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14 de agosto de 2009

Zombies nazis


Mis expectativas con Dead Snow eran altas. Desde que descubrí la fascinación que me genera investigar la explotación del nazismo y el neonazismo en la cultura popular (nazisploitation) a partir de pensar una monografía para la facultad, no puedo dejar de consumir productos culturales que incluyan nazis.
Entonces cuando en el videoclub vi la cajita de una película que prometía incluir zombies nazis, motosierras y gore, decidí que se ajustaba a mi nueva obsesión momentánea.
Pero me decepcionó. La película, noruega y de este año, plantea una trama básica pero funcional donde un grupo de chicos y chicas deciden pasar unas vacaciones en unas montañas nevadas, alejadas de todo rastro de humanidad, haciendo deportes extremos y teniendo sexo en el baño que comparten. Después llegan los zombies, hacen un festín de sangre y títulos finales. La descripción es la de cualquier otro producto de zombies sólo que hablado en Noruego y con menos exhibición de senos que cualquier película Clase B más o menos conocida (aunque reconozco que no es mi fuerte este género). Pero el atractivo con el que juega es precisamente con el hecho de que esos muertos vivos son soldados del Tercer Reich vueltos a la vida y ahí es donde me interesa el asunto.
El hecho de que estos zombies lleven (algunos pocos) el brazalete con la svástica y los uniformes de las SS o de soldados rasos no modifica en absoluto nada que tenga que ver con la trama. Podrían ser zombies nazis como zombies argentinos o zombies noruegos no-nazis o lo que sea, porque en definitiva no hay nada que los distinga como nazis más allá de su uniforme. Un personaje secundario da una explicación bastante básica diciendo que en esa zona un grupo de soldados alemanes de la Segunda Guerra se había exiliado luego de ser expulsados de un pueblo ocupado, robándose en su huída joyas de sus ocupantes. Los chicos descubren una cajita con las joyas, la desentierran, se las roban y por eso los nazis retornan de la tumba para proceder a descuartizarlos (y parece ser que acá es el único momento donde la película intenta aprovecharse de la identidad nazi de sus zombies) con formas de tortura bastante brutales y sanguinarias. La identificación de lo nazi como posibilidad de un mal absoluto y absurdo está puesto en estos pequeños episodios y retoma la tradición histórica clásica de entender al nazismo como un grupo de maniáticos fanáticos de la sangre en vez de indagar en sus significados más profundos. En ese sentido podría decir que funciona la idea de nazis zombies porque por principio, los zombies son encarnaciones de un mal absoluto sin razón (no tienen cerebro, buscan consumirlo). Pero están tan despersonalizados esos zombies que incluso tienen la excusa de levantarse de sus tumbas para recobrar las joyas robadas (lo que me parece la peor excusa dada a un zombie ever). La película que se permite ciertos guiños cómplices al género y un poco de metarreflexión y humor, parece achacarse y no ir a fondo: ¿Por qué no se levantaron los nazis porque olieron que había judíos entre los chicos? por ejemplo. Y sin dudas lo más vergonzoso es que en ningún momento (ni siquiera en el que lo esperaba como espectador con toda la expectativa) los zombies nazis hagan el saludo imperial romano a Hitler.
Entonces la película encuentra una justificación para estos zombies en la codicia. Si le iban a buscar una excusa a lo dificil de excusar como el nazismo y el zombismo, es bastante claro que podían haberle encontrado una vuelta un poco más interesante.
El lunes pasado discutíamos con el Conejo acerca de las dificultades de transitar toda esa cultura Pop que nos nutrió de niños y adolescentes en los años de la posdictadura, con la emergencia de la Globalización y trasladarla a una literatura Argentina que tuviera sentido y no fuese una mera rerpoducción de una estructura como una carcaza vacía. La respuesta que encontramos es aprovecharse de esos elementos que nos constituyen pero dándoles una vuelta política y convertirlos en motivo de intervención desde la literatura.
Exactamente lo contrario de lo que hace Dead Snow.

Calificación: 5/10 Rufiancitos.

P.D.: Me comentó mi amigo el Outsider que hay otra película con zombies nazis: Outpost. Voy a ver si la veo. Espero que sea mejor.

20 de junio de 2009

Algunas pocas apreciaciones acerca de Preacher

Temas sobre los que siempre quiero sentarme a escribir una ponencia:
- Una introducción a los Porn Studies.
- Un ensayo sobre Preacher.
- Una mongorafía sobre Rocky “The Italian Stallion” Balboa.
Y la verdad es que nunca supe bien como encarar la segunda opción. Hasta hoy.
Pensé lo siguiente:
- Odio los superhéroes que tienen superpoderes (como punto de partida base).
- Odio los superhéroes que tienen esos superpoderes porque son extraterrestres (es decir, odio a Superman).
- Odio aún más los superhéroes que tienen sus poderes gracias a la Magia (odio a Doctor Strange y a Zatanna, aunque ella me cae un poco mejor por su pose pinupera).
Entonces, básicamente, odio a los superhéroes. Menos a los Watchmen. Y a Batman, obviamente. Y los cuadros grandes de los Marvel Boys (X-men cuando no se van demasiaaaado al carajo con poderes raros, Spider Man, Daredevil, y un par más).
Y después tenemos a Jesse Custer. Medio redneck, hijo de un veterano de Vietnam, criado por su abuela psicótica y su bunch of freaks, vio como mataban a su padre frente a sus ojos, fue encerrado en un ataúd de pequeño y arrojado al fondo de un lago por su propia abuela… en fin. Un caso directo para el Borda.
Sin embargo, es uno de los mejores superhéores contemporáneos o casi contemporáneos (Yorick Brown de Y: The Last Man, no sé si es “superhéroe”. ¿Cuál sería su poder? ¿No haberse muerto?).
Encontré una buena punta para desarrollar una monografía. ¿Por qué Jesse Custer, un predicador evangelista de Texas es uno de los mejores superhéroes que ha dado el cómic y uno de los más revolucionarios también?
La respuesta es compleja y ameritaría la monografía.
Algunos esbozos entonces:
Jesse Custer tiene un solo poder: tiene La Palabra de Dios. Es decir con tan solo dar una orden obliga al que lo escucha a cumplirla. ¿Un héroe fascista? Todos lo son. Además, lo interesante es que cuestionando a Jesse se cuestiona a Dios.

Si se calienta este flaco, se te pudre el rancho hermano.

Preacher plantea que Dios se ha ido de su trono celestial y entonces queda Jesse que lo va a buscar. No hay que ser niesztcheano de la primera hora para darse cuenta que él, teniendo encima la Palabra de Dios, es Dios. Tiene el poder más groso de toda la creación y al mismo tiempo no deja de ser humano.
Hay un punto clave de la historia de Preacher y es cuando la matan a Tulip. Es el único momento en el que Dios se hace presente, habla con su Hombre en la tierra y revive a su novia. Sólo porque es Dios y puede hacerlo.

Por más super-guacho que seas, ver como le meten un tiro en el seso a tu novia, no está bueno.

Queda clara la diferencia. Jesse no es Dios. No es Jesús tampoco. No puede propiciar milagros. Simplemente puede hablar y hacer cumplir su palabra.
Es interesante ver como Ennis se las ingenia para manejar con cautela este gran poder de Jesse. Bien podría resolver todos sus problemas usando la Palabra de Dios y la novela gráfica se terminaría en dos minutos. Pero Jesse casi no la usa. Sabe que la tiene, la puede emplear, pero no la usa.
El Superhombre. El hombre que es Dios porque Dios se ha retirado. Y ahora es literal. No ha muerto (todavía…) pero se fue. No está en su trono. Desapareció. Chau, arréglenselas ustedes en la Tierra.
Otro momento clave es cuando Jesse le dice a Cassidy “Abomination”. Claro, el tipo es un vampiro y verlo en acción espanta al buen pastor.
Pero se arrepiente y acepta a su amigo como es: como un psicótico chupa sangre, individualista y egoísta. Un Dios que no juzga, un Dios que abre sus brazos. Lo único que lo encabrona es encontrar a ese tipo que dejó su trono celestial.
Preacher por todo esto es el superhéroe más inteligente y acabado: no recibe sus poderes de accidentes nucleares, ni por trajes estrambóticos, ni los tiene de nacimiento por ser extraterrestre y seguro que nunca en su puta vida le interesó la magia.
Jesse Custer sufre, su cuerpo se modifica: pierde un ojo, se pelea con su novia, es medio garca, es un ser humano como cualquiera. Un Superhumano. Un superhombre. La evolución del hombre. Y tiene un poder, tiene el poder de la Palabra de Dios.
¿Copado no?

3 de mayo de 2009

El sueño del Nerd realizado

Hoy, domingo 3 de mayo, vi realizado uno de los sueños del Nerd: me publicaron una nota sobre el maestro H.P. Lovecraft en el diario.
Leanla en Radar Libros del Página/12 de hoy.

Actualización 06/05/09:

Link a la nota.

6 de marzo de 2009

Mortal Kombat vs. DC... sí, claro.

Hace poco salió al mercado el Mortal Kombat vs. DC Universe, acaso una anacronía de los viejos Capcom vs. Marvel que con sus infantilizados dibujos y violencia soft poblaron por un breve tiempo las salas de arcades.
Nueva época, nuevos desafíos y el MK vs. DCU sale directo para las consolas de nueva generación con una buena dósis de violencia gratuita de la vieja escuela a la que Mortal Kombat nos acosumbró en cada una de sus encarnaciones.
Los trailers que estuvieron saliendo trataron de explicar un poco lo inexplicable de un videojuego que suena excesivo e innecesario ya desde el título: ¿A quién se le ocurrió que mezclar los mundos de DC y Mortal Kombat era una buena idea?
Cuando recién supe la noticia me indigné, como cualquier semi-nerd conservador que se enfrenta a la bizarreada más bizarra que haya escuchado en muuucho tiempo.
Después tengo que admitir que a fuerza de ver los trailers me empecé a convencer levemente de que en definitiva, quizás no iba a estar tan mal. Un fighting game de los héroes y villanos de DC siempre suena a buena idea después de todo.
Lo raro es mezclarlo con el bizarrísimo mundo de Mortal Kombat en donde nada es plausible de ser tomado mínimamente en serio (me enteré de casualidad hace un rato que en una de las últimas encarnaciones del MK (MK: Deception) existe la posibilidad de hacer un movimiento final llamado “hara-kiri” donde el propio personaje vencedor se suicida al estilo sanguinoliento de Mortal Kombat).
En los trailers entonces, se nos explica la explicación más obvia y pedorra que un juego de estas características podría tener: una especie de portal interdimensional trajo a un team de personajes del mundo DC (Batman, Superman, Catwoman, Linterna Verde, el Joker, Deathstroke, Wonder Woman, Flash según los que pude contabilizar) al mundo pedorro de Mortal Kombat (con un cast de personajes que mezcla solamente los personajes clásicos de los primeros dos juegos, lo cual es un alivio porque todos sabemos que a partir del MK3 empezaron a delirarla con el cast de personajes, sacando los más interesantes (como Baraka) para meter porquerías como robots pedorros (¿A quién se le pudo haber ocurrido que un robot amarillo que lanza misiles era mejor personaje que un tipo deforme con dentadura de acero y cuchillas en los brazos?)).
La única forma que tienen los personajes de DC de volver a su universo en reutilizando el portal multiversal, lo que por algún motivo poco claro será tratado de impedir por los Mortal Kombatientes.

