándome un libro.
Ya no me caben dudas. Los estantes parecen carcomidos también, aunque que yo sepa las ratas comen libros, por eso el tema de “Rata de biblioteca” para referirse a los Nerds. Y me acuerdo de una conversación que tuve ayer con una amiga. Le dije que yo me iba a reivindicar como del Campo Nerd frente al Campo Nacional y Popular en la disputa ideológica-estética-social-de pertenencia a grupos y amistades en Puán.
Yo soy una rata de biblioteca, trabajo entre ratas y duermo entre murciélagos rabiosos.
Le digo a mi compañera que no se preocupe más, que bajemos y no volvamos a subir. Se queja, dice que necesita recorrer algunos estantes de acá arriba, buscar algunos libros y de pronto pone cara de repugnancia pensando en esos bichitos que no vemos, no oímos, pero que nos dejaron su presencia. Empiezo a sentir que en el aire hay feo olor. ¿La caca de rata tiene olor? Un verdadero dilema.
Bajamos y ella me dice que va a llamar a Intendencia para que solucionen el problema.
Voy a buscar a la heladera, en el sector de administración, mi botella con jugo de manzana verde Clight y, horror, cuando abro la puerta de la misma, no encuentro mi jugo. Está lleno de botellas pero alguien me robó, usó, se tomó, mi botella, y yo con la sed que tengo, las cuarenta cuadras que hice caminando desde casa hasta acá me dejaron con un olor a transpiración que sé que no se me va a ir en todo el día, impregnado como está a la remera.
Vuelvo a la biblioteca, le digo a mi compañera que me voy a comprar un agua y vuelvo.
La calle está terriblemente densa y en el chino de acá enfrente por suerte casi no tengo que esperar. Me asombra la velocidad con la que la cajera me devuelve las monedas como si fuera una autómata al servicio del expendio de vuelto.
La tarde en la biblioteca pasa aburrida. Leo el prólogo de un libro que me llegó esta mañana y pienso en todas las cosas que quisiera leer y en el poco tiempo que tengo y no sé cómo pero el tiempo se pasa.
A la noche cena: panqueque de jamón, queso, tomate y huevo. La Fauna come una hamburguesa o algo así. Hay conversación profunda, hay escenas de tensión y todo termina con un abrazo afectuoso. Volvemos en el colectivo juntos. Estoy muy loco. Ella está muy loca. La gente está muy loca.
Vuelvo a casa, Messenger.
Tengo que terminar de hacer unos retoques a una nota.
Mientras chateo con La Fauna y con algunos más, aparece Online el Turco. Su nick dice: “Peor, imposible”.
- Cotur! Cómo que peor imposible?
- Rrrrrrrufián qué haces?
Y conversamos un rato. Me felicita por la nota (lo tengo en el subnick) y me pregunta si voy a lo de Alfieri el miércoles. Yo ni enterado de todo el asunto.
- Bueno, hablamos. Pero no me llames al celular porque lo rompí. Lo estampé contra una pared en un ataque de ira.
- QUÉ?
- Sí, sí, estuve mal. Casi me internan en un psiquiátrico – dice.
- :-(
- Sí. Llegó a venir la ambulancia y todo.
- Uh
Bajón
Mejor
Me contás cuando nos veamos en persona.
- Ok. Suerte Rrrrrrrrrufián.
Pienso que lo mío no es locura, lo de La Fauna tampoco, sólo son neurosis de burgueses aburridos con nuestras vidas que se dedicaron a estudiar la carrera más burguesa y aburrida que podrían.
Me desconecto.
Prendo la radio nueva que me compré antes de ir a laburar hoy y escucho un poco sólo para sentirme bien de haberla estrenado e ir amortizando los cien pesos que me costó.
Me levanto temprano, tengo que ir a Puán para anotarme en finales.
Calor otra vez.
Leo Porrovideo en el colectivo y me convenzo una vez más en lo que va de las dos semanas desde que volví de Montevideo que es el mejor libro de cuentos que leí en años.
En la calle veo un cartel de propaganda de la nueva obra de José Luis Gioia: AcoMundo que se acaba el Ger. Pienso que atrasa tanto como la antigüedad de la obra Más pinas que las gallutas de Gerardo Sofovich.
Puán está muy limpito, con esas paredes grises recién repintadas y los cartelitos de aúlas en acrílico sobre madera. Pienso que ya no vamos a depender de los carteles a mano o las indicaciones en tiza sobre el vidrio.
Me anoto y a La Fauna también y me vengo al laburo en subte, Puán Station, lo más.

