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2 de febrero de 2009

Información para los que todavía no feedean

(Shame on you)

Me voy de viaje toda la semana, por lo que no esperen grandes actualizaciones y quizás se me complique aprobar los comentarios.

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23 de enero de 2009

Cómo hablar

Reseña

Tenemos que hablar de Celia Dosio

El género exige porque es un molde, unas cuantas recetas que requieren ser cumplidas para satisfacer al público lector de ese género.
La “novela femenina” (que no es lo mismo que la novela rosa) parece ser un subgénero reciente, quizás producto de la “modernización” de las mujeres sexualmente liberadas, laboralmente activas que salieron al mundo, como todos sabemos, gracias a Sex and the City.
Las reuniones de tupper se reemplazaron por las reuniones de DVD: las temporadas de la serie listas para ver entre amigas.
Y si bien es gracias a ese otro estereotipo de minas hablando de sus experiencias en la cama, quejándose de los tipos, comprando mucha ropa lujosa y en general, insatisfechas con sus vidas, quedó como una nueva construcción del estereotipo femenino, la tevé y los libros de la onda “Mujeres liberadas” siguen insistiendo con estas construcciones.
Seguro que alguien ya lo dijo, y creo recordarlo vagamente de alguna crítica de la película de Sex and the City: el modelo hizo de estas mujeres, hombres.
Si los rasgos de una masculinidad tosca se establecían en unos pocos rasgos (que podrían ser: groseros, tomadores de cerveza, obsesionados con el sexo y el fútbol, machistas y conquistadores seriales de mujeres (o su contraparte: perdedores obsesionados con lo que no tienen)) la serie se encargó de igualar de algún modo los tantos y generar un estereotipo femenino casi asimilable al del hombre (compradoras compulsivas, obsesionadas con el sexo y en especial, la insatisfacción femenina, promiscuas pero respetables (nunca putas), obsesionadas con los chismes y envidiosas de sus amigas).
En este estrecho panorama es dificil ver cómo un producto dentro de este target podría salirse al menos unos pasos de lo ya dicho o en todo caso, cómo escribir algo nuevo dentro de lo ya dicho.
Tenemos que hablar, la primera novela de Celia Dosio da una dosis de ambas.
No escapa a los clichés genéricos (y haría mal haciéndolo; en última instancia el género vive por las repeticiones y una lectora de la colección que publicó la novela no querría leer una vuelta airana al asunto) pero al mismo tiempo se permite introducir pequeños desvíos, casi imperceptibles en la prosa que es ágil y sin preciosismos y de pronto, en algunos fragmentos o algunos capítulos enteros, se permite un comentario sutil, o una vuelta del narrador que se pierde y termina opinando directamente.
No es menor. Algunos chistes intelectualoides (genial la salida de Martina con el letroso donde describe una lectura de poesía, una fiesta decadente y un tipo obsesionado con la ostranenie. En general, los capítulos de Martina son los más logrados, donde la voz narrativa parece sentirse más cómoda. No son tan explícitos, tienen ironía y ritmo),
un comentario acerca de las percepciones que termina comprometiendo bastante al narrador, una trama que si bien cumple en satisfacer (da la cucharadita de azucar del placer culposo de una literatura hecha para consumo directo, sin contratiempos) y es bastante lineal, no es sin embargo, absolutamente feliz en su resolución como era de esperar.
Hay un cierto tono irónico-agrio que es interesante y se siente.
Las mujeres fracasadas que gestan durante la novela su reencuentro no dejarán de ser fracasadas por ese encuentro, pero tendrán un respiro.
En ese sentido el último capítulo de la novela es el más jugado a nivel experimentación (lo que puede esperarse de una novela con las características antedichas) y juega con las mismas convenciones del género, donde la fiesta de hadas termina siendo un esperpento decadente y la narradora se permite introducir un par de ironías (en especial cuando relata el Carnavala Carioca):

Empiezan a repartir el cotillón comprado en la casa con un nombre tan enigmático como “FestiChola”.
(p.203)

El trencito y las ruedas de tipos desaliñados y borrachos cantando a los gritos: “sooomoo lo que somo, decadentes, así somo” y ya no queda espacio para la ilusión de que un mundo mejor es posible.
(págs. 204 y 205)


Hay una apropiación muy correcta de cierto lenguaje tecno-freak o semi-geek. Muchas referencias a cultura popular bien puestas que definen la franja etaria llevándola a las referencialidades típicas de una mujer de treinta y pico inserta en determinados grupos cool.
Entonces, si bien hay género y hay simpleza en la trama, también hay espacio para ciertos pequeños puntos de fuga que chocan con el género y lo llevan a una sonrisa cómplice del lector, un interés genuino en ver la forma en que la prosa se encargará de relatar una historia que se puede ir prediciendo y que por eso mismo, genera placer.
La literatura de género tiene su valor en la forma en que cada escritor se apropia de los mecanismos rígidos y los pone a funcionar a su manera. En ese sentido, Dosio no sólo es efectiva, sino que le agrega una cuota de diversión que no se queda sólo en el regodeo del lamento cool de las insatisfechas.

30 de julio de 2008

Guess who´s back...

El Rufián-Pimp (con su nuevo libro de Michael Chabon entre las manos) rodeado por sus whores descontrolando juntos, la noche de Jerusalén.

15 de julio de 2008

Humor judío


Escenario: Village Caballito, jueves 10/07, cerca de las 22 hs, esperando el comienzo de El Superagente 86, antes que comenzaran los cortos.
Personajes: La muchachada nihilista

Rufián dice: ¡Loco, me quiero cortar los huevos con un tenedor! Estuve esperando todo el puto año y el año anterior también para que estrenaran The Dark Knight y justo la estrenan al día siguiente que me vaya de viaje a Israel...

Henry dice: Y... vas a tener que verla en júdio.

The Outsider, Darío, El Chino Ávila y Acarito dicen: jajajajajajajajajaja

Como para ir despidiendo y calentando los motores ¿vio?

Y pensar que ayer en la calle un par de vagancias me gritaron "¡Ehhhh Batman! ¡Batman!" porque estaba con mi sobretodo negro...
Veánla por mí y hagan de cuenta que estoy ahí, sentadito al lado suyo, gritando como un desaforado, emocionado, disfrutando...