Una duda bastante pelotuda que me surgió cuando vi que el juego estaba anunciado, fue “¿Cómo van a hacer los fatalities de los héroes de DC?” Porque DC no es Marvel y no se permite tener héroes asesinos ni muy fachos como Punisher.
Y era un pregunta pedorra pero que requería una respuesta: la casi exclusiva gracia de Mortal Kombat reside en esos movimientos especiales que son las Fatalities (y en escuchar al latino que dice la famosa frase: “Finish Him!”; por suerte para nosotros, la revista Maxim se encargó de proveernos de una nueva serie de frases de este muchacho en forma de promoción exclusiva del nuevo MK vs. DCU.
Bueno, por lo que vi en los trailers lo resolvieron haciendo que los héroes de DC no tengan “Fatalitiy” sino “Heroic Brutality”. Los villanos de DC tienen Fatalities como dios manda. Lo que suscitó una especie de mini escándalo: para ganarse la calificación “T” de “Teens” en el ESRB (organismo que controla los contenidos de los videojuegos en EE.UU.) tuvieron que reducir algo de la violencia. Un caso paradigmático fue el de la fatality de el Joker. En la primera versión que se pudo ver, el principe payaso del crímen (sin lugar a dudas, por lo visto, el mejor personaje del juego) sacaba una pistola y disparaba para encontrarse con que salía un banderín que decía “Bang”. Ofuscado, volvía a sacar otra pistola y esta vez sí, le metía un tiro en el pecho a su oponente y la voz del locutor oficial de MK anunciaba el Fatality.
Post censura, sólo veremos la pistola falsa en acción, luego la pantalla funde a negro y se escucha cómo el Joker le descerreja el tiro a su oponente y el “Fatality” en cuestión.
A esta altura de la vida parece increíble que un tipo de censura tan pelotuda tenga lugar en un juego como el Mortal Kombat que fue pionero indiscutible en la popularización de la violencia innecesaria en los videojuegos.
Porque todos jugábamos o veíamos como otros jugaban al Mortal Kombat por sus movimientos de Fatality. Seamos sinceros: era lo único realmente interesante. Eso y la renderización de actores para la confección de personajes realistas que en su momento dejó boquiabierto a más de uno.
Algún motivo que no sé si ha sido estudiado (y si no lo ha sido, debería serlo) determinó que este tipo de tratamiento visual cayera hasta hacerse inviable: actualmente la búsqueda está por la creación de dibujos y animaciones lo más realistas posibles pero siguiendo en el plano de lo no-real: los actores en los videojuegos no han tenido éxito desde el Under a killing moon o Nightrap.
Pero en Mortal Kombat funcionó relativamente bien hasta el Mortal Kombat Ultimate. No recuerdo, después de esa encarnación, que hayan vuelto a recurrir al rendereo de actores.
Las fatalities en cambio fueron y siguen siendo una constante de la franquicia.
Pero como todo punto fuerte, también es a mi entender, su punto débil: ¿Cómo mantener el interés del jugador una vez que ya hemos visto las dos fatalities de cada personaje y las fatalities de “Escenario” que propone el juego?
El Mortal Kombat 2 intentó solucionar de alguna manera este asunto incorporando las Friendship y Babalities, lo que le dio todavía más bizarría al Mortal Kombat.
Lo terrible para una mente nerd conservadora de las fatalities es que implican la muerte del enemigo. Y si matamos explícitamente a nuestro enemigo, la próxima vez que juguemos seguirá estando allí y todo se vuelve un poco incoherente (no es que le pida coherencia a un juego de estas características).
Llevado esto al plano de los héroes invencibles del mundo DC la cosa se vuelve insoportable: ¿Cómo tolerar que Sub Zero mate a Batman? Es ridículo y hasta molesto. Ahí está el desafío del Mortal Kombat vs. DCU y ahí está la incomodidad que propone este juego. Por eso la “Heroic Brutality” donde los héroes no matan a sus enemigos, solamente le dan una buena.
Para ser un juego aceptable las Fatalities no deberían ser asesinas. No deberían morir los héroes de DC porque ya lo sabemos, muertos, muere la ilusión y por más que “gamer nunca muere, respawnea”, algo de la magia de la invencibilidad de los héroes y su inmortalidad, se nos escapará como en un suspiro, y no es que estarán “un paso más cerca de la muerte”, estarán muertos. Al menos hasta que volvamos a jugar y la lógica de la “No consecuencia” que imponen los videojuegos (no hay acciones con consecuencias duraderas en los videojuegos: todo es rejugable, todos somos respawneables) empiece a funcionar, dejándonos jugar a que como el Joker liquidamos de un simple tiro en el pecho a Batman, mientras vemos una y otra vez la repetida fatality, en una especie de loop continuo, contra otros personajes, con los mismos repetidos movimientos, expresiones y resultados.

2 de marzo de 2009

Para mitigar la dulce espera

Mariana Enriquez escribió un muy buen artículo sobre Alan Moore y Watchmen para Radar de ayer.

27 de febrero de 2009

Está hablando del fasooo

Porrovideo de Jorge Alfonso. Y sí... está hablando del faso.


De las varias cosas bonitas e inesperadas que me sucedieron en Montevideo, sin lugar a dudas una de las más agradables la pude apreciar recién cuando llegué a Buenos Aires.
Y es que mientras estuve allá me tuve que dedicar a preparar la entrevista que le hice a Ercole Lissardi, recorrer la ciudad, sentarme en muchos bares diferentes a tomar mucho café (otra sorpresa: el café de Montevideo es lo más) y leer algunos de los libros que me había llevado. Por lo que cuando Martín de Hum Editora y Estuario Editora me habló del libro de Jorge Alfonso (Porrovideo) lo máximo que pude hacer fue interesarme en la anécdota de cómo había llegado a sus manos el original: un tipo se le apareció en la puerta de la casa y entregándole el manuscrito en la mano le dijo: “Este libro es una obra maestra. Me tomó tres años escribirlo y vas a ver que no te va a quedar otra que publicarlo”. Lo que al parecer fue una profecía que se cumplió. Eso según el editor de un libro que me estaba regalando podía parecer a exageración. Además a mí la cultura porrera y drogona no me interesa casi para nada (cuando leo literatura drogada prefiero que sea acerca de drogas duras como heroína para sentir un cosquilleo de emoción).
Sin embargo lo primero que me llamó la atención de este librito compacto y fácil de transportar, fue su diseño: un intenso verde flúo acompañado de azul y blanco con un dibujo de tapa que es una rata lectora muerta por el Space Invaders. Demasiada referencialidad nerd como para no sentirme interpelado.
Entonces cumplí con un rito que no es común en mí: leer un libro de cuentos.
Y la verdad es que esta reseña distará mucho de ser objetiva o mínimamente fundamentada en teoría porque me pasó que disfruté tanto de este libro que me resulta dificil apartarme del placer de la lectura y empezar a pensar en sentido de su estrucutra, sus herramientas constructivas, sus pliegues y uniones. Simplemente es un libro increíble. Divertidísimo.
Pero lo intentaré de todos modos. Intentaré que esta reseña tenga un mínimo de seriedad.
El primer cuento (El aire del barrio) empieza con una ineludible referencia nerd: el narrador (que se repite en todos los otros cuentos) está jugando a uno de esos viejos juegos bizarros de aviones para consola/PC en los cuáles el jugador batallaba con un mínimo avioncito contra moles a escalas imposibles que arrojaban bolas de colores como para reemplazar en escena las balas y uno tenía que hacer terribles maniobras para superar.
Un buen comienzo. Luego la acción se desplaza al barrio, los amigos, la nada misma y el porro. Y decir que todos los cuentos tratan de eso sería injusto. No, estos cuentos no tratan de la nada como se ha visto ya hasta el hartazgo el reflejo de una nada sin sentido que todos conocemos y que lejos está de ser carveriana. Estos cuentos están más cerca de Hemingway que de Carver porque la parte oculta del iceberg está ahí. Está presente. Hay algo debajo de la superficie y a veces es más superficial, a veces más profundo, a veces apenas se ve que hay algo, pero ese algo existe. Los cuentos no se limitan a las descripciones que podrían tranquilamente quedarse en la categoría de “prueba de estilo” o “entrenamiento narrativo” o como quieran llamarse a esos relatos vacíos que se limitan a describir escenas que pueden ir de cómo un tipo toma un plato de sopa a cómo dos amigos se encuentran en una fiesta en la que no sucede nada en absoluto.
Mi hermano y yo y la noche triste relata una escena desopilante en una cena poco normal y no se queda ahí sino que sigue al relato del encuentro delirante con una punk y otro tipo en la parada de un colectivo.
Ingeniería de las naranjas salvajes relata una experiencia laboral patética bajo la impronta de un cinismo bukowskiano muy afilado y divertido, con pequeñas inserciones de pensamiento a modo de anotaciones en un cuaderno.
Subir hasta el cielo sí relata una fiesta en la que no sucede mucho pero esconde la tristeza del nerd, que el narrador asume con timidez ser, en un mundo que no entiende. Es un relato desapegado, casi objetivo en el que la premisa de la joda está mediada por las formas de encontrar esa joda y diversión. El desenlace parece sentar las bases de una modalidad de escritura nerd que no había leído en escritores latinoamericanos hasta ahora.
El mejor amigo del perro es uno de los relatos mejor logrados donde la cotidaneidad es un relato del desastre, de las violencias ocultas, el descuido y la desprolijidad de unas vidas poco interesadas en nada más que el egoismo.
En la misma línea se encuentra Navidad con una gata anaranjada que probablemente sea el mejor relato del libro. Contiene una frase que nuclea la tristeza melancólica de todo el libro, de la vida de los que nunca supimos bien qué hacer con nuestra vida nerd y sensible:

Sin odio sin rencor podría contarle todo esto y explicarle que por eso creo que el mundo es un infierno. No por hijos de puta como él, sino por ese porblema que tiene la gente como yo, que quiere buscar siempre una explicación, un sentido para tanta maldad imbécil. Gente oscuramente optimista que a veces se ilusiona pensando en supuestos mandatos del azar que no aclaran nada.
Pero también me gustaría desearle que por todas las Navidades que queden por venir se acuerde siempre de un muchacho con un cachorro muerto en su falda el veinticinco de diciembre. (p.84)

Pero más allá de la melancolía también hay lugar para cuentos más relajados que se explayan un poco sobre el submundo de las drogas blandas y así en Marcelo: “Pienso, luego me drogo” el relato de un viaje con té de floripondio es menor pero divertidísimo o El fiambre de cada día donde el narrador tiene que contener sus ganas de reírse por efecto de la marihuana en una fiambrería mientras el fiambrero corta fetas de salame. En busca del elefante blanco relata con bastante cinismo una excursión para buscar merca y Soledad a la manera de Chéjov en los tiempos que corren empieza pareciendo un relato menor pero termina lleno de patetismo y desilusión, con el narrador metido en una reunión con amigos que se está produciendo al mismo tiempo y en el mismo lugar que una reunión de la madre de uno de esos amigos y sus amigas, donde esta madre termina borracha y triste.
El libro de Alfonso se lee con facilidad y placer. Su prosa está bien cuidada y no deja palabras al azar. Sus situaciones parecen mínimas pero esconden aspereza, tristeza, melancolía y barrio.

El libro no se consigue todavía en la Argentina, pero Martín, el editor estará viniendo para Buenos Aires en los próximos días (posiblemente el Lunes 9/3) por lo que si alguien inspirado por esta reseña lo quiere adquirir, escríbanle a él de mi parte:
humeditor@gmail.com

Y de yapa un video del día en que se presentó el libro en el acto del día mundial por la legalización de la marihuana en Montevideo. El autor leyendo un poema propio: Jessica Jenny Rodriguez.



23 de febrero de 2009

Videojuegos y fantasía

No puedo evitarlo... leo compulsivamente Cracked.com. Y es tanto y tan bueno su material que por lo general tengo que optar por leer por arriba lo que publican.
Hoy sin embargo postearon un artículo que creo, deberé leer con detenimiento.

10 Video Games That Should Be Considered Modern Art

Se suma a mi interés exagerado del momento por todo lo que tenga que ver con videojuegos, industria de videojuegos y ese tipo de materiales, como el libro que me acaba de llegar de Amazon.com al respecto.

12 de febrero de 2009

That 80´s show

Tienen que ver esto. Gracias a J.

16 de enero de 2009

Is this the End?

Alarmado, J. me instó a leer Final Crisis 6. Como no leí nada de lo anterior directamente me remitió esta foto.
¿Podrá ser este el final?

14 de enero de 2009

The Hum

Darío y su hermano Lucaz hicieron un videojuego para competir en un concurso.
No lo jugué todavía pero estoy seguro que viniendo de esa dupla (y hablo en especial de Darío a quien conozco más profundamente) me imagino que debe estar muy bueno.

Compruébenlo ustedes mismos:

- Link a descarga de The Hum

- Link a explicación del juego en el blog personal de Lucaz

21 de noviembre de 2008

3 de noviembre de 2008

Una historia de la guerra

Muy buenos dos primeros videos (de tres) sobre la historia del Warcraft.
El primero va desde el comienzo (cómo fue concebido, el primer juego, el segundo y explica lo que fue el cancelado Warcraft Adventures: Lord of the Clans) y explica todos los motivos por los cuáles lo amamos.
El segundo se dedica casi exclusivamente al Warcraft III y sus expansiones aunque es un poco condescendiente y no da los motivos por los cuáles empezó el declive que terminaría en la bazofia roba vidas que mantiene atados a millones de personas a sus avatares de World of Warcraft.
Sea como sea, valen la pena.

Primer video



Segundo video

24 de octubre de 2008

Volvió y sale 35 mangos

De izquierda a derecha. Terli, Anibal, el Zurdo y Marcos (el rubio que lo agarra a Terli).

¡Están de vuelta!

Ayer no tenía un buen día.
Nada en particular, sólo mi ciclotimia como religión y estaba yendo a la fuckultad, bastante malhumorado cuando pasé por un kiosco de revistas y así, de refilón, lo vi.
Siempre me detengo a hacer "sightseeing" de escaparates de kioscos de revistas que así es como me mantengo informado sobre los avatares de la vida del padre de Mariano Martinez y las contratapas de la Barcelona (en algunos kioscos los guachos se dieron cuenta de este arte de leer lo más interesante de la revista y no comprarla, por lo que la ubican de forma en que sea imposible de ver la contratapa) pero precisamente, por mi técninca, nunca compro una puta revista.
Entonces así, como en una especie de iluminación profana la vi.
4 segundos sí, era 4 fucking segundos y estaba de vuelta. No dudé de su contenido. Casi estaba seguro de lo que tendría aún antes de pedirle a la kiosquera que me la dejara hojear ("Ah, me llegó hoy... no sé qué es..." me dijo y yo, nervioso se la arrebaté de la mano antes que pudiera seguir difamándola).
A ver... si hubieran metido mierda entre una tapa y contratapa con la marca 4 segundos ¡la compraba igual!
Emocionado, busqué hasta el último peso (y en esto soy literal, me vacié la billetera, si hasta tuve que usar una preciadísima moneda de un peso, que con la escasez no me hacés gastar una moneda ni para llamar al SAME porque frente mío hay un choque múltiple).
Y lo tuve.
Contratapa. Marina, el amor imposible de Marcos, compañera de laburo en el videoclub del Zurdo. Una verdadera "quinto segundo".

La nueva edición es algo así como la Absolute Edition y viene bajo el título "Comic Interruptus" que es lo que sucedió con esta historieta: llegó a sacar 7 números entre 1999 y 2000 y después desapareció así como había aparecido.
¡Pero qué 7 números! Con qué ansiedad esperaba todos los meses las novedades del Club del Cómic para ver si había un nuevo número. Y siempre era decepcionante porque los guachos se tomaban su tiempo para salir.
¿Cómo los conocí? La única vez en mi vida que me compré un número de la Laser vino con un especie de dossier promocional de la nueva publicación del momento de IVREA, la revista Ultra que prometía traer una compilcación de varios cómics nuevos e independientes. El avance traía unas páginas de 4 segundos, unas páginas de Anita, la hija del verdugo y unas páginas de otro cómic que de tan malo lo olvidé.
Pero bastaron esas pocas páginas de 4 segundos (la famosa escena de Marcos comiéndose un superpancho en el colectivo) para que saliera corriendo a comprar el primer y segundo número en la Fantabaires 1999.
¿Por qué tanta pasión por un cómic? Bueno, creo que la mejor definición la dio un pibe comiquero que era amigo por esa época: "Es como Seinfeld pero argentino".
Sí. Es eso. Es como Todos contra Juan pero en formato cómic y con 10 años menos (es decir, todo lo que aprendí a amar al programa en 2 episodios que vi, ya lo prefiguró 4 segundos hace 10 años).
La historia sigue las aventuras bizarras de un grupo de cuatro amigos: Terli, Marcos, Anibal y el Zurdo (que nos enteramos luego que no le dicen "zurdo" por su tendencia política precisamente). Cuatro chabones de barrio pajeros que viven una vida tranquila, en los estertores del fin del menemismo (no hay una estética del derrumbe todavía sino una tranquila apatía mezclada con indiferencia social).
A través de un muy buen manejo de diálogos y registro oral, sumado a un dibujo caricaturesco pero no extremo (un realismo-caricaturesco) sumado a un muy buen ojo para situaciones que suenan a que a todos nos han pasado (eso que tan bien manejaba Seinfeld) y que si no nos pasaron, tranquilamente podrían pasarnos, manejando un humor de acumulación de situaciones absurdas (pongamos que un gag se empieza a gestar en la primera viñeta, se desarrolla en toda la historieta para finalizar en el bis que es una tira separada del cuerpo de la historieta y que viene en la última página) y descrédito de los estereotipos sociales negativos.
Son siete números entonces sumado al humor ridículo de los prólogos y epílogos y demás paratextos que están incluidos en esta edición, más un bonito arte de tapa. Una oportunidad para recuperar un cómic inconseguible.
Como me pasó a mí, que de tan fanático presté varias veces los números individuales perdiendo el número 4 en el camino.
Ayer volvía de la fuckultad después de clase y no podría decir cuánta fue mi alegría al poder releer ese glorioso número.

Mi colección personal de los números originales de 4 segundos. La foto es mala pero no tuve tiempo ni paciencia de otra cosa. Este es un post improvisado por la emoción! sepan entender.
Se ven dos cosas en la foto:
a. Que me falta el número 4. Alguien me lo perdió y nunca supe quién fue.
b. Que el número 1 está firmado por los autores. Me lo firmaron en el Fantabaires en que se presetaron en sociedad y mi hermano ¡Hasta se había comprado una remera con el dibujo de tapa del primer número! ¡Que tiempos aquellos!


Nunca quedó demasiado claro para los que nos movemos por los bordes del cómic argentino el por qué de su súbita desaparición. Lo que sí supe fue que uno de los que lo hacían se fue a vivir a España y publicó una novela que tengo en mi biblioteca pero todavía no pude leer (a pesar que me la recomendaron mucho: Conductores suicidas de Alejo García Valdearena).
Espero que esta Absolute Edition sea el paso previo a la salida al mercado de nuevas historias de este cuartetos de segundones.
Y si no, al menos habrán recuperado el lugar que se merecen y que se les ha ninguneado en el cómic argentino contemporáneo: es increíble la cantidad de cómics argentinos de pésima calidad que siguen el camino trazado por 4 segundos llegando casi a los límites del plagio, pero con resultados horribles.
Para los que no saben nada de cómic argentino más allá de El eternauta no se pierdan la oportunidad de leer una de las producciones más originales y divertidas que se hayan escrito en el género por estas pampas.

9 de octubre de 2008

El tiempo que nunca se consume

Kevin-Savage cuando lo amamos y actualmente cuando es un chango cara de loco. El tiempo lo arruina todo dijo alguien y Gaspar Noe lo puso en una película que para muchos fue pedorra, pero que a mí me gustó y además la tiene a Monica Belluci que siempre te garpa una peli.

En Apocalípticos e integrados Umberto Eco dedica un breve ensayo a analizar algunas características de Superman y sostiene algunos razonamientos muy interesantes. Quizás a esta altura ya no suenen originales, pero sin dudas son verdades que nos cuestan ver a veces.
Básicamente es interesante ver su análisis de cómo en el cómic yanqui mainstream la línea temporal está determinada de modo tal que nunca haya un avance. Es decir, se suceden las aventuras, las historias y Superman siempre es el mismo. Nunca envejece y empieza cada nueva aventura en forma casi independiente de los sucesos anteriores. Y esto está todo inmerso en una especie de “tiempo onírico” como lo llama Eco que tanto escritores como lectores de Superman perciben pero no pueden determinar.

Dice Eco:
¿Por qué por ejemplo Superman no se casa con la periodista Lois Lane, que le ama desde hace tanto tiempo? Pero si Superman se casara con Lois Lane daría, como ya hemos dicho, un paso más hacia la muerte, plantearía una premisa irreversible.
Eco, p.237
Lo que tiene su lógica a pesar que como todos sabemos, Clark Kent/Superman sí se casó con Lois Lane. Así como Peter Parker/Spider Man se había casado con MJ Watson.
Pareciera que pequeños saltos temporales quedan permitidos por necesidades de la trama y sin embargo, son factibles siempre de ser rehechos por los guionistas cuando tengan necesidad de dar un giro de timón: de hecho revivieron a Jason Todd y deshicieron el matrimonio de Peter y Mary Jane, le partieron la columna cervical a Batman y se la arreglaron, mataron y resucitaron a Superman.
Si como dice Eco:
Todas sus historias (las de Superman) se desarrollan dentro de una especie de clima onírico – completamente inadvertido para el lector-, en el que aparece muyu confuso aquello que ha sucedido antes y lo que ha sucedido después, y el narrador reemprende una y otra vez el hilo de la narración, como si hubiera olvidado decir algo, y desara añadir algunos detalles a lo dicho. (p.236)
entonces todos los contenidos de las historias de superhéroes mainstream podrían ser “Historias jamás contadas de tal o cual” (como de hecho las hay) o versiones alternativas en las diversas realidades multiversales en las que se desarrollan las historias (lo que sucede). No entiendo entonces por qué el empeño por deshacer estos hitos de las historias de los personajes, borrar con el codo esos pequeños pasos hacia la consumación, hacia la muerte del personaje representados por el paso del tiempo.
Eco vuelve a atacar y sostiene otra obviedad que no había visto al sostener que el lector de este tipo de literatura de masas busca el placer de la no-historia:
Un placer en el que la distracción consiste en el rechazo del desarrollo de los acontecimientos, en un sustraernos a la tensión pasado-presente-futuro para retirarnos a un instante, amado precisamente por su repetición (p.246)
y después también:
El hambre de narrativa de entretenimiento, basada en estos mecasimos, es un hambre de redundancia. Bajo este aspecto, la mayor parte de la narrativa de masas es una narrativa de la redundancia. (p.247)
explicando así la emoción que causa leer historias que contienen una estrucutra idéntica, con personajes que repiten sus tics o características peculiares y que eso es precisamente lo que amamos ver (y para narrativa redundante los invito a leer de 1 a 50 novelas de James Hadley Chase para comprobar que, sueño ideal del estructuralista, tienen una estructura que de tan idéntica parece calcada de una a otra).
No cabe más que pensar por ejemplo en Seinfeld, una serie en la que cada nueva emisión presentaba a los personajes en una situación inicial casi idéntica. En cada nuevo episodio Jerry o George o Elaine tenían una pareja sexual diferente. Lo que ya es un decir algo de la política moral del programa, pero más allá de eso, lo interesante es ver cómo a medida que se empieza a aproximar el final de la serie se estabilizan ciertas subtramas que se hacen estables: George se compromete con Susan por ejemplo y en este caso, su muerte será la posibilidad de retornar al personaje George (que ya se había empezado a ver adelantado temporalmente al resto de los personajes de la serie) al punto de habitación de un espacio temporal onírico donde cada nuevo episodio podría volver a tenerlo en fojas cero, listo para una nueva tirada de dados
(Podría observarse que una serie de acontecimientos que se repiten según un esquema fijo (iterativamente, o sea que cada uno de los acontecimientos reanudan, con una especie de inicio virtual, el acontecimiento anterior, aunque ignorando el final del mismo) no son nada nuevo en la narrativa popular, constituyendo en realidad, una de las formas características de ella. (p.242)).
El gran final de la serie es perfecto en este sentido.
La última escena de un producto que ha llegado tan hondo al público solo admite dos soluciones posibles: mueren todos y se liquida la posibilidad de continuaciones o viven felices y comen perdices. Que es un final más endeble porque sigue alimentando la posibilidad de una continuidad suspendida en el espacio. Por eso no pueden morir Batman o Superman, porque todavía quedan públicos que necesitan leerlos.
Y sin embargo Jerry, George, Elaine y Kramer caen presos. Brillante solución: no los matan pero les quitan la posibilidad en un encarcelamiento que será de por vida, de continuar viviendo otras aventuras. Otra gran solución: el final de Los Soprano que funde a negro y deja todo abierto.
Me pregunto qué solución le darán al final de Lost o Los Simpsons.

Brillante y oscuro. El perturbador final de Seinfeld.

Y en el otro extremo, una de las series más entrañables de todos los tiempos: Los años maravillosos. Creo que lo que hizo que la serie fuera radical a nivel narrativo fue que precisamente planteó, en formato programa de televisión-entretenimiento masivo, una historia basada en una temporalidad progresiva, donde los personajes cambiaban y veíamos su progreso. No recuerdo otra serie que se haya tomado tan en serio este sentido de progresión en vez de sustentarse en la repetición de esquemas y formas que el público quisiera ver como hacen los productos masivos (la narrativa de la redundancia como decía Eco antes).
Sí, era horrible verlo a Kevin crecido, adolescente y perdiendo la inocencia, pero también introducía una forma totalmente nueva, extraña y hasta radical de narración popular y por eso nos gustó tanto.
Así como nos gusta tanto que maten a Robin y así es como añoraríamos que realmente permaneciera muerto, que Batman se acercara realmente un paso más a la muerte.

1 de agosto de 2008

¿Por qué amo tanto a Batman?

Pasado: Batman en Júdio


Antes de viajar ya lo dije: me perdía el estreno en Buenos Aires de El caballero de la noche, la nueva película de Batman. Y no era algo menor. Desde que terminé de ver Batman Begins (que también me perdí de ver en el cine por otros motivos) que espero esta continuación, más después de la promesa al final de la misma, de la próxima aparición del Joker como villano estelar.
Y mis amigos haciéndome el chiste: “Vas a tener que verla en judio” juego de palabras porque la peli la estrenaron acá en julio el día después a que yo me fuera a Israel.
Allá entonces vi los afiches promocionales. Ni idea de si ya la habían estrenado: no se me da el hebreo.
Intenté buscar una buena foto del afiche durante cada instante que estuve en Tel-Aviv y sólo pude conseguir un par de fotos movidas sacadas desde el bus y un par más del afiche del Joker enchastrado por un tag azul muy feo.
Es que allá no hay tantas publicidades como acá y las pocas que encontré de la película se me fueron antes que pudiera tomarles la foto.

Batman en júdio y borroneado también

La obsesión por Batman. ¿Por qué tanta ansiedad?
Vi una proliferación de lo ya dicho acerca de Batman muy impresionante. Muchos bloggers y artículos en diarios o revistas van y vienen una y otra vez sobre la misma básica forma de ilustrar a los ignaros: Batman es un superhéroe cool porque es un psicótico que se viste de murciélago y sale a las calles a patear culos.
La delgada línea roja que lo separa entre ser un delincuente común y un superhéroe no sólo ha sido explotada hasta el hastío por el cómic sino que creo yo, ya la deben saber hasta lo más ignorantes sobre cultura comiquera.
Es más, yo mismo me dediqué a escribir sobre esto hace unos cuantos posts. En cuanto se refiere a difusión de culutra pop-cool no hay límites.
Y parece que la película entonces se viene con esa línea de lectura bien inscripta esta vez: ver los límites de las locuras. Why So Serious? Decían los viejos afiches en donde un Joker desafiaba a sonreír en un mundo que se cae a pedazos.
Tampoco el humor kistch de la serie de los años ´60 que sin embargo, a pesar de lo horrorosa que resultó, no dudo que ayudó a cimentar en las consciencias al personaje. Al darle luminosidad, el contraste con su etapa adulta, oscura, seria, nos hizo felices a todos los que pasamos de una infancia a todo color a una adolescencia perturbadoramente negra.

Presente: ¿Cón quién ir a ver Batman?


Tanta fue la publicidad de la película que a Batman ya la quiere ir a ver cualquier persona. Democratización de la experiencia nerd podría decirse. Eso que tanto nos duele a los que somos truly nerds. Porque está buenísimo que más gente se sume a las ganas de ir a ver una película de superhéroes, pero al mismo tiempo, ¿no están quitándonos la posibilidad del disfrute sofisticado del lector asiduo de este tipo de productos? Tengo miedo de ver la forma en que expliquen el origen del Joker y de Two-Face en la película porque es el miedo que nos da a todos los comiqueros o lectores de una novela luego pasada al cine por ver la forma en que arruinen nuestras concepciones fosilizadas de lo que debiera ser.
Mis amigos me dijeron que hoy por hoy cualquiera quiere ver Batman; un logro sería en cambio, convencer a alguien por fuera del mundo nerd-cómic para que te acompañe a ver la película de Antman por ejemplo.
Tiemblo de pensar lo que será el estreno de Watchmen. Y para Wanted ya perdí todas mis esperanzas: la tergiversación de la historia de Mark Millar es tan burda que no sé cómo es que lleva el mismo título.
Si Batman ya es parte del patrimonio popular y cualquiera puede ir a verla y tener hasta ganas de hacerlo y disfrutarlo, es porque se convirtió en un signo que cualquiera puede apropiarse.
Y si es así es porque el tipo es una suma de arquetipos caminante que satisface casi cualquier posible identificación del espectador.
¿Personaje traumado? Sí.
¿Personaje desequilibrado? Sí.
¿Personaje romántico? Sí.
¿Personaje justiciero? Sí.
¿Personaje lleno de misterio? Sí.
Y podría seguir. Batman tiene todo. Es un mix. Es mucho más que un psicótico del “lado de la ley”.
Cuando se estrenó la Batman de Tim Burton la habré visto unas miles de veces. Hasta tuve el álbum de figuritas de Cromi que había salido. Y no era una película para niñitos de 6 años como yo en esa época.
Tardé muchos años en recaer en él y todo fue gracias a La caída del murciélago: el arco argumental donde Bane le rompe la columna cervical al Dark Knight y lo deja paralítico.
Supongo que eso es lo mejor que tiene Batman: juega con el morbo de cada lector y espectador que quiere, por un rato al menos, ver triunfar al villano. Porque por más que gane Batman, el triunfo es el del mal. Por un lado su cruzada es en vano y él lo sabe y por el otro, por más que gane, lo que gana es la insanía, el tipo que hace sus propias reglas. Batman es un anarquista.

Futuro: Ciudad Gótica

Pudo haber sido peor (según este diario español que me dieron en el avión, allá se estrena recién en dos semanas) o mejor (según este diario español que me dieron en el avión, allá por 3,95 guita, como hubiera dicho mi abuelo, ¡Te regalan una toalla de Batman!).

Las buenas adaptaciones de Batman al cine están basadas en grandes novelas gráficas que determinaron y moldearon el personaje.
Batman Año Uno de Frank Miller para Batman Begins. La broma asesina de Alan Moore para gran parte de Batman de Tim Burton y El caballero de la noche.
Long Halloween de Tim Sale y Joeph Loeb para El caballero de la noche.
Lo interesante de Batman, más que en ningún otro cómic, es cómo sus personajes llegaron a ser lo que son. Cómo Barbara Gordon llegó a ser Oráculo, la paralítica en silla de ruedas que ayuda a Batman. Cómo el Joker llegó a ser un payaso asesino. Cómo Harvey Dent se convritió en Two-Face. Cómo Bruce Wayne se convirtió en Batman.
Como en cualquier buen policial negro, el protagonista no es el narrador o el personaje en quien posa sus ojos el narrador: el protagonista absoluto es la ciudad. La ciudad podrida, oscura, negra que contamina y transforma a los seres humanos en monstruos horripilantes.
Una Ciudad Gótica en la que, en esta ocasión, sucede de todo: destrucción y muerte. Pocas películas mainstream de hollywood me han mostrado tanta pasión por destruir lo sagrado. Mujeres inocentes, hombres, vidas. Y el Joker vestido de enfermera. ¿Qué más decir? Sólo Ciudad Gótica puede admitir ese tipo de secuencia.
Sin embargo hay una extraña luminosidad en esta Ciudad Gótica de El caballero de la noche. Paradójicamente la noche es lo que menos está. En ese sentido era más logrado el tono de Burton a mi entender. La nueva Ciudad Gótica es demasiado Los Angeles para mi gusto. Y demasiado luminosa, como si se ubicara en la Costa del Sol.
Pero lo de Caballero Oscuro en realidad va por la explotación de ese costado de Batman que en la película está muy bien: el del perfil del borderline a punto de estallar.
De hecho, hay un momento clave en la película (y diría que todos los momentos en los que aparece el Joker son absolutamente claves y reveladores, casi como si Alan Moore hubiera estado dictándole un mal boceto a los Nolan que escribieron el guión de esta película) donde Batman descontrola y lo muele a palos al Joker. Algo que está calcado del arco Hush de hace unos poquitos años (usé algunas de esas imágenes para otro post que no tiene nada que ver: La izquierda que viene con delay pueden entrar para ver las fotitos que son muy bonitas). Es el momento en que el tipo asume que por ser un vigilante no está del lado de la ley. Es el contacto físico entre el Joker y el Caballero Oscuro lo que sintetiza Two-Face: la dualidad del bien y del mal encarnados. Por eso digo que esta película es como La broma asesina extendida. Hasta casi le roba líneas al cómic.
Hay otro gran momento de la película: los copycats. Otra idea robada a un cómic. En Welcome Back, Frank, el mejor arco argumental que leí sobre Frank Castle, The Punisher, lo que termina demostrándose es que tanto Punisher como Batman (que son las dos versiones de un mismo héroe y ya que estamos con Watchmen, agreguémosle The Comedian (Punisher) y Rosrarch (Batman)) son simples funciones estructurales del relato. Si reemplazamos a Bruce Wayne-Batman con Juán Pérez-Batman estamos en la misma situación. Batman es Batman porque el relato se posa sobre sus hombros. Y sí, claro que si se lo cambia no será lo mismo (demostrado cuando Azrael reemplazó a Batman) pero en definitiva, lo que importa, es que así como ese tipo en particular se puso la máscara y salió a hacer justicia por mano propia, cualquiera podría hacerlo. Y cualquiera puede hacer lo contrario: pintarse la cara y salir a generar caos.
Sin dudas el Joker más logrado que haya visto tanto en cine, TV y cómic.
Desopilante, sanguinario, extremo, loco, con pasados cambiantes como lo planteó Moore y tan anarquista como Batman pero con placer por el caos.
En la película el Joker comprueba su teoría (vista ya en La broma asesina) de que cualquiera puede convertirse en un maniático de la noche a la mañana sólo por tener un mal día con Harvey Dent. Pero la hipótesis es la misma y luego Two-Face intentará probarlo con Jim Gordon.
Quizás esta recurrencia esté en que es una de las ideas más fuertes que planteó Batman como cómic en toda su historia.
Quizás la película sea un pastiche de novelas gráficas fundamentales de Batman y ahora que ya prácticamente usaron todo y quedó el final muy abierto con un héroe perseguido podamos empezar a ver, en la próxima entrega, qué buena idea nos tiene preparada Nolan para sorprendernos. Ojalá en el camino aprenda a dirigir un poco mejor las escenas de acción que empantanan el relato en una especie de reminisencia del Batman de Adam West o que llamen al que dirigió El Ultimatum de Bourne para que se encargue de estas secuencias.
Por todo lo demás, que siga Nolan que nos recuerda cada vez más, por qué amamos a Batman.

15 de julio de 2008

Humor judío


Escenario: Village Caballito, jueves 10/07, cerca de las 22 hs, esperando el comienzo de El Superagente 86, antes que comenzaran los cortos.
Personajes: La muchachada nihilista

Rufián dice: ¡Loco, me quiero cortar los huevos con un tenedor! Estuve esperando todo el puto año y el año anterior también para que estrenaran The Dark Knight y justo la estrenan al día siguiente que me vaya de viaje a Israel...

Henry dice: Y... vas a tener que verla en júdio.

The Outsider, Darío, El Chino Ávila y Acarito dicen: jajajajajajajajajaja

Como para ir despidiendo y calentando los motores ¿vio?

Y pensar que ayer en la calle un par de vagancias me gritaron "¡Ehhhh Batman! ¡Batman!" porque estaba con mi sobretodo negro...
Veánla por mí y hagan de cuenta que estoy ahí, sentadito al lado suyo, gritando como un desaforado, emocionado, disfrutando...

23 de mayo de 2008

Lo fantástico y lo real

A pedido de mis lectores (bueno, de un lector): Steampunk, o la síntesis entre Fantasy y Ciencia Ficción.

Ahora que en Lost ya sabemos que efectivamente la Ciencia Ficción o el Fantástico son parte integral de la trama (la dificultad de explicar la diferencia entre ambos géneros creo que está dada porque la primera es una subrama de la segunda. En ese sentido una de las mejores y más sencillas explicaciones que encontré a este dilema es, obviamente, una que da Capanna: “…la ciencia ficción fue una rama de la literatura fantástica. Aquello que la distinguía como literatura, era su marco especulativo.” (Capanna, P. Ciencia ficción: Utopía y mercado, Cántaro, 2008, Bs. As., pag. 149. Es decir, lo que distingue a la CF del Fantasy es que en el CF hay explicación absurda o no, de lo que se relata. En el fantasy se da por explicado como cualquier otra ley física del mundo real. Dudo que a ningún escritor se le planteara la necesidad de por ejemplo, explicar la Ley de la Gravedad para explicar el hecho de que sus personajes no salen volando (a menos claro, que se trate de G.G. Márquez y su niña voladora de Cien años de soledad ;-)) o rebotan en el piso como lo harían en la Luna), creo que puede llegar a haber algún tipo de complicación respecto de la forma en que los guionistas continúen la serie.
Si desde la segunda mitad de la Primera temporada el misterio era The Hatch y luego en la Segunda temporada el misterio eran Los Otros, la Tercera temporada sonó un poco más insípida porque conocimos qué era tanto The Hatch como Los Otros y entonces, gran parte del misterio de lo sobrenatural, de lo no dicho, se diluyó.
Ahora ya nos respondieron una pregunta más: en esa Isla las leyes de la física son distintas. En esa Isla pasan cosas que tienen que ver con el fantástico. Ya está. No hay más lugar para pensar “¿Será o no será?” y creo que eso es en parte una cagada.

Fan Art: ¡Cómo me gusta! Visto aquí.

Claro que habían llevado las cosas a una cuestión irresoluble porque sea como sea siempre decepcionarán a los fans con el final.
Sin embargo, debo admitir que la teoría del Loop temporal que anda circulando y que parece ser la más seria y aproximada a lo que finalmente terminará siendo, no resulta taaaaan decepcionante; quizás por lo estrambótico y complicado de su explicación.
Admitir en un relato ambiguo la presencia de lo sobrenatural es decepcionante. No dar respuestas y terminar el relato también lo es. Hay que ver qué tipo de relato o narración prefiere cada público.
Me acuerdo por ejemplo de algunos textos de Henry James en los que nunca te enterabas realmente qué había pasado. Eran absolutamente insatisfactorios: La lección del maestro, Otra vuelta de tuerca y luego la continuación de la tradición con Carver y sus cuentos en los que no pasa nada o parece no pasar nada y sin embargo uno se queda con la sensación de que todo se cocina atrás.
Lo mismo me pasa cuando veo una película de terror: es muy dificil realmente a esta altura que una película pueda producirme miedo o dejarme satisfecho una vez terminada de ver.
En ese sentido creo que hay todavía tres vertientes de terror posible que me produce satisfacción:

1. El llamado Efecto Shyalaman: está basado en el principio por el cual al final de la película te van a dar una vuelta de tuerca absolutamente impredecible que te va a dejar pensando en retrospectiva toda la película que viste. El famoso momento de El sexto sentido en el que nos enteramos que Bruce Willis estaba muerto.

2. El terror psicológico: por obvias razones es muy interesante porque juega dosificando la ansiedad, haciendo subir y bajar las cantidades de adrenalina en el cuerpo.

3. El Terror Físico a la Lovecraft: ¿Qué tiene de distinto un terror físico lovecraftiano respecto de uno digamos a la The Host o slasher movie en su cuarta o quinta encarnación? Que el terror físico de Lovecraft tiene esa cuestión de juego en el límite entre la locura y la cordura, esa sensación de ambigüedad que sigue dando el no saber. No saber qué persigue, no saber por qué persigue y no saber cómo derrotar a eso que persigue. A esta altura las explicaciones sobre Freddy, Jason, etc. ya nos dicen todo. No hay un terror ancestral y desconocido sino un viejo conocido y lo que uno va a ver es nuevas formas en las que el Slasher de turno se encargue de los descuartizamientos.

No me vengan con The Host: si Cthulhu no te da miedo, tenés problemitas.

Discutíamos hace un tiempo con Charly y Mariano acerca de esto y yo decía que las películas de fantasmas ya difícilmente den miedo: el tópico ánima en pena supone ciertos rasgos tan agotados que no hay sorpresa para nadie. La película se trata de descubrir de qué forma terrible, cruel y macabra murió la persona para que su fantasma ande cazando vivos. Y cuando lo descubrimos es terriblemente decepcionante porque no hay forma que colme las expectativas.
Entonces, la otra opción es no dar la explicación y de ese modo dejar insatisfecho al espectador. Se puede optar por una tercer opción que me parece la más inteligente: dejar cabos sueltos como para que la interpretación pueda ser por un camino u otro (y eso, al igual que el Efecto Shyalaman, implica la necesidad de ir repasando toda la película para encontrarle una u otra coherencia).
Alguno aportó que por la saturación de las posibilidades del cine de fantasmas es que teníamos la moda del Cine Gore con títulos como Hostel; porque ya no hay forma de seguir causando impresión en los espectadores luego de tantas historias de fantasmas.
Yo aporté una interpretación personal de El orfanato por la cual podría tanto ser una historia de fantasmas como la historia de la psicosis de la protagonista.

(Spoilers de El orfanato)

Otra que ve dead people.

En mi interpretación la minita es una psicótica que cree ver fantasmas. Y de hecho, es la única, a lo largo de toda la peli, que los ve. La escena en la que el fantasma la encierra en el baño tranquilamente puede ser su propio hijo disfrazado con la capucha del hijo muerto de la vieja y el hecho de que le agarre los dedos contra la puerta con tanto salvajismo sería producto de un sentimiento de venganza por la cachetada que le había dado antes.
Las distintas pistas del juego que terminan dando con la localización del escondite del muertito habrían sido plantadas por el hijo de ella. La escena final del suicidio y la llegada al mundo fantasmal sería así: realmente se suicida y en el trance de agonía, tiene las visiones de los fantasmas, sus ex compañeritos de orfanato en la niñez. El hecho de que la primera vez que encuentre a su hijo lo encuentre vivo y después se de cuenta de que en realidad está hablándole a una frazada y que el pibe está muerto, jugaría a favor de mi tesis de la psicosis de la mina.

(Fin de los Spoilers)

Mi encandamiento de hechos no terminó de convencer y yo me quedé pensando si no estaba forzando demasiado las cosas como para encontrar que una película mediocre y tonta podía ser realmente una película interesante. Porque si se trata solamente de fantasmitas convengamos que es una tontería total.

Ben Linus: lo mejor que nos deja la Cuarta Temporada de Lost.

Entonces, cuando se nos termine Lost, cuando la semana que viene se nos termine la Cuarta temporada, lo que podremos decir con orgullo es que al menos nos brindó algunos momentos geniales y que en particular, esta cuarta temporada nos regaló a un Ben Linus como el mejor personaje de la serie y un trío con Locke y Hurley de antología.

25 de enero de 2008

Viene el Diablo y quiere tu matrimonio

Hace poco postee acerca de los Megaeventos en el Cómic yanqui como forma de hacer que pasen movimientos muy bruscos en las storylines de los personajes más conocidos (y los menos también) para luego mediante alguna Deus Ex Machina pedorra borrar todos esos cambios y volver a la realidad precámbrica.
Justamente eso parece estar pasando mucho en es
te momento particular del cómic yanqui. Pareciera que las editoriales están sacando uno tras otro eventos grandes que afectan las continuidades de varias de sus líneas y esos cambios, luego son modificados de una forma u otra.
Lo más escandaloso que ha pasado en este sentido es un story arc que involucra a Spider-Man y que se llama One More Day.
Resumo para los que son seguidores del arácnid
o únicamente en sus apariciones cinematográficas: en el cómic, entre otras cosas, Spider-Man se casó con Mary Jane Watson (Kirsten Dunst en las pelis) y recientemente se desenmascaró publicamente dando a conocer su personalidad civil: Peter Parker y al mismo tiempo convirtiéndose en:

a. Un prófugo de la justicia.
b. Una presa fácil para sus enemigos.

Bien, cualquiera puede decir que un superhéroe c
asado y sin su identidad secreta resguardada es un personaje que pierde gran parte de sus atractivos ¿no? Eso deben haber pensado los ejecutivos de la Marvel porque en este arco de historia se encargaron de borrar con un Deus Ex Machina muy estúpido todo lo sucedido. Desde el desenmascaramiento hasta lo más idiota de todo: el casamiento.
Lo resumo: la tía buenita de Spider-Man quedó en
la línea de fuego de una bala que estaba destinada a él y se está por morir. El bueno de nuestro héroe recurre a todo tipo de ayuda posible, remueve cielo y tierra buscando alguna forma de salvar a su tía hasta que el Diablo (Mephisto, en el Mundo Marvel) le ofrece la solución. El va a salvar a la Tía May (un personaje clásico de toda la historia de Spider-Man) a cambio de… Ustedes dirán: ¿Su alma inmortal y eterna? ¡No loco! ¡Eso está demodé! Como el mismo Diablo se encarga de decir ahora es posmo y le gustan los juegos más complicados. ¡El salvará a Tía May a cambio de que el Casamiento entre Spider Man y Mary Jane Watson nunca haya tenido lugar! ¡Y ni siquiera tengan recuerdos de esa realidad! Uhhhhh, ¡que loco el Diablo!
Justificará su accionar diciendo que el amor entre los dos es tan fuerte que sacarle a Dios el hecho de su unión ante sus ojos (de Dios) es el mayor triunfo que puede tener.
¡Y lo peor es que aceptan!
Lo que es algo que nadie puede explicarse. Tía May se salva; Spider-Man y Mary Jane ya no están casados y de paso, ya que estamos, si bien todo
el mundo se acuerda de que Spider-Man se desenmascaró en público, nadie se acuerda de su rostro, nadie sabe quién es el que estaba abajo del manto de la araña.

Mephisto, el Diablo New Age y super guacho poronga no quiere tu alma inmortal, quiere tu... tu... MATRIMONIO.

Todo esto creo bastante revuelo entre los fans (si hasta el Diario Clarín le dedicó su página de Cultura del Lunes pasado) y la crítica.
Hay coincidencias a la hora de señalar que el cambio radical en la orientación del héroe se debió a una orden directa que bajó de los editores de Marvel
y que en base a eso los escritores debieron ingeniárselas para hacer una historia que liquidara las dificultades y los obstáculos que se les habían presentado a la hora de seguir con el personaje.
También se señala el hecho de que todos estos camb
ios o respawneos en el personaje se deberían a la intención de los ejecutivos de Marvel de hacer más parecido el personaje del cómic al de las películas.
Algo de esto puede llegar a ser cierto si se considera por ejemplo que hace poco tiempo Spider Man murió y renació de su propio cuerpo (algo demasiado bizarro que no tuve la oportunidad de leer) más joven y con nuevos poderes incorporados como por ejemplo el hecho de que ahora, al igual que en las películas, la tela de araña la produce
su cuerpo y no es un gadget que el haya diseñado.
Por cierto, en las páginas finales de los cuatro números de One More Day hay un dossier que repasa la historia completa de Spider Man, Mary Jan
e, Tía May y Mephisto lo que hace pensar en la intención de los editores de dar a conocer a lectores nuevos las complicadísimas idas y vueltas de los personajes a lo largo de 40 años de historias.
Hay una frase célebre que se le atribuye a Raymond C
handler (¿acaso tiene alguna frase que no sea genial?) en la cual explicaba que cuando escribía un policial y se encontraba con una situación en la que no sabía cómo mierda hacer avanzar su historia, simplemente hacía que algún personaje sacara una pistola. Ese simple hecho ya reconfiguraba la escena y proponía nuevos desafíos que el narrador debe responder. Si alguien, en una historia, pone una pistola sobre la mesa tiene que pasar algo. Una Deus Ex Machina muy fácil pero completamente coherente con el género.
Los cambios de realidad también son coherentes en la realidad del cómic, pero al mismo tiempo, este tipo de idas y vueltas siguen posicionando al cómic en un espacio lamentable: el de ser literatura destinada para niños o vista como tal. Y esto es porque los videojuegos y los cómics tienen una característica en común: no importa lo que uno haga en ellos, siempre es posible volver atrás. Si perdés una vida en un videojuego te quedarán otras o podrás recurrir a algún juego salvado. Si algo no funciona en un cómic o se quiere volver a un estado previo, simplemente tocás un par de botones y PUM! Tenés tu cambio de realidad, tu reseteo, tu realidad a la medida de lo que necesitás. Así de fácil. Eso es bastante infantil ¿no? Cuando sos niño y tenés una infancia feliz, vivís en tu mundo de imaginación donde las acciones son reversibles y no tienen consecuencias reales en la vida real.
El problema con este cambio de realidad que hicieron en Spider Man, y lo que tanto in
dignó a los críticos y los fans de un género que saben tiene sus reglas absurdas y las aceptan (sólo porque son reglas explícitas que aceptan antes de empezar a jugar) es que precisamente, este cambio de realidad parece tan, pero tan tirado de los pelos que no tiene sentido. Desvirtúa el personaje, introduce una especie de ruptura en los valores esperables de comportamiento del Universo Marvel, potencia a Spider Man como un pelotudo y finalmente, no sigue la lógica del personaje villano para quien parece obvio sería más beneficioso ver que la Tía May (personaje intocable para Peter Parker) muere antes que “perder un matrimonio” y ni siquiera tener recuerdo de él.
Como cuando en Los Simpsons matan a Poochie.

Roger Myers' voice: I have to go now. My planet needs me. the cel with Poochie on it is crudely moved upwards] [some crudely-scrawled titles move up, stating "Note: Poochie died on the way back to his home planet"]

Bart: Wow, Poochie came from another planet?

Lisa: Uh, I guess...

Krusty: Poochie's dead! [laughs]

[children in the audience cheer loudly]

Well kids, we all know that sometimes when cartoon characters

die, they're back again the very next week. That's why I'm

presenting this sworn affidavit the Poochie will never, ever,

ever return!

Lawyer: This document conforms to all applicable laws and statutes.

[kids cheer]

-- Never feer Poochie: The Next Generation,

"The Itchy & Scratchy & Poochie Show"


Y precisamente, el chiste de Los Simpsons funciona porque se burla de este tipo de recurso pedorro para deshacer realidades tan apropiado por la cultura pop yanqui.
En conclusión, una lástima lo que están haciendo con Spider Man. Una nueva muestra de que en este tipo de Cómic, los megaeventos siempre, SIEMPRE, son temporales: casamientos, muertes, nacimientos, cualquier cosa puede ser reconstruida en cualquier momento.
Como el slogan de la revista de videojuegos argentina Irrompibles: El gamer no
muere. Respawnea. Eso mismo, los héroes nunca mueren, siempre pueden respawnear.

Algunas opiniones enardecidas respecto de One Mo
re Day:
http://comics.ign.com/articles/843/843196p1.html

21 de diciembre de 2007

Los megaeventos en el cómic estaodunidense: cómo hacer para que pase todo y no pase nada

Soy un verdadero desastre. Escribo posts que después me olvido de subir o que por algún motivo u otro termino no subiendo. Éste post lo escribí el 18/03/07 y todavía no lo había subido. Hasta ahora.
Como es fin de año, saldo mis propias deudas.



Mi inserción en el mundo del cómic yanqui se la debo sin duda a esos Megaeventos que tanto Marvel como DC suelen realizar al principio de cada década (pienso, supongo, aventuro que esta metodología comenzó con la Crisis en las tierras infinitas).

La primera vez que me compré una historieta de Superman fue cuando publicaron ese estúpido arco de historia en el que moría Clark Kent, que si bien no fue un megaevento (más bien un evento estúpido y sin importancia) me guió directo y sin escalas a La muerte de Superman (uno de los eventos importantes que fundaron los años 90 del cómic yanqui para la DC) y luego a La caída del murciélago que me pareció ampliamente superior y que supuso uno de esos momentos en los que uno se enorgullece de ser fanático del género.

Ver como Bane le partía la columna cervical a Batman y luego lo arrojaba al piso todo descuajeringado y moribundo es sin lugar a dudas, uno de los momentos que más disfruté como lector de cómics.

Debo admitir que siempre que sucede algo así: siempre que se mata o deja fuera de juego a un personaje importante y canónico del panteón del cómic yanqui lo leo con la ingenuidad de pensar que a partir de ese momento, las cosas realmente van a cambiar. Es decir, si mataron a Superman lo mataron y quedará muerto. Si Batman queda para la silla de ruedas, nunca más va a volver a recoger el manto del murciélago y en todo caso, Bruce Wayne deberá dedicarse a regar sus plantas, manejar su fortuna, hacer su aplazado y patológico duelo por la muerte de sus padres y dedicarse a foguear a su sucesor.

Como se sabe, estas cosas nunca pasan. Batman vuelve a reclamar su lugar de vigilante en una memorable batalla con su malparido sucesor (Azrael), Superman vuelve de la muerte luego de una historia bastante ridícula como es la de The Reign of the Supermen ; incluso, el único momento interesante del Reino de Supermanes (como lo bautizó la editorial Norma en su traducción) que es la destrucción de Ciudad Costera, con la consiguiente crisis de Hal Jordan que desencadenará su aniquilamiento de todos los Linterna Verde, la destrucción de Oa, su conversión en Parallax, los desmanes de la Zero Hour y su sacrificio en Final Night fueron borrados de un plumazo cuando lo hicieron revivir de la noche a la mañana y nos dijeron que en realidad, Hal nunca fue malo. El bueno de Hal fue poseído por un alien-parasito y esas estupideces que utilizan los editores cuando quieren retornar a su realidad pre-crisis.

La muerte de los héroes o la modificación radical de los universos, las cosmogonías propias de las principales casas editoras de cómic yanqui nunca duran. Siempre se presentan como un ratito. Un "What if..." e incluso, hay series especiales para este tipo de experimento. Las mencionadas What if... de Marvel y los Elseworlds de DC suplen ese segmento del mercado que siempre quiso ver qué pasaba si ganaban los malos. Como en la famosísima Age of Apocalypse. Universos ucrónicos que presentan a nuestros viejos conocidos en situaciones extremas de distopía.

Cuando se mata a un superhéroe son diversos los caminos que se abren y las cuestiones que interesan al público lector. Se pueden resumir en los siguientes puntos:
1) Cómo y por qué muere/queda inhabilitado el héroe.
2) El castigo de aquel que lo mandó a matar o lo mató.
3) Quién tomará el "manto" del héore caído.
4) Eventulmente, cómo y por qué revivirá el héroe muerto.

Siempre sucede lo mismo. Y puedo pensar en los siguientes ejemplos ilustrativos:

Batman:

1)¿Cómo y por qué? El asesino psicópata Bane planea un ataque masivo al murciélago liberando todos sus némesis del asilo de Arkham. Una vez debilitado el Caballero de la Noche, se trensan en una pelea decisiva que culmina con el famoso "Broken Bat" de la foto adjunta al principio de este post y Bruce Wayne paralítico.
2)Castigo Bane es dejado hecho un amasijo por Azrael.
3)Sucesor Azrael
4) Recuperación del héroe Historia bastante pedorra desarrollada en "La cruzada del murciélago" dónde una flor mágica recupera al héroe caído.

Superman:

1)¿Cómo y por qué? Un supervillano hiperdesarrollado en poder y maldad llamada Doomsday se enfrenta en una interminable batalla interrumpida por diversos episodios, en las calles de Metrópolis con Superman hasta culminar en un uppercut mutuo fatal sólo para el kryptoniano.
2)Castigo Doomsday es mandado al espacio exterior atado en una especie de piedra gigante al finalizar el arco de historia de la muerte de Superman.
3)Sucesor Los cuatro superman: Cyborg, Steel, Superboy y Erradicador
4) Recuperación del héroe Historia bastante pedorra que plantea que en realidad nunca había muerto o algo así.

Jason Todd (el segundo Robin):

1)¿Cómo y por qué? En una jugada inédita en el mundo del cómic, la editorial DC lanzó una encuesta telefónica a sus lectores para decidir el destino de Jason. Adelantándose por unos 10 años aproximadamente a la moda del Reality Show, los lectores llamaban a un 0-800 para votar si querían que el personaje sobreviviera o muriera.
Ganó la opción de la muerte por tan solo 72 votos.
El Joker entonces. siguiendo la decisión del público soberano, se la agarró con una barra de hierro contra la espalda de Jason y luego lo ató al lado de una bomba de tiempo que Batman no llegó a desactivar.
2)Castigo El Joker nunca fue castigado especialmente por esta atrocidad por parte de Batman.
3)Sucesor El tercer Robin fue Tim Drake.
4) Recuperación del héroe En una historia pedorra pero un poco más elaborada, como consecuencia del Megaevento Infinite Crisis, toda la realidad del mundo DC fue modificada y cuando Superboy-Prime altera la realidad para que no sea ese un mundo injusto, Jason nunca muere como consecuencia de ese evento y luego es rescatado por la hija de Ra´s Al Ghul que lo mete en un Lazarus Pit para que se recupere de sus heridas.
Pasa años entrenándose para desafiar a Batman por no haberse vengado del Joker.

Y así podría dar algunos ejemplos más. Las muertes de los superhéroes son momentos necesarios para plantear realidades posibles, pero lo cierto es que casi nunca los que mueren permanecen muertos. Tarde o temprano reviven.
La excepeción: los héroes secundarios. Nadie extrañará al The Question que acaba de morir y ya la tenemos a Renee Montoya tomando rápidamente su manto.

Yo ya he expresado mi indignación perdurable al día de hoy por el hecho de que hayan revivido a Jason Todd, el segundo Robin.
Es obvio que en una industria de masas las reglas del género se ajustan a la necesidad del mercado.
Los cambios bruscos en los sustentos de los mundos imaginarios de estos cómics se debe a las necesidades de venta en pelea pareja con la necesidad de tener nuevas historias que contar.
Cómics que llevan 30 o 40 años saliendo todos los meses, todas las semanas, siempre corren el riesgo de un agotamiento de las posibilidades de los personajes y las historias.
Los golpes de timón son esas instancias necesarias para resetear el mundo y poder plantear consecuencias.
Porque como en una novela, acá se trata de explotar hasta el agotamiento las posibilidades de las marcas que dejan los acontecimientos en sus personajes.
En este tiempo siempre estático, el tiempo corre en forma de las marcas que dejan las crisis en los personajes.

Así, la muerte del segundo Robin supuso historias para Batman y su pesar, su cargo de consciencia, su escepticismo bien Gen X durante dos décadas, coincidiendo su inicio con esa impronta de "oscuridad" que le dieron las historias de los ´80 de Alan Moore y Frank Miller.
Ahora que ya han pasado los años terribles de los ´90, no importa partirle la columna a Batman o darle más y más remordimiento por sus soldados caídos en batalla. Después de haber tenido que lidiar con la muerte de Jason, la parálisis de Barbara Gordon por culpa del Joker, la muerte de la cuarta Robin (Stephanie Brown, asesinada por Black Mask) y la muerte del padre de Tim Drake en Identity Crisis, ya nada parece afectarlo demasiado al bueno de Bruce Wayne.

Ahora bien, hasta ahora teníamos que estos eventos especiales que las editoras de cómic suelen realizar para ganarse nuevos lectores emocionados por eventos que repercuten en los medios (me imagino cuantos estarán aterrizando en los setenta y pico números de la Civil War de Marvel para poder entender la muerte de Captain America, que hasta fue comentada en la CNN y en varios diarios).
Como decía, ucronías que eran fácilmente reestablecidas por medio de algunos trucos baratos y recursos bajos.
Los héroes siempre tenían razones para luchar para volver a la realidad pre-crisis.
Una columna vertical rota, volver de la muerte, seguir existiendo y seguir generando nuevas historias.


Lo que me sorprendió el otro día cuando terminé de leer House of M de Marvel fue la justificación que le dieron.
Es la primera vez que leo un evento de Marvel y he leído muchísimo menos de ellos que de DC aunque, mis simpatías, naturalmente están con Marvel (a pesar de los errores groseros que cometieron a lo largo de su historia. Errores que pareciera, les resulta más dificil superar que a la DC).

Marvel, a diferencia de DC, plantea un mundo donde los superhéroes tienen una razón más sólida de existencia: mutantes, producto de accidentes con radiación, genios de la mecáncia como Iron Man, etc.
DC plantea muchos de sus héroes como producto de la magia: amuletos, hechizeros, casi un mundo D&D al servicio de justificar a sus superhéroes.
Marvel tiene un público más orientado a los adolescentes y adultos y DC, en su línea principal, claramente apunta a un público más jóven, captando el otro público con su sello VERTIGO.
Pareciera ser que el público de Marvel espera más de ellos. Y sin embargo su universo ficcional es mucho más comprensible y sencillo que el de la DC, inundado de personajes secundarios, héroes de cuarta, héroes que son idénticos a sí mismos (Ralph Dibny y el Hombre de plástico)
En Marvel los acontecimientos son más rápidos. Las acciones más variadas. Los dibujos más confusos, la acción más estrepitosa. Abusan de las batallas multiheroicas a difernecia de la DC que puede pasar 24 de 25 páginas preparando un climax (y llevar este recurso al paroxismo con su serie 52, que leo todas las semanas desde hace 45 semanas).
Es por todo esto que la justificación que le dieron a la motivación de los héroes de House of M para volver a la realidad Pre-House of M es pura bullshit. Como dirían Penn and Teller.
Digo, justificaciones pedorras podría aceptar de DC, pero de Marvel esperaba algo un poquito mejor.

No puedo entender cómo le dan un sustento a la acción de House of M.
Despertando en un mundo en el que los deseos de todos los mutantes se han visto realizados, tenemos a Peter Parker casado con Gwen Stacy (quien nunca murió) y estrella de Catch. Uncle Ben está vivito y coleando. Tanto como Hawkeye.
Magneto es líder mundial e indiscutido de los mutantes y tiene su propio país: Genosha.
Wolverine está viviendo un tórrido romance con Mystique (que si descontamos su costado psicótico tiene en esa posibilidad camaleónica una interesante propuesta que ofrecer a cualquier amante) e integra las fuerzas de S.H.I.E.L.D., Scott Summers está casado con Emma Frost (¿quién no querría estarlo?) y así, cada uno de los mutantes oprimidos en el mundo estandar de la Marvel tienen su sueño cumplido.
Un mundo en el que casi no existen los conflictos. Un mundo horriblemente inconveniente para los guionistas de Marvel. Una utopía mutante y una distopía para las ventas de cómics de Marvel.
Entonces hay que volver a lo que era antes. Hay que buscar a la Scarlet Witch y obligarla a que nos devuelva nuestro mundo de opresión Sapien sobre el Homo Superior.
Es una ridiculez y se filtra en los diálogos de Kitty Pride.
¿Por qué Spider Man querría luchar para volver a sostener el peso de la muerte de su primer novia a manos del Green Goblin? ¿Para qué volver a vivir la muerte de su Tío Ben?
No hay justificaciones. Sólo hay una descomunal batalla en la que nadie entiende bien por qué pelea pero saben que es una pelea definitiva. Para recuperar la Realidad.

Casi como si los guionistas necesitaran de ese desparramo de acción para que no se consume el horror del cambio radical en el mundo Marvel.
Porque si las cosas cambiaran tanto, ¿quién querría seguir leyendo?
El secreto de los cambios es que el lector intuye que en algún momento todo volverá a la normalidad. Mientras tanto sufre y disfruta por ver ese nuevo mundo posible.

Pero lo de House of M no tiene ni siquiera eso.
Sinceramente, ¿qué lector bienpensante no quiso que ganara la guerra Magneto alguna vez en su vida? ¿Quién no pensó que la vía de Xavier era la vía de los perdedores?
Seguro, uno empatiza con los personajes y se ciñe a ellos.
Si la historia hubiese sido distinta, si los X-Men hubiesen estado del lado de Magneto y el cómic hubiese sido tomado desde la perspectiva de los mutantes luchando contra los humanos, en algún momento, los X-men tendrían que haber terminado triunfando.
Se acababa la historia.

Si los X-men son los eternos perdedores, los perdedores románticos es porque así se puede seguir generando una historia infinita, una historia sin fin.
Si Bruce Wayne pudiera realizar su duelo de una forma no patológica por una vez en su vida, entonces se terminaría Batman.
Es por eso que a ese duelo inicial por sus padres, cada tanto le tienen que sumar el duelo por algún compañero caído en batalla o algún cambio en la realidad que lo altere y le siga dando instintos de venganza.

Los megaeventos del cómic plantean realidades posibles que todos querríamos ver. Pero sus cambios son endebles. A lo sumo duran 10 años hasta la siguiente crisis.

Casi como el Capitalismo que vive de las ondulaciones que producen los tiempos de prosperidad interrumpidos por crisis que son seguidos por tiempos de prosperidad, el Cómic yanqui reproduce la tendencia y se sustenta en la cosecha que hace de posibilidades narrativas que cada crisis plantea.


Y sin embargo, no me van a convencer que House of M estuve bien resuelta. Le faltó una verdadera motivación.
Eso, en el Cómic yanqui es pecado y se paga.
Porque puedo estar infinitamente en desacuerdo con la resurrección de Jason Todd. Pero tiene una motivación concreta, una justificación coherente con lo que es el Universo DC y brinda nuevas posibilidades narrativas: ¿qué pasa con Batman al ver que su amigo muerto hace 10 años volvió de la tumba?

Pero no. En House of M la motivación era otra. Según leí por ahí, dicen que Marvel hizo este lanzamiento para hacer una buen rastrillaje de mutantes. Porque había tantos mutantes extraños que ya cualquier cosa era posible en el Mundo Marvel.
El truco había perdido su gracia.
Ahora, cuando Scarlet Witch dice: "No more mutants", en ese momento la población mutante baja en un 94.1% y todo el arco de historia encuentra su justificación.

Y la verdad... qué quieren que les diga. La entiendo a la Brujita Escarlata. Los mutantes son una peste. Les dan lo que siempre soñaron, lo que toda su vida quisieron y aún así se enfrentan a muerte con Magneto para volver a esa realidad previa de persecusiones y familiares muertos.
Encima le echan la culpa a Magneto. Y no... la culpa la tenía su hijo, Quicksilver. Eso les pasa a los X-Men por desconfiados.

Y ahora estamos entonces de nuevo con que se nos murió Capitán America.
¿Me parece a mí o Marvel y DC descubrieron que la única forma de seguir vendiendo cómics es hacer de la política del Megaevento permanenten una línea editorial?
Porque no se preocupen, ahora, dentro de unas 7 semanas cuando termine 52, se viene el Countdown de DC.

¿Qué nos traerá Marvel? No lo sé. Sólo espero que hasta que revivan al Capitán América exploten hasta la última posibilidad de su muerte. Y después, bueno... después veremos. Quizás el próximo megaevento viene a ser un Age of Apocalypsis 2 y todos felices.


Apostilla: El Ranking de marzo del Capitán América ante su propia muerte

Este comentario salió esta semana en IGN en referencia con la Muerte del Capitán América.
Es ilustrativo de lo que decía: cómo las muertes de superhéroes son un momento deseable y esperable en los universos ficcionales del cómic yanqui.
La columna salió en una sección de la página que se llama "Power Rankings" y lista los héroes más populares y representativos de la Marvel y la DC y les indica un número de ranking según en qué estado se encuentren sus historias, qué tipo de guionistas estén teniendo en los últimos meses, qué acciones e historias hayan vivido, etc.
Por supuesto, ante su muerte, el Capitán Amércia subió al número 1 del Ranking...


Considering just about every national news outlet picked up on the Death of Captain America story, it'd be stupid not to have him at the top of our Power Rankings. If CNN and Stephen Colbert don't count as buzz, what does? Cap's death is likely going to redefine the Marvel Universe, and have far-reaching effects, from the rampage of the Hulk to the actions of the Avengers. We can't think of a better death story in recent memory, and are eager to see the changes that result from it. It occurred to us as we wrote this feature that this is the last time we'll see Captain America on the Power Rankings. We can think of nothing more fitting than to send him off at the top of our list, as he was at the height of his popularity when he died just two weeks ago.