Puán Station, lo más. Antes que la nueva capa de pintura gris tapara mi arte.

Pienso que no estoy escribiendo nada para el blog y trato de pensar en cosas más o menos banales con los que llenar un Crónicas de la amargura pero no encuentro lo suficiente. Tengo anotado en la libreta: Con el nuevo preservativo Prime Duo que trae tachas y estrías presiento que algunas vaginas van a salir lastimadas ; Hacer comentario sobre raza aria: escuela Pueblo Blanco. Es de un colegio de Belgrano que se llama Pueblo Blanco y dice seguir principios humanistas. Arios. No, eso no lo dice, pero lo deduje. Era ideal para una Crónica de la amargura. En fin, quedará en el olvido.
En el laburo mi compañera me dice que nuestro jefe amenazó al Director Ejecutivo con cerrar la biblioteca si no fumigan mañana mismo.
Le digo que se nos va a venir en contra, que si es por ellos cierran y no les importa un carajo.
Sube de nuevo a ver el estado de la situación.
- No hace falta – le digo pero ya está ahí.
- ¿Sabés? – me dice – Es curioso, pero las ratas sólo están en la sección de Antisemtismo.
Sonrío.
Pienso que podría escribir algo sobre eso.

18 de diciembre de 2008

Nuevas Crónicas de la Amargura III

¡Volvieron las observaciones más banales y los chistes más tontos!

1) El MSN Messenger y la conspiración antisemita global


Los judíos estamos orgullosos de nuestro ICQ.
¿No es llamativo que el símbolo del mensajero sea una florcita siendo que se inventó en un país que es puro desierto?

En BRIA también te evangelizan al modo judío, aunque hay que destacar que lo suyo es un sionismo ramplón antes que el fervor ultrarreligioso de la Jabad.
Así en una de las “Actividades pre-viaje” se nos propuso a nuestro grupo un juego del Verdadero-Falso con aseveraciones referidas a inventos israelíes. Es decir, por ejemplo: “Israel inventó el primer software de firewall” (¿?) ¿Verdadero o Falso?
Entonces en un momento nuestros madrijim, muy orgullosos y atravesados por nostalgia noventista dijeron: “En Israel se inventó el ICQ, servicio de mensajería instantánea muy utilizada durante mucho tiempo…” y yo levanté la mano emocionado por la referencia retro gritando: “¡Yo me acuerdo mi número! ¡Yo me acuerdo mi número! (42913740)”
Todo cobró sentido cuando me puse a pensar en cómo había dejado de usar el ICQ cuando se puso de moda el MSN. ¡Malditos antisemitas! ¡Simpre pensando en destruir los progresos del Estado de Israel! ¡Claro! ¿Cómo no iba a ser así si al MSN lo creó Microsoft, la empresa de Bill Goytes?

2) El traductorObsérvese bien la portada interior de este libro de Haruki Murakami, en especial la parte donde dice: "Título original"
Ahora bien, ¿Alguien me explica por qué si esa suma de caracteres japoneses es el título original, Lourdes Porta tradujo el título directo del japonés al español y lo tituló en inglés?

After Dark: dos palabras que pronto serán agregadas a los diccionarios de español.

UPDATE 18.37 hs: Nobleza obliga, parece que este tema del título en inglés ya viene así desde el título original. Mis comentaristas atentos lo han señalado y brindan un link con la explicación racional a este asunto: Link.