14 de julio de 2008

Volveré y seré miles

En unos días, unas horas si quieren, estaré viajando a Tierra Prometida. Así es, mi Super Tour Judaíco (con sus cinco escalas: 1, 2, 3, 4 y 5) concluye con un viaje a Isdrael (porque parece que los muy jewish no conocen la economía lingüística de decir Isrrael, así, a lo macho y con vibrante múltiple).
Para que mis fans no desesperen voy a dejar programados posteos para los días en los que no esté en Baires ya que tengo entendido que me será imposible postear desde allá y menos responder Comments, putearme con anónimos y esas cosas.

Al mismo tiempo, aprovecho para recomendarles el nuevito blog de mi amigo Mario (un buen tipo) que acaba de abrir sus puertas con una selección directa como cross a la mandíbula de algunas de sus identificaciones literarias.


Si lo recomienda el Rufián, ya saben, es bueno.
Hasta la vuelta entonces y ¡Mazel Tov!

28 de marzo de 2008

Un tour por La Plata

Hace pocas semanas pasé un día en La Plata. Y si bien no creo que tenga nada en especial comentar: “Estuve en La Plata” y para los platenses un comentario mío, neófito, sobre su ciudad pude que les importe poco y nada, quisiera permitirme la oportunidad de escribir algunas líneas respecto de mi experiencia.

¿Cómo le dicen al Menú Porteño en La Plata?

Jugando con esa ineludible referencia de Pulp Fiction que plantea el asunto de “las pequeñas diferencias” entre Estados Unidos y Europa, se podría decir que al difunto Menú Porteño, en La Plata seguramente lo llamaban “Menú Platense” ¿no?
Las pequeñs diferencias entre La Plata y Buen
os Aires no son pequeñas y si son diferencias.
Hay que decirlo, la planificación obsesiva y psicotizante del entramado de calles (el trazado en damero español colonial llevado a su exasperante consecuencia
lógica con sus ilógicas y desestrcuturantes diagonales y multiplicidad de plazas) puede volver loco hasta al más cuadrado. Por lo general soy bastante predecible en algunos de mis movimientos y suelo ser partidario de algún tipo de orden. Que se entienda bien: prefiero mi cuarto ordenado a mi cuarto desordenado. Prefiero calles con tramado lógico que Parque Chas. Pero La Plata fue demasiado para mí.
Como fui en plan “turista-curioso” me recorrí casi los cuatro sectores (también de lógica inapelable) en la que se divide: “Este” ; “Oeste” ; “Norte” y “Sur”. Y no, no “...brillará blanca y celeste, la Academia, Racing Club! ¡Y la Acadé, y la Acadé!” como escuché tantas veces en la cancha, cuando era más niño y todavía tenía la ingenua sensación que ver fútbol era un entretenimiento que podría robarle horas de tedio a mi vida siempre aburrida.
Hay cuatro líneas de colectivos platenses que surcan las calles con una frecuencia envidiable y cada línea tiene el nombre del punto cardinal de la ciudad al que se dirije o al que va, no recuerdo la explicación de mi guía turística.

Ejemplo de colectivo platense que se dirije al Oeste como es obvio.

Lo que sí, envidiable esa frecuencia. Si acá uno puede pasar horas esperando uno de esos colectivos que recorren casi todo en uno la ciudad (el 60 es una opción interesante para pasear por el centro-medio-norte de la ciudad), en La Plata la velocidad de las cosas es aceleradísima: pasan y pasan y no dejan de pasar colectivos que atraviesan una y otra vez esas calles enfermizas.
Porque claro, el hecho de que las calles estén numeradas y no lleven nombres ridículos (que alguien me explique por favor el por qué de calles en capital como “Jorge” (Plano 33-B2 de la guía T de Bolsillo 2007) o proliferen exasperantemente en homónimos como por ejemplo la serie de calles llamadas Irigoyen: Bernardo de Irigoyen, Santos Irigoyen, Irigoyen (a secas) y luego, claro Hipólito Yrigoyen es una gran ventaja. Y también es una gran fuente de aburrimiento. Las coordenadas geográficas de calles se reducen a la insulsa monotonía de una repetición de números. Casi como si fuera un partido de Batalla Naval, ir a la 42 y 7 o a la 51 y 12 o Diagonal 80 y 6 o lo que sea plantea el desafío de pensar en términos de cierto orden férreo, estructurado y duro que me dirán: “Es la gracia de La Plata, una ciudad positivista.”
Sí, muy positivista pero muy aburrida también.
Como todos sabemos, Dardo Rocha planificó su ciudad infl
uenciado por esa filosofía horrible que se llamó positivismo y que podríamos decir, intentaba llegar a la verdad por el orden. Orden y progreso y mapas rectangulares con trazados rectangulares y nombres reemplazados por númeors. Muy matemático, muy científico, muy poco embebido de las tensiones cotidianas de la vida.
El Orden impuesto a la fuerza de un trazado aburrido y cuadrado me hace pensar en un orden futurista, un enamoramiento de la ingeniera puesta al servicio de un control del material y los materiales. Así como el Teatro Argentino se alza imponente como otra muestra de esa arquitectura clorindotestiana alla Biblioteca Nacional de paredes sin recubrimientos, formas extrañas y el puro gris aburrido, sólido, enfermo del hormigón descubierto, la ciudad entera llega al progreso por el orden y ese orden es impuesto con una precisión milimétrica.

Teatro Argentino de La Plata: la crisis del sentido común


Claro, están esas diagonales que te confunden. Pero leí por algún lado que ese fue una especie de mensaje cifrado de Rocha: uniendo algunos trazos d
e formas más o menos obvias, se formarían un compás y una escuadra: símbolo masónico.
Entonces tenemos una ciudad con una ingeniería imagin
ada de antemano, diseñada por un presunto masón que escondió su simbología en ella y una catedral que debe ser de las más bonitas de la Provincia de Buenos Aires.


El compás y la escuadra masónicas. Según leí hace tiempo en un artículo que no recuerdo, si se unen los trazos de las diagonales que confluyen en Plaza Moreno se podría obtener un dibujo como éste.


En ese artículo dónde leí que el trazo de las diagonales daba masón también leí que algunas estatuas que se encuentran frente a dicha Catedral, en la
Plaza Moreno daban las espaldas a la misma o de alguna manera expresaban desprecio por la institución católica. Interesante teniendo en cuenta que la Catedral tiene ya sus propios problemas como ser de arquitectura neogótica cuando el género agonizaba (información cortesía de mi guía de turismo) o que la falta de presupuesto impidió que se terminaran de colocar los vitrales que le correspondían (más info cortesía de mi guía de turismo) o que adentro de la misma, inevitablemente haya ese mismo, horrible, olor a polvo que asocio con el olor a muerto y a muerte: olor a huesos empolvados.

