Es increíble pero pasa. Es increíble pero, hay un montón de gente que parece obsesionada conmigo. Un montón de anónimos que deben tener ganas de chupármela y se dieron cuenta de que soy absolutamente inaccesibles para ellos y entonces vienen y dejan comments insultantes. Hay un montón de gente que entra compulsivamente a este blog sólo para gastar su valioso tiempo, su energía, su libido (parece que no la meten muy seguido por lo visto) en insultarme gratuitamente. Pero no sólo es eso (pelotudos, después de todo hay en todos lados), lo gracioso es que esa obsesión conmigo los lleva a leerme de cabo a rabo y buscar en cada post, nuevas formas de insultarme. Lo que agradezco claro: ¿Qué más quiero que lectores atentos?
Como aprendo mis lecciones, seguiré el consejo de Mavrakis y aprovecharé en mi favor los insultos que recibo.
And then, why did you tried to fuck me like a bitch?
A mucha gente no le gusta lo que escribo, a mucha gente le parezco snob, pedante o simplemente pelotudo y sinceramente, me importa un carajo. Escribo como hablo, hablo como se me canta las pelotas y si no te cabe, nos vemos a la salida. Ese era el título del cuento que me van a publicar en una próxima antología (mal que le pese a unos cuantos lectores de este blog). Y algo de verdad hay en ese sintagma pomposo: escribo porque se me canta las pelotas y lo hago como se me canta las pelotas e intervengo crítica o acríticamente como quiero.
Pero parece que eso molesta a algunos y entonces me endilgan cualquier mote que esté de moda en algún momento como insulto: desde apologeta de la joven guardia para colarme entre sus filas o cualquier estupidez como que soy un imbécil (en ese caso, ¿Para qué me leen?) o que me dicen de tal o cual forma (por favor, alguien que devele el misterio de todas las formas en las que soy referido por TOOOODA la gente que me odia a mis espaldas) o que soy inmaduro (uhhh, ¡que insulto!) o bien, cualquier tipo de insulto gratuito y poco inteligente.
Pero no importa, porque la ignorancia lo único que hace es que terminen pagando los pelotudos.
Están tan obsesionados conmigo que me leen sólo para poder insultarme. Una maravilla señores, he adquirido el rango de Chico-Popular-En-Blogger.
Díganme chicos, ¿Acaso no sueñan con que soy su Max Wright (Willy Tanner en Alf) adicto al crack?
La edificación de una imagen y la forma de abrirse paso en el campo intelectual es a los codazos, intentando pisar al que está al lado o un poquito más alto. ¿A quién le interesaría subir posiciones desacreditando a la Vieja Loca del Jardín Botánico? Creo que a nadie. A mí nunca me interesó subir posiciones en el campo intelectual porque sencillamente, me gusta escribir sobre lo que me gusta y lo que quiero.
Me encanta escribir crítica seria sobre pornografía y me encanta revolcarme en el sucio barro de la cultura pop para empaparme y enchastrarme con la mugre que desprecian los que sólo tiene oídos para escuchar a Bela Bartok.
Entonces, verme despreciado, insultado por un montón de cobardes anónimos ¡es una de las mejores cosas que me podían pasar!
Veamos por ejemplo mi post-exposición que hice en el 3er Encuentro de Estudiantes de Letras: algunos comentaristas dejaron comentarios diciendo simplemente que el trabajo era una mierda. Ok, es una mierda. ¿Por qué es una mierda? ¡Ahhhh puto! Podrían haberme respondido, de haberlo hecho, señalándome con el dedo. Es el silencio la retórica elaborada de los que no saben por qué están enojados ni saben cómo hacer para enfrentar aquello que los enoja.
Y yo les tengo una noticia a todos ellos: hay que leer chicos.
¿Así me ven? ¿Como a la putita a la que pueden pegarle un par de trompadas para sentirse más hombres?
A mí me enojó profundamente leer la sarta de idioteces que escribió RLR y por eso leí sus artículos y los critiqué con mis fundamentos que podrán ser más o menos acertados, más o menos discutibles pero que entran dentro de las reglas del debate intelectual normal.
Hay muchos imbéciles que se equivocan y creen que ser punk es solamente ir pateando tachos. Esos son los que no entienden que el punk es mucho más que una actitud adolescente y que la anarquía se construye desde adentro mismo del sistema.
¿Un ejemplo claro? El blog. Internet 2.0.
No soy yo, lo dice Andrew Kenn, el Anticristo de Sillicon Valley según la revista Ñ. Veamos lo que dice:
Cuando miro la Web, lo que veo es sobre todo un caos cultural y ético. Observo el robo descarado de la propiedad intelectual, el plagio, la pornografía extrema, el spam incesante y el vacío intelectual. Las sociedades 2.0, los YouTube, los Google o algún otro. Facebook, solamente utilizan el contenido generado por los internautas para incrementar sus ganancias. Es verdad que todo el mundo se expresa, pero “narcisistamente”, y la culutra es de calidad cada vez más mediocre. La ética del amateur es tan dominante que el conocimiento, el talento y el saber pierden terreno. Análisis políticos superficiales, videos lamentables, novelas ilegibles. Hoy, Internet se parece al estado natural, más cercano a Hobbes que a Rousseau, donde el comportamiento humano se desarrolla sin normas sociales ni leyes. La anarquía. Basta con ponerse a navegar por la blogósfera o leer lo que se dice en los foros. La Web 2.0 está matando nuestra cultura, atacando nuestra economía y destruyendo nuestros códigos de conducta. Todo eso debido a esa fe utópica en la información tecnológica.
(La insoportable levedad (y masividad) del blog, Revista Ñ, nro.211 13/10/2007)
Exactamente: estamos destruyendo la cultura elevada y no hay nada más democrático y refrescante que ver cómo lo hacemos. Y estamos alisando, aplanando el terreno para que las cumbres desaparezcan y la cultura sea todo una sola gran cosa. Díganme integrado, pero hasta los apocalípticos de mis enemigos no tienen más opción que jugar con estas reglas y ¡someterse a leer cada uno de mis posts y los comments en mis posts! Como si no tuvieran otra opción que venir acá y a otros lados a putear porque sí..
Para demolir Puán hay que jugar con las reglas de Puán y hacer porno-crítica es sin dudas, mucho más productivo a éstos efectos, que dejar insultos estúpidos en este blog.
Y desde acá, simplemente se agradece su empeño en hablar de mí, su empeño en leerme y hacer subir las estadísticas de mis contadores. Sigan citándome, sigan hablando de mí, sigan imponiendo mi nombre que me encanta. Me encanta estar en sus sueños.