3) La muerte le sienta bien

Caminaba el lunes 15 de diciembre hacia la parada del 141 que queda en Scalabrini Ortiz y Santa Fe. Tenía la cabeza turbada y el estómago revuelto. Eran las 8 a.m. y en dos horas empezaba la mesa de examen de Literatura Argentina I. El último final del año.
Estaba entonces en eso cuando me encuentro, en la puerta del Banco Francés de esa misma cuadra un cadáver tapado con bolsas de plástico gris, una cinta policial y un patrullero con dos policías que miraban la escena.
Era la primera vez que veía en persona un cadáver (los judíos velamos siempre a cajón cerrado por lo que a mi abuelo nunca lo vi muerto) y si bien me impresionó, fue mucho menos lo que me produjo de lo que siempre esperé.
Intenté adivinar entre las bolsas algún rasgo distintivo del cuerpo y lo primero que vino a la mente fue un chorro abatido en una salidera bancaria, aunque también está la posibilidad de que el tipo haya sido uno de esos vagabundos que suelen dormir en las puertas del Banco Francés. Y estaba en estos pensamientos elevados cuando escucho una vieja atrás mío que se apuraba hasta casi llegar a la cinta policial decirles a los policías:
- Al banco no se puede entrar ¿no?
No me di vuelta para escuchar la respuesta:
- Y no señora… no.

4) Vasectomy Boy


Click en la foto para obtener el verdadero efecto vasectomía.

¿No es impresionante como la cara de este flaco en la publicidad de una reconocida línea aérea en Coronel Díaz y Las Heras grita con todo su rostro, en toda su expresión: "Hoy me hicieron una vasectomía"?
La chica, claro, está diciendo: "Y sí."

5) Cuestiones gaseosas

Un extremo

Evite el mal olor
Abra la ventanilla en caso de tufo y/o flatulencia


Visto y fotografiado por mi hermano en la línea D del subte.

El otro extremo

Estos parece que entendieron mejor el asunto: "¡No abra la ventanilla! ¡Nosotros le vendemos el gas!"

6) No hay lugar para los débiles

Cormac Mc Carthy. Próximo a escribir la continuación de su exitosa novela: "No es país para viejos, ¡y tampoco maricas!"

Una vieja viene a pedirme libros a la biblioteca. Le voy ofreciendo dentro de la gama de libros-que-le-caben-a-las-viejas. Le muestro algunos de Sándor Márai, alguno de Irene Nemirovsky…
- ¡Éste! ¡Éste lo tengo! Que libro tan precioso, tan bello – dice emocionada señalando La mujer justa de Márai – me impresionó. Me deslumbró el manejo de la psicología humana que tiene… en especial el de la mujer. El manejo de la psiquis femenina me cautivó…
- Ajá – asiento aburrido.
- Por algo se suicidó ¿no?
- Estee…
- Y sí… para tener esa capacidad de captar la psicología femenina… quizás él era medio… en fin… por algo se suicidó…

7) Pinches latinos

Siempre me pregunto por qué Aguinis no firma sus libros con el Dr.
Ah, claro, porque "los latinos" no lo entenderían.

El viernes llegué a la biblioteca a las 12.30 hs y ya había una señora mayor esperando que abriéramos. Me dediqué a hacer algunas cosas antes de abrir a las 13 hs y apenas lo hice la señora entró.
Me pidió un par de libros que no teníamos y me devolvió uno de Javier Marías (Corazón tan blanco) que según me dijo era una maravilla.
Mientras le completaba los datos que le faltaban en la ficha de retiro de libros me comentó:
- Leíste La Nación de hoy
- No, ¿por?
- Salió una nota del Dr. Aguinis
- Ahhh
- Que es muy buena. Pero hay que ver si lo pueden entender acá.
- ¿Por qué lo dice?
- Los que leen…
- …
- Con todos estos que hay… los analfa… analfa…
-¿Analfabetos?
- Descendientes de latinos ¿qué podés esperar? Gracias tesoro, gracias – me dijo despidiéndose.
Antes de salir se dio vuelta y me preguntó:
- ¿Y otro de Javier Marías no tenés?
- No, lamentablemente el que usted llevó es el único.
- Qué lástima… es un libro extraordinario… y él es un escritor maravilloso aunque sea descendiente de latinos… ese Julián (sic) Marías.
Salió deseándome feliz año tesoro.