La famosa catedral. Dicen que en la Plaza Moreno, algunas estatuas le dan la espalda a modo de insulto.


Pero La Plata también es conocida por otras cosas más festivas y juveniles: por empezar cabe recordar que es una ciudad Universitaria donde se encuentra la famo
sa Universidad Nacional de La Plata. Quizás de las pocas Universidades que hagan sentir a un UBAmaníaco cierto temor a lo desconocido: “¿Será mejor mi carrera en La Plata?”. Terrible pregunta que se suele saldar ante la contemplación de la inutilidad del plan de irse a vivir allá para cursar ahí o en su defecto desembolsar unos $13 por día en pasajes del 129.

El 129 o el santo patrono de los transportes Capita-La Plata


Entonces La Plata tiene una activa vida universitaria que se traduce en:

- Muchas calles repletas de desperdicios de celebración de algún recibido: huevos, harina, yerba mate, arroz y todo tipo de arrojable en tal ocasión se acumula en varias esquinas. Básicamente en las esquinas de alguna de las sedes de la Universidad y como son tantas esas sedes, a veces uno tiene que ir haciendo un zigzag de saltitos para evitar caer en los enchastres ajenos.
- Muchas bellas mujeres caminando por las calles. Así es, La Plata parec
e una ciudad repleta de mujeres muy bonitas (¡universitarias!) que pasean y viven en la ciudad. Llegadas de todas partes, del interior, del conurbano (mi guía de turismo por ejemplo), de dónde sea, lo cierto es que alegra la vista tanto despliegue de féminas.
Esto en cuanto a su vida universitaria.
Pero La Plata también tiene fama por sus dos equipos de fútbol (y ahí está, la sede de Gimnasia enfrentado a una de las sedes de la Facultad de Artes o su cancha, en medio del también famoso “Bosque de La Plata” que de bosque tiene menos bosque que los Bosques de Palermo) y los hinchas suelen pasar asomados por la ventana de algún colectivo de esos que diseccionan la ciudad atravesándola por sus arterias lineales y perfectas.
El Museo de Ciencias Naturales de La Plata, guardada por sus dos gárgolas de tigres diente de sable tendidos también sigue ahí, aunque no recordaba que quedaba justamente en el Bosque. Mi última y única visita a la ciudad había sido hace muchos años, de niño y para contemplar precisamente los huesos de dinosaurio que el museo prometía.


Uno de los tigres diente de sable de piedra que protegen el Museo de Ciencias Naturales de La Plata.


No entré al Zoo de La Plata (odio los zoos y tengo la desgracia de vivir a dos cuadras del de Buenos Aires) pero también pasé por su puerta.

La tarde era pesada, hacía calor y el sol estaba tremendo. Estaba cansado. Ideal para tomar una merienda en una bella cafetería (¿Se llamaba París?) y pensar un rato más en los edificios.
Mientras tragaba un licuado de frutilla me di cuenta de algo que había venido almacenándose en mi cabeza pero no había logrado determinar: hay una proliferación imponente de edificios públicos. Con ese mismo trazado milimétrico del plano, se debió haber planificado el emplazamiento de los edificios públicos que, como las plazas, se reparten a distancias casi equidistantes a lo largo de toda la ciudad. El “microcentro” no existe, el control está en todos lados, en cada manzana equidistante de la otra donde se encuentra un edificio público.
Entonces esa pequeña gran diferencia entre Buen
os Aires y La Plata está precisamente en que donde en la primera hay caos y crecimiento desparejo acompañado por el despliegue desordenado por los rincones de terreno disponible, en La Plata es orden perfecto, cerrado y controlador.
Parecía curioso a esa altura de mi reflexión el hecho de haber visto tanto activismo de izquierda, tanto activismo anti-dictadura.
“Es una ciudad Universitaria” me dijo mi guía de turismo y quise responderle que eso no tenía mucho que ver, en la UBA el activismo anda muerto desde hace tiempo.
Hace poco más de un año reseñé un libro (Cerca de Daniel Kruppa) que habla de La Plata y plantea un escenario lovecraftiano en esa ciudad. En su momento, apelé a la información de la que disponía acerca de la ciudad: las referencias a ese c
lima de ahogo que da el damero llevado a sus máximas consecuencias. Arriesgué la hipótesis de que la ciudad servía a la perfección como sitio de un cuento de ribetes terroríficos, después de toda ya lo dijo Goya: El sueño de la razón produce monstruos.
Volví a Buenos Aires, me bajé del 129 cerca de Plaza de Mayo y caminé por mi Buenos Aires querido. Ahí me di cuenta del último detalle que me faltaba. Y lo sentí cuando me entremetí en las callecitas que circundan la Plaza. Miré para arriba. La luna la tenía tapada por los edificios que verticalizaban su horror cósmico lovecraftiano.
Si La Plata es el horror horizontal, el horror del orden pulcro y el control social positivista, si sus edificios bajos dan la sensación de la imposibilidad de escape y la emparentan con cualquier otra ciudad del “interior”, el horror de Buenos Aires está en los callejones oscuros, en los edificios altísimos que se comen al gótico y lo hacen parte de su propia materialidad, en el desorden, el caos.
Son las pequeñas grandes diferencias.
No sé si podría volver a La Plata, me quedé con una extraña sensación de miedo. Como cuando termino un cuento de Lovecraft.

14 de marzo de 2008

Hoy no

Es viernes, pero hoy no posteo: estoy de vacaciones.

Cerrado hasta la semana que viene.

29 de febrero de 2008

Un encuentro de poesía en la playa

Poesía no. Mi colección de libros de poesía es tan escasa (24 libros) que entra toda en mi escritorio. Como se ve sólo algunos libros de poesía Beat, algo de Baudelaire, libros para la fuckulttad y poco, muy poco de poesía argentina (aunque tengo una primera edición del Zelarayán de Cucurto en Ediciones Deldiego :-P )

No leo poesía. Nunca me gustó el género. Nunca le encontré la vuelta. Una vez escribí sobre por
qué, a mi entender, a la gente como yo no nos gusta la p
oesía y por ende no consumimos poesía.
Quizás es una falencia mía. Decir tan terminantemente: “No me gusta la poesía” o “No me gusta todo un género” es casi como una falta profesional. Pero
no lo puedo evitar. Sí, me gustan algunos poetas. Me gustan algunos pocos libros de poesía. Me gustan algunos poemas sueltos. Pero en líneas generales no me gusta la poesía. No sé si es porque el género es tan amplio, tan vasto, tan que todo adolescente con un mínimo de sensibilidad ha escrito y tan imposible de abarcar (y yo soy de esos neuróticos a los que les gusta tener todo bajo control) que ya me desanima a empezar a leer. Quizás es porque veo un libro de poesía y no puedo saber, a priori, de qué va a ir. Y como la experiencia me indica que la mayor parte de las veces la poesía no me dice nada, no me conmueve en absoluto, no me produce ni un mínimo cosquilleo, sino que más bien, me aburre profundamente, entonces, por eso digo que no me gusta la poesía.

No invertiría en libros de poesía. No me los compraría y si me los regalan, lo más probable es que no los lea. Ni plata ni tiempo me merece la poesía.Claro, si se trata de poesía narrativa, de verso libre y sin demasiadas pretensiones, quizás me interese. Si es Baudelaire me gusta. Si es Rimbaud me gusta. Los lugares comunes obvios de la poesía. Si es Bukowski, me gusta igual. Aunque según parece ni los mismos vecinos de Hank en Los Angeles ni sabían quién era (“¿Sabes? No conozco al tipo – dijo Lorraine Marshall-. Yo adoro la poesía, pero por favor, es un bungalow cochambroso y viejo. A la gente se le va la mano a veces.” Clarín, Jueves 28 de febrero de 2008, página 38. La declaración es en referencia a que la casa donde Bukowski vivió entre 1963 y 1972 en Los Angeles (California) fue declarada Monumento histórico y cultural por el Consejo de la ciudad de Los Angeles).
Como esos escritores o pseudo escritores de narrativa a los que les preguntás “¿Qué lees?” y te responden “Y… los clásicos.” Como si hubiera una nómina de escritores que habría que leer, esos clásicos, y con eso te cubrieras de las lecturas que hay que hacer.

En Frenesí de José María Brindisi el narrador describe a la chica extraña que les gusta a un grupo de amigos. Dice: “…aunque menciona autores que ninguno ha leído todavía y en algunos casos apenas si oímos nombrar – Bloy, Manzoni, Svevo, Barth, Aleister Crowley -…” (Brindisi, J.M. Frenesí, Emecé, 2006, Buenos Aires.). Es una buena caracterización.
Tenés los clásicos, tenés los que todo el mundo lee y tenés esos e
scritores fetiches que conocés vos y algunos más.

Y creo que ahí se juega la diferencia. Ahí se ven los pingos. Ahí se ve qué clase de lector sos.
Yo de poesía leo los clásicos. No me gusta la poesía. De narrativa investigo más.
En narrativa tengo mis fetiches más o menos populares: en este
momento estoy medio fanatizado con Bret Easton Ellis pero también le dedico horas y libros leídos a autores cuyos nombres serán desconocidos para muchos. Por ejemplo, para los lectores de poesía.
Bret Easton Ellis me llevó a McInerney. Seguro, u
n montón me van a dcir: “yo lo conozco”. Pero no son tantos. Se los aseugro. Menos dentro de los lectores de poesía.
Una vez, le comenté a una conocida de Letras, escritora de poesía
y teatro, lectora voraz del género, que estaba leyendo a Henry Miller. Me miró extrañada. "¿Henry quién?" Pensé que me moría en ese instante.

Hace dos fines de semana entonces estuve en un encuentro de poetas en la playa de Quequén.
Nada más lindo que el mar, las olas y el viento, ¿y la poesía?
Fue raro. Digo era consciente de no estar en mi medio. Pero lo disfruté igual. La playa está buena con o sin poesía.

Entre licuados y sol escuché algunos poetas. Y no, no me convenció la poesía.
Fui con un par de compañeros puanners. Todos ellos conocedores de poesía, todos ellos escritores de poesía, todos ellos sumergidos en el mundo de la poesía.
Pasaron horas hablando de cientos de poetas cuyos n
ombres no conozco y tampoco recuerdo ahora. Me sentí casi como la vieja vecina de Bukowski en Los Angeles que no tenía idea de quién había sido el tipo.
Admiré algo del conocimiento enciclopédico sobre poetas y poesía de mis compañeros, sus lecturas de aquellos poetas que no conozco y otro poco me aburrí. Pero claro, estaban el mar, la arena, las galletitas y cuando la cosa se me ponía densa podía dispersarme o tirarme a dormir bajo el sol.


La avanzada de Puán casi completa. Por alguna razón no hay foto alguna en la que hayamos salido todos.

Foto: Blog de la editorial Sigamos enamoradas

¿Entonces qué pasó? Pasó que no me dejó de sorprender ver a los poetas que leyeron y que viajaron con nosotros. La mayoría gente grande, la mayoría poetas consagrados (según me comentaron, como dije, no entiendo nada del género). Y los vi ahí. Algunos son personas grandes. Algunos no estaban tan consagrados. Algunos me dieron la impresión de estar en una especie de viaje de jubilados y pensé: “¡Qué locura! Es como si mi vieja se sentara acá en el parador y micrófono en mano leyera sus poemas.” Me dio como esa sensación. La idea de que si es dificil determinar quién es consagrado y quien no en Narrativa, en Poesía es mucho más dificil todavía. Porque casi todos hemos escrito poesía (yo mismo llegué a tener unos 100 poemas escritos) y porque no entiendo cómo se podría decir: “Esto es bueno” ; “Esto es malo”.

Y entonces la gente grande, leyendo sus poemas y la sensación rara, la sensación de que esa gente obviamente se toma muy en serio lo que hace y algunos tienen un nombre hecho y todo y yo que los escuchaba y me aburrían o me parecían malos o me generaban cierta sensación de no entender nada. ¿Qué carajo está pasando acá? Eso pensaba.

No todo fue poesía. Como se ve, cuando no estuvimos escuchando poesía nos divertimos en la playa... ¡sacando fotos movidas!

Me gusta la narrativa. Dentro de la narrativa, prefiero los géneros bajos. Es decir, no, no voy a leer a Svevo, Bloy, Manzoni o Barth en un principio (aunque Aleister Crowley sí que me tienta). Pero por ejemplo, a partir de un comentario de este blog me convencieron de darle una chance atrasadísima a Jim Thompson. Policial negro. Puro y duro. Una genial recomendación. De Thompson leí en la contratapa de su Pop.1280 que “If Raymond Chandler, Dashiell Hammett and Cornell Woolrich could have joined together in some ungodly union and produced a literary offspring, Jim Thompson would be it..." (Contratapa de Thompson, J. Pop.1280, Vintage Crime/Black Lizard edition, 1990, United States of America)
Listo, fui a Amazon y me anoté en mi Wish List un par de libros de Woolrich. No lo conozco todavía, pero estoy ansioso por conocerlo.