8) Porque lo digo yo...

Atención a la faja de recomendaciones de la nueva novela del escritor sueco Henning Mankell.
Como se puede observar, Laurie Thompson dice: "Una novela que parece destinada a convertirse en la obra más importante publicada en cualquier idioma".
Aunque claro, firma la nota en el Swedish Book Review...
No sé por qué me resulta una recomendación un tanto sospechosa.

9) Y después dicen que es bajo…


Para las personas, tal y como son hoy en día no hay más que una novedad radical, y es siempre la misma: la muerte.

Zentralpark
Walter Benjamin

Lindo epígrafe para un libro ¿no? ¿Es de la nueva novela de Martín Kohan? ¿Es del nuevo libro de teoría literaria de Martín Kohan?
¡NO! ¡Qué va! Es el epígrafe de la novela negra: Crepúsculo en Oslo de la sueca Anne Holt. ¿No sabés quién es la fulana?

"… la autora escandinava más popular del momento” según la faja de tapa que le puso la editorial Roca que editó el mentado título.

Que nivel para una novelita de género ¿eh?

10) Un enchastro

El campo es del inorante

el pueblo del hombre estruido;

yo que en el campo he nacido,
digo que mis cantos son

para los unos… sonidos,
y para otros… intención

La vuelta de Martín Fierro (versos 55 a 60) de José Hernández

Cuanto nos habríamos ahorrado de los graznidos de De Angeli si hubiéramos tenido más a mano en la mesita de luz el gran poema gauchesco nacional.

11) Los vagabundos y las bibliotecas

Viendo a uno de los vagabundos que todos los días vienen a pasar sus horas en la biblioteca donde laburo, no pude dejar de recordar un poema de Bukowski.
Por lo que en otro servicio a mis lectores pongo a disposición la foto del vagabundo que duerme en la biblioteca donde laburo y la acompaño con el poema de Hank.

Esto pasa en mi lugar de laburo.



EL INCENDIO DE UN SUEÑO

la vieja Biblioteca Pública de Los Angeles
ha sido destruida por las llamas.
aquella biblioteca del centro.
con ella se fue
gran parte de mi
juventud.

estaba sentado en uno de aquellos bancos
de piedra cuando mi amigo
Baldy me
preguntó:
"¿vas a alistarte en
la brigada
Abraham Lincoln?"

"claro", contesté
yo.

pero, al darme cuenta de que yo no era
un idealista político
ni un intelectual
renegué de aquella
decisión
más tarde.

yo era un lector
entonces
que iba de una sala a
otra: literatura, filosofía,
religión, incluso medicina
y geología.

muy pronto
decidí ser escritor,
pensaba que sería la salida
más fácil
y los grandes novelistas no me parecían
demasiado dificiles.
tenía mas problemas con
Hegel y con Kant.

lo que me fastidiaba
de todos ellos
es que
les llevara tanto
lograr decir algo
lúcido y/
o
interesante.
yo creía
que en eso
los sobrepasaba a todos
entonces.

descubrí dos
cosas:
a) que la mayoría de los editores creía que
todo lo que era aburrido
era profundo.
b) que yo pasaría décadas enteras
viviendo y escribiendo
antes de poder
plasmar
una frase que
se aproximara un poco
a lo que quería
decir.

entretanto
mientras otros iban a la caza de
damas,
yo iba a la caza de viejos
libros,
era un bibliófilo, aunque
desencantado,
y eso
y el mundo
configuraron mi carácter.

vivía en una cabaña de contrachapado
detrás de una pensión de 3 dólares y medio
a la semana
sintiéndome un
Chatterton
metido dentro de una especie de
Thomas
Wolfe.

mi principal problema eran
los sellos, los sobres, el papel
y
el vino,
mientras el mundo estaba al borde
de la Segunda Guerra Mundial.
todavía no me había
atrapado
lo femenino, era virgen
y escribía entre 3 y
5 relatos por semana
y todos
me los devolvían, rechazados por
el New Yorker, el Harper´s,
el Atlantic Monthly.
había leido que
Ford Madox Ford solía empapelar
el cuarto de baño
con las notas que recibía rechazando sus obras
pero yo no tenía
cuarto de baño, así que las amontonaba
en un cajón
y cuando estaba tan lleno
que apenas podía
abrirlo
sacaba todas las notas de rechazo
y las tiraba
junto con los
relatos.

la vieja Biblioteca Pública de Los Angeles
seguía siendo
mi hogar
y el hogar de muchos otros
vagabundos.
discretamente utilizábamos los
aseos
y a los únicos que
echaban de allí
era a los que
se quedaban dormidos en las
mesas
de la biblioteca; nadie ronca como un
vagabundo
a menos que sea alguien con quien estás
casado.

bueno, yo no era realmente un
vagabundo. yo tenía tarjeta de la biblioteca
y sacaba y devolvía
libros,
montones de libros,
siempre hasta el
límite
de lo permitido:
Aldous Huxley, D.H. Lawrence,
e.e. cummings, Conrad Aiken, Fiódor
Dos, Dos Passos, Turguénev, Gorki,
H.D. Freddie Nietzche,
Shopenhauer,
Steinbeck,
Hemingway,
etc.

siempre esperaba que la bibliotecaria
me dijera: "que buen gusto tiene usted,
joven."
pero la vieja
puta
ni siquiera sabía
quién era ella,
cómo iba a saber
quién era yo.

pero aquellos estantes contenían
un enorme tesoro: me permitieron
descubrir
a los poetas chinos antiguos
como Tu Fu y Li
Po
que son capaces de decir en un
verso más que la mayoria en
treinta o
incluso en ciento.
Sherwood Anderson debe de haberlos
leído
también.

también solía sacar y devolver
los Cantos
y Ezra me ayudó
a fortalecer los brazos si no
el cerebro.

maravilloso lugar
la Biblioteca Pública de Los Angeles
fue un hogar para alguien que había tenido
un
hogar
infernal
ARROYOS DEMASIADO ANCHOS PARA SALTARLOS
LEJOS DEL MUNDANAL RUIDO
CONTRAPUNTO
EL CORAZÓN ES UN CAZADOR SOLITARIO

James Thurber
John Fante
Rabelais
De Maupassant

algunos no me
decían nada: Shakespeare, G.B. Shaw,
Tolstói, Robert Frost, F. Scott
Fitzgerald

Upton Sinclair me llegaba
más
que Sinclair Lewis
y consideraba a Gogol y a
Dreiser tontos
de remate

pero tales juicios provenían mas
del modo en que un hombre
se ve obligado a vivir que de
su razón.

la vieja Biblioteca Pública de Los Angeles
muy probablemente evitó
que me convirtiera en un
suicida,
un ladrón
de bancos,
un tipo
que pega a su mujer,
un carnicero o
un motorista de la policía
y, aunque reconozco que
puede que alguno sea estupendo,
gracias
a mi buena suerte
y al camino que tenía que recorrer,
aquella biblioteca estaba
allí cuando yo era
joven y buscaba
algo
a lo que aferrarme
y no parecía que hubiera
mucho.

y cuando abrí el
periodico
y leí la noticia sobre el incendio
que había destruido la
biblioteca y la mayor parte de
lo que en ella había

le dije a mi
mujer: "yo solía pasar
horas y horas
allí …"

EL OFICIAL PRUSIANO
EL ATREVIDO MUCHACHO DEL TRAPECIO
TENER Y NO TENER

NO PUEDES RETORNAR A TU HOGAR.