Creo que ahí es donde uno encuentra el valor de los clásicos: un clásico es el libro que te hace saltar a otros autores, a otras lecturas, a otros valores.
Un clásico es un punto de partida. Un clásico es una trompada de placer que te deja grogui y te dan ganas de más. Más literatura, más libros, más autores.
Pero claro, te tiene que gustar el género. Si no te gusta el Policial, podés leer El largo adiós, disfrutarlo y admirarlo como el novelón que es pero no pasar de eso: no leer nunca a James Ellroy (Dios te bendiga American Dog) o Horace McCoy y ni que hablar de David Goodis o Michael Cain. Te puede encantar por ejemplo El Señor de los Anillos y nunca recaer en un Michael Moorcock por ejemplo.
Si te gusta Baudelaire podés mojar tus bragas con la lectura de Las flores del mal pero después, no sé si automáticamente vas a saltar al siguiente paso. No yo al menos.
Para mí la poesía es eso: en pequeñas y muy selectas dosis, la trago. El resto, para mí, es casi como un viaje de jubilados al mar.

8 de febrero de 2008

Crónicas de la amargura: Veraniegas

Leves y pasajeras situaciones para ayudar a sacudir la modorra veraniega.

1) ¡Reeditemos libros que no se venden!

Quisiera que alguien me explicara por favor por qué Emecé se dedica a reeditar libros que manda a saldo. Juro que no puedo entender una lógica editorial más esquizofrénica. Empezando por las novelas de J.M Cain y Raymond Chandler que editaron en dos o más colecciones distintas (la reedición de El Séptimo Círculo, toda en saldo y una colección de novelas de Chandler, todas en saldo también) ahora se consiguen en nuevas ediciones, todas unificadas bajo una misma colección eso sí, con una tapa bien cool y a precios desorbitantes (rondan los 40 pesos).

Vieja edición de La ventana siniestra de Chandler a $10 como mucho en mesas de saldo.

Nueva edición de La ventana siniestra de Chandler con un arte de tapa cool y a $32.

Lo mismo con ese adefesio de Aira que se llama El sueño: lo vi languidecer en mesas de saldo durante años y ahora es reeditado (con nuevo diseño de tapa también) a $39. No entiendo. ¿Acaso será una especie de burla al consumidor? Onda: ¡Ah! No lo compraste cuando estaba de saldo, ¡ahora pagá el triple puta!”
Quizás esto demuestre que en definitiva lo que vende un libro o no es su tapa. Y a Emecé debe resultarle barato hacer nuevas tiradas de libros que ya saldó sólo para cambiarles la tapa.

2) La grasada es que en Emecé no tengan editores en Emecé

Siguiendo con la política editorial de Emecé me sorprendí con la lectura de Grasa de Juan José Becerra. El libro me gustó bastante, con algunos artículos muy divertidos (impredible el análisis de un espectáculo de Baby Etchecopar) y con algunas pifiaditas medio snob que se pueden masticar. Pero lo que más me sorprendió fue comprobar que Emecé parece no estar contratando más editores. Digo, editores que hagan Editing en serio (porque sí, acá viene la gran revelación que me venía guardando: además de Letras... estudio... ¡EDICIÓN!). La cantidad de errores groseros en la edición que tengo me hizo pensar en mandar una carta quejosa a la editorial. Con el precio al que están los libros, leer un libro de ensayos-tipo-blog con la misma edición y cuidado que puede llegar a tener un blog es una estafa.
Ejemplos (no marqué todos los errores del libro pero con este paneo es bastante):

Página 60:

Los boludos argentinos (aunque tal vez sean solo personas necesitadas), confinados en la casa de Gran Hermano III que emite Telefé.

¡MAL! Las ediciones de Gran Hermano que emitió Telefé durante 2007 fueron la 4 (llamada 2007), la Famosos y la 5.

¿Creo que es self explanatory no?

Además, esto de hablar de “boludos confinados” en la casa, citar a Orwell y todo lo demás ya ha sido tan dicho que suena a lamento de vieja. Bastante grasa ¿no?

Página 73:

Esta vez para decir que Martín Ríos, sospechado de asesinar a Alfredo Marcerat.

¡MAL! No se llamaba Alfredo Marcerat, ¡se llamaba Alfredo Marcenac!
¿Cuánto googleo es necesario para verificar que el nombre está mal escrito?


Página 123:
Depende de cómo te ubicás ante laçs cosas.


¡MAL! ¿Ahora nos convertimos en francófonos que
agregamos la c con cedilla a nuestro alfabeto? Errores de tipeo los puede tener cualquiera (aunque me pregunto cómo alguien puede pifiarle de la s a la ç) el tema es que esto demuestra más que claramente la ausencia de editing.

18 fucking cm de distancia separan la s de la ç

(ampliar la imagen para comprobarlo)


Esto en cuanto a errores groseros de editing. Luego hay
varias otras cositas que me resultaron un tanto irritantes pero que tienen que ver directamente con el tono del autor. Algo que ya es gusto personal. Ejemplo:

Página 61:

...como dijo el transmisor de frivolidades Jorge Rial, quien inventó la Teoría de la Mosca a la inversa: “Si todas las moscas son coprófagas, ¿por qué no voy a serlo yo? ¿Qué cambia que no lo sea? Si no puedes limpiar la taza de la letrina – la televisión trash -, almuerza sobre ella: eto´ en un negoshio, papá”.
La forma en que intenta una especie de reproducción del sociolecto me resulta profundamente prejuicioso... y grasa.

3) Haber monedado

Hoy me pasé 30 minutos haciendo la cola en un baco para que me dieran la chistosa suma de $3 en monedas. ¡Y tengo que estar agradecido! Porque en ningún banco te están dando monedas.
¿Me como media hora de cola en el Banco, espero que la vieja d
e mierda que está adelante mío termine de hacer una transferencia bancaria requiriendo que le deletree 6 veces cada número al empleado, para que después, cuando ya estoy llegando tarde al laburo me digan que sólo me pueden dar 3 mangos?
El año pasado conseguías con suerte unos $20 lo que ayudaba, más o menos, a tirar todo un mes. Ahora, encima suben los precios de los colectivos y los colectiveros te marcan lo que se les canta las pelotas (ayer me pelee mal con un colectivero infeliz que me quería cobrar de más y terminó mandándome a meterme los $0,10 que no pensaba pagar de más en el culo) por lo que hoy, perdí 20 minutos de mi mañana para poder viajar hoy. Digo $3 son tres míseros viajes. ¿Mañana qué mierda hago? ¿A nadie más le pasa? ¿Ningún piquete anti-retaceo de monedas por parte de los bancos se está organizando?
¡Algo hay que hacer! Lástima que Mirtha no toma colectivos porque si no, esto ya sería un escándalo nacional.
Y en cuanto a las monedas… ¿qué onda loco? Los kioscos ya no te quieren vender golosinas porque se quedan sin monedas, a mí me piden una moneda en la calle y pingas que te doy, ¡con lo que me cuesta conseguirlas! Te venden con recargos de hasta el 20% bolsas de monedas… ¿Estamos todos locos?
O que los colectivos empiecen a contratar tipos para que te
vendan el boleto arriba de la unidad, o que coloquen expendio de boletos en otros lugares (en Europa, en los kioscos de golosinas y tabaquerías podés comprar tranquilamente el boleto. Ni que hablar de que tenés la posibilidad de comprar un boleto en el subte que te da acceso a todos los medios de transporte públicos).
Así no, así no, señores.

4) En Mendoza pueden pasar cosas muy raras

Si alguien va a Mendoza y nota que pasan cosas extrañas como que los paralíticos en silla de ruedas recuperan su andar, caballos blancos aparecen en lugares raros, hay un recrudecimiento de ataques de osos polares, los fantasmas están a la orden del día y una misteriosa nube negra de quién sabe qué material ataca y mata gente, ¡no se extrañe! ¡Está en la isla de Lost y se ha convertido en un lostie!
Miren si no a Celso Jaque, nombre con que se ha refugiado Ben Linus luego de que sus macabros planes fueran desarticulados en la temporada 3.

Celso Jaque (gobernador de Mendoza) y su Evil Twin: Ben Linus. ¿O será al revés?

Más imágenes exclusivas del Flashforward de Ben Linus. Sólo aquí, en Las opiniones del Rufián Melancólico.


P.D.: Para los que no lo sabían, NUESTRA María Fiorentino anduvo por Los Ángeles y filmó cuatro temporadas y media de Nip/Tuck encarnando a la enfermera lesbiana preferida por todos los chicos: Liz Cruz.


5) ¿Cursos de verano? en el C.C.R.Rojas


Alguien que me explique por Dios, dónde reside la cruel ironía de llamar “Cursos de verano” a los cursos que dicta el Rojas a partir del… ¡¡¡18 de febrero!!! A esa altura del año ya me comí todo enero encerrado entre las paredes calientes y el asfalto de Bs.As.! Mi verano está terminando, no empezando ¿y mi aburrimiento crónico? Bien gracias. El curso de Verano, de enero, te lo debemos.
Es decir, si sobreviviste todo enero aburrido y sin saber
qué mierda hacer, ahora podés contar en febrero con un curso en el Rojas que empieza justo cuando:
a) Tenés que rendir finales.

b) Tu verano ya pasó definitivamente encima tuyo.
c) Tenés que ir empezando a ver qué vas a cursar en la fuckultad.
¡No nos estafen más! ¡Devuélvanle al Curso su condición de veranie
go.

6) La muerte del autor

Un socio de la biblioteca donde trabajo vino a pedirme que le preste una Biblia. Subí al piso de arriba, me recorrí con la mirada todo el estante. Descarté las biblias en francés, latín, griego y hebreo. También todos los libros de análisis bíblico y otros materiales. Por fin encontré una biblia en un solo tomo, forrada en cuerina verde. Una edición de kiosco de diarios que compramos hace unos meses.
Se la bajé y le expliqué al tipo que tenía que llenarme una ficha con los datos del libro y los propios para poder prestárselo.
Empezó a llenarla y me preguntó:

- ¿El número del libro cuál es?
Le mostré el número en la primer página y después l
a singatura.
- ¿Vencimiento lo ponés vos?
- Sí – le respondí mientras seguía trabajando con la PC.
Entonces me dijo:
- ¿En Autor que pongo?

Lo miré. Me saqué los anteojos, me refregué los ojos y le respondí:
- Dios. En autor poné Dios.

7) Lo dije y lo repito: el chileno es el dialecto más pedorro del español. Ever.

Ya lo dije en un viejo post en el que celebraba la muerte de “Pinocho” Pinochet. Lo repito ahora que me entero por mi diario de cabecera (Minutouno, por supuesto) que los Skinheads trasandinos se dedican a cazar a sus enemigos mortales: los reggeatoneros que allá se hacen llamar “Pokemones”.
Como se ve en el dibujo adjunto, los Skin Chilenos no dicen: “Cojete” o “Reventate” o “Masacrate” o “Eviscerate” o “Rompete” o “Dejale el ojete como una flor” o no sé… se me ocurren tantas cosas no tan estúpidas como “Piteate”. Suena a “Tocale el pito” ¿no?

8) La peor campaña gráfica que haya visto

Repungante. Si yo fuera el jefe de relaciones públicas o márketing de una empresa y la agencia de publicidad que contraté me viene a ofrecer esta campaña diría: Estás despedido.


No hay mucho que comentar. Solamente quiero que piensen que unos pocos tipos ganaron mucha guita diagramando esta campaña gráfica para una hamburguesería.
Repugnante es lo primero que me pasa por la cabeza.
¿El lema? La pasión se puede llevar un poco más abajo del corazón.

Y hasta aquí llegamos con esta edición especial de las Cróncias de la amargura. Como diría el Pato Galván entonces, Atorrantes a torrar.

21 de enero de 2008

WTF ?

Estoy leyendo hace ya una semana aproximadamente El arco iris de la gravedad de T. Pynchon (en castellano, no tengo la tapa porque lo dejé en el laburo). Lo leo a razón de unas 20 páginas por día y calculé que leyendo a ese ritmo todavía me quedan unos 52 días y pico para terminar sus 1143 páginas.
Ya leí 100 páginas. Justito. Clavado el número.

Ah por cierto, todavía no entendí ni mierdas del argumento, de lo que sucede en la novela, de la narración, ni nada. No creo que vaya a hacerlo más adelante tampoco.

P.D.: ¿No es hermosa la tapa que dieñó Frank Miller para la edición especial de Penguin?

28 de diciembre de 2007

No voy a usar mi mejor material para caridad (Parte 1: facts about this blog)

En un memorable gag de Los Simpson, Krusty el Payaso (personaje que Matt Groening dice haber basado en un payaso borracho y decadente de su propia infancia llamado Rusty Nails) justifica un mal chiste ante un público en un evento solidario diciendo: “¿Qué esperaban? ¡No voy a usar mi mejor material para caridad!”

Esa frase queda convertida a partir de ahora en el lema de este post. ¿Qué significa? Que no voy a utilizar algún otro post ya escrito y preparado para ser publicado en el post de este viernes. ¿Por qué? Porque ya lo comprobé la semana pasada, durante las fiestas la mayor cantidad de lectores de blogs (es decir, los oficinistas) desaparecen y las estadísticas de lectores entonces disminuyen horriblemente.
No voy a usar mi mejor material para caridad. ¿Es obvio no?

¿Entonces qué? Estuve pensando y leyendo muchas revistas de internet yanquis y creo que entendí la lógica que aplican en esta época: hacer listas. Si no hay gente para leer materiales nuevos y la carne en parrilla se pudre si la tiramos a los perros, ¿qué mejor que refritar lo viejo, lo ya dicho, lo gastado?

Es por eso que me voy a dedicar a dividir este post en tres posts (que serán publicados entonces antes, después de Año Nuevo y después de después de Año Nuevo). Algo bien de fin de año: previo a la fiesta y para leer de resaca.

Por un lado, una lista con algunos
facts bien interesantes sobre este blog. Un pequeño homenaje a mí mismo por haberle dado el impulso que logré darle durante 2007.

Por otro lado, la lista autorreferencial y ególatra de los posts que escribí en este blog durante el 2007 y que más me gustaron, mejor pegada tuvieron o más controversia generaron. No es poco teniendo en cuenta que durante este año el blog creció en calidad, continuidad, objetivos, popularidad y extensión. Llegué a los 100 posts publicados, descontando incluso los que no son más que publicadades de eventos o cosas.

Por último la lista de los que considero los libros que más me impactaron de los que leí durante 2007.

Entonces, como diría Majul:
“¿Empezamos?”

Acá algunos datos relativamente interesantes sobre éste blog:

Información general

-
As a matter of fact, este blog debe haber sido mi tercer intento de crear un blog. Los anteriores los abandoné luego de una sola entrada o sin siquiera haber llenado una entrada. Simplemente, me parecía un tanto ridícula la idea de “blog como diario personal abierto” por el hecho de que nunca he sabido llevar diarios íntimos.
No recuerdo ni siquiera los títulos de los dos blogs anteriores a éste abrí.

- Durante mucho tiempo, el blog me resultó un bien casi innecesario. Posteaba mis opiniones en el foro que se alojaba en ésta mimsa URL y que también me pertenecía. Era el foro del WebZine Nihil: Una Pasión Inútil.

- De hecho, me decidí a armarme éste blog cuando vi que varios de mis amigos del foro se habían creado uno: Vulgaria, Airbag de moto y Te lo estoy diciendo por última vez fueron, en un comienzo, la chispa que me llevó a intentar con este blog.

- Lo más gracioso es que esos tres blogs que mencioné están muertos desde apenas un tiempito después de haber creado éste blog.

- El WebZine Nihil: Una Pasión Inútil era el desprendimiento digital de un fanzine que hice cuando tenía entre 18 y 20 años. Se llamaba, consecuentemente, Nihil: Una Pasión Inútil… y tuvo 4 números y un par de ediciones especiales. Más datos en un futuro post al respecto.

- Hasta entrados unos 8 meses aproximadamente de existencia de mi blog, no le di mucha importancia. Se sumó el hecho de que por problemas de conexión con blogger no podía actualizar el blog desde mi casa y hacerlo desde el laburo se me complicaba muchísimo.
Recordar el momento exacto en el que le tomé el gusto y empecé a invertir tiempo en escribir entradas y cuidar algunos aspectos internos de la estética general del blog se me hace realmente muy dificil.

- El título es una obvia intertextualidad respecto del capítulo de
Los siete locos de Arlt. Autor que me fanatiza pero no al punto de la enfermedad que algunos sufren por él.

- El epígrafe que tuve durante el 90% del tiempo de vida de este blog (
Robando rosas de las avenidas de la muerte) era una intertextualidad con unos últimos versos de un poema de Charles Bukowski. El poema es Culminación del dolor y es uno de los más bellos que haya escrito Hank. Nadie pareció advertir el juego.
Los versos originales traducidos dicen:
“ Yo nací para eso / nací para robar rosas de las avenidas de la muerte”.

- El epígrafe actual es una invención absolutamente mía.

- La política de Moderación de comentarios me ha resultado una herramienta muy útil: los ataques de anónimos han sido controlados con coherencia.

- Intento por todos los medios no postear narrativa. Por ahora he tenido éxito. Espero no tener que recurrir a algo de ese material por agotamiento de ideas. La excepción: el post final sobre In fraganti.

- El pánico por quedarme sin tema para mi post semanal es una amenaza siempre presente.

- Debido a ese pánico, escribo los posts con semanas y hasta meses de anticipación. Los guardo en una carpeta de Mis Documentos que se llama PARRILLA y voy dosificando la carne de a uno por semana.

- Cada tanto me surgen ideas para armar blogs temáticos específicos. Tengo dos ya pensados, uno de los cuales está más avanzado que el otro y del que ya tendrán noticias.

- No suelo leer blogs (excepto algunos) o revistas digitales. Me cuesta leer en la pantalla.

Algunos datos absolutamente intrascendentes o curiosos acerca de éste blog y su autor

-
Las secciones que más me divierten escribir son las entradas con el título Crónicas de la amargura que se plantean, como sabrán los lectores, como crónicas sarcásticas de la realidad desde la visión de un tipo bastante amargo como suelo ser y todas las de la sección Los trabajos y las noches. Hablar y reflexionar sobre porno me parece una de las cosas más divertidas que hay y me permite jugar mucho con la ironía y los géneros bajos.
Por último, me encanta escribir Literatura barata por dos motivos: primero porque me encanta encontrar libros buenos en Corrientes. Segundo porque me permite recomendar e interactuar con los lectores que terminan copándose a veces y haciendo caso de mis recomendaciones.

- Como se desprende de lo anterior y de bastantes entradas del blog, soy bastante fan de la literatura de género menor: Policial, Erótico, Terror, Sci-Fi, Cómic, Fantasy, etc.

- Por lo general suelo pifiar a la hora de predecir si un post va a tener más o menos éxito.
El post sobre la compra de un grabador usado me parecía totalmente innecesario y estúpido y fue uno de los más visitados y comentados.
En los últimos tiempos empecé tomarle el pulso un poco más a los posts que pueden llegar a prender más o menos, pero el arte del augurio sigue escapando a mis posibilidades todavía.

- Por lo general la mayor cantidad de gente que llega a este blog a partir de buscadores como Google o Yahoo vienen en busca de Pornografía.
. Dentro de esta Categoría, la búsqueda más rankeada es Klaudia Figura, la de los 645 polvos en el concurso de Gang Bang.
. Luego rankean alto mi bella Belladona y Cachi Telesco que no fue más que un link en este blog.

- Llegué a tener en MSN (me agregó ella) a la Vieja Loca del Jardín Botánico.

- Cada tanto llegan comentarios anónimos de gente que presumo, tiene algún tipo de desequilibrio mental medianamente severo.

- Es tarde para cambios, pero he llegado a pensar que Las opiniones del Rufián Melancólico me quitan personalidad. Las opiniones del Rufián es un título que me gusta mucho más, así como me parece que el nick Rufián es mucho más interesante que el otro que remite tan directamente a una obra ya concluída como es la de Arlt.

- La foto de mi avatar cambió porque ImageShack no me dejó seguir hosteando una imagen registrada, como al parecer era la anterior que tenía.
La misma es una fotocomposición basada en el tema Hurt de Nine Inch Nails ( de su disco The Downward Spiral).
La foto actual de mi avatar me la tomé en el bar del centro de estudiantes de Filosofía y Letras durante una lectura del Grupo Cruce, con una revista porno que encontré tirada en la calle. Todo esto lo sabrán los lectores habituales de este blog.

- El hecho de publicar los viernes es una arbitrariedad que no sé si me beneficia especialmente: los sábados y domingos la actividad de lectores disminuye al cerrarse las oficinas. Sin embargo, elegí viernes sin ningún motivo en particular. Como hubiera dicho mi abuelito judío-ruso que tomaba clases de italiano: “Porque me piace!” (como se escriba, el sentido se entiende).

- Esta lista, de hecho, la refrité de un post que nunca publiqué. Se llamaba “El Post número 100” y pensaba publicarlo, cuando saliera mi post número 100. Luego me arrepentí porque lo consideré demasiado ególatra. Como verán, con la venida de Año Nuevo y la comprobación de la inutilidad de utilizar el mejor material en esta ocasión, decidí que era lo suficientemente bueno como para llenar el hueco de este viernes.

Pequeños y fugaces momentos de modesta gloria

- Éste blog fue seleccionado y participó (fue exhibido) en el marco del Festival de Vidas Urbanas Ahora! que organizó el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires sobre cultura joven.

- Fui linkeado en el celeblog yanqui de Bret Easton Ellis NotAnExit.net

- Logré la conquista formal de espacio en varios blogrolls de blogs importantes lo que me ha dado la posibilidad de subir notablemente mi visibilidad.
Mis agradecimientos a todos los que me han incluido en su blogrolls.
Todos aquellos que quieran a su vez, incluirme, ¡bienvenido sean!

- Dado que tengo dos URLs asociadas a este blog, tengo dos números de Prestigio en Technorati. El primero para http://lasopinionesdelrufian.blogspot.com. El segundo para http://nihil.com.ar

- La primer columna que me publicaron en Nación Apache iba a ser un post en éste blog, pero me jugué y se las mandé a ellos. El texto lo escribí en 10 minutos, de corrido, sin pensarlo mucho y apurado porque llegaba tarde al laburo. La publicaron como la recibieron.

- La primer columna que escribí para Nación Apache fue citada en varios blogs, mis opiniones discutidas y comentadas sin que yo lo supiera siquiera. Fue algo muy emocionante.

- La segunda columna que me publicaron en Nación Apache también iba a ser post de éste blog, pero me jugué y se las mandé a ellos de nuevo. Les gustó y quedó.

- El día que publiqué las reseñas de En celo, toqué mi máximo de visitas hasta la fecha: 221 visitantes en un día me llenaron de vértigo.

- A través del blog conseguí escribir en la revista Guapo, cuyo director me contactó porque se cagó de la risa leyendo este post.
Mi agradecimiento para con él.

- El post sobre Belladona y los límites del porno se llenó comentarios a un nivel sin precedentes para éste blog. Por un rato, me sentí popular.

Entre lo virtual y lo real

Éste blog me dio la posibilidad de conocer a mucha gente, lo que para una persona en esencia tímida, ha sido una posibilidad genial.
No voy a mencionar a nadie porque si me pongo a pensar en toda la gente que conocí gracias al blog aburriría hasta al más obsecuente lector.

Notas finales

Que si la literatura puede ser blog, que si el blog es literatura, que si el plagio es plagio no lo es, la pornografía, los trabajos, las noches, la literatura, el espeso semen de las pesadas pelotas de Ellroy, American Psycho, viejas locas en el Jardín Botánico, Arlt y Palahniuk… durante este 2007 han pasado miles de cosas y espero que sigan pasando otras miles de cosas más de acá en adelante.
A los que me leen, mis agradecimientos.

Rufián

19 de octubre de 2007

Mendoza capital en algunas instantáneas

A propósito del 3er Encuentro de Estudiantes de Letras en Mendoza Capital.

1) Espacio público


Sujeto presumiblemente inglés paseando una bandera de la selección de rugby de ese país en la fuente de la Plaza Independencia

Otra panorámica de la Plaza Independencia

Robotín, el robot racinguista (Plaza Independencia)

Estatua viviente usando un teléfono celular

Menorá urbano en una ciudad ultra-católica

Visita nocturna de la calle Las Heras (Centro)

Manifestación evangélica y antiabortista en la peatonal

Gana Mendoza

Transporte público: el Trole

2) Institucionales

Fachada de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNCuyo

Panorámica desde la puerta de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNCuyo

Friso escultórico de la puerta de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNCuyo

Baños con jabón de mano (Facultad de Filosofía y Letras de la UNCuyo)

Cartel antiabortista en la ventana de un aula del Normal Godoy Cruz

Llamado a la higiene personal en el baño del Normal Godoy Cruz

El Rufián exponiendo este trabajo

Prestando atención a una ponencia ajena. El durito-abusador sexual acecha desde atrás.

3) Sociales

Intento fallido de capturar la esencia de la masa porteña que invadió Mendoza por tres días

Buenos muchachos

De frente...

... y de perfil

Parte del equipo para